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domingo, 11 de diciembre de 2022

Concluye el episcopologio gerundense. A partir de 1600

ONOFRE REART

de 1612 a 1620.

Canónigo Penitenciario de Barcelona, y sucesivamente Obispo de Elna y Vique, de donde trasladado a esta Silla, tomó posesión a 30 de enero de 1612. De allí a siete días entró en esta ciudad, donde continuó su gobierno sin hallar cosa que contar de las que yo acostumbro. Dice el padre Roig que un ermitaño desconocido amenazó a este Prelado que renunciase la dignidad, si quería salvarse. Yo sólo sé que efectivamente renunció en 1616, y llegó ya a tener nombrado sucesor el que lo fue después; mas no se verificó hasta el 14 de diciembre de 1620, en que fue admitida su renuncia en el consistorio del Papa. Luego se retiró a Perpiñán su patria, donde murió en 1622 a 29 de octubre: está enterrado allí mismo en la iglesia de San Juan. El mismo día en que se admitió su renuncia fue preconizado el Obispo sucesor

PEDRO DE MONCADA

1621.

Sobrino de Don Juan de Moncada, Arzobispo de Tarragona por aquellos tiempos, y hermano de Don Francisco de Moncada, Conde de Osona y Vizconde de Cabrera y Bas. Había ya sido cumplimentado como Obispo por este Capítulo en la primera renuncia de su antecesor: y mientras aquella no se verificó nuestro Pedro se intitulaba electo Gerundense, como se ve en el testamento de su cuñada Doña Margarita de Castro y Cervelló, de 8 de febrero de 1621. (Ribera. = Cervelló, pág. 144). Finalmente llegó a tomar posesión de esta Silla a 13 de febrero de 1621, y luego vino acá a 31 del marzo inmediato. Mas en el mismo año le llamó Dios para sí, día 29 de diciembre. En este poco tiempo manifestó grande afición a la música eclesiástica, y buenas ideas para la reforma del culto en la visita que ya había emprendido de su diócesis. Alguna otra circunstancia añade la inscripción que se puso en su sepultura en el plano delante de las rejas del altar mayor. Dice así: “Hic iacet Petrus a Moncada Gerund. Episcopus e nobili Moncadorum familia 39 annos natus. Vir magnae spei et virtutis episcop. quem diu recusarat, patris sui Marchionis Aytonae (marqués de Aytona) precibus coactus admissit. Dum totam suam lustrat dioecesim, et ut alter Petrus summo labore oves pascit, nondum primo sui episcopatus expleto anno huic ecclesiae fato ereptus, et omnium expectatione eludens ad superos evolavit 29 decembris anni 1621. Sucediole

Fr. FRANCISCO SENJUST

de 1622 a 1627.

Monje Benedictino y Abad de Ripoll desde 1616: dicen que fue provisto en el obispado de Elna, y que de él fue trasladado al de esta iglesia, de que tomó posesión a 12 de noviembre de 1622. Sólo queda de él notable la Colección que formó de todos los diplomas pertenecientes al tribunal del Breve, la cual imprimió en 1625. Murió en la villa de la Bisbal a 2 de marzo de 1627. Tiene sepultura delante del presbiterio con esta inscripción: "D. O. M. = Hac teguntur fossa D. D. Francisci Senjust Episcopi ossa, qui ordinem S. Benedicti professus, et Praepositus vulgo de Panades in coenobio S. Cucufati electus, gradatim ad abbatias de Arles et de Ripoll dicti ordinis assumptus ab ecclesia Elnae ad hanc Gerunden. translatus est. Quibus ecclesiis multa celebranda suffragia reliquit, et summis expensis illas ornavit. Hanc etiam in officio defunctorum recitando non parum gravatam alleviavit, ac tandem in ea (ut cariori) duodecim solemnissima quotannis anniversaria instituit, ac totidem cornua altaris mandavit. Qui dies suos extremos clausit VI nonas martii anno a partu virginis 1627".

GARCÍA GIL DE MANRIQUE

de 1628 a 1633.

Inquisidor de Zaragoza y de Toledo, era Obispo titular de Utica, otros dicen de Biserta, cuando fue promovido a la Silla de Gerona, de que tomó posesión a 21 de enero de 1628. Hizo su entrada pública a 5 del febrero inmediato. El remate de su gobierno fue por traslación a la Sede de Barcelona, la cual se supo acá día 17 de mayo de 1633. Mas no pasó allá hasta el enero del año siguiente. Allí fue después Virrey y murió en 1651. En nuestra Sede le sucedió

GREGORIO PARCERO

de 1634 a 1656.

Natural de Tuy, Benedictino, Abad de San Martín de Madrid y después Obispo de Elna, de donde vino acá a 21 de febrero de 1634, que es el día de su posesión. El año siguiente, suscitada la pretensión de catedralidad en Manresa, se opuso a ello fuertemente por el daño que le resultaba a su diócesi, de quien se desmembraban las montañas de Olot para indemnizar al Obispo de Vique. En 1636 estuvo acá el General de los padres Benedictinos, el cual, por ser el Obispo de la misma orden, fue admitido con distinción en el coro durante los oficios. En 1641 hizo la ciudad voto de no permitir máscaras ni bailes desde Navidad a Carnestolendas. En 1660 se conmutó este voto en un ayuno en la vigilia de la Purificación, algunas misas en los tres días de Carnestolendas y dotación de una doncella. Alcanzó las guerras de Francia con España, y siguiendo el partido de Felipe IV tuvo que ausentarse en 1642, y no volvió hasta pasados diez años. A pesar de su adhesión al Rey de Castilla, fulminó sentencia de excomunión contra los tercios castellanos, mandados por Don Juan de Arce y Don Leonardo Moles, declarándolos por herejes sacramentarios, refiriendo en ella dos estupendos sacrilegios que cometieron en Riudarenas y en Santa Coloma de Farnés (Farners, fariners); lo cual incitó al pueblo contra las armas del Rey. Esto refiere Melo en la Historia de los movimientos y guerra de Cataluña, lib. II, núm. 25. Durante la ausencia del Prelado estuvo en esta ciudad en 1652 Don Fray Jacinto Serroni, Obispo de Oranges, Dominico, y ordenó de grados al Sr. Pontich, que después fue Obispo de Gerona. En 1653 había hecho renuncia el señor Parcero y tenía ya nombrado sucesor; mas no se verificó hasta el 1656, en que fue trasladado a Tortosa, llegando acá las bulas a 12 de enero. Cuéntase de él que jamás leyó cartas de recomendación para las provisiones, hasta que las tenía ya hechas.

BERNARDO DE CARDONA

de 1656 a 1658.

Natural de esta ciudad y de la noble estirpe de este nombre. Era canónigo y Arcediano mayor de esta Catedral, con la cual fue muy dadivoso. También obtuvo el honor de diputado eclesiástico de Cataluña en 1641. A 4 de julio de 1653 se supo acá la admisión de la renuncia del antecesor y el nombramiento del Sr. Cardona. Desde entonces comenzó a resistirse a admitir la dignidad con tantas veras, que fue preciso que el Capítulo tomase a pechos el negocio, escribiendo al Rey que le mandase aceptar. Hízose así, y con la ausencia del antecesor tomó él posesión a 27 de diciembre de 1656. Durole dos años el pontificado, que fue bien diferente de lo que el Capítulo se prometió. Pleitos continuos, discordias y poco fruto espiritual. Murió a 13 de diciembre de 1658. Está enterrado en el plano delante del presbiterio. La inscripción dice así:
“D. O. M. Mausoleum Ill. et Rev. D. D. Bernardi a Cardona: ambiguum sane an sanctitate, an nobilitate maioris, qui ab archidiaconatu maiori, ac canonicatu in hac alma ecclesia obtentis, ad episcopatum illum humiliter licet recusans, ab illustri tamen Capitulo instanter apud Dominum Regem proclamatus, obedienter fuit promotus. Obiit facta institutione facum cum SS. Sacramento per viaticum concurrentium, et aliis plurimis die 13 decembris 1658. = Erexit suis sumptibus nobilis D. Hieronymus a Vallgornera et Cardona ejus nepos, anno 1673.”

En la vacante fue nombrado

FRANCISCO PI-JOAN.

Natural de Masanet de la Selva, que después de canónigo de Lérida fue aquí sucesivamente Arcediano de Besalú, Empurdán y (no sé si falta texto) mayor. El ardor con que había seguido el partido de Felipe IV en las guerras pasadas le hizo muy estimable de este Monarca, quien en el enero de 1658 le nombró auditor de la Rota Romana, y poco después Obispo de esta iglesia, de la cual no llegó a tomar posesión, muriendo a 18 de noviembre de 1659. Tiene su entierro en la capilla de San Bernardo y Santa Marta, cuyo altar costeó. La inscripción es fácil de leer, y sólo añade a lo dicho que dejó un gran legado para la obra del frontis de la iglesia, y que fue confirmado Obispo. Por esta razón le contamos en el catálogo. El sucesor fue

FRAY JOSÉ FAXEDA

de 1660 a 1664.

Natural de Vique, de la orden de San Gerónimo. Tomó posesión a 6 de octubre de 1660. Cuatro años después fue trasladado a Tortosa, despidiéndose de este Capítulo a 14 de junio 1664. Véase el Episcopologio de Tortosa. Acá le sucedió

JOSEPH MINOT

de 1665 a 1668.

Natural de Santa Coloma de Queralt, diócesi de Vique, canónigo de Barcelona, fiscal de aquella inquisición y auditor de la Rota Romana. Tomó posesión por procurador a 5 de marzo 1665. Mas como en el ejercicio del último cargo había tocado por sus manos los pleitos entre los Obispos antecesores y el Capítulo, no quiso venir a su Sede sin haber concordado y apagado aquellas discordias: cosa que fue acá de gran consuelo e hizo muy estimable su venida, que fue a 27 del octubre siguiente. Disfrutole poco esta iglesia, habiendo sido trasladado a la de Lérida: noticia que llegó acá a 24 de noviembre de 1667 y se verificó en 1668, despidiéndose el Prelado a 22 de junio. El Episcopologio Ilerdense dirá lo demás. Sucediole

FRANCISCO DOU

de 1668 a 1673

Natural de la villa de Bas, cabeza del vizcondado de ese nombre: fue sucesivamente Arcediano mayor de Vique y de Gerona. Este último vacaba por promoción de su discípulo Don Pascual de Aragón al arzobispado de Toledo. Entró a gobernar esta iglesia como Obispo a 20 de noviembre de 1668, y murió a 15 de abril de 1673. Conservó este Prelado buena armonía con el Capítulo. La inscripción de su entierro delante del presbiterio dice así: "D. O. M. - Jacet hic Ill. et Rev. D. D. Franciscus Dou, quem ab scholastico Barchinonensi suggesto ad sacra Vicensis canonici et Archidiaconi subsellia, deinde ad supremum huius genitalis episcopatus archidiaconatum mox ad sacras infulas maturitas rapuit praemiorum. Consecratus die 3 decembris 1668 prae norma regiminis futuris saeculis admirandus, huic almae Sedi Conceptae Virginis argenteo simulacro praelegato. Obiit die 15 aprilis 1673 cuius anima requiescat in pace. Amen." Sucediole

FRAY ALFONSO BALMASEDA

de 1673 a 1679.

Natural de Lucena, en Andalucía, de la orden de San Agustín, Obispo que era de Casano en Nápoles, en cuya calidad fue cumplimentado en esta ciudad, transitando por ella en 1671. Tomó posesión de esta Silla a 8 de diciembre de 1673 y a 13 de los mismos hizo su entrada pública. Sus bulas se despacharon en Roma a 25 de septiembre.

Hubo grandes cuentos sobre la resistencia que mostró en nombrar juez subdelegado del Breve, cosa que al fin tuvo que hacer por orden estrecha del Rey. Trata de esto el citado López. No fallaron tampoco discordias con el Capítulo, en que el Capitán general y audiencia de Barcelona tuvieron que poner la mano. Finalmente, día 14 de marzo de 1679, llegó la noticia de estar el Prelado provisto en la Silla de Zamora, y luego partió para ella. Creo que murió en Madrid en 1684, y se enterró en Doña María de Aragón.

FRAY SEVERO TOMÁS AUTER

de 1679 a 1685.

Natural de Puigcerdá, de la orden de Santo Domingo. Promovido a esta Silla el mismo año 1679 a 13 de noviembre, que es la data de sus bulas, tomó posesión a 24 de enero del año siguiente. Su pontificado fue mucho más apreciable con la reciente memoria de los anteriores. Era llanísimo en su trato y enemigo de etiquetas con el Capítulo, con quien tuvo gran paz, sin disminuir por eso un punto de su autoridad, antes conciliándose la mayor, como era regular. Así mutuamente se sostuvieron sus derechos contra las pretensiones de los jurados, logrando que se cerrasen las iglesias en la noche del Jueves Santo, y que no entrasen en ellas los gigantones del Corpus; cortando con tan oportunas providencias los abusos que en uno y otro había. Hiciéronse también de común acuerdo varias misiones, y en algunas de ellas predicó por sí el Obispo y confesaba en la Catedral: ministerio en que era incansable. A esta unión recíproca debe también atribuirse la defensa de esta ciudad contra las armas francesas en las guerras del 1684, logrando rechazarles con pérdida de cuatro mil hombres en el asalto que dieron el 24 de mayo a las diez de la noche, y que duró por tres horas. La misa solemne de gracias dijo Don Antonio Pascual, Arcediano de la Selva y electo Obispo de Vique: el nuestro predicó con gran fervor. Era muy liberal con su iglesia, a quien regaló un órgano portátil en 1683, y donde fundó la nona solemne de la Ascensión en 1685, pocos días antes de ser trasladado a la Silla de Tortosa, que fue ese mismo año. La noticia llegó acá a 24 de junio, y él se despidió del Capítulo a 31 de octubre con el sentimiento que era regular y que expresan las Actas capitulares. Aun en Tortosa se acordó de la obra del frontis de esta Catedral, en que había gastado gruesas sumas, dejándole en su testamento un gran legado. Murió en 1701. Todavía fue más pacífico, plausible y memorable el pontificado del sucesor

Fr. MIGUEL PONTICH O PONCICH

de 1686 a 1699.

De la orden de San Francisco, natural de Bula Terranera en el Rosellón, donde había nacido a 30 de noviembre de 1630. Tomó posesión de esta Silla a 3 de julio de 1686, y le consagró en Arenys de Vall Don Juan Bautista Dezbach, Obispo de Urgel, con asistencia del de Vique Don Antonio Pascual, y del de Moronea Don José Mora, auxiliar de Tarragona. Puesto en todo de parte del fin y de acuerdo con su Capítulo, emprendió y acabó muchas cosas útiles. Apenas hay monasterio y establecimiento pío en su diócesi, que no conserve memoria de su beneficencia. El de su orden, intitulado de San Salvio, en el término de San Miguel de Cladells, le debe su fundación que verificó en 1690. La Catedral le debe la magnífica y costosa escalera que él comenzó, y concluyó refundiendo cuanto en ello habían hecho sus antecesores. Toda la diócesi y los aficionados a la disciplina eclesiástica le son deudores de la célebre Colección de Sinodales Gerundenses, que es la que hoy rige, que ordenó e ilustró con doctos comentarios D. Francisco Romaguera, y se imprimió en Gerona en 1691. Con ser tan recomendable por estos y otros títulos la memoria de este Prelado, y tan sentida su muerte, acaecida día 26 de enero de 1699, cúpole la suerte de que en su sepultura delante de las gradas del presbiterio se grabase una inscripción bien ajena de su mérito. El autor quiso remedar el estilo de los leoninos del siglo XIV, mas aun eso le salió mal. He aquí su copia:

D. O. M.

Prorsus omni laude dignus Fr. Michael Pontich

Pauperum pater benignus ardens celo iacet hic.

Sedis huius almae Praesul virtutem demonstravit.

A domo Gallis suae (f. Gallissuae) exul annos quatuor pavit

Dilectum sibi commissum tot gregem manu et ore.

Ardue tractans remissum, debilem sed amore:

Quem religio Minorum praesidem iam fecerat.

Ad exemplar doctiorum Bula mundo dederat.

Absque scalis magnae portae plures sunt memoriae

Quae fletum movent in morte, praeces atque gloriae.

Annos terdecim Pastoris iam fere compleverat,

Cum finem tanti laboris pax Dei decreverat.

Die 26 januarii 1699."

La vacante de este Prelado fue regentada por el Arcediano mayor Don Isidoro Bertrán, Arzobispo después de Tarragona. Luego fue provisto

MIGUEL JUAN DE TAVERNER Y RUBÍ

de 1699 a 1720.

Canónigo y Arcediano mayor de Tarragona. Tomó posesión a 29 de noviembre de 1699, e hizo su entrada a 3 de abril del año siguiente. Alcanzó este Prelado las guerras de sucesión, y a él alcanzaron gran parte de sus males; porque siguiendo el partido de Felipe V, cuando Gerona fue tomada por los Austríacos, tuvo que pasar a Francia, donde permaneció desde 1705 hasta 1711. Los males que su ausencia y el motivo de ella debieron ocasionar a esta y otras diócesis de Cataluña son fáciles de entender. Nuestro Obispo, después de haber remediado los de la suya como diocesano, trató de acudir a las generales como el más antiguo de la provincia, estando ausente el Metropolitano. Convocó pues concilio provincial en esta ciudad, el cual se comenzó a 21 de junio en la capilla llamada del Claustro, y se concluyó en el palacio episcopal día 11 de octubre de 1717, y se imprimió el año siguiente. Mandose en este concilio tener conferencias morales en este obispado. Nuestro Obispo las estableció en consecuencia, dividiendo las 340 parroquias de que consta la diócesi, en 57 distritos que llamó conferencias, señalando una parroquia en cada una a donde se juntasen los clérigos cada principio de mes, menos el julio y agosto, a tratar los puntos que se daban impresos a principios del año eclesiástico. Duraron estas prácticas loables hasta pocos años há; y de ellas sólo queda la distribución de las 57 conferencias para el manejo de veredas. Con ocasión de este concilio se trató de consagrar la Catedral, mas no se verificó. El Prelado la visitó el año siguiente. Poco después fue trasladado a la metrópoli de Tarragona, cosa que acá se supo día 6 de febrero del 1720, junto con la noticia de estar provista esta Silla de Gerona en su sobrino, que luego le sucedió. Mas el nuestro, tomada ya posesión de Tarragona, tuvo que quedar acá por enfermedad, de que al fin murió a 24 de mazo de 1721. Tiene su entierro en la capilla actual del Corpus al lado del Evangelio, sin inscripción ni losa ni otra señal. Sucediole su sobrino

JOSEF DE TAVERNER Y DARDENA

de 1721 a 1726.

Canónigo y Tesorero de Barcelona, y electo Obispo de Solsona en 1718, y en la promoción de su tío a Tarragona trasladado a nuestra iglesia, de la cual tomó posesión a 7 de marzo de 1721, diez y siete días antes de la muerte de su tío y antecesor, a cuya enfermedad y funerales asistió. Mostró luego su celo en unas homilías que tuvo al Capítulo y en los frecuentes sermones que predicaba al pueblo, e igualmente en las ordinaciones de coro y otras cosas que estableció.

Era puntualísimo en las funciones públicas. En su tiempo fue beatificado San Dalmacio Moner, hijo de esta ciudad y del convento de Dominicos, donde está su cuerpo. El Prelado celebró las fiestas con gran solemnidad. Visitaba frecuentemente la diócesi, y en este ejercicio enfermó y murió a 16 de enero de 1726. Está enterrado en la misma capilla que su tío al lado de la epístola, y como él sin losa ni letrero. Era muy obeso, pero de grande ingenio y erudición. Escribió la Historia de los Condes de Rosellón, que ha quedado manuscrita, y también la de los Condes de Empurias, comenzando desde los tiempos de Ludovico III y acabando en el año 1288. Esta última dice el P. Caresmar que vio en poder del Conde Darnius en Barcelona. Sucediole

PEDRO COPONS Y DE COPONS

de 1726 a 1728.

Arcediano e Inquisidor en Barcelona su patria, tomando posesión a 2 de noviembre de 1726. Duró poco este pontificado, siendo promovido el Prelado a la Silla de Tarragona a 15 de diciembre de 1728. Sólo tengo que contar de él, que en su tiempo comenzó a servir la nueva y actual aula capitular. Luego le sucedió

BALTASAR BASTERO Y LLADÓ

de 1729 a 1745.

Natural de Barcelona, Catedrático de cánones en aquella Universidad, y después canónigo allí mismo, y Vicario general del Obispo Don Diego de Astorga y Céspedes, que promovido a la Silla de Toledo fue creado Cardenal. Sucesivamente fue inquisidor en Mallorca y Zaragoza. Provisto en esta Silla tomó de ella posesión a 22 de febrero de 1729. De su gobierno pastoral no hay cosa que contar sino las generales, a excepción de haber mandado imprimir en 1736 los rituales de su diócesi, con la circunstancia de haber alterado en ellos algunos ritos, sin contar con el Capítulo de esta Catedral que prosiguió practicando los antiguos, de donde resultó una disonancia no debida ante la iglesia matriz y las filiales. El amor que este celoso Prelado tuvo al retiro y el quebranto de su salud, le obligaron renunciar este obispado a 2 de marzo de 1745, y retirarse al convento del Carmen Descalzo de la villa de Reus en el campo de Tarragona, donde vivió hasta su muerte.

Estando allí le dedicó el sabio italiano Josef Catalani, la tercera edición de los libros de Sacerdotio de San Juan Crisóstomo, que hizo en 1753. En la dedicatoria dice de él entre otras cosas, que se ocupaba en escribir varios libros. Yo sólo sé que son de este Prelado algunas notas a los cánones Eliberitanos, (: eliberritanos) que publicó el mismo Catalani en su edición de los Concilios Españoles (tomo II). También nos quedan de este docto y celoso Obispo dos cartas que dirigió al clero de su diócesi sobre las obligaciones del ministerio sacerdotal, una en 1729 y otra en 1737. Ambas se imprimieron juntas, y componen una obrita intitulada el Párroco en su ministerio. Otros dos tomos nos quedan intitulados, Conferencias de la diócesi de Gerona, impresos en 1750 y ordenados por él en su retiro de Reus, en que reprodujo los tratados o reflexiones que en su tiempo se habían tratado en la diócesi, según el plan que se dijo arriba. Sucediole

LORENZO TARANCO Y MUSAURIETA

de 1745 a 1756.

Vizcaíno, de cuyos honores anteriores al obispado nada he podido saber. Tomó posesión de esta Silla a 20 de mayo de 1745, y la gobernó hasta el 3 de febrero de 1756, en que murió. De su conducta pastoral habla la inscripción puesta sobre su sepultura, delante del presbiterio en el plano de la iglesia. Dice así:

H. S.

D. D. Laurent. de Taranco et de Musaurieta

Nobili Cantabro

Multis primum nominibus et infulis

Inclito

Mox S. Gerun. ecclesiae Episcopo

Sobrio, pio, munifico

Suavitate morum

Rerumque agendarum dexteritate

Paucis secundo

Ovilis sui solertissimo custodi

Luporumque vesaniae

Iam iam irruentium gregem

Ineluctabili repagulo

Pastori optimo

Vigilantissimo Praesuli

Bene de re orthodoxa, bene de ovibus merito

Religio et pietas

Hoc grati animi et obsequii

Pignus novissimum poss.

Vixit ann. LXVII. men. V. d. XXIIII.

Obiit III. nonas febr. an. Chr. M.D.CC.LVI. (1761)


MANUEL ANTONIO DE PALMERO Y RALLO

de 1756 a 1774.

Natural de la villa de Villanueva del Campo, en el reino de León, colegial del de San Salvador de Oviedo, y Doctoral de la Santa iglesia de Zamora. Promovido a este obispado tomó de él posesión a 1.° de octubre de 1756. A este y otros Prelados de este siglo sucede lo que en otras iglesias he advertido ya, y es que apenas hay que contar de sus acciones cosa que interese a la historia, o porque efectivamente no hicieron cosa que mereciese este nombre, o porque la proximidad a nuestros días y costumbres, hace poco diferentes sus hechos del gusto y genio de los nuestros. El celo pastoral, visita de la diócesi, sínodos, etc., esta era su propia ocupación, la cual yo doy por supuesta. En el desempeño de este ministerio le halló la muerte a 7 de mayo de 1774, habiéndose despedido de su sínodo el 13 de abril anterior, con una carta muy tierna que se imprimió junto con la oración fúnebre dicha por Don Cyro Valls a 20 de mayo. Su entierro en el mismo lugar que el pasado: la inscripción es la siguiente:

H. S.

D. D. Emmanueli Ant. de Palmero et Rallo

Legionensi

Ex oppido de Villanueva del Campo

Olim in maiori Ovetensi collegio

S. Salvatoris Salmanticae alumno

Mox Senticensis ecclesiae

Canonico Doctorali

Gerun. dein. Sedis inaugurato Episcopo

Animi fortitudine

Morumque probitate spectabili

Bonarum artium favitori

Priscaeque disciplinae egregie studioso

Hoc grati animi et obsequii

Monimentum pietas pos.

Vixit in pontificatu an. XVII. men. VII. d. VI.

An. nat. LXVII. men. IV. d. IV.

Naturaeque concessit

Nonis mai. an. Chr. M.D.CC.LXXIV.


A la escasez de memorias que has notado en los pontificados anteriores sucede grande abundancia de ellas, así por el cuidado que hubo en recogerlas, como por la calidad de los hechos del Obispo sucesor

TOMÁS DE LORENZANA Y BUTRÓN

de 1775 a 1796.

Natural de León, y hermano del eminentísimo Cardenal Arzobispo de Toledo. Había sido colegial en San Ildefonso de Alcalá, Doctoral de la iglesia de Tuy, Penitenciario de la de Salamanca, y últimamente Deán de la de Zaragoza. Tomó posesión de la Silla de Gerona a 28 de mayo de 1775. En los veinte años que le duró este gobierno mostró él hasta donde llega el ingenio de la caridad y celo, aun en medio de la pobreza de rentas y calamidades de los tiempos. Al desempeño de las obligaciones ordinarias de un Prelado añadió la empresa de otros bienes sólidos y duraderos en esta diócesi, y esto desde el momento mismo de su entrada en ella. Conociendo que la mendicidad y los males que ella trae consigo nunca pueden remediarse sin edificios de reunión y establecimiento de fábricas, dispuso uno y otro, añadiendo a la casa que llaman de la Misericordia, la del Hospicio, hecha a sus costas en gran parte, en la cual emprendió sin fondo alguno las labores de algodón y otros con grande utilidad. A esto fue consiguiente el fomento de otras fábricas en la ciudad y obispado, que cierto extinguen la mendicidad mucho mejor que las destinadas a los encerrados en los hospicios. Los enfermos del hospital privados del alivio de la convalecencia excitaron su caridad, y le obligaron a emprender el edificio de este nombre, que costeó a sus expensas, y será uno de los monumentos de su beneficencia. Para socorro de los pobres conocidos con el nombre de vergonzantes, y para otros objetos análogos, estableció juntas de caridad, a que asistía infatigablemente: publicó varias pastorales y exhortos, que he visto, y que merecían publicarse reunidas. A él se debe el establecimiento de una escuela gratuita de dibujo, que comenzó en 1790, costeando la fábrica de escalera y salas de aquel edificio, y regalando una estimable porción de buenos modelos. Extendió el edificio de las beatas Terciarias de Santo Domingo, costeando en él la educación de muchas niñas pobres. En la rica villa de Olot edificó desde los cimientos un magnífico hospicio, según los diseños del arquitecto Don Ventura Rodríguez, con escuelas de gramática, retórica y dibujo. Parece increíble que en medio de gastos tan crecidos, y de lo que expendía en limosnas diarias en tiempo de inundaciones de ríos, guerras, etc., pudiese entrar en el costoso proyecto de la construcción de la capilla de San Narciso. Sola su actividad podía empezar y concluir el hermoso edificio, de que ya hablé otro día. En 1790 impetró de Pío VI lecciones propias del segundo nocturno y oración para la fiesta de San Félix Mártir, las cuales compuso el canónigo Dorca.

No le mereció menos cuidado el templo espiritual de sus feligreses, visitando continuamente la diócesi. En fin, el seminario fue su grande objeto: aumentó en él cátedras, abrió la biblioteca, y logró que a 10 de noviembre de 1795 se habilitasen sus cursos por real cédula para los grados en todas las universidades, aprobando al mismo tiempo las Constituciones que para ello hizo, y visitando casi diariamente las clases. Era pobrísimo en su persona. Finalmente murió en enero de 1796. Su inscripción sepulcral dice así:

H. S. E.

Illustriss. ac Reverendiss. Dominus

D. Thomas de Lorenzana, et de Butron,

Patria Legionensis, genere clarissimus:

Eques Regii insignisque ordinis Caroli III;

Huius almae Sedis dignissimus Episcopus:

Olim in ecclesia Tudensi Doctoralis canonicus,

In Salmanticensi Poenitentiarius,

In Caesaragustana Decanus.

Ad Gerundensem pontificatum evectus,

Ecclesiam hanc officiis devinxit, donis auxit.

Dioecesim sepe lustravit, perque annos amplius XX.

Mitissime ac prudentissime rexit.

Pauperes effusis opibus, institutis hospitiis;

Dei gloriam templis, seu veteribus instauratis,

Seu novis erectis, sustinuit et fovit.

Omnino se D. Narcisi, ut cultorem eximium,

Ita succesorem non degenerem prestitit:

Cui amplissimum, ubi iacet, sacellum,

Eius impulsu, vigilantia, curis, sumptibus

Pie coeptum, constanter absolutum fuit.

Vixit annos LXVIII menses X dies item X;

Summa in omnes bonitate ac beneficentia:

Obiit XII kal. febr. ann. MDCCXCVI,

Triste sui desiderium relinquens.


SANTIAGO PÉREZ DE ARENILLAS

de 1796 a 1797.

Natural de Becerril de Campos, diócesi de Palencia, Doctoral de Burgos, y allí mismo Abad y Deán. Durole el pontificado un año y diez y seis días, desde el 30 de septiembre de 1796, en que tomó posesión, hasta 17 de octubre de 1797. El sucesor fue

JUAN AGAPITO RAMÍREZ DE ARELLANO.

Natural de Puente la Reina, diócesi de Pamplona, actual Prelado.