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domingo, 12 de febrero de 2023

CARTA CXXVIII. Biblioteca del Carmen descalzo de Barcelona.

CARTA CXXVIII. 

Biblioteca del Carmen descalzo de Barcelona. Noticia de la vida del canónigo Don José Gerónimo Besora y de los muchos libros raros y preciosos que con toda su selecta librería legó al referido convento.

CARTA CXXVIII. Biblioteca del Carmen descalzo de Barcelona.


Mi querido hermano: La biblioteca de los PP. Carmelitas descalzos de esta ciudad es uno de los objetos que excitan la curiosidad de los viajeros. Y lo es ya desde el año 1654 en que el sabio canónigo de Lérida Don José Gerónimo Besora legó a esta comunidad toda su exquisita librería compuesta de 5567 volúmenes, gran parte de ellos manuscritos. La grandeza de este don, hecho a toda la república literaria, me obliga a honrar la memoria de tan insigne bienhechor con las noticias que he podido recoger. Era natural de Barcelona y canónigo de Lérida, prebenda que obtuvo el día 21 de octubre de 1621, tomando posesión por él su padre Agustín Francisco de Basora, ciudadano de Barcelona. Estuvo varias veces ausente de su iglesia, encargado de sus negocios en Barcelona, donde fue uno de los diputados del principado en 1656. Vivía todavía en 1663 en que explicó una inscripción y estatua Romana que se halló en Tarragona, como dice Roig, Historia de Gerona, pág. 401. Consta que hizo un viaje a Roma, mas no se sabe cuándo ni con qué objeto. Murió en Barcelona en su casa propia, sita en la calle del portal del Ángel, día 14 o 15 de febrero de 1665. En el último de estos días se hizo la publicación de su testamento, el cual tenía hecho de su letra desde el año 1654 y había entregado cerrado a Bartolomé Plea, notario, a 3 de diciembre del mismo. Empieza con su lema ordinario, que escribía al frente de todos sus libros: Jesús, María, Joseph, Spes mea D. O. M. 

Nombra por testamentarios a Don José de Corts, Arcediano de Santa María del mar y canónigo de Barcelona, a los PP. procuradores de la Cartuja de Montealegre y del convento de San José de Barcelona, y a Pablo de Salvador, vecino de Ascó, diócesis de Tortosa. Elige sepultura en Montealegre “en lo claustro petit devan la porta de la iglesia que esta prop de la cadira prioral del cor; y vull que sobre lo lloc del cadáver se asente una llosa quadrada de jaspe negre, la cual fassa com a paviment y estrado a dita porta; en la cual llosa estiguen esculpides tres linees, ço es, la primera dient: José. Hiero. Besora; la segona: Praesbiter; la tercera: requiescat in pace. Despues un poc mes avall estiguen esculpides dos linees; la primera dient: universa vanitas; la segona omnis homo vivens. Sino fos que moris professant en algun orde, per que en tal cas vull ser enterrat junt als religiosos de aquell orde.” 

La erudición de este ilustre Catalán se ve en la oración in laudem Sanctae Theresiae, que dijo en un certamen en las fiestas de la beatificación de dicha Santa que se hicieron en Barcelona, y anda en el tomo que sobre este asunto se imprimió en 1615. También se descubre en las notas que puso de su mano al catálogo de los Obispos de Lérida en el ejemplar impreso que poseía, y a la biblioteca de escritores Jesuítas compuesta por Alegambe. Otro libro tenía de su mano, que intituló de cosas memorables; pero no parece. Acaso del viaje a Roma nació la correspondencia que conservó con Juan Bautista Laura de Perusia, en cuya centuria 2 Epistolarum, impresa en Roma en 1621, hay una carta suya en que da gracias a nuestro Besora por la oración que le envió de Santa Teresa, de la cual hace grande aprecio. Otra hay de Besora al mismo. Pero nada de esto conservará tan viva la memoria de su saber como su biblioteca. Es verdad que algunas veces el ansia en acopiar libros no tiene más causa ni objeto que la vanidad. De lo cual (¡) ojalá hubiera muchos ejemplares que contraponer a los muchos y muy dolorosos estragos que hace aquella violenta pasión! El sabio Besora no tuvo otro móvil en sus preciosas adquisiciones, que el amor a la literatura recóndita y poco vulgar, y fue uno de aquellos genios que no pudiendo contenerse en la esfera de las ciencias abstractas, desean conocer los sabios que han trabajado antes que nosotros, conservar la memoria de sus escritos rescatándolos de las manos descuidadas e ignorantes, y procurarles un depósito digno de sus autores y del público para quien se trabajaron. Esto logró aumentando tan copiosamente con su biblioteca la que ya tenía esta comunidad. La franqueza con que estos PP. me han tratado, singularmente el P. Fr. José de la Virgen, bibliotecario, reprende y avergüenza la envidia de otros, que se llaman y tienen a sí mismos por sabios, olvidados ciertamente del capítulo VII del libro de la Sabiduría. Pero dejemos esto y vamos a lo que importa, que es la descripción y noticia de algunos manuscritos de esta biblioteca, de los cuales hablaré por el orden que se me antojare.

Lo primero que vi fue un tomito en 8.° (B. 42) de varias poesías, parte buenas y parte malas. Pero es muy apreciable por contener algunas de las del P. M. Fr. Luis de León más completas y exactas que las ya publicadas, las cuales o copié del todo o noté las variantes más sustanciales. Tales son la famosa canción: Virgen que el sol más pura, etc. y los salmos 1, 4, 12, 41, 44, 113, 124, 129, 136, 147 y algunos otros. Hállanse además tres salmos mezclados con los que son ciertamente suyos, y cuyo lenguaje y frase poética me parecieron al pronto de la misma mano. Son el 83, Quam dilecta, el 119, Ad Dominum y 122, Ad te levavi oculos meos. Mas no hallándolos en las ediciones que publicaron Quevedo y Mayans, sospeché que fuesen de otro de los buenos de aquel tiempo. Y efectivamente, son del M. Fr. Pedro Malón de Chaide, el cual los ingirió en su Conversión de la Magdalena. De todo esto he dado puntual razón al P. M. Fr. Antolín Merino con el deseo de cooperar al mayor esmero de la colección de las obras del maestro León, que ha comenzado a publicar. Ojalá se hubiera hecho otro tanto con las obras inéditas del célebre humanista y filósofo Valenciano Pedro Juan Núñez, que se hallan en esta biblioteca (F. 325 sig.) y se enviaron a Madrid para este efecto y volvieron a su lugar sin conseguirlo. Cuatro vols. en fol. manuscritos se le atribuyen. Los tres primeros contienen varios escritos filológicos, es a saber: vol. I. Institutiones oratoriae ex variis scriptoribus ac praesertin ex Hermogene. = La oración pro M. Marcello, traducida al español. = Escolios sobre su texto latino, y varias fórmulas de elocuencia escogidas de ella. Actio 1.a in Verrem, y la Philipica nona, ambas traducidas con escolios como la antecedente. Vol. II. Praecepta ad epistolas artificio contexendas atque illustrandas. = M. T. Ciceronis epistolae selectae per genera con la traducción española, escolios y análisis de sus frases. In Aphthonii progymnasmata dictata acuratissima. = Oratio XIII. pro lege Manilia, con la versión castellana, escolios, etc. Vol. III. De historia Romana (son escolios al Epítome de L. Floro). Scholia in libros de finibus M. T. Ciceronis. = Traducción en prosa de la Égloga VII de Virgilio: Forte sub arguta con sus escolios. = De examine orationis M. T. C. pro lege Manilia. = Scolia in quoddam fragmentum orationis pro L. Corn. Balbo, con su versión. = Quam viam sequatur Valerius Maximus ad colligenda exempla. El vol. IV sólo contiene unos comentarios latinos a la geografía de Dionisio Africano. Y aunque no se hallan atribuidos en el título a Núñez, como se observa en los antecedentes, se sabe por Don Nicolás Antonio y Ximeno que son obra suya. Al fin de ella y a renglón seguido de la obra se lee lo siguiente: His scribendis finem imposuit Berenguarius á Castro, filius primogenitus Baronis Lacunae (Laguna), et Vice-Comitis Hillae (Illa) tertio kal. maias ann. 1576, donde se ve la laboriosidad y amor a la literatura de este caballero Don Berenguer de Castro, que copió de su mano todos esos cuatro tomos, como se ve por la uniformidad del carácter del último con los tres antecedentes.

Tras estos me vinieron a las manos dos códices que contienen algunas obras lemosinas de San Pedro Pascual. El 1.° (N. 356) contiene la conocida con el nombre de Biblia parva, cuyo prólogo es: Com yo Religios é Bisbe per la gracia de Deu de la ciutat de Castella açi anomanat hagues legit XXX. anys theologia. (N. E. Ver más abajo otro prólogo parecido que empieza: “Com yo Religios e Bisbe per la gracia de Deu de la ciutat de Jaen del regne de Castella...” 

Título o capítulo 1.° Del peccat de Adan, quin fon, ne la manera com se havia á quitar. El último de la gloria de Paradis. Son XXXVIII en todo; los cuatro más que se hallan en la obra latina impresa en Madrid 1676. Son extensión del artículo de la ley de Moisés, que aquí es uno solo, y faltan los que en el impreso son 9, 10, 11, 12. Llaman aquí a este libro Catecismo de San Pedro Pascual, y con razón y más propiedad que Biblia parva, pues su contexto es de preguntas y respuestas. Mas dejando aparte esta disputa de nombre, digamos de una real y verdadera; quiero decir de otra obra del mismo Santo que aquí se conserva manuscrita en fol. (L. 329) con este título: Disputa del Bisbe de Jaen contra los Jueus sobre la fé catholica. De la cual porque no hallo noticia en ninguno de los autores de Bibliotecas, copiaré el índice y prólogo, y tú juzgarás si es obra común con las ya conocidas: Titol I. Qui comensa la questio sobre la ley de Moyses. = Tit. II. Que la ley de Moyses no fon dada acabadament. = Tit. III. Quina diferencia ha de grau maior a menor. = Tit. IV. A que aprofitá la ley de Moises a aquells qui la tingueran, pus no era acabada per haber salvacio. = Tit. V. De la lig de Moyses e de les images. = Tit. VI. Del aiustament de Deu ab home. Tit. VII. De la lig de Moyses e de la canticha de Moyses. = Tit. VIII. Del peccat de Adan e de la manera com se havia a quitar. (Nota que este capítulo y los demás que se hallan con el título idéntico en la Biblioteca parva están tratados de otro modo y son diferente escrito). = Tit. IX. Com les animes anaven en infern. = Tit. X. Si les colpes de Adam egualment foren pagades. = Tit. XI. dels crits que les animes fahien en infern. = Tit. XII. Com lo cors de Jhu. Xpist. fó mes en lo sepulcre. = Tit. XIII. Quin captaniment feu Lucifer quant vehe la Sancta anima de Jhu. Xst. en los inferns. = Tit. XIV. Quin Captaniment feu la anima de Adam quant vehe la Sancta anima de Jhu. Xpist en los inferns. = Tit. XV. Que vol dir com dix Deu: yo son Deu e no hom. = Tit. XVI. De la Circuncisio de Jhu. Xst. = Tit. XVII. De la Resurreccio de Jhu. Xst. = Tit. XVIII. Si la remso es feta, perque hom viu ab suor de sa cara e perque la dona infanta ab dolor? = Tit. XIX. Com Deu dix, yo he amat Jacob, e he hagut en hoy Esau; e dix mes: la casa de Jacob será foch, e la de Josep será flama. = Tit. XX. Del meniar de carn del porch. = Tit. XXI. Que lo Macies es vengut, ço es, Jhu. Xst. = Tit. XXII. Ques pot, es deu afermar quel Macies es Deu. = Tit. XXIII. Com les animes dels salvats ensemps ab lo cors muntaran al cel apres la resurreccio. = Tit. XXVI. De la Sancta Trinitat primerament de la semblansa de la crehensa. = Tit. XXV. De la Sancta Trinitat. = Tit. XXVI. Perque lo fill sencarna, e no lo Pare, ni lo Sanct Sperit. = Tit. XXVII. Com son tres persones en la Divinitat, e totes tres un Deu. = Tit. XXVIII. Del Sagrament de la Misa. = Tit. XXIX. Perque lo cors precios de Jhu. X'st (más arriba no se ve el apóstrofe, pero hay un espacio) es alsat dues vegades per lo prevere sots semblansa de pa e de vi, com no sia sino un sol Deu. = Tít. XXX. Com Jhu. X'st. sia un sol hom, com pot esser en una hora en tants altars hon se fa lo sacrifici cascun jorn. = Tit. XXXI. Del orde quis tindrá al general juy. = Tit. XXXII. Quants inferns son, e les penes que los dampnats hauran. = Tit. XXXIII. De les benenuyranses de la gloria de Paradis. = Tit. XXXIV. Com se fa que en una pocha forma de hostia capia lo cor de Jhu. X'st., qui es axi gran com una forma de home. = Titol XXXV. Com Deu se aiusta ab hom. = Titol XXXVI. Com per fe verdadera se salven los Xpristians. = Tit. XXXVII. Com la temptatio de Adam fo del Diable e no de la serpent. = Tit. XXXVIII. De les vuyt batalles fetes per lo Diable. = Tit. XXXIX. De Mafumet e de la sua secta. = Tit. XL. De la doctrina de Mafumet. = Tit. XLI. De la semblansa de la lig de Moyses. = Tit. XLII. De la virginitat de la Verge Maria. = Tit. XLIII. Com Deu se volch encarnar en cors de fembre, qui naturalment ha moltes coses leges. = Tit. XLIV. Del fust de la Sancta vera Creu. = Tit. XLV. Qui tracte del Sanct babtisme. = Tit. XLVI. Que vol dir de la sal que donan al bateiar. = Tit. XLVII. Del drap, de la capida, á (e) del oli sanct de la sancta crisma. = Tit. XLVIII. De les aygues fora lesgleya, que no son sagrades per lo prevere sis pot bateiar en aquelles. = Seguexense (la g parece q) los XII. articles de la fe, ço es, lo Credo in Deum, fet per los dotze Apostols.

Aquí acaba la disputa de San Pedro Pascual con los Judíos, cuyo argumento declara el mismo en el prólogo, que es parecido al de la Biblia parva, y dice así: "Com yo Religios e Bisbe per la gracia de Deu de la ciutat de Jaen del regne de Castella, e açi no anomenat, com per mia ventura fos pres en poder del Rey de Granada: E vehent molts dels Xpians esser catius no sabents letres, ne be de la fe dels Xpians, tot die qui un qui laltre se tornaven a la mala secta dels Moros: E vehent yo aço fiantme en la aiuda de Deu, misme a ensercar los libres de la Biblia e de tots los Prophetes qui parlat havien de la Encarnacio, e del Naximent, e de la Adoracio, e de les altres coses de Jhu. Xst, e de la virginitat de la Verga Maria nostra dona; mostrantho yo als Xpians qui aqui eran presos, los cuals per molts Juheus que aqui eran tot dia venian per ells amonestar e inclinar a creura la falsa secta dels Moros: e yo reptant aquells de so que fahian e dehian, so es, los Juheus als Xpians qui daso los crehien, alguns soptils Juheus specialment dos assi anomenats, primerament Moxi Rabbi, e Jacobi Moxi Rabbi, sabent que yo contradehia a la lig dels Juheus, e dels Moros, e aço per mantenir la fe christiana catholica, moguts de gran fellonia e malicia ferent scrits, e aquells tramateren a mi. En los quals scrits havia moltes e diverses demandes, e no res menys a mi, e devant mi volgueren disputar. E yo confiantme en la misericordia de Deu, Pare e Fill e Sanct Sperit, tres persones en un Deu, en mantenir la sancta fe catholica dich a tu Juheu Moxi Rabbi, e Jacobi Mavi (f. Moxi ut supra) que digats tot ço queus vullats contra mi, axi com per los mestres vostres e actors Juheus atrobarets scrit e glosat; demanant lo dit Rabbi Juheu a mi primerament dient axi.” 

Sigue la disputa sobre el título I, proponiendo los Rabinos varias dificultades contra la fe Católica, y soltándolas el autor. Diálogo gracioso y de erudición sólida, y muy digna del Santo. A este tratado siguen la explicación de los diez Mandamientos y del Pater noster, que es obra suya; y a renglón seguido, en el folio 197 del volumen, se halla la letra que trames un Juheu a un altre Juheu, en que aprovave la sancta fé catholica. Esta carta es la mismísima de Rabí Isaac de Sujulmeza a Rabi Samuel, cuya traducción lemosina hallé en el convento de San Miguel de los Reyes, extramuros de Valencia, y de que ya se dijo en la carta XVI (a: En la citada carta, si te acuerdas, dije equivocadamente que la del Judío Isaac era inédita, ignorando que se hubiese publicado seis o siete años antes por el P. Fr. Manuel de Santo Tomás de Aquino (Tragia), Carmelita descalzo, en la obra intitulada Única religión verdadera, impresa en Valencia 1795. Efectivamente, se halla en el tomo 1, página 338, no sólo en lemosín, como está en San Miguel de los Reyes, sino con la versión castellana del P. Fr. Francisco (no Vicente) Vives, bibliotecario de aquella casa. De paso noté en la pág. 337 estas palabras: "al fin de ella (la respuesta de Rabí Isaac a Rabí Samuel) da a entender que no distaba mucho de Marruecos, pues le dice que dentro de treinta días se verán. Por esto, y por hallarse manuscrito en Valenciano, se puede creer que escribió desde Marruecos a Valencia, y que Rabí Isaac era de este reino”. Lo que hay en esto es que Rabí Isaac se hallaba en Sujulmeza, ciudad del mismo reino de Marruecos, distante poco de la capital donde estaba Rabí Samuel; y que, así como este le escribió en arábigo, Isaac le contestó en el mismo idioma, lo cual hiciera, aun cuando fuese Valenciano y hubiera estado en Valencia, donde el idioma lemosín no se introdujo hasta su conquista. (N. E. Craso error para un autor valenciano, siempre que se refiera a la conquista de Jaime I.)
Así que por ninguno de los dos capítulos se infiere que el Isaac fuese Valenciano. Cuanto más que el mismo texto lemosín del códice de San Miguel está indicando que es del siglo XIII, casi doscientos años después de los dos Rabinos.

¿El hallarla ahora aquí, junto con las obras ciertas de San Pedro Pascual, la consonancia del lenguaje, y el versar ella sobre un argumento que con tanto calor trató él mismo en la Disputa que antes decía, no podrá servir de conjetura para hacerle autor de esta versión lemosina? No me atrevo a afirmarlo, mayormente siguiendo a esta carta otros escritos que son de otra mano, es a saber, la versión de algunos sermones de los PP., y dos tratados con estos títulos: Libre del plant del mon, e de les miseries de aquell quels homens sostenen. = Libres de natures de besties, e daucells, e de la lur significacio.

Tampoco es fácil creer que sean del mismo Santo Obispo los tratados que se le atribuyen comúnmente, y se hallan aquí en otro volumen 4.° manuscrito (I. 298), y son los siguientes: Comença la ystoria de Sant Latzer, com visque, ne com fo reconciliat, ne apres la mort, com fon resuscitat, ne com visque, e com mori Bisba de la ciutat de Marsella, e hon mori, o hon iau lo seu cors. = Contemplacio del dimecras sant com Jhu. X'st., e la Verge Maria parlaren molt familiarment ensemps, e de que parlaren. = Aquesta es la Passio del nostro Redemptor Deu Jhu X'st, la qual cascum feel crestiá deu devotament e piadosa contemplar. (Este tratado incluye el de la Santa Corona y el de San Dimas). La historia dels Sants Ignocents, los quals moriren martirs per Jhu X'st, e com ne en quina manera foren conservats fins al dia de vuy, e seran fins a la fi del mon. = Com ni perque dix Sant Johan Baptista lo primer Agnus Dei, e hon lo dix, ne aqui (a qui) ó dix e com nos devem per son dit millorar. = Com Sant Johan ach vist la visio del primer Agnus Dei, e desigava veura lo segon, e com lo ves, e com lo contempla, e com nos devem per son dit millorar sil contemplam. Lo tercer Agnus Dei, e com Mossen Sant Johan veu la tercera part de la sagrada Passio Jhu. X'st. = Al fin de este tratado se hallan estas palabras: Fon spleguat de ascriura per mi Johan Ferrandez, scrivent en Barcelona dimecres a XXV de juny en la dita ciutat de Barchina. anny M.CCCC.XXXVIII. (1433)
Debo añadir que al principio del volumen hay un tratado lemosín Dichos de doce Santos hermitaños, y al fin: Vida de Sancta Angelina, la qual scrivi lo seu confessor. Entre estos dos tratados se hallan los de San Pedro Pascual, digo los que comúnmente se le atribuyen, de los cuales no te digo más, porque son los mismos que copiamos habrá cinco o seis años de un códice del real monasterio del Escorial.

También he hallado aquí un volumen, de quien daré noticia sólo por ser continuación de una obra de que ya hablé en la carta XXXIII, y es el Compendio historial que de orden del Rey Don Pedro IV de Aragón escribió el maestro Fr. Jaime Domenech, Dominico, Inquisidor de Mallorca y de los condados de Rosellón y Cerdaña. En la citada carta da noticia de los dos libros primeros de esta obra, los cuales existen en la biblioteca de mi convento de Valencia, y llegan hasta el tiempo de la Encarnación del Hijo de Dios. Pues aquí se halla el tercer volumen y libro que continúa la historia desde ese día hasta el año 626 de Cristo.
La identidad de la obra y del autor, y el enlace de estas épocas consta del epígrafe y prólogo, que omito por no alargar mucho mi narración; mayormente que estos libros no tienen otro mérito que el de presentar recogidos los hechos más insignes de la historia, sacados de Orosio, Sigeberto, Don Rodrigo y otros escritores, cuyos nombres nota al margen. Hablando de las persecuciones de la iglesia cuenta las actas de los Mártires, según el orden del calendario. El manuscrito es del siglo XV, el códice está señalado L. 326.

Quisiera dar una muy detenida noticia de un libro en 4.° manuscrito del mismo tiempo (G. 627), que contiene casi tantas obritas como hojas y es muy grueso. El compilador, que se llamaba Narciso Guall o Gall, lo intituló Jardinet de orats (Jardinito de locos), aludiendo con esto a las piezas que contiene así en prosa como en verso, por la mayor parte poéticas, y del tiempo de la ciencia gaya. Hay muchas de autores Catalanes, cuya noticia vendría bien, si este principado tuviera su Biblioteca de escritores, como la tienen ya casi todas las provincias de la nación. Efectivamente sería cosa ridícula antes de publicar los principales escritos de los sabios, darles a conocer por lo que sólo fueron ocios o ensayos de sus tareas e ingenio. Así que sólo contaré de este volumen lo que ilustre o añada algo a lo que ya se sabe de otros. Tal es la Vida de Sancta Ana feta per lo magnifich Mossen Johan Roiz de Corella, cavaller de Valencia e studiant en sacra teologia, dirigida a la magnifica Senyora Montpalava de Castellvi. En su breve dedicatoria se dice que esta Señora era casada con Mossen Luis de Castellvi, y esto más se sabe de lo que dijo Ximeno de este escritor. Del mismo siendo ya profesor de teología son Les lamentacions de Mirra, e Narcisso e Tisbe; item la Tragedia de Caldesa y otras cosas mitológicas que se saben de él. = Cobles fetes per Mossen Fenollar e per Mossen Joan Scriva, Valencians, contemplant en Jesus crucificat. = Questio moguda per Mossen Fenollar Prevere a Mossen Joan Vidal Prevere, an Verdanxa, e an Vilaspinosa, notaris de Valencia.
La cuestión es sobre cual es la cosa que más fomenta el amor; la vista, el gusto, el oído o la voluntad, aunque mejor lo dirá la primera estancia que copiaré aquí:

Fenollar

“Per be que lo mon en tals fets huy sia

No prou favorable, past es singular

E vist que damor se parla tot dia

De quatre luquets saber yo volria

Qual mes la enten e la fa doblar.

Yo dich que lo veure, que mostra carrera

A tot quant apres li dona combat.

Mossen Vidal veig del Grat fa bandera.

Verdancha l' Entendre diu que la prospera.

E Vilaspinosa deffen voluntat.

Tales son por la mayor parte las flores de este Jardinito.

Más juiciosa y de mucho mayor aprecio es otra colección (O. 372) de papeles y cartas tocantes a negocios de los siglos XVI y XVII, los cuales acaso merecen la atención del que desee instruirse en algunos negocios políticos de aquel tiempo, y antes que diga de ellos, y porque no se me olvide, sepas que hay en este libro un pergamino manuscrito del siglo XIV que contiene nada menos que lo que voy a decir: Epistola S. Bernardi ad quemdam militem, de cura et modo rei familiaris gubernandae. = Gratioso et felici militi Domino Raimundo Castri S. Ambrosii Bernardus in senium deductus, salutem. Cupis a nobis de cura doceri et modo rei familiaris utilis gubernandae, etc.
Está dividida en varios títulos, es a saber: De gubernatione domus. = De sumtibus seu expensis. = De gulosis. = De avaritia. = De superbia. = De foeminis familiaribus suspectis. = De vestibus fiendis. = De amicis. = De consilio amico dando. = De jocunditatibus spernendis. = De familia repellenda, etc., y así otros que ya me canso. De esta misma carta posee una traducción lemosina el muy R. P. M. ex-Provincial de la orden de San Agustín Fr. Juan Izquierdo entre los manuscritos antiguos que conserva, de que hablé otro día. ¡Ahí es una friolera! ¡Una carta de San Bernardo desconocida a los PP. Mabillon y Martene! Grande hallazgo por cierto si no fuera, como es, parto legítimo, no de San Bernardo de Claraval, sino de Bernardo Carnotense (a: Atribuye a San Bernardo esta carta Pedro Díaz de Toledo en el Comentario al proverbio XXXVI del Marqués de Santillana, edición de Anvers de 1552.). Véase el Mansi en la edición de la Biblioteca latina de Fabricio y basta. Vamos a los papeles ciertos y no equívocos de este tomo de Miscelánea que digo, y son: Relación de la venida a Ferrara de la Reina de España Doña Margarita de Austria, con algunos otros políticos. = Copia de la carta que escribió el licenciado Busto de Villegas, Gobernador del Arzobispado de Toledo al Rey Don Felipe II, sobre el breve de las jurisdicciones de las iglesias y ventas de ellas. Tres cartas originales de Fr. Mariano Azaro (o Azazo), Carmelita descalzo, escritas desde Lisboa el año 1584 al duque de Sessa y Somma en Baena. Tratan particularmente de las llagas, raptos, etc., de Sor María de la Visitación y de otros puntos curiosos. Acaso las copiaré. Un papel hay también que tiene este título: El orden que se guarda en esta Academia (de Poesía) de Toledo, siguiendo el que se ha observado en las de Madrid. Al fin dice:

Los Poetas de la Academia de Toledo admitidos en ella siendo Presidente Don Diego López de Ayala, Conde de Fuensalida, por su orden como están en la tabla. = El Conde de Fuensalida. = El Maestro Joseph Valdivielso. = Martín Chacón. = El licenciado Gerónimo Maranyoso. = Martín de la Fuente. = El jurado Andrés de Quirós. = Juan Martínez. = El doctor Gregorio de Angulo Jurado. = El licenciado Juan de Sepúlveda. = Diego Antiveros. = Don Pedro Vaca de Herrera. = Alonso Castellón. = José Noguel (o Nogués). = El doctor Matías de Porras. = El doctor Christóbal Pérez. = Don Juan Gaitán de Menesses. = El licenciado Juan Antonio de Herrera Teminyo. = El doctor Francisco de Pisa. = Miguel Maréjon. = José de Tovar. = Alonso de Contreras. = Gil Pérez Sarmiento. = Agustín Castellanos y el Pintor.

Con esta noticia ¿quién no se acuerda del conato con que nuestros antepasados cultivaron las buenas letras formando academias privadas, y estimulándose mutuamente al estudio de la poesía, oratoria y de los conocimientos que para ellas se requieren? El siglo XVII fue el más fecundo en estas juntas puntualmente cuando más decaídas estaban la poesía y oratoria. Entonces se erigió en esta ciudad la famosa academia dels Desconfiats, a quien sucedió la que hoy se llama de Buenas letras, de cuya forma y tareas diré algún día. Otra había en Gerona, cuya alma fue el célebre García, cura de Vallfogona. En Valencia a fines del siglo XVI estaba en grande auge la academia llamada de los Nocturnos, de quien dio noticia Don Francisco Cerdá y Rico en sus notas al Canto del Turiapág. 515. Otra había allí mismo hacia los años 1691, cuya constitución 2.a dice así: Las materias que se han de tratar por agora en la Academia serán: 1. Política. 2, Matemáticas. 3, Poesía. 4, Música. 5, Danza. Por esta muestra se ve la utilidad que podían sacar los nobles y todos los individuos de estas academias, que no eran precisamente, como el vulgo piensa, juegos de ingenio los que en ellas se trataban. No sería perdido el trabajo que se pusiera en recoger las memorias de estos pequeños cuerpos literarios, si se lograba con ello dispertar la ociosidad de muchos y el deseo de saber algo, que tan tirado anda. Además ¡cuánto ganaría la historia de la poesía!

Mas ya que no puedo remediar esto, déjame que diga de una obra compuesta por uno, individuo de la más célebre academia de estas que decía, que fue la de Tolosa, erigida en 1323 con el nombre del gay saber o de la ciencia gaya. Don Antonio Bastero, en su Crusca Provenzal, pág. 94, habló de un célebre poeta llamado Arnaldo Vital de Castelnovo D' arri, a quien los VII trobadores de aquella academia adjudicaron en 1324 el premio de la violeta de oro. Yo hallo aquí dos obras de un Juan de Castellnou, escritas en ese mismo año, con la circunstancia de llamarse ya entonces uno de los VII mantenedores de aquella academia; siendo así que, según dice Bastero, no se introdujo este dictado hasta el año 1354. Como quiera que esto sea, allá va la noticia de estas obras, aunque sea breve. La primera es un compendio de los defectos o vicios del lenguaje, así en prosa, como en verso. Veraslo en el epígrafe:

Aquest es le compendis de la conexença dels vicis ques poden esdevenir en los dictats del gay saber, axi fora sentença, com en sentença. Lo qual compendi ha feyt Mossen Johan de Castellnou, us (: un) dels VII mantenedors del Consistori de Tholosa de la gaya sciencia de trobar

El lenguaje y el tiempo en que escribía este trobador, lo verás mejor en la segunda obra, que es la siguiente: Començe lo doctrinal de trobar, am la glosa o correccio, o declaracio sua. Este Doctrinal es obra de Ramón de Cornet, a la cual pone sus notas Castellnou glosándola verso por verso. En el prólogo dice así: Ad honor del mout aut, poderos Senhor mon Senhor lenffant en Peyre del mout aut poderos Senhor en Jayme de bona memoria Rey Darago fill, per la gracia de Deu Comte de Ribagorça e Dampuries, yeu Johan de Castellnou vuells far aquesta obra apelhada Glosari, sobre aquest Doctrinal, etc.

Para muestra de su método pondré la glosa de los primeros versos:

Quare sabers mo permet. Glosa: Veus frevol comenssament qar a lauzor de si, e no de Dieu comensa. 

Yeu Ramons de Cornet

Capelas ordonats 

A Santh Antoninats

Glosa: veus aqui replicacio can dits ninats, y e es gran vicis.

Faray un doctrinal

Ab rethorica tal

Que bo romans demostre.

Glosa: mal dits; car rethorica no esse ha bo romans parlar, mas bel parlar.

Esta glosa parece hecha el mismo año en que se trabajó el Doctrinal, que como se dice al fin, fue en 1324 en el mes de septiembre, y dedicadas ambas al mismo Infante Don Pedro.

Con estas obras hay otras de la misma materia y son: Mirall de Trobar, compuesto por Berenguer de Noya. Es una explicación de figuras poéticas y declaración de la fuerza de cada letra del alfabeto. = Regles de trobar, compuestas por Ramón Vidal de Besalú (a) y explicadas por Jofre Foxa

(a). Este se supone el fundador de la academia de Tolosa de 1323 (V. a Don Tomás Sánchez, tom. 1.° de la Colección de Poesías anteriores al siglo XV, pág. 5). 

= Doctrina de Cort. Comienza así:

En lo nom de Dieu ques subirans

Pare, Fill, e Sperit Sans

E guidans de tots pecadors

Faut mon accord perls amadors

...

...

Don ieu Teramayguis de Pisa

Comens en aquesta guisa: 

Comensament de doctrina provincial vera, e de rahonable locucio. 

Tot en aysi con le rubis

Sobre totas peyras es fis

E laurs sobres metails cars, 

Sobre tots razonats parlars

Parladura lemoyzina

Es mays avinens e fina. 

Sigue:

Flors del gay saber

Las flors del gay saber 

Qui las voldrá saber

No sia de cor sopte

Qar sol qui trop nos sopte

El punhemen no dopte

Gran odor sentra sopte

Quil gitara de dopte.

El autor de este tratado es Guillermo Moliner. Libre de concordances, appellat Diccionari, ordenat per en Jachme March, a instancia del molt alt e poderos Senyor en Pere per la gracia de Deu Rey de Arago, e fou feyt en lany MCCCLXXI (1371). De esta obra ni de su autor no se tenía noticia, hasta que la dio Sánchez (loc. laud., pág. 77) citando un manuscrito de la santa iglesia de Sevilla. Don Francisco Cerdá, en sus notas al Canto del Turia (página 487) publicó algunas octavas, que se hallan aquí también. Y esto basta por ahora hasta que venga ocasión de hablar de ello más extendidamente. Todo es del vol. N. 352. (N. E. Ver unas cobles de Pedro IV de Aragón en 1378.)

En un códice fol. (N. 359) hay una traducción lemosina del Arbre des batailles, (Libre de les batalles más abajo) compuesto en idioma provenzal por Honorato Bonet (a), Prior de Salon, en la Provenza

(a) En una edición de este libro hecha en Lion por Olivier Arnoullet de principios del siglo XVI, que he visto después en Sevilla en la biblioteca Colombina, se llama el autor Honore Bonhor, y se dice que floreció en el reinado de Carlos V, Rey de Francia.

Casimiro Oudin es el que da más extendida noticia de este escritor y su libro (de Script. ecclesiast., tom. III, pág. 1271), donde cita una edición hecha en París en 1493. Yo puedo añadir lo que resulta de esta versión, por la cual consta que fue nacido y educado en la Provenza, que era doctor en decretos, y que floreció a fines del siglo XIV, en los tiempos del Rey de Francia Carlos VI, a quien, siendo aún joven, dedicó la presente obra; así que debió escribirla poco después del 1380, y cuando más enardecido estaba el cisma entre Clemente VII y Urbano VI, de lo cual habla como de cosa presente, según diré después. Llámase aquí Prior de Salon, como también le llaman algunos escritores Franceses citados por Oudin, y así también diría el original por donde se hizo esta versión, que, según muestra el carácter, es muy próxima a aquel tiempo. Oudin corrige Gaillon por Salon. Era esta una Cartuja de la diócesi de Rouan (Rouen). Intitúlase aquí constantemente y repetidas veces Libre de les batalles, y así le llama su autor en el prólogo, no arbre, como dijeron algunos de sus paisanos, engañados con un capricho del autor, el cual, antes del libro, que en nada alude a la metáfora del árbol, quiso pintar uno para manifestar la discordia del actual cisma.
Dícelo él así concluido el 
prólogo: mes puys que aço he feyt, ne cove trobar materia de la qual io fassa mon hobratge. E si mes vengut un aital smaginament que io fassa un arbre de dol en lo comensament de ma obra. Et primerament de sus larbre vos porets veure los regents de la Sancta Sglesia en cruel tribulacio... El artificio del actual árbol se reduce a que en lo más alto de él está figurada una rueda, y sobre ella este lema:

Superiora infimis, infima superioribus

Gaudemus: hoc continuo ludo ludemus

Fortuna. 

A la derecha del círculo hay estas palabras: Clemens. Hic pingat pictor Papam Clementem, et suos Cardinales, et eius debellatores. A la parte izquierda dice: Hic pingat pictor Antipapam et suos Cardinales, et eius bella... A una y otra parte del medio del tronco se mandan pintar los Reyes que son de ambos partidos, y más abajo los grandes señores principales, y las naciones. Al rededor hay algunas palabras de la Escritura alusivas a lo indicado. Y este es todo el artificio del árbol; mas en esto poco se ve que el autor escribió viviendo aún los Pontífices sobredichos; porque a haber ellos finado pusiera los nombres de sus sucesores en el cisma. También se ve que seguía el partido de Clemente VII, que era el de Carlos VI, coronado por el mismo Papa. A este árbol sigue el libro, dividido en cuatro partes: 1.a Contiene la aplicación del Apocalipsi, digo, de las visiones de los Ángeles a las calamidades anteriores de la iglesia; entre ellas está el cuento de Johanna Papissa. 2.a Habla del poder de los imperios antiguos, señaladamente del de Roma. 3.a y 4.a De las guerras y su justicia, causas, leyes, derechos de vencedores, prisioneros, escudos y banderas militares, con buenos documentos para los Reyes. Algunos creen que esta obra sea la que se atribuye al mismo, intitulada Somnium viridarii. Mas en este códice falta la hoja primera de la primera parte, que es donde debía constar en todo caso la ficción del sueño. Por lo demás la obra nada presenta con este aspecto. Y por no cansarte más copiaré algo de su prólogo, con que te certificarás de gran parte de lo dicho. “A la sancta corona de Fransa la qual al iorn de vuy per la hordonansa de Deu regna Carles lo VI en aquel nom fort ben amat (así es conocido con el nombre de el Amado) e per tot lo mon redobtat, so es duna gloria e lausor sobre totes senyories terrenals molt gran Princep yo mapel per mon dret nom honorat Bonet, Prior de Salon en Provincia, doctor en decrets. Soven e moltes hores he agut en volentat de fer algun libre ...”  Y alegando las razones que le obligaron a ello dice: "Primerament com lestat de sancta mare Esgleya es en semblant tribulacio, que si nostre Senyor noy pren algun remedi e Vostra Senyoria, la qual es acostumada de metre a fi, he acabar les cruels aventures de la fé cristiana, io non veyg via ni cami, que sia bona, ni breu acordarse. La segona raho, car io veyg tota sancta crestiandat axi gremada de guerres e de enveges, de rancos e de discordies, que a grans penes pot hom nombrar una petita terra, si es de Compte, de Duch, ho Baronia, que ben sien en pau.

La terça raho es car la terra de Provincia, don io son nat e nodrit, es de present tal tornada ... Perque aquestes rahons man forsat de fer alguna cosa novella per tal que vostra Joventut sia enformada de molts enteniments de la Sancta Scriptura ...”

Hasta aquí lo que me propuse copiar del prólogo. Al fin del libro ofrece escribir sobre les continenses que totes persones sien eclesiastichas o seglars, homens o fembres deven aver. Lo cual no sé si se cumplió. Me he extendido algo en este artículo por amor de los extranjeros, a quienes no les es tan fácil ver esta versión y lo que de ella resulta. El idioma lemosín, que en el siglo XIII había sido el de las cortes de Aragón, Sicilia y Provenza, conservaba todavía en los siglos XIV y XV toda su grandeza, y era lo que ahora el francés en cuanto al número de traducciones. Apenas había obra filosófica, política e historial que no sonase en lemosín. La pequeña corona de Aragón cultivaba entonces a maravilla las ciencias, singularmente las de gusto. Son innumerables los códices que a cada paso se hallan ignorados, y sus autores también. Cuando el principado de Cataluña presente la Biblioteca de sus escritores, y la añada a las que ya han publicado los reinos de Aragón y Valencia, entonces conocerá la Europa que en la corona de Aragón era la literatura la causa de los progresos en la marina, milicia, comercio, artes e industria.
A cada paso lamento la falta de esta obra, que me obliga a dejar en el silencio muchas obritas, cuya noticia vendría bien, si fueran ya conocidos sus autores. Esto he dicho porque nadie tilde mi silencio respecto de algunos códices Catalanes de poca consideración. Vamos adelante con los que merezcan ser apuntados, que todavía quedan algunos en esta biblioteca.

De Francisco Alegre, que hizo una elocuente versión en lemosín de los libros de los Metamorfosis de Ovidio, impresa en Barcelona en 1498, queda aquí otra obrita inédita (F. 274), y es la traducción de la primera guerra púnica, compuesta en latín por Leonardo Aretino. Dice así en la dedicatoria: Al magnifich cavaller, e maior germa Mossen Anthoni de Vilatorta prefacio de Francesch Alegra en lo trasladar de la primera guerra punica. Al fin dice: Fi de la primera guerra punica acabada de traduir en vulgar catalá, aiudant aquell interminat començ e fi qui nostres fets be començats endressa a X V. de juny del any M. CCCC. setanta dos (1472). Otros ocios mitológicos del mismo autor se hallan en el ya dicho Jardinet de Orats.

De otro escritor que hasta ahora no conozco, y es de mi orden, y de algún mérito, quiero dar noticia, por si otro más feliz que yo alcanza a saber quién es. Su obra es un tomo fol. manuscrito vit. del siglo XIV (B. 320), y tiene este epígrafe: Exposicio de tots los libres de Seneca feyta per frare Luchas, Bisbe Auximen. del ordre dels Preycados, al Senyor Papa Clement VI. Este Papa murió en 1352. El obispado Auximen. será acaso de la iglesia de este nombre en la Marca de Ancona; mas en parte alguna he hallado quién sea este Lucas, que era Catalán y muy docto, como lo muestra este libro. En la inicial de la dedicatoria están entretejidas estas palabras: Jaume buesa ma escrit.

No menos sería digno de saberse el autor de otro tomazo en lemosín (B. 243), que tiene este título: Aquest libre es apellat Suma de collacions u de aiustaments. Es una instrucción de todos los estados y condiciones de la vida humana; pero tan completa, limada y elocuente, que podía ser de gran provecho traducida al idioma común de la nación. La obra se divide en siete partes, y cada una de ellas en muchos capítulos.

También es anónima otra obra, con este título: Tractatus de vita et moribus philosophorum, et de quibusdam dictis eorum. En el prólogo se dice dedicada a Don Pedro, Obispo de Calahorra y de la Calzada, asistente del Papa Sixto IV. Al fin hay: Additio in vitas Ipocratis et Terentii. El epígrafe final descubre algo más lo que ello es.

Dice así: Explicit de vita et moribus philosophorum, poetarum, oratorum ac grammaticorum in civitate Calciatensi tertio kal. aprilis 1482.

En la letra N. 311 se ve un vol. 4.°, que contiene el Tractat dirigit al molt alt Senyor lo Senyor Don Alfonso, Duch de Gandia, reduit de latí en vulgar sobre lo rahonament fet entre Scipio Africa e Anibal, e la batalla entre ells seguida: obra inédita de Fr. Antonio Canals, de mi orden. Contiene en once capítulos lo que sobre esto escribió Francisco Petrarca.

Sigue a esto un escrito anónimo: Tractat de una disputa e demandes fetas per un Prior dels frares de la orde dels Prehicadors del covent de Bolunya ab la anima ho spirit de Guido de Corvo, ciutada de Bolunya a XVI de setembra del any MCCCXXXIIII (1334). Tras esto sigue: Epistola Fr. Bernardi de Riparia ad Guidonem Episcopum Maioricarum de visione et locutione quam habuit Fr. Johannes Gobi, Prior conventus Alestensis, quod idem dicit ac Bononiensis cum Guillermo de Corvo defuncto.

Merecen lugar aquí la vida de Carlos V, escrita por Pedro Mejía, en cinco libros incompletos, de cuya obra inédita cita algunos manuscritos Nicolás Antonio: esta está señalada N. 345. Desconocido es otro manuscrito (N. 343), que trata de los Linajes de toda España, por orden alfabético. Lo compuso el licenciado Don Alonso Coronado, de quien sé que lo escribía a fines del siglo XVI, que es donde concluye la genealogía de las familias, con la expresión de hoy posee este mayorazgo, reside en Madrid, y otras a este tenor; y la descendencia de los Condes de Barcelona la continúa hasta Felipe II y el año 1582. A este tenor podía decir de otros códices, pero sería molesto a mí más que a ti, y de poca utilidad para los dos.

De los privilegios antiguos y costumbres de Cataluña en los siglos XIII y siguientes, hay en esta biblioteca un repertorio, o sea extracto formado en el año 1476 por Francisco Martí y Bernardo Soler, siendo conselleres Galceran Carbó, Berenguer de Junyent, Gerónimo Rayola, Bernardo Marquíllez (Marquilles) y Salvador Spano. Es un vol. fol. vit. (M. 556). escrito con lujo y grande exactitud. Contiene, como digo, el extracto de todos los privilegios, diplomas y cartas de Reyes, que se hallan en cuatro libros del archivo de la ciudad, a los cuales llama primero y segundo verdes, primero y segundo colorados. Los que no puedan disfrutar los originales, tienen en este prontuario las noticias que puedan apetecer para la historia del comercio y artes de Barcelona, y aun muchas eclesiásticas de que acaso haré uso algún día: aunque ya poco hay que añadir a lo que publicó Don Antonio Capmany en sus Memorias. Otro vol. hay en fol. que sirve al mismo objeto, y contiene las cortes celebradas en Cataluña desde el año 1449 hasta el 1452. Propiamente son las actas y proceso de las cortes, de donde el político puede aprovechar conforme sus ideas. Yo he copiado algunas cartas y cosillas, así tal cual, que a su tiempo verás.

Todo entero debe ser copiado y publicado un códice (N. 347) que lo está ya en latín, y por mano extranjera, que tanto ha sido menester para que disfrutase el mundo de cosa tan preciosa. Hablo del libro de los oficios de la Casa real de Aragón, ordenados por el Rey Don Pedro IV, a 18 de octubre de 1344, el cual publicaron los editores de las Actas de los Santos, y después segunda vez en el tomo I del Thesaurus ecclesiasticae antiquit. donde recogieron todos los documentos y cosas más particulares de aquella vasta obra. Aquellos editores dicen que lo copiaron de un códice de Antuerpia, cuya historia refieren ellos mismos. Lo que yo sé decir es que he careado con esta edición el ejemplar que aquí hay en lemosín, y sé que aunque faltan al nuestro todos los dibujos que adornan al de Antuerpia, es mucho más exacto y expresivo que la traducción, y en algunos lugares más completo. El título dice así:

Libre de tots los officis de Casa del Senyor Rey, del que quiscu ha de fer segons son offici. Al fin hay estos versos:

Qui scripsit scribat, semper cum Domino vivat.

Johannes Roig vocatur qui scripsit benedicatur. Amen.

Die XX. mensis octobris ann. M.CCCCLXVII. (1467) 

Sirva esta noticia por si no pudiere ver otros ejemplares, que según me dicen hay en el archivo real, y algunos de ellos con figuras y representaciones de los oficios. Lo que digo que debía hacerse con este códice, he hecho yo, y con no poco trabajo, con otro documento histórico tan largo y embrollado como útil. Es el caso que en un vol. fol. men. (L. 335) manuscrito en vit. se halla lo siguiente: Varios sermones de Conceptione, ortu et Assumptione Beatae Mariae Virginis, de Inventione Sanctae Crucis etc. Item constitutiones D. Joannis Sabinen. Episcopi in Illerda. = Synodus Barcinone habita a D. Petro de Albalat 1241. No es provincial, como creerá alguno, sino diocesano, vacando esta iglesia. Synodus D. Fr. Petri de Centelles, Episcopi Barcin. 1243: fragmentos del de 1244 y algunas otras cosillas que no pierdo de vista, y que se llevarían toda la atención, si no se hallaran entre ellas 28 hojas que contienen un Cronicón entero desde la era I de España hasta la 1340. Obsérvase en él alguna variedad de caracteres y tintas, lo cual prueba que es obra de diversas manos, y esto lejos de desautorizar el escrito, le da más autoridad. ¡Ojalá en esta clase de obras se observara siempre esa diferencia; por donde pudiera inferirse que escribían las noticias testigos oculares o coetáneos! Sin embargo, en la que digo no se advierte que haya trabajado ninguna mano anterior al siglo XII, y aun a duras penas se podrá decir que sea de ese tiempo el que formó el plan de toda ella, escribiendo en los cuadritos que resultan de varias lineas horizontales y verticales, todos los cómputos, eras, años de Cristo, indicciones, epactas, áureo número, ciclos y días de la Pascua. Y aunque son muchos los que en él trabajaron, sobresale la mano de algún monje Benedictino de Santa María de Ripoll, que tuvo cuidado de notar los óbitos de sus Abades y aun de algunos monjes, y las varias dedicaciones de su iglesia, y aun al año 935, dice así: In isto anno fuit secunda dedicatio huius coenobii Rivippulli. Así que sin impropiedad he creído deberle llamar Cronicón de Ripoll, y aunque sean conocidos otros con el mismo nombre, este es mucho más completo, no sólo en el número de artículos en que no hay comparación, sino también en la extensión con que escribe los ya publicados en otros. Particularmente se ve esto, si se compara con un Cronicón que hay en el día en dicho monasterio, del cual tengo copia exactísima, o más bien un dibujo, y sólo comprende desde el año de Cristo 27 hasta el 1191, con poquísimas y escasas noticias. No carece el nuestro de inexactitudes, singularmente en la cronología de los Papas de los primeros siglos, y aun en la de los Emperadores; pero es tan exacto como abundante desde el siglo X. Por esta razón, he querido copiarle todo, como está, para nuestra colección, no siendo difícil a los doctos corregir las erratas, y más con la ventaja de disfrutar entero este documento, que es el más completo de los Ripollenses. Con él y el que ahora dije de aquel monasterio, y los dos que copié en Tortosa, y el que he copiado aquí en mi convento de Santa Catarina, tenemos cinco Cronicones que regalar al público, y endulzar un tanto nuestras tareas.
Descansemos hoy de ellas, que harto queda para otros correos.

A Dios. Barcelona.

https://es.wikipedia.org/wiki/Convento_del_Carmen_(Barcelona)

viernes, 8 de julio de 2022

Carta XXXVIII. Catálogo de los obispos de la santa iglesia de Tortosa

Carta XXXVIII. Catálogo de los obispos de la santa iglesia de Tortosa después de su restauración.  

Mi querido hermano: Ya dije que cuando el conde D. Ramón libró esta ciudad del poderío de los moros, quedó su iglesia sujeta a la de Tarragona, como parroquia suya; y que al arzobispo de aquella metrópoli cedió el conquistador los diezmos de ella, con dos hornos para la mesa pontifical y canonical. Muy pronto mudó el conde de parecer, acordándose de los gastos y sacrificios que le había costado la toma de esta ciudad, y trató luego de restaurar en ella el lustre antiguo de la silla episcopal. Era entonces muy conocida la santidad del monasterio de S. Rufo de Francia; y estimulado el conquistador de la devoción que su madre Doña Dolza (Dolça), condesa de Provenza, tenía a aquella casa, lustre de sus estados, quiso ennoblecerla más eligiendo por primer obispo de Tortosa a I. Gaufredo, abad de aquel monasterio, el cual fue consagrado en Tarragona por su metropolitano a 5 de Agosto de 1151. Halláronse presentes a este acto los obispos Guillermo de Barcelona, Berenguer de Gerona, Pedro de Vique y Artal de Elna, y con ellos varios nobles del reino, y el mismo conde D. Ramón, quien dotó cumplidamente a la nueva iglesia. No envío copia de la escritura que se hizo con esta ocasión, porque ya la publicó Risco en el tomo XLII de la España Sagrada.

Consagrado el nuevo obispo, comenzó a ordenar las cosas de su iglesia: de acuerdo con sus canónigos estableció que se guardase perpetuamente en ella la vida reglar de S. Agustín, adoptada ya en otras iglesias de esta provincia; mas por amor a su monasterio, quiso que esto fuese juxta consuetudines ecclesiae S. Ruphi; a excepción de algunas cosas, que por la dignidad de esta catedral, y otras circunstancias locales, pareció que debían omitirse. Esta constitución intitulada Prima ordinatio ecclesiae Dertusensis, la fija Risco circa annum 1158: en lo cual hubo sin duda errata que debe corregirse. Porque consta, y el mismo escritor lo asegura, que el papa Adriano IV confirmó esta ordinación en el año segundo de su pontificado; y es notorio que este comenzó en 3 de Diciembre de 1154. Así que aquella primera constitución es del año 1153 o por ahí. Esta aprobación la exigió Gaufredo del papa, por el deseo que tenía de dar a su establecimiento toda la consistencia posible. Una de las leyes aprobadas era que no pudiese ser elegido obispo de Tortosa sino quien hubiese profesado la vida reglar y vestido el hábito canonical. Confirmó también el papa la donación que el conde D. Ramón hizo a esta iglesia estando en Lérida a 17 de Octubre de 1154 de los lugares llamados Granadella, Bitem, Tavara y Anastet. Lo demás que contiene dicha bula lo verás en la copia adjunta sacada del original de este archivo, por si no te contenta la que se publica en la España Sagrada (T. XLII. pág. 303.). 

Acaso es este el único documento de Adriano IV que hay en España, por donde se descubre el plan que observó este papa en contar los años de la Encarnación. 

Cosa que por la escasez de instrumentos omitieron D. Antonio Campillo en su Disquisitio methodi consignandi annos aerae christianae, y otros diplomáticos nuestros. Dice así la fecha de la bula: Dat. Beneventi...XIII. cal. Aprilis, indictione IIII. anno MCLV. pontificatus domini Adriani papae IV. anno secundo. Estos datos corresponden al día 20 de Marzo de 1156 según nuestra cuenta. De donde resulta que este papa, que comenzó a serlo a 3 de Diciembre de 1154, contó los años de la Encarnación completè posticipatè,  como dicen los diplomáticos; esto es, comenzando el año en 25 de Marzo, tres meses después que el que empezó à nativitate. 

Sea cual fuere la fecha, la bula del papa es auténtica, y más cierta la estimación que tuvo a nuestro obispo Gaufredo, a quien debió haber conocido y tratado en el monasterio de S. Rufo, de donde a ambos sacó el mérito para las dignidades eclesiásticas; efecto de esto fue el ardor con que aquel pontífice escribió al conde D. Ramón la carta de que hablé otro día. En la contestación al papa llama este príncipe a Gaufredo secretario íntimo de su Consejo.

La santa vida del obispo y de su clero proporcionó a esta iglesia la unión con la de Tarragona, admitiéndose recíprocamente a la participación de los bienes espirituales y temporales, claustro, coro, mesa, dormitorio y capítulo; y lo que es más, estableciendo de común acuerdo que en vacando una de las dos iglesias, o hallándose ausente de ella su prelado, el que quedare pudiese ejercer en la huérfana oficios de visitador. Alguna reliquia, aunque muy tenue, queda de esta concordia, que se firmó por ambas partes a 28 de Junio de 1158. He visto aquí el original, que está conforme con la copia que publicó Risco. En este mismo año emprendió Gaufredo la fábrica del templo y convento; cosa que ciertamente no pudiera sin la liberalidad con que los fieles enriquecieron como a porfía la iglesia, de lo cual quedan aquí muchos documentos. Entre estas donaciones merece distinguido lugar la que en este año hizo a la iglesia el prior de la de Valclara, que antes se llamaba Avincabacer. Había dado este pueblo el conde D. Ramón, estando sobre Lérida, a la orden de los premonstratenses, y a Esteban, abad del monasterio de Flabe Mont (montis flabonis) de la diócesis de Toul en la Galia Bélgica, para que edificaran en él otro monasterio. Mas no verificándose esto, el mismo prior nombrado de la nueva posesión dio el lugar e iglesia a este obispo con consentimiento de su abad y convento, y el conde confirmó luego esta donación, de lo cual envío todos los documentos.

Incluyo también copia de otra donación desconocida igualmente a los historiadores, y digna de saberse por muchas circunstancias. Fue así que muerto el conde D. Ramón en S. Dalmacio junto a Génova el año 1162 a 6 de Agosto (o a 7 como nota el necrologio de esta iglesia) no pudo completar la dotación de esta catedral. Por tanto a 18 de Febrero del año, que según la costumbre de aquellos tiempos seguía contándose por la Encarnación 1162 (o según nuestra cuenta el de 1163), el obispo de Barcelona D. Guillermo de Torroja, que se llamaba a sí mismo (pone asimismo) vice-gerente del difunto conde, asociado de Guillermo Ramón Senescalc, dio a la catedral de Tortosa la iglesia de Azco (Ascó) con todos sus diezmos y primicias pertenecientes al rey D. Alfonso, que estaba todavía en su menor edad. Era esta iglesia de Azco la única que se había reservado el conde en todo el obispado de Tortosa para las expensas de la capilla real, según la costumbre de los reyes de Aragón, como consta de la citada escritura de donación de 1151. Esta como restitución hizo el obispo de Barcelona, sabedor sin duda de la voluntad del difunto, en atención a la pobreza de esta iglesia, y donec, dice, Ildephonsus, rex Aragonensis, et comes Barchinonensis, miles et extra tutelam fiat. Advierte de paso cuan pronta estuvo la reina Doña Petronila en mudar a su hijo el nombre de Ramón en el de Alfonso; porque no habiéndose esto verificado hasta la muerte del padre, a los seis meses después de ella ya suena en las escrituras con el segundo nombre aun antes de entrar en el gobierno. También añade el obispo de Barcelona que procedió en esto con el consejo de D. Bernardo, arzobispo de Tarragona, de los obispos Pedro de Zaragoza, Guillermo de Gerona y Artal de Elna, de Ponce, abad de S. Juan de Ripoll, y de los nobles Guillermo de Castellvell, Alberto su hermano, Arnaldo de Lercio y otros. Subscriben a esta donación, además de los dichos, Pedro, obispo de Vique, Bernardo de Castelet, Geraldo de Jorba, Guillermo de Cervera, Guillermo de Montpeller, Raymundo de Puigalt, y un Pedro, sacrista de Vique, con este gracioso leonino: scripta libens ista Petrus confirmo sacrista = Ausonensis. Como el otro que firmaba: non est indignum Ramirum ponere signum. 

Pero dejando aparte estas extravagancias de aquellos tiempos, la donación que digo omitida por Eymerich en su excelente catálogo de los obispos de Barcelona, es una de las cosas que más ilustran el pontificado de D. Guillermo de Torroja, y el de nuestro D. Gaufredo (a: V. este y los demás documentos en el apéndice.).

De esta liberalidad tomaron ejemplo D. Guillermo Ramón Senescalc y D. Otón su hermano para dar a esta iglesia, et Gaufredo ejusdem dicto episcopo, todos los diezmos de la parte que les había tocado en Tortosa, según el tratado que hizo con ellos el conde D. Ramón. Fue esto a 22 de Enero del año de la Encarnación 1163, que es para nosotros el siguiente. Y por no andar repitiendo esto a cada paso, hablaré separadamente otro día de los cómputos que se usaron en aquellos tiempos, según lo que arrojan de sí los instrumentos de este archivo.

Entrando ya en el gobierno el rey Don Alfonso, aprobó en 1164 la donación que su padre tenía hecha a esta iglesia de un molino cerca de la ciudad, y además le dio la heredad, que se llamaba de Pedro de Sentmanat, en el territorio del Castillo de los asnos. Firma en esta escritura, fecha en Azcon, D. Hugo, arzobispo de Tarragona, con los obispos Guillermo de Barcelona, Pedro de Zaragoza, Guillermo de Gerona y Pedro de Vique, y muchas personas principales del reino. Fue este como un ensayo de la magnífica y completa dotación que hizo a esta iglesia pocos años después el mismo príncipe. 

No he podido averiguar hasta ahora qué causa movió a nuestro obispo Gaufredo y a su cabildo para dar la iglesia de Flix al monasterio de S. Pedro de Besalú y a su abad D. Bernardo, reservándose sólo la cuarta parte de las décimas, que percibieren los monjes en dicho lugar y su término. Concédenles sin embargo las décimas de sus ganados propios, y de un huerto y de una viña, con tal que el prior que no pusiese un clérigo en Flix, prometa obedecer al obispo en todo lo que debe el clérigo; y cuando este fuese instituido por el abad o prior, deba ser presentado al obispo, de quien reciba la cura de almas. Además se les manda que este cura y el prior celebren sínodo con el obispo. 

El abad prometió por su parte dar a la iglesia de Flix todas las posesiones que adquiriese en las diócesis de Tortosa y Lérida, a excepción de la de Corbins, la cual se reservaba el monasterio de Besalú para celebrar el aniversario del conde D. Ramón. 

La fecha de esta escritura, de que sólo he podido ver una copia muy antigua, dice así: Hoc scriptum factum est anno dominicae Incarnationis M.CLXV. Id. Januarii, tempore Ludovici regis junioris, et Raymundi Berengarii comitis Barchinon., et principis Aragonen. Si hubiesen señalado el año del reinado de Luis el joven, podríamos saber el verdadero año en que se hizo esta donación, que nunca podrá ser el de 1165, pues ya tres años antes había muerto el conde D. Ramón que aquí se supone reinando. 

Murió D. Gaufredo a 28 de Mayo de 1165: el día consta del necrologio antiguo: el año del epitafio que se puso en su urna, el cual copiaré aquí como le trae el canónigo Macip, porque en el sepulcro que tiene en la capilla de Santa Candia no queda el más ligero vestigio de inscripción. 

Antistes primus Dertusae laudis opimus, 

Gaufridus dictus, in caelo sit benedictus: 

Hac petra fossa sunt hujus venerabilis ossa. 

Centum cum mille decies sex qui non sit ille 

Annorum decem numerus quo transitus iste. 

Spiritus astra petit, túmulo corpus requiescit. 

Junius est mensis cum.... 

Quinque chalen...... 

Juzgo que en el verso quinto el original no diría decem, palabra que allí nada significa; y que acaso sería esta su lectura: annorum Christi numerus quo transitus isti. 

II. A Gaufredo sucedió D. Ponce de Mulnells, no Monells ni Mulnella como escriben otros. Consta este apellido del necrologio, del epitafio, y de varios documentos que tengo a la vista. Fue electo por el cabildo en el mismo año 1165. En prueba de esto, además de la escritura de concordia entre el monasterio de la Oliva y la iglesia de Mont Aragón hecha a 24 de Junio de 1166, a la cual subscribió nuestro Prelado, tengo presente la división de frutos que concordó con su cabildo a 27 del mismo mes y año. Tuvo un hermano llamado Raymundo, el cual a 11 de Diciembre de 1177 dio a esta iglesia unas casas que tenía en Lérida con otros heredamientos. No por eso se crea que fue natural de aquella ciudad, ya porque estaba recién conquistada, ya porque el obispo concede a su hermano el uso de aquellas casas quotiescumque in villa Ilerdae venies. 

El M. Risco hablando de este obispo escribió lo siguiente: “Macip, canónigo de esta iglesia, dice en el catálogo que Don Ponce fue primero abad del monasterio de Ripoll, y luego canónigo reglar, para cuya comprobación no cita testimonio alguno.” Mal leyó este catálogo el que informó al P. Risco; porque Macip no dice que D. Ponce fuese abad del monasterio de Ripoll, sino abad de S. Juan de Ripoll. Y todo el mundo sabe (y en el t. XXVIII. de la Esp. Sagr. se puede ver) que son estas distintas casas, aunque fundadas a un mismo tiempo a fines del siglo IX, y que la primera es Santa María de Ripoll, monasterio de Benedictinos, y la segunda es la que hoy llamamos S. Juan de las Abadesas (Sant Johan ces Abadesses y variantes) en el mismo valle de Ripoll, de donde tomó el nombre. En esta segunda casa, que primero fue de monjas, y después de varias alternativas se entregó en 1115 a los canónigos reglares de  S. Agustín, era ya abad nuestro D. Ponce en el año 1150, en que fue consagrada su iglesia por el diocesano, con otros obispos y prelados.

Con el mismo título subscribió a la donación que hizo D. Guillermo, obispo de Barcelona, a la iglesia de Tortosa en 1162, de que hablé poco ha. Otra prueba de que era abad de S. Juan de Ripoll, y de que retuvo esta dignidad, es la donación que Galcerán de Sales hizo de la iglesia de S. Martín de Aquacca al monasterio de San Juan, et domno Pontio Dertusensi episcopo, ejusdemque ecclesiae B. Johannis abbati, fecha III. cal. Octob. ann. XXX. reg. Ludovici Junioris (1166). Lo mismo se halla en otra venta en 1191. Dejando aparte la consagración de la iglesia de S. Valentín en el condado de Besalú (1168), cuya acta se conserva original en el archivo real de Barcelona, y va copiada (a: V. en el apéndice) donde se le da el título de Dertusensis episcopus, et abbas S. Johannis. Y así el necrologio de esta iglesia le llama abiertamente abad de S. Juan de Ripoll, y también los canónigos de aquella casa en la carta de pago que dieron sobre las mandas que les dejó D. Ponce, como diré adelante. Desde luego trató este prelado de señalar y establecer la distribución de las rentas. A 21 de Junio de 1166 con aprobación de D. Hugo, arzobispo de Tarragona, hizo con el cabildo la constitución intitulada De divisione inter episcopum, et ecclesiam Dertusensem, cuya copia incluyo. En el año siguiente 1167 a 9 de Junio fijó las rentas que debía percibir el oficio de camarero para el vestuario de los canónigos, estableciendo que no se dé al obispo por razón de vestuario más que dos sobrepellices de a catorce sueldos de Valencia cada una. A los contraventores (que contravienen) llama anathema, marenata. En 1171 por encargo del papa Alexandro III se halló Don Ponce en la elección del sucesor de D. Hugo, arzobispo de Tarragona, muerto violentamente por Berenguer de Tarragona a 15 de Abril del mismo año, día que fija el necrologio de esta iglesia. Tiempos de turbación y más para nuestro prelado, que vio asesinar en esta ciudad de Tortosa a Roberto, hermano de Berenguer, por los sobrinos de aquel arzobispo. Más alegres fueron los años 1173 y siguiente, porque en el primero se celebraron las cortes de Fuente de Aldara, tan ventajosas para las iglesias, cuyas leyes publicó Baluzio entre los apéndices de la Marca Hispánica (App. CCCCLVI. col. 1363.), y en el segundo las bodas del rey D. Alfonso II de Aragón con Doña Sancha, hija del emperador Don Alonso, (Ildefonsum imperatorem Ispanie) la cual, como veremos adelante, anduvo muy liberal con esta iglesia. A ambas cosas asistió nuestro obispo.

Pero sobre todos fue plausible para él y su silla el año 1178 en que concluida la fábrica de la iglesia, fue consagrada por el arzobispo de Tarragona D. Berenguer con asistencia de los mismos reyes de Aragón, los cuales confirmaron todas las donaciones del conde D. Ramón, añadiendo otras muchas, como verás en la escritura que publicó exactamente el P. Risco, cuyo original conserva esta iglesia. Hízose esta dedicación a 28 de Noviembre del mismo año. De él es también la donación que nuestro prelado hizo a la iglesia de un huerto en el lugar de Tivenys para la lámpara ante altare B. Mariae. En 1179 se halló en el concilio Lateranense III.

Con el fin de que se conservase un edificio que le había costado tantos sudores, hizo a 15 de Mayo de 1181 una constitución, en que concede al sacrista las primicias que debían dar los vecinos de Tortosa, con la condición de que tuviese bien cuidados y cubiertos con tejas los techos de la iglesia y claustro, y diese al obispo cuando estuviere en Tortosa cinco palmos de candela cada noche y dos cirios de a libra cada mes. Bueno fuera que se renovase en el día la constitución de las tejas, porque la iglesia nueva peligra con los conductos de agua que penetran lo interior de los machones exteriores; obra más ingeniosa que útil. 

En el año 1183, a 18 de Junio, dio la reina Doña Sancha a nuestro obispo y su iglesia la mitad de dos huertos que había comprado de Ponce Agorero por diez y seis morabatines, para que de su producto ardiese una lámpara en el altar de nuestra Señora. Dejo de referir las donaciones y concordias que hizo nuestro obispo con los de la orden del Temple sobre los diezmos de Orta (Horta de sant Joan), Mirabet (o Miravet), Archona &c., cuyos documentos vendrán bien para nuestra colección.

Gobernó D. Ponce esta iglesia hasta el año 1193, como se infiere de varios testamentos que le señalan con su nombre hasta fines del 1192. Dícelo más claramente el necrologio por estas palabras: VI. cal. Augusti obiit Poncius venerabilis episcopus Dertusensis, et idem abbas S. Joannis Rivipollensis, anno ab incarnato Dei filio M.C.XCIII.; donde se ve otra prueba de que con el obispado conservó hasta la muerte el título de abad. Acaso también por esta causa en la escritura que insinué de los canónigos de S. Juan de Ripoll, fecha pocos días después de la muerte de este obispo, no se halla firma de abad, sólo se encabezan y subscriben. = A. prior ecclesiae S. Johannis Rivipollensis, Petrus de Solario praepositus, Berengarius camerarius, Arnallus sacrista, Bernardus eleemosynarius, R. praecentor et R. Mironis. Todos estos confiesan a Ponce prior de Tortosa, Nicolás sacrista, Vicente limosnero, G. camarero, y los demás canónigos, a quienes llaman hermanos suyos, haber recibido y quedar satisfechos de lo que les pertenecía de testamento domini Poncii episcopi Dertusensis et abbatis nostri... Facta charta difinitionis mense Septembris anno Domini M.CXCIII. En el necrologio se nota a 19 de Diciembre de 1252 la traslación del obispo D. Ponce de Mulnells. Otra se hizo más adelante en 1336 a la urna de piedra en la capilla de Santa Candia, cuyo epitafio está poco menos gastado que el de D. Gaufredo. Pondré la copia de Macip. 

Pontius est dignus praesul pastorque benignus, 

Cognomen cujus Mulnellis fuit hujus. 

Clauditur in túmulo, licet altum corpus in arcto. 

Anno milleno centum nona quoque geno, 

Tertius addatur numero qui supra locatur 

Augusti mensis sexto numerando chalendis. 

III. D. Gombal de Santa Oliva. El M. Risco probó sólidamente que este prelado es distinto de otro que por ese tiempo suena con el mismo nombre obispo de Lérida; yo añado que ambos se hallaban en esta ciudad en 1197, según consta de la escritura que se hizo con ocasión de ceder a los templarios un cementerio en la zuda o castillo, en la cual después de nuestro obispo firma por testigo Gomballus episcopus Ilerdae. También subscribe en la misma clase en la donación que hizo el rey D. Pedro II a esta iglesia del lugar de Margalef, fecha en Tarragona el año 1200. Afirma también el citado escritor que nuestro Gombal estaba todavía por consagrar a fines de 1194; y para mayor prueba envío copia del instrumento en que se funda. Debió ocasionar esto la vacante de la silla de Tarragona con la muerte violenta de su arzobispo acaecida el año anterior, la cual refiere así el necrologio de esta iglesia: XVI. cal. Martii obiit Berengarius de villa Demuls (Vilademuls), archiep. Tarraconensis, à Guillermo R. interfectus anno Domini M.C.XCIII. Uno de mis cronicones expresa que el matador era Guillermo Ramón de Montechano (Montechateno, Montecateno: Moncada). Tuvo D. Gombal un hermano llamado Miro, el cual se halló en la composición de esta iglesia con la de Tarragona, que se dirá luego. El dolor que pudo ocasionar a nuestro prelado la muerte del gran bienhechor de esta iglesia el rey D. Alfonso, acaecida en Perpiñan a 5 de Abril de 1196, se templó con las gracias que de nuevo le concedieron los papas y reyes. 

A 7 de Agosto del mismo año le expidió un breve Celestino III, confirmando las donaciones de heredades, villas, molinos, judíos, cementerios y todos los derechos con que el difunto rey y su mujer Doña Sancha la habían dotado. En 1.° de Enero de 1200 le concedió un privilegio el rey D. Pedro II, eximiendo a esta iglesia y sus bienes de la jurisdicción secular que ordenaba en Tortosa; más adelante les dio los lugares de Ledo y Areyns (Lledó, Arenys - de Lledó); señalóse también en su favor el papa Inocencio III, expidiendo varios breves sobre las competencias que se suscitaron entre el obispo y los templarios. De todo esto envío copias para la colección.

También tuvo este prelado el consuelo de ver terminadas las disputas entre su iglesia y la de Tarragona, con la composición que se concertó día de Santa Águeda de 1203. Fijáronse los lindes siguientes, comenzando de la sierra llamada nas de pullino, hacia el collado de lena, sierra de laberixes, río de oleastro, lugar dicho poxino, donde se juntan dos ríos, sierra espadella y coll de Balaguer. Uno de los sujetos que trataron esto por parte de Tarragona fue Guillermo de Zaguda, canonicus cornu bovis (cuerno de toro, bóvido; bou, Escornalbou), que así subscribe: por parte de Don Gombal era Miro frater ejusdem episcopi (a: V. en el apéndice). 

Del último año de su pontificado hay una constitución en que se manda que del oro y plata y otros bienes mobles que diesen a la iglesia los que se consagrasen por canónigos o canónigas, se dé al camarero la tercera parte para el vestuario de los canónigos, y al prior las dos terceras partes para la mesa de los mismos, y esto aun cuando los que se consagraban no llegasen a vivir en el claustro; y si traían bienes raíces, se den todos al prior: los lechos y su adorno al camarero, a excepción de los pasos de seda que deban entregarse al sacrista. Usa de la voz maranata (a) contra los que quebrantaren lo ordenado: la fecha es VI. cal. Julii anno Dominicae Incarnationis MCCXII.; y así los que ponen la muerte de D. Gombal a 23 de Enero de 1212 debían prevenir que hablan conforme al cómputo usado entonces, según el cual el año 1212 finalizaba en 25 de Marzo, del que ahora decimos 1213; y así debe entenderse el necrologio y el epitafio de su urna en la capilla de Santa Candia, (a)

*, maranata son voces caldeas, que significan el Señor ha venido. Añadíase esta imprecación a la voz griega *gr, a imitación de S. Pablo (I. Cor. XVI. 22.) como diciendo: perditio in adventu Domini, las cuales palabras latinas se añaden sin necesidad en algunos documentos, como en la confesión de la fe del concilio III de Toledo (cap. XVIII.): Cui haec fides non placet, aut non placuerit, sit anathema maranata in adventum Domini nostri Jesu Christi. 

adonde fue trasladado en 1336. La inscripción se conserva muy bien, y dice así: 

Est exaltatus in statu pontificatus 

Gloriâ non clivâ sancta Gombaldus Oliva. 

Exiit à mundi laqueis, pelagique profundi, 

Anno milleno C. dupplex cum duodeno 

Est Februi mensis decimo numerando klis. 

Vivat cum Christo túmulo qui clauditur isto. 


Los que han publicado esta inscripción leen en el segundo verso gloria non clita; mas el letrero dice clivâ; y esto puede derivarse de clivus, collis, clivius, a, um, cosa ardua, como si dijera con exaltación no violenta, con gloria debida; pero el clita nada significa (*). (*) Yo me inclino a que gloria non cliva es gloria non labilis, in aevum duratura. Pudo en la edad media del substantivo clivus o clivum formarse el adjetivo clivus, cliva, um, así como en los buenos tiempos se formaron los adjetivos acclivus, declivus, reclivus y proclivus: y usarse cliva metafóricamente en el sentido en que dice Séneca (de morte Claud.), omnia procliva sunt, imitando lo de Cicerón (Tusc. IV. 18.)

incitataque semel proclivè labuntur. 

IV. D. Ponce de Torrella, prior de esta misma iglesia, e hijo de Guillermo de Turrecla, cuya lápida sepulcral se conserva en un ángulo del claustro debajo de la imagen de nuestra Señora, llamada de la Verdad, fue elegido muy pocos días después de la muerte de D. Gombal, y aun debió ser consagrado antes del 22 de Marzo del mismo año 1213, en cuyo día le expidió el rey D. Pedro II un privilegio de inmunidad desde Lérida. Una copia antigua que he podido ver de este documento, no expresa el año. Mas habiendo muerto D. Pedro en 13 de Septiembre de 1213, es fuerza que fuese ya obispo D. Ponce en el mes de Marzo anterior, pues en él se le dio ese privilegio. 

En 1220 expidió un breve el papa Honorio III, en que entre otras cosas manda que en esta iglesia se determinen los negocios por la resolución de la mayor parte del capítulo según la regla de S. Rufo. Del año siguiente es la concordia que hizo este obispo con el de Huesca, cuya copia irá a su tiempo. 

Tratábase por entonces de continuar la guerra contra los moros, y llevar adelante la conquista del reino de Valencia: cosa de grande importancia para nuestro Don Ponce, que sobre alejar de su silla a los sarracenos, debía dar notable aumento a su diócesis. No faltó por su parte el rey Don Jayme I, y con varias donaciones que le hizo acaloró mucho más su ánimo en esta empresa, en la cual le conceden los historiadores una parte muy principal. Van copias de la escritura que hizo el rey estando en Huesca a 27 de Mayo de 1224, confirmando todas las posesiones de su iglesia, de la donación de Mirabet y Zufera a 27 de Abril de 1225, de otra de ciertas casas de Peñíscola, estando el rey sitiando a esta ciudad a 13 de Agosto del mismo año. Hallóse también con el conquistador en la toma de Burriana: Zurita por equivocación le llama Pedro.

Las expediciones militares no impidieron a D. Ponce asistir a los concilios provinciales de Lérida en 1229 y de Tarragona en 1230. No perdiendo de vista nuestro prelado los intereses y bienestar de su esposa, y como temiendo lo que después sucedió, obtuvo en 1235 del papa Gregorio IX la confirmación de todas las donaciones hechas hasta entonces a su iglesia. A pesar de esta precaución y de los méritos que de nuevo contraía, no tardaron mucho en disputarle algunas donaciones, que pasada la necesidad parecieron exorbitantes. Firmóse al cabo escritura de compromiso en Valencia a 12 de Julio de 1242, en que fueron jueces el arzobispo de Tarragona D. Pedro de Albalat, y los obispos Vidal de Vique y Ferrer de Valencia. Quedó entonces por Tortosa la villa de Almazora, y la alquería llamada Benimucairau.

Alejado de estos contornos el estrépito de las armas, volvió D. Ponce toda la atención al gobierno interior de su iglesia. Del año 1249 he visto la constitución que hizo con su metropolitano sobre el vestuario, comida y otras asistencias correspondientes a los canónigos. A 19 de Diciembre de 1252 hizo trasladar los huesos de sus antecesores D. Ponce y D. Gombal. Dos años después murió a 29 de Agosto. De la inscripción que tiene en Santa Candia se puede leer lo siguiente:

Pontius....factus toto... 

Archimandrita laudabilis....vita 

Hic de Turrella dictus sedansque rebella, 

Mille ducentesimo sunt si quinquaginta ponantur 

Quatuor appositis anni tot recte probant 

A Christo nato spiritus exiit ab arcto 

Corpore: clauduntur hac tumba membra teguntur 

Septembris mensis quarto dicendo calendis. 


V. D. Bernardo de Olivella, su sucesor, fue electo el mismo año 1254. Su madre se llamó Hermisenda, de la cual dice el necrologio: IV. nonas Aprilis obiit Hermisendis de Olivella, mater Domini episcopi, soror istius congregationis pro qua officium plenum fiat, et praebenda detur. Era sin duda nuestro obispo el mismo que en una concordia que hicieron en el año 1250 todos los individuos de este cabildo, firma Bernardus de Olivella, archidiaconus...

Cuatro años después de su elección obtuvo este prelado una bula del papa Alexandro IV en confirmación de todas las posesiones de esta iglesia. Llama en ella el papa al conde D. Ramón rey de Aragón, lo cual él no sufría por su modestia (el título de rey pasó de Ramiro II a Alfonso II, hijo de Ramón Berenguer; Petronila fue reina). 

También obtuvo en favor de su iglesia un privilegio de inmunidad, dado por el rey D. Jayme en Lérida a 19 de Abril de 1263. Cuatro años después le concedió el papa Clemente IV ciertas indulgencias para sus diocesanos que visitaren la iglesia de Tortosa en las fiestas de la Santísima Virgen y en el día de su Dedicación, que era a 29 de Noviembre. Con la misma fecha escribió el papa al rey D. Jayme, exhortándole a restituir a esta iglesia la mitad de los diezmos que solía percibir en la diócesis. Del año 1270 he visto original una constitución en que este prelado aumenta el vestuario de los canónigos en 20 sueldos jaqueses sobre los 150 en que le había fijado D. Ponce de Mulnells. También ordena que además de las dos sobrepellices que debía dar el camarero al obispo, le dé 20 sueldos pro uno surperpellicio de tela. Poco después fue trasladado a la metropolitana de Tarragona, donde murió en 1287. 

VI. D. Arnal de Jardino, electo en 1272 o en el siguiente. No tardó mucho en mostrar su celo pastoral y celebrando sínodo a 12 de Noviembre 1274. Es el primer monumento de esta clase que conserva esta iglesia: es verosímil que los prelados anteriores desempeñasen una parte tan principal de su ministerio; aunque la frecuencia de los provinciales y las repetidas visitas de los legados podían suplir su falta. Otro celebró en 1278; irán las constituciones de ambos, en que no hallo cosa que advertir.

Muy gloriosa es para este prelado la memoria que nos conserva el libro de las costumbres generales de la ciudad de Tortosa, impreso aquí mismo en 1539 por Arnaldo Guillem de Montpesat. En el principio del libro se lee que para evitar las discordias que reinaban entre los ciudadanos por la variedad e incertidumbre de las usanzas y leyes, fue electo juez árbitro nuestro D. Arnaldo con el Maestro Ramón de Besuldo, arcediano de Tarantona en la iglesia de Lérida y el Maestro Domingo de Teruel. En 1277 hizo con el capítulo la constitución de bonis canonicorum decedentium: firmó varias concordias con los vecinos de Tortosa sobre los diezmos; mas usando con algunos de ellos de su autoridad, y echando mano de las penas eclesiásticas, tuvo el dolor de ver que los templarios heredados aquí, y señores de Amposta, con achaque de no sé qué privilegios daban los sacramentos y sepultura eclesiástica a los excomulgados por él, con ultraje de la dignidad episcopal: males que atajó el papa Inocencio V. Poco más se sabe de este prelado sino que murió a 20 de Julio de 1306, y que dos años después a 16 de Marzo se hizo traslación de su cadáver, como nota el necrologio. Algo diferente es el día de su muerte en el epitafio que tiene en Santa Candia. Dice así: 

Clauditur in túmulo praesul venerabilis isto 

A. de Jardino qui rexit jure divino 

Annis millenis trecentenis quoque senis 

Augusti ternis denis obiitque kalendis. 

Acaso era hermano suyo Bernardo de Jardino, prior de esta iglesia por esos tiempos, que murió en 1313, cuya memoria sepulcral está en el claustro colateral a la iglesia. Muerto este prelado eligió el cabildo a 

VII. D. Dalmacio de Monte Olivo, deán de Tarragona, el cual murió en Agosto del mismo año sin tomar posesión, como dicen Martorell y Macip, los cuales por esta causa no le cuentan en el catálogo de los obispos. Mas el necrologio de esta iglesia dice que fue electus et confirmatus in episcopum Dertusensem; y esto basta para contarle con los demás. Eligieron luego a 

VIII. D. Pedro de Betteto, el cual sólo gobernó esta iglesia hasta 8 de Mayo de 1310. Breve pontificado; mas de él nos quedan dos sínodos. Uno es de 13 de Noviembre de 1307, en el cual se mandó celebrar anualmente sínodo en la fiesta de S. Martín: el segundo del mismo día del año siguiente; en él se establece la uniformidad de todas las iglesias de la diócesis con la matriz en los ritos y ceremonias. Tiene este obispo su sepultura en Santa Candia, cuyo letrero dice así: Octavo idus Maii anno Domini M.CCCX. obiit rev. pater dominus Petrus de Beteto bonae memoriae, hujus ecclesiae Dertusensis episcopus; cujus ossa sunt in hac tumbâ recóndita: anima ipsius requiescat in pace. 

De este mismo año 1310 son las leyes o como decían, les costums y usatges que concedió y confirmó esta iglesia a los vecinos del lugar de Cabacers, que antiguamente se llamaba Avincabacer, de cuya donación hablé tratando del obispo D. Gaufredo. Envío copia de este documento que es buena memoria de la legislación de aquel tiempo, y de la lengua lemosina en que está escrito. En el mismo año fue electo obispo 

IX. D. Francisco de Paholaco, tesorero y canónigo de esta iglesia. En el siguiente 1311 celebró sínodo a 14 de Noviembre, en el cual mandó se celebrase en toda la diócesis la fiesta de passione imaginis, y prohibió vender carne en los viernes y vigilias de los Apóstoles y otras fiestas del año: In vigiliis, dice, Natalis, Resurrectionis, Pentescostes dumtaxat exceptis ob reverentiam festivitatis, seu festivitatum earum decentiam et honorem. En otro sínodo celebrado en 1314 mandó que se tuviesen en adelante en la Dom. II. post Pascha. Murió este prelado a 17 de Octubre de 1316, como dice el necrologio, no a 5 de Noviembre, como aseguró Martorell, el cual sin advertir el anacronismo, puso como debía a 27 de Octubre la elección del siguiente.

X. D. Berenguer de Prats. Con el largo tiempo que presidió en esta iglesia, pudo hacer cosas dignas de su celo y celebrar varios sínodos. En el primero de ellos, celebrado a 19 de Abril de 1318, renovó la constitución de su antecesor D. Pedro de Betteto sobre la residencia de los párrocos. En 1320 hizo la constitución de numero vicenario canonicorum, para atajar los abusos que se iban introduciendo en el aumento de ese número, fijado ya, como sospecho, desde la restauración de esta iglesia. Otras muchas constituciones suyas se hallan en la colección que está en el archivo. Otro sínodo celebró en 1323 a 13 de Abril, en que no quiso hacer nuevas constituciones, porque constitutionum pluralitas, dice, non solum confusionem, sed etiam periculum animarum inducit. No es mala contraseña de las sabias ideas de aquel prelado. Casi lo mismo hizo en 4 sínodos más que celebró hasta el año 1330. Allá lo verás todo copiado. 

Digna es de memoria la deseada cesión que acordó este prelado con su cabildo de la décima de todos sus frutos para la fábrica de la iglesia. Fue esto a 2 de Enero de 1340. Mes y medio sobrevivió a esta época D. Berenguer, pues murió a 19 de Febrero de este año. El epitafio que se le puso en Santa Candia, dice así: Anno MCCCXL. XI. cal. Martii obiit Berengarius de Pratis episcopus: hic tumulatur. Falleció este prelado a la hora de maitines, y en la de tercia del mismo día se le dio sepultura. Concluido el funeral se juntó inmediatamente el cabildo para nombrar sucesor. Salió electo D. Guillermo de Sentmanat, arcediano mayor de esta iglesia. Consta todo esto de la escritura que he visto original con los sellos de todos los electores. Y así no deben ser creídos los que atrasan esta fecha. A pesar de acto tan solemne, y de haberse anunciado al pueblo la elección, no lograron su deseo los electores por las causas que diré otro día; que ya es justo descansar hoy un poco

A Dios. Tortosa &c. 

Parte 2, fin del episcopologio de Tortosa

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