Mostrando entradas con la etiqueta miniaturas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miniaturas. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de mayo de 2022

CARTA XVI. Noticia de varios MSS. preciosos del monasterio de S. Miguel de los Reyes y de otras partes.

CARTA XVI. 

Noticia de varios MSS. preciosos del monasterio de S. Miguel de los Reyes y de otras partes. 

Noticia de varios MSS. preciosos del monasterio de S. Miguel de los Reyes y de otras partes.


Mi querido hermano: Acabo de llegar a esta ciudad de Segorbe para continuar mi expedición; y deseando no perder tiempo, mientras comienzo a tomar conocimiento del archivo de su santa iglesia catedral, que es uno de los más bien conservados de la nación, y voy preparando las noticias preliminares de esta silla, necesarias para el plan de sus costumbres religiosas; habiendo dedicado unos cortos instantes a rebuscar mis papeles, he ido entresacando de ellos sobre varios MSS. que he visto los apuntamientos más dignos de tu atención, y cuya memoria puede hacer al caso. A poca distancia de Valencia y a la orilla del camino real de Barcelona está el monasterio de S. Miguel de los Reyes de la orden de
S. Gerónimo
, cuya descripción hizo Ponz en el t. IV de su viaje (carta IX). Mas como este viajero habló tan de paso de la biblioteca de aquella casa, que apenas la nombra, y estas sean el principal objeto de mi especulación; después de haber reconocido el edificio, las pinturas y otras memorias de la generosidad de su fundador don Fernando, duque de Calabria, debí a los padres Llazer y Giner, dignos sucesores del docto y piadoso bibliotecario fr. Francisco Vives, que me franqueasen sus preciosos códices MSS. La mayor parte de ellos son de humanidades, escritos en Italia en los siglos XIV y XV con mucha prolijidad en finísimas vitelas, adornados de buenas miniaturas.

Entre ellos vi un martirologio escrito el año 1254, como consta de una breve nota, que se halla al principio con este título: de arte inveniendi qualiter sit pronuntianda Luna. De la duda acerca del autor de este martirologio me sacó una breve prefación con este epígrafe: de prologis diversis super opus martyrologii: notandum, dice, quod licet multi dederunt operam ad compilandum martyrologium, tamen tres fuerunt.... Primus Hieronymus... secundus fuit Beda... tertius fuit Usuardus... et hujus est martyrologium subscriptum quod fratres praedicatores prae aliis elegerunt. Seguidamente están los tres prólogos de dichos tres autores, y luego la carta de Usuardo a Carlo Magno. Habiéndose hecho en varias iglesias adiciones de fiestas a este martirologio, como se insinúa también en la misma prefación, es extraño que en este ejemplar escrito en el siglo XIII no se halle mención de de santa María Magdalena, ni de la conmemoración de los difuntos, ni de santo Domingo, ni de S. Francisco, ni de san Pedro mártir, ni de otras fiestas anteriores al año en que se escribió. Por la misma razón es también difícil de averiguar la iglesia o nación a que pudo pertenecer: aunque yo conjeturo que es códice italiano. También lo es un breviario de la orden de Predicadores que allí mismo se conserva, curiosamente escrito en vitela en folio, muy parecido a otro que vi en la biblioteca real de esa corte, que fue del rey de Nápoles Fernando I y de su mujer Isabel, hija del conde Tristán, regalado por dichos príncipes a fr. Juan Pistoriense, dominicano, el año 1467. 

Algunos otros libros litúrgicos conserva este monasterio, pero de corta consideración; lo cual me dejó tiempo para atender a otras curiosidades literarias que quise notar; porque al cabo ya estaba allí, y no era razón perder el viaje. Tuve pues la complacencia de leer la carta original de Luis Vives al fundador de esta casa, fecha en Breda a 20 de Agosto de 1538, y publicada en el tomo VIII de la edición de sus obras, que se hizo en Valencia el año 1790: un sermón para la fiesta de S. Matías, original de S. Luis Bertrán, que también se imprimió entre los demás de este santo. Si te acuerdas del que copiamos suyo en el Escorial de Conceptione beate Virginis, puedes hacer cuenta que has visto este manuscrito verdaderamente estimable. Lo es también, aunque por otro estilo y por varias circunstancias, otro en folio, que contiene el famoso (1) romance francés, intitulado: de la Rose, ou le miroir des amateurs (de la rosa, o el espejo de los amantes). Muestra del miserable estado de la poesía en Francia en el siglo XIII, en cuyos principios le comenzó a componer Guillermo de Lorris, y le concluyó un Juan de Meun a mediados del mismo. A este último le atribuyen por entero casi todos los diccionarios y bibliotecas que he visto hasta ahora. Mientras no llega a mis manos una disertación francesa sobre los verdaderos autores de esta obra, que se imprimió en Dijon en 1737, con un suplemento al glosario que sobre ella había impreso dos años antes el abad Langlet Dufresnoy, diré lo que arroja de sí este ejemplar. Después del romance, que es largo, y en que no suena cual sea el autor, siguen inmediatamente tres obritas desconocidas en todas las bibliotecas, que yo sepa, con estos títulos: ci comence se testement le maistre Jean de Meun. = Codicille du meme. = Les articles de la Foi compiles par le maistre Jean de Meun. Estos dos últimos escritos nada tienen que notar: son breves y de doctrina corriente. 

El primero me obliga a detenerme en su descripción. Primeramente, el hallarse estos opúsculos a renglón seguido del romance, y algunas palabras del prólogo al testamento parecen bastante prueba, que Juan de Meun tuvo parte en la composición del romance. Dice allí en mal francés estas palabras: 

J' ai fait en ma jeunece maint dit par vanite. 

Du manite, gent se sont manites foir delite 

Or men donit Dieux un faire par vraye charite 

Pour amender les autres qui poy moint proffite. 

Donde parece (2) que el autor, como arrepentido de haber servido a la vanidad, se propone escribir obligado de la caridad para enmienda de sus próximos. Copiaré ahora los epígrafes de algunos de los capítulos del dicho testamento. Les trois fins auxs quelles un chretien doit tendre en chacune euvre. = Comme len doit plus tort sauver les aucteurs que les reprendre. = Les choses par les quelles penser on se garde de pecher. = De la briefte de jeunece, et des miseres de jeunece, et de viellece. = De la vilte de homme mort, et de la beaute del ame. = Du content qui est entre les mendians, et prelas pour confesser. = Comment les mendians, confessent toutes manieres de gents; et lur font faire testement à son gre. Por estos dos últimos epígrafes se ve cuan desafecto a los mendicantes se mostraba Meun en su última y más reflexionada obra; y por consiguiente, con cuanta razón le excluye Echard del número de los escritores dominicanos (bibli. script. O. P. tom. I. pág. 741). El silencio de los monumentos antiguos de su orden, la indecencia que resalta en el dicho romance, y la insulsez del cuento del arca llena de piedras, que dejó cerrada, con que chasqueó a sus hermanos, que creían hallar en ella un gran tesoro, son los únicos argumentos de que Echard se vale para negar que fue dominicano. Mas yo tengo a mano otra prueba de lo mismo; y permíteme esta digresión. Uno de los capítulos del testamento se intitula: les biens que Dieu fist à maistre Jehan de Meun, pour quoi appt quil ne fust fas boiteaux. Cuenta pues estos beneficios en las siguientes estrofas.

1. Encor le doy je plus amer quant il me membre

Quil me fist quant au corps sans defaulte de membre

Quil me fist chretien, et quil me daigna rembre 

Ce ne doy oublier en aoust nen septembre.

2. Dieu ma fait seue grace maint bien corporalment

Et ma tousiours preste des biens temporelment

Encor ma il plus fait espirituelmen: 

Pour quoi ie le devroie amer trop corelment, 

3. Dieux ma trait sans reprouche de jeunece et defance:

Dieux ma parmains perils conduit sans conescheance: 

Dieux ma done au monde honneur et chevisance: 

Dieux ma done servir les plus grans gens de France. 

4. Mais une remembrance mespouvente et affronte 

Que qui plus tient de Dieu plus endoit rendre compte 

Nul ne prent si gran coup com cil qui trop hault monte. 

…....

En estas palabras no aparece vestigio de estado religioso, del cual es regular hiciera mención, aunque no fuese sino para abominarle. A este argumento no quiso ceder un cierto amigo, fundado en las miniaturas de que está sembrado este códice, en las cuales se ven religiosos dominicos, o predicando, o paseando, o en otras actitudes. Pero es de notar que el autor personifica entre otros vicios la abstinencia forzada y el falso semblante, y los introduce haciendo guerra a la maledicencia o crítica, a la cual llama male bouche por una manera semejante a la que usó nuestro arcediano de Ita

Sea pues este códice del tiempo del autor, o posterior; porque se le antojase al escribiente figurar l' abstinence violente por un religioso dominico, y le faux semblant por una como monja; de estos símbolos no puede inferirse que fuese este escritor dominico ni de otra orden religiosa. Gerson le llama clérigo. Pero dejemos ya esto, y vamos a otra cosa nuestra, y muy digna, a mi parecer, de que no se pierda su memoria. Este papel adjunto, escrito en lemosín, es copia de un breve MS., que existe en esta librería, mejor y más elocuente sin comparación que el largo romance de la Rosa. El judío rabi Çag (3) de Sujulmeça (según se lee en la biblioteca de Nicolás Antonio), o Izach de Zigi Valmeja, como dice este MS., había recibido de su amigo rabí Samuel de Fez, una carta o libro en que probaba la venida del Mesías, y que era por consiguiente vana la larga espera de los de su secta (a). A ella contestó Izach aprobando su doctrina con una breve carta que he hallado aquí traducida al lemosín, sin haber podido rastrear quien fuese su intérprete. El carácter del MS. es de principios del siglo XV o fines del XIV. Del mismo tiempo es el lenguaje, en el cual no sabíamos hasta ahora que estuviese traducido este documento de tanta confusión para los judaizantes (b: Se publica en el apéndice núm. XI.). 

(a) De esta obra traducida al latín por el dominicano fr. Alfonso Buenhombre, y de sus versiones castellanas habla Nic. Ant. en la bibl. vet. 

Consérvase también MS. el tratado de eruditione principum, el mismo a la letra que se injirió entre los opúsculos de santo Tomás, edición de Roma 1570, como obra apócrifa. Nadie duda ser del dominico fr. Guillermo de Peralta. Mas en este códice hallo que el autor en la dedicatoria y prólogo con el mismo nombre y apellido, se llama ordinis heremitarum S. Augustini.

Quisiera hablar de otros MSS. aun del siglo XIII, que existen en aquella exquisita biblioteca; pero son de obras ya publicadas, y falta el tiempo para otras cosas. La necesidad de registrar códices y libros rituales, me va trayendo a las manos una buena porción de ellos escritos por autores españoles, y no muy conocidos. De muy pocos hace mención el erudito Francisco Antonio Zacaría en su bibliotheca ritualis. Por lo que he visto hasta ahora puede presentar España una colección de tratados sobre la disciplina ritual tomada en toda su extensión, los cuales, ya que no excluyan la necesidad de acudir a los escritores extranjeros, merecen por lo menos nuestra gratitud, como merecieron muchos de ellos ser estudiados y disfrutados por los sabios de otras naciones. No creo que perdería el trabajo empleado en ir formando una biblioteca ritual española, mayormente siendo casi necesaria resulta de mis apuntamientos sobre lo que me va viniendo a las manos. Uno de los autores que merecerían distinguido lugar en esta biblioteca tiene depositadas sus obras litúrgicas en la de la catedral de Valencia, riquísima en MSS. estimables, como ya insinué en otra ocasión, de que pudiera hacerse un uso de mucho honor para aquella iglesia, y de gran provecho al orbe literario. Este es el dominicano fr. Guillermo Anglés, cuyas obras litúrgicas se recogieron en un tomo en folio menor, falto de algunas hojas en el fin. El primero y principal escrito suyo tiene este epígrafe: incipit expositio de ordine missae, sumpta à multis dictis ss. doctorum compilata à rev. dom. fr. Guillermo Anglesi de ordine Praedic. lectore sedis Valentiae. Princ. Est sciendum quod expressè est determinatio ss. doctorum specialiter S. Thomae, quod presbyter qui non intelligit totum canonem grammaticaliter quid sonat quaelibet pars, semper quotiescumque celebrat non intelligens canonem totum, peccat mortaliter &c. Es una exposición de cada una de las partes de la misa, por el estilo de Guillermo Durando, aunque no tan ilustrada con especies histórico - rituales. Llena ciento y ocho folios, a los cuales sigue del mismo autor y en lengua lemosina: exposicio breu gramaticalment en romanç del canon, la cual dice haber trabajado para instrucción de los clérigos que no saben latín. Consta de diez y seis hojas. Siguen luego las oraciones del ordinario de la misa, que son con corta diferencia las mismas que usó esta iglesia hasta la reforma de S. Pío V. Las últimas cinco hojas contienen un tratado incompleto con este título: regulae generales circa officium missae. Todo el códice está escrito en Valencia por un Guillermo de Pomareda, notario, año 1420. He tomado algunas noticias de estas obras, y he copiado la traducción valenciana del canon que va adjunta. Esta es la lectura, que según Escolano (a: Escolano histor. de Valencia p. I. lib. 3. c. 7. n. 6.), sacó a luz un fr. Guillermo de la orden de santo Domingo, lector de teología en la iglesia mayor el año 1275, que fueron treinta y siete después de la conquista. 

Pero Escolano con la prisa de escribir su historia, se contentó con copiar a Pedro Antonio Beuter, que en el tratado de rectam sacrificii oblatione, al fin del cap. IV dice lo mismo (a) sin advertir ninguno de los dos el anacronismo en que cayeron; porque si fr. Guillermo publicó su obra en 1275, que fueron treinta y siete después de la conquista, siendo necesario suponer una edad madura para escribir esta obra, no pudo llegar a ser lector de teología de la iglesia mayor; oficio que se instituyó el año 1345 por el obispo don Raymundo Gastón, como lo puedes ver en Diago, que trae el instrumento público de esta erección (b: Diago histor. prov. Arag. lib. I. c. 21.). La verdad es que nuestro fr. Guillermo, nacido a principios del siglo XIV, fue el primer lector de esta cátedra, la cual regentó desde su erección hasta su muerte acaecida en 1368. En este tiempo medio escribió sus obras. 

(a) Aliae ovationes ponuntur in romano caeremoniali, et aliqui etiam orant psalmum Miserere mei inter induendum. Non reperi quis eas ediderit,  quicumque tamen author fuerit, primus episcopus Valentinus, post Valentiam restitutam, e manibus maurorum agarenorum, qui fuit frater ord. Praed. (Véanse las notas a la carta III), eas instituit dici; prout refert Guillelmus frater ejusdem ordinis, primus lector Valentinae sedis, in quadam lectura, quam edidit anno Domini 1275, post Valentiae restitutionem anno 37 (Beut. loc. laud).

Tampoco hallo en ellas que diga su autor lo que afirman Escolano y Beuter, que las oraciones preparatorias a la misa fueron instituías o mandadas decir por el que suponen primer obispo de Valencia después de su conquista fr. Berenguer de Castel-Bisbal (a). Acaso estaría esta especie en las hojas que faltan; en las cuales no sé yo si tendría ocasión más oportuna de decirlo, que en las que se conservan. Como quiera, no es cosa inverosímil: aunque pudiera ser más bien que estas oraciones con lo demás perteneciente a los oficios de dicha iglesia, las comenzase a ordenar don Pedro de Albalat, que vino a Valencia como arzobispo de Tarragona a celebrar un concilio en 1240 día 8 de Mayo (b), y a disponer algunas cosas relativas a la tranquilidad y buen régimen del obispado reciente, como su visitador, en el año 1242 (c). 

(a) Véase la carta III not. 2. 

(b) V. Antón. Agust. constit. tarracon. p. 369.

(c) Consta esto de algunas constituciones que se hallan entre las de esta iglesia catedral: cum nos, dice en ellas, Petrus archiepiscopus tarracon. ex debito pastoralis officii Valentinam ecclesiam curaremos personaliter visitare &c. 

Basta de ensayos de Biblioteca: sólo quiero añadir dos palabras sobre un breve MS. hallado en mi convento de S. Felipe, que aunque no pertenece a nuestro propósito, al cabo, es cosa rara y desconocida aun a los que poseen los opúsculos inéditos de su autor fr. Diego de Yangas, confesor de santa Teresa de Jesús, y autor de la obra de Christi et sanctorum operibus. Esta que yo he encontrado se intitula del silencio y olvido y sueño espiritual que alcanzan los siervos de Dios en la oración. Escrito por el padre fr. Diego de Yangas, de la orden de santo Domingo, a una religiosa descalza. Está dividida en tres breves tratados, en los cuales explica las palabras siguientes: 

1. Laetati sunt quia siluerunt. Ps. 106. 

2. Quoniam non cognovi litteraturam, introibo &c. Ps. 70. 

3. Per somnium in visione nocturna quando irruit sopor super homines, et dormiunt in lectulo. Job 33. 

Dios te guarde. Segorbe a 2 de Marzo de 1803. 

NOTAS Y OBSERVACIONES. 

(1) El famoso romance francés intitulado de la Rose. 

Esta obra ruidosa en su tiempo, y muy protegida con especiosos pretextos por las pasiones humanas, dio motivo a Juan Gerson a que escribiese el año 1402 aquella sabia invectiva titulada: tractatus contra romantium de Rosa, que se publicó en la colección de sus obras, hecha en Antuerpia (Antwerpen, Amberes) el año 1706, t. III. col. 297. El mérito de este romance puede colegirse de las siguientes palabras de Gerson: quod autem opus tale Ovidii pejus sit opere, manifestè liquet. Ars enim amandi quam scripsit Ovidius, non solum in dicto romantii continetur libro; sed translati sunt, aggregati, et vi quadam tracti absque proposito ullo complures alii libri, tum Ovidii, tum aliorum qui non sunt minus inhonesti et periculosi; ut sunt dicta Eligii, et Petri Arbellart, Juvenalis, et fabellae fictae omninò ad perversum hunc finem... Erat enim fatuus amator, ideo non curabat quemquam excipere, ut majorem omnibus (mulieribus) se prosternendi daret audaciam. Nec hoc melius poterat complere, quàm ut per eum mulieres intelligerent, omnes esse tales, nec sese servare posse, quin illud agant (col. 304). Y luego añade: si quis immorari vellet omnia taxare et reprehendere, quae male in hoc libro proponuntur, potiùs dies deficeret, quam querela (col. 305). Y luego concluye diciendo: auferatur ergo liber talis et exterminetur absque ullo usu in futurum. El mismo Gerson en un sermón contra la lujuria predicado en la IV dominica de Adviento (op. t. IV. col. 926. seq.) da un compendio de los principales errores de esta obra, diciendo: magister Joannes Meldunensis...in hoc errabat quod per rationes stultum effinxit amatorem. Secundo, in hoc quod hortabatur omnes communibus et nudis loqui sermonibus. Tertio, in hoc quod publicavit librum suum nondum perfectae aetatis hominibus qui abutebantur. Quarto, in hoc quod suae etiam rationes mostrabant nudè incendendum esse. De donde concluye: si esset mihi liber romantii de Rosa, qui esset unicus, et valeret mille pecuniarum libras, comburerem eum potius quam ipsum venderem ad publicandum eum sicut est... Si scirem ipsum (auctorem) non egisse poenitentiam, non potius rogarem pro eo, quàm pro Judâ; et augmentant hi qui in malo eum legunt, poenam suam, si est damnatus vel in purgatorio.

He aprovechado la ocasión de manifestar esta sabia y piadosa censura, para que conforme a ella se corrijan las excesivas alabanzas que han dado algunos escritores a este romance. 

(2) Parece que el autor como arrepentido de haber servido a la vanidad. 

Esta era una de las razones alegadas por los defensores de este escritor, la cual propone Gerson (tract. contra rom. de Rosa col. 299) diciendo: alius veniam quaerebat ob juventutem et stultitiam, allegando illum amatorem poenitentiam ductum fuisse quando scripsit. Feci, iniquit, in juventute mea varia dicteria per vanitatem.

A lo cual responde Gerson: optarem... auctorem qui hic accusatur in propriam personam, praesentem adesse redeundo de morte ad vitam... velociter, ultro et aequo animo delictum suum fateretur, veniamque pro delicto satisfaciendo esset petiturus. Ad id praesumendum multa me movent conjectura, praecipuè verò illa quam nonnulli allegarunt, quod adhuc superstes et vivens poenitentiam egerit, librosque interea de verà fide, et sanctam doctrinam ediderit. 

(3) El judío rabí Çag de Sujulmeza, o Isach de Zigi Valmeja... había recibido de su amigo rabí Samuel de Fez una carta &c. Este Samuel es el famoso judío de Fez, que se convirtió en Toledo a nuestra santa fe hacia los años 1087, poco tiempo después de haber sido conquistada de los moros aquella ciudad por don Alfonso VI. Vuelto a Marruecos después de su conversión, tuvo allá una famosa disputa con el docto moro Albucaleb, cuya historia escrita por él en lengua arábiga, se conservaba en la real biblioteca del Escorial en los tiempos de Nicolás Antonio (V. bibl. vet. lib. VII. c. I. n. 7.), y debió perecer en el incendio del año 1671, pues ahora no existe (V. Bayer not. in bibl. V. Nicol. Ant. loc. laud. ) 

Esta carta escrita en arábigo por rabí Samuel a Isach (Isaac), rabino de la sinagoga de Subjulmeta en el reino de Marruecos, la tradujo en latín fr. Alonso Buenhombre el año 1339 (Echard bibl. t. I. p. 594), de la cual versión se conserva una copia en la real biblioteca del Escorial, y de esta versión hizo en Salamanca otra castellana Álvaro de Villaescusa a ruegos de Juan de Villafuerte, por los años 1418 (Higuera hist. de Toledo lib. XVI. c. 5), la cual debe ser la impresa en Valladolid el año 1511. De la versión castellana de esta carta, que se conserva en esta real biblioteca de Madrid, publicó varias muestras el señor Bayer en sus notas a Nicolás Antonio (bibl. vet. IX. c. 5. n. 250). 

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_San_Miguel_de_los_Reyes


carta XVII Lanuza Aliaga