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viernes, 16 de diciembre de 2022

Carta CII. San Pedro de Camprodon.

CARTA CII. 

San Pedro de Camprodon. = Su situación. = Causas de su destrucción y traslación. = Consagración de su primitiva iglesia. = Fundación de su monasterio, confirmación de sus posesiones y sujeción al monasterio de Moysiac. = Catálogo de sus Abades. = Noticia del cuerpo de San Paladio. = Cartel del Rey Don Alfonso II de Aragón para reprimir la codicia de los huéspedes que acudían a dicho monasterio.

Mi querido hermano: La villa de Camprodon está situada en la falda de los Pirineos, en el valle llamado de Llanars, en el confluente de los ríos Ter y Riutort: por causa de las guerras con Francia ha sido muchas veces destruida; y ya en 1196, por el mes de febrero, siendo entonces del señorío del monasterio, el Rey Don Pedro II de Aragón dio licencia al Abad Bernardo para trasladarlo cum hominibus et feminis in fortiori et securiori loco, videlicet, in loco qui vocatur Podium reliquiarum, y también para construir allí una fortaleza en su defensa. Otra gran ruina padeció este pueblo en las guerras de los años 1462 y siguientes por las armas Francesas, que se declararon contra nuestro Rey Don Juan II. Con este motivo el Obispo de Gerona Don Juan de Margarit concedió en 1480 varias indulgencias a los que contribuyesen con limosnas a reparar los daños padecidos, y a recobrar el cuerpo de San Palladio O. y C., que habían robado los enemigos y llevado a su país. Del destrozo que sufrió en la última guerra de 1793 no hay que decir. La resistencia que hizo este pueblo a los Franceses (pone Franceces) les irritó de manera que lo incendiaron por entero. De las doscientas casas poco más que tiene, hay todavía una gran parte quemadas. En el monasterio perecieron los claustros con la abadía, puertas de la iglesia, librería, etc. Por fortuna habían puesto en salvo anticipadamente el archivo. En la montañuela sobredicha, o Puig (Podium) de las reliquias, había antes un convento de monjas titulado de San Nicolás, las cuales fueron traídas a Peralada y se incorporaron con las que allí hay. Esta noticia tengo en mis apuntes; mas ahora no hallo de dónde la saqué. Sólo me viene a mano la nota de que en 1332 la Priora de aquellas religiosas, llamada Sclaramunda Molina, prestó obediencia canónica al Obispo de Gerona. Antes de la fundación del monasterio de San Pedro hay ya memoria de iglesia con el mismo título, la cual consagró el Obispo de Gerona Servus Dei el año de Cristo 904, el V del Rey Carlos el Simple, indicción VII, día 27 de noviembre.
Va copia de la escritura, que aquí existe original (a: Ap. núm. XXXI.), en la cual verás las otras iglesias que le sujetaba, y hallarás también entre las firmas la de Modicus Georgius sacerdos indignus et Abba exiguus presens assistens, el cual debía ser Abad de alguno de los monasterios vecinos de aquella dedicación; y eso indican las palabras presens assistens. Me confirmo en ello al ver que casi con las mismas palabras suscribe ese Abad Jorge en la escritura de dedicación de la iglesia de Fontanet del año 904, que ya envié copiada del original, que está en San Pedro de Rodas (Episcopologio, art. Servus Dei).
Monasterio aquí no le hubo, hasta que comenzó a ser Conde de Besalú Wifredo, lo cual no se verificó hasta el año 950, en que murió su tío y tutor Suniario, que tenía reunidos todos estos condados, por ser los sobrinos de menor edad, como dijimos en el artículo de Besalú. Así que aunque este Príncipe en los años anteriores pensase en edificar este monasterio, y aun lo dotase con permiso y anuencia de Suniario: mas la erección propiamente dicha de la casa no se supone hasta el año 953, que es cuando logró el preceptum regio, o decreto de aprobación del Rey Luis Ultramarino, que va copiado de un traslado antiguo que hallé en su archivo (a: Ap. núm. XXXII.). La Marca Hisp. (col. 392), dice que esto fue en 951, el padre Roig adelantó la fecha a 942; pero yo lo reduzco al 953, que corresponde el XVI del reinado de dicho Príncipe: aunque en este año no era la indicción VI sino la XI; y pudo ser que el que tomó del original la copia que yo he disfrutado pusiese V en lugar de X. Como quiera que esto sea, en lo cual no me empeñaré, consta del documento que el Conde Wifredo (a: La España Sagrada (tom. 43, pág. 355) dice que este monasterio lo fundó el Conde de Barcelona Guifredo el IV. Para evitar equivocación debo advertir: 1.° que Condes de Barcelona de nombre de Wifredo no hubo más que tres: 2.° que ninguno de ellos lo fue en el tiempo de la fundación de este monasterio hacia la mitad del siglo X, como se halla demostrado en la misma obra (tom. 29, pág. 170 sig.): 3.° que el Wifredo, fundador de Camprodon, era hermano de Seniofredo (que al mismo tiempo era Conde de Barcelona), y de Oliva (Conde de Cerdaña), y del levita Miro, como dice el mismo tom. 43 (pág. 128): por consiguiente no podía ser Conde de Barcelona; y por esas señas era fácil reconocerle por Conde de Besalú; y más que el monasterio se fundaba dentro de este último condado, y le dotaron con bienes sitos en él, en los de Vallespir y Conflent, y con ninguno del de Barcelona. La Carta del P. Caresmar, que se publica al fin del mismo tomo 43, bastaba para advertir y quitar esta equivocación).

de acuerdo con Gotmaro, Obispo de Gerona, y en virtud de cierta permuta que con él hizo y con su iglesia fundó este monasterio con su Abad propio, que entonces lo era Laufredo, dotándole en la posesión de las villas llamadas Crescenturi y Pugna Franchorum, y con otros alodios que le dio en los condados de Besalú y Vallespir, y con los que su madre le concedió en el Conflent. Todo lo que aprueba el Rey, concediendo las exenciones acostumbradas, y la facultad de elegirse los monjes su Abad perpetuamente de entre ellos mismos o de otras casas. Parece regular que los primeros pobladores de esta se tomasen de la de Ripoll. Este monasterio, así establecido, continuaba aún en su libertad primitiva en el año 1016, en que el Papa Benedicto VII le dirigió una bula en confirmación de sus posesiones, y de la facultad de elegirse Abad. Su fecha es VI idus januarii pontificatus anno V. Está aquí original escrita en papiro; y no va copiada por no contener cosa especial fuera de las de su clase. Pues la libertad que decía de este monasterio acabósele muy pronto, aunque se ignora la época fija, que acaso se hallará en los Anales de Mabillon. Pero es cierto que quedó sujeto al de Moysiac, diócesis de Cahors, el que lo estaba al de Cluni. Esta sujeción duró, aunque no sin reclamaciones, hasta principios del siglo XIV, en cuyo espacio de tiempo padeciéronse acá muchas vejaciones, y la casa siempre se intituló S. Petri, ordinis Cluniacensis, y esto aun hasta el año 1577. No sé si podrá referirse al tiempo de esa esclavitud monástico-política, lo que hallo en una escritura del año XLVII del Rey Felipe (1106 o siguiente), en la cual establecen unas tierras Petrus Prelatus S. Petri Campirotundi et Bremundus Capellanus, suscribiendo al fin: Sig+num Petri Vicarii Sancti Petri.

Los monjes intentaron varias veces recobrar su derecho antiguo de elegirse sus Abades; pero tenían que ceder a la prepotencia de los que los oprimían. De esto hallo aquí una sentencia dada en 1243 por Maurino, Abad de San Antonino de Pamies, como ejecutor Apostólico, en la cual anuló la elección que sin consentimiento del Abad de Moysiac habían hecho estos monjes en Pedro de Corts, y también la de su inmediato antecesor Bernardo Desbac (Desbach, d' es Bach). En la sumaria de testigos que sigue a la sentencia consta que Camprodon pagaba a Moysiac por vía de reconocimiento el censo ánuo de diez sueldos, moneda de quaterno. Que cuando vacaba esta abadía, el único derecho que los monjes tenían era el de nombrar algunos electores, los cuales pasando a Moysiac, de acuerdo con aquel monasterio elegían Abad de Camprodon, y lo presentaban al de Moysiac para que lo examinase y confirmase. Hecho esto se le trataba allí como a Prior, dándole obediencia, asiento en capítulo, refectorio, etc., como al Prior de la Dorada de Tolosa: y no se le permitía el uso del báculo. Venido acá recibía obediencia de los monjes como verdadero Abad, y tenía jurisdicción plena, mas con apelación a Moysiac. Un testigo dice que vio y conoció muchos Abades de Moysiacensi gremio assumptos, es a saber: "B. Seguini, qui ter fuit electus ad ecclesiam Campirotundi et bis inde translatus ad ecclesiam Exiensem, et rexit ecclesiam Campirotundi diversis temporibus per XL annos. Item vidit Guidonem, monacum Moysiacensem, Abbatem Campirotundi, et rexit abbatiam per VIII annos. Item vidit Rotbertum de Bastida, et Berengarium Roconis, et Rotbertum minorem, et Berengarium de Massaneto qui erat Abbas S. Quirici; post quem B. de Amilavo Abbas S. Papuli fuit electus ab Abbate Moysiacensi, et administravit in pace per annum et amplius." Esta serie de Abades de que habla el testigo comprende el período de años desde 1170 hasta 1230, o por ahí. Al último que expresa siguieron las dos elecciones que anuló el comisionado Apostólico. El primero de los Abades electos aquí, recobrada la libertad, fue R. de Guixar en 1325. Quede dicho esto para ilustración del catálogo entero de estos Abades, que voy a escribir, el cual he formado de escrituras originales, la mayor parte vistas por mí aquí y en otros archivos; sin servirme para nada, antes estorbándome no poco, el que formó en 1665 un monje de Monserrate, llamado Fr. Jaime Vidal, el cual lo puso al principio del repertorio que hizo de este archivo, junto con una historia del monasterio: uno y otro sin crítica y con mil equivocaciones cronológicas y biográficas.

Catálogo de Abades. 

Existencia. 

Laufredo. 950 - 953

Ausentándose este Abad con el deseo de peregrinar a los lugares santos, según costumbre de aquellos tiempos, y habiéndose pasado siete años sin que los monjes supiesen de él, determinaron acudir al Conde Seniofredo y al Obispo de Gerona Arnulfo, y de su acuerdo eligieron Abad sucesor a
Teuderico en el año 962, cuya acta de elección trae la Marca Hisp. (Ap. núm. C). No es este el Teuderico que existía en el año 984, en que hizo una donación al monasterio de Cuxá (Ibid. núm. CXXXII), como albacea del Obispo Miro; porque ocho años antes ya tenía sucesor, que fue

Dodo, electo por los monjes, día 24 de febrero del año 976, con anuencia de Miro, Conde de Besalú y Obispo de Gerona, y de su hermano Oliva, Conde de Cerdaña. La escritura de esta elección se halla original en este monasterio, y aunque algo rota y falta en el principio y el fin, la quise copiar (a: Ap. núm. XXXIII.) por el capricho y extravagancia con que expresa la fecha, que si no la declaro ahora que estoy despacio, trabajo te mando para que puedas llegar a entenderla. En eso y el contexto de las escrituras son muy notables todas las en que tuvo alguna parte el Conde y Obispo Miro, el cual sin duda quiso afectar su erudición, y acaso sería lo más docto de aquel tiempo. Dice pues así la fecha: Exarata est igitur haec adclamationis scedula elapsis Dominicae Humanationis annis ter senis quinquagenis, ebdeque denis, ter binisque, indictione tetra, die bis terna kalendarum martiarum, anno tetrapento dipondio, Leuthario Francorum Rege obtinente regno. Adivina quien te dio. Vamos a ver:

Ter senis quinquagenis es 18 veces 50 que son 900

Ebdeque (: hepta) denis es 7 veces 10 70 

Ter binisque es 2 veces 3

Sale el año de la Encarnación 976 

Indictione tetra... Indicción IV

Die bis terna kal. mart. es a 6 de las calendas de marzo.

Año de Leutario tetrapento es 4 veces 5. 20 

Dipondio es dos

Año de Leutario 22 

A tales pequeñeces obliga la manía de parecer griego de que estuvo poseído aquel Príncipe. Que después que esta escritura es del 24 de febrero, del año de Cristo 976, del Rey Lotario 22, indicción IV, todos los cuales datos cuadran a maravilla entre sí, vivía aún este Abad en 990 y 999. Del año 988 queda y va copiada (a: Ap. núm. XXXIV.) una escritura original, que lo es también por su contenido. Es una sentencia que dio el Conde de Besalú Oliva Cabreta con sus jueces en el pleito que traía nuestro Dodo con el monje Durando, procurador de Seniofredo, Abad del monasterio de San Lorenzo de Bagá (de Bagazano), sobre la posesión de un bosque (de ipsa densicula quod et rustice nuncupatur bosco), el cual se mandó partir y poseer por mitad de cada uno de los litigantes. Lo notable en esto es que diga que este bosque lo dio a ambos monasterios condam Domnus Bonefilius Comes (N. E. Borrellus se parece en manuscrito a Bonefilius) qui et Episcopus, porque acá no aparece en toda la antigüedad ningún Bonifilio con ambos dictados ni con uno solo de ellos; por otra parte, el que dio ese bosque a nuestro monasterio fue el Conde Wifredo, como se ve en el diploma del Rey Lotario. Quede propuesta esta duda por lo que más adelante pueda ocurrir.

Bonifilio. 1017

A este Abad dirigió el Papa Benedicto VII la bula de confirmación de este monasterio, que publicó la Marca Hisp. (Ap. núm. CLXXV). En la misma obra (col. 425) se sospecha que este Abad lo era al mismo tiempo de Bañolas, sólo porque en ese año había allí otro Abad de ese nombre, a quien el mismo dirigió también su bula confirmatoria. Mas esta conjetura es muy débil.

Berenguer 1096 - 1102

Creo que este Abad sería ya de los sujetos al de Moysiac. 

Pedro. 1108 - 1112 

Gregorio. 1118 - 1121

Pedro. 1121 - 1130

Esteban. 1132

Vidal. 1139

Berenguer. 1143

Pedro. 1150 - 1167

Bernardo de Seguriis. 1170 - 1187

El proceso que dije arriba le apellida Seguini, y dice de él que fue tres veces Abad en todas por espacio de cuarenta años. Yo no le hallo más que dos veces en las escrituras. 

Guido. 1188 - 1194

Ocho años de prelacía le da el citado proceso. 

Bernardo de Seguriis (2.a vez) 1195 - 1209

Berenguer. 1209 - 1218

Roberto de Bastida. 1222

Berenguer. 1226

El proceso le apellida Roconis. 

Roberto 

Le coloca el proceso en este lugar llamándole minorem o segundo, con lo cual lo distingue del otro de Bastida. 

Berenguer de Massanet. 1230

Dice que era Abad de San Quirico de Colera. 

B. de Amilavo. 1236

Era Abad de S. Papulo, dice el proceso, monasterio que no conozco: aquí lo fue más de un año. Después de este los monjes eligieron sucesivamente por Abades a Bernardo Desbac y a Pedro de Corts. Las cuales elecciones anuló Maurino con autoridad Apostólica en 1243, como se dijo, continuando la sujeción a Moysiac; sucedió:

Guido. 1251 - 1255

Mateo. 1257 - 1265 

Pedro. 1270 - 1277

Guillermo. 1311

Hugo. 1312

Arnaldo. 1323

Jazperto. 1324

Raimundo de Guixar. 1325 - 1347

Este es el primero de los electos aquí, recobrada ya la independencia primitiva. 

Bernardo Folcrá. Entró en diciembre de 1348; murió en 14 de septiembre de 1361. 

Francisco de Ullina, electo 1361 - 1374

Pedro. 1379 - 1388

Jaime. 1391 - 1419

Berenguer. 1422 Murió en 1425.

Pedro de Canatallo, electo 1425 - 1463

Bernardo Esteve. 1482 - 1510

Juan Pascual, Deán de Gerona. 1518 - 1539

Antonio Lorenzo Valenti desde 1561 hasta

Bernardo de Cardona desde 1574 hasta 1578

Gerónimo Tort desde 1597 hasta 1606

Felipe Jordi desde 1609 hasta 1610

Antonio Carmona desde 1617 hasta

Francisco Lerdat desde 1619 hasta 1625

Jaime Busquets desde 1627 hasta 1628

Pedro Finot desde 1633 hasta 1640 

Josef de Magarola desde 1642 hasta 1676

Benito Rocaberti desde 1677 hasta 1684

Baltasar Montanet desde 1684 hasta 1695

Genadio Colom desde 1695 hasta 1706

Galderico Senjust y Pages desde 1710 hasta … Murió en 1735. 

Francisco Copons y de Copons desde 1736 hasta... 

Pedro Trellas desde 1743 hasta... 

Era Abad de Alaón; restauró las ruinas del monasterio.

Ignacio de Francolí desde 1781 hasta 1785.

Joaquín de Parrella y Rialp. Murió en 1801.

Baltasar Baldric y Vallgornera. Murió en 1805.

Andrés Casaus … 1805 … Trasladado a Ripoll.

Venérase en este monasterio, como dije, el cuerpo de San Palladio, Obispo y Confesor, del cual no he hallado ninguna memoria auténtica ni otra cosa más que lo que refiere el padre Domenec (Historia de los SS. de Cataluña). Su cabeza está entera en un busto de plata moderno: lo restante del cuerpo en una arquilla también de plata, de labor gótica del siglo XV. No quisiera olvidarme de un cartel o pregón que aquí he hallado, por supuesto sin fecha, pero ciertamente de fines del siglo XII y del Rey Don Alfonso II de Aragón. Es una orden para cortar la insolencia y codicia de los huéspedes que acudían al monasterio, donde tasa lo que se les ha de dar; señala además los límites de la jurisdicción e inmunidad del monasterio en los días de mercado (N. E. forum, fori) y fuera de ellos. En fin, es una curiosidad y que ocupa poco. ¿Qué haré sino añadirla al pliego (a: Ap. núm. XXXV.)?

A esta casa se agregaron en 1592 el priorato de Santa María de Ridaura, que antes estuvo sujeto al monasterio de la Grassa, junto a Carcasona (b), y el de San Juan de Fonts sujeto a San Víctor de Marsella

(b) Véase sobre este monasterio la erudita carta del padre Caresmar al canónigo Dorca de Gerona, publicada al fin del tomo 43 de la España Sagrada; la cual tenía yo preparada también para la impresión. Por esta causa la omito con gusto, dejando este hueco para otras cosas no impresas.

domingo, 18 de diciembre de 2022

XIV. Judicatum Lotarii, Regis Francorum in favorem monasterii S. Petri Rodensis. an. DCCCLXXXII. (882)

XIV.

Judicatum Lotarii, Regis Francorum in favorem monasterii S. Petri Rodensis. an. DCCCLXXXII. (882; falta una C, 982) (Vid. pág. 46).

Ex Cartor. S. Petri Roden. fol. 1. 

In nomine sanctae et individuae Trinitatis Lotarius divina favente clementia Francorum Rex. Noverit omnium sanctae Dei ecclesiae fidelium, ac nostrorum solertia quod Ildesindus, venerabilis Episcopus et Abbas monasterii Sancti Petri Apostolorum Principis Rotensis adiens nostrae serenitatis aulam, interveniente dilecta coniuge nostra Ema, humiliter deprecatus est quatinus ob nostrarum animarum, seu antecessorum nostrorum remedium res et praedia quae monachi ipsius possidebant loci, nostri praecepti munimine corroborarentur. Cui assensum prebentes more praecessorum Regum omnes proprietates et possesiones ipsius loci seu fines vel limites cum adiacentiis praecipuorum praediorum quae Beatissimus Petrus Apostolorum Princeps ex collationibus fidelium in cenobio Rotensi retinere videtur, nostro regali confirmavimus praecepto. Id est ab ipsa meda quae est infra portum Fraxani et ipso raso usque in locum quem dicunt Tres fratres. A parte videlicet orientis usque in medium mare atque inde vadit ad ipsum locum quem vocant Molinum de Balascho, indeque pervenit ad ipsam Tamarix, et inde pergit usque ad ipsam Petram fictam, et pervenit ad ipsam matellam de Gomesindo, atque inde ascendit per ipsam serram usque in ipso Fictorio de monte Pininello, et vadit ascendendo usque in sumitatem ipsius montis, atque descendendo pergit per ipsam viam usque in locum quem vocant Sorbeirolo et descendendo pervenit in ipsa clusa et ad ipsum casale de Fruilane. Inde vero ascendit per jam dictam viam ad ipsum casalem de Salvatore et ad ipsum collum Rederiz de vinea vetula et pervenit usque in sumitatem ipsius montis qui vocatur Caralio. Inde vero vadit per ipsam serram usque in collum de Ermenardo, et pervenit ad fontes sive ad collum de Filmera et inde ad collum Sanctii Genesii, sicque ascendendo et descendendo vadit per sumitatem de ipsa serra quae vocant Calmi et pervenit subtus ipsum castrum quod vocant Pinna nigra usque in ipsas vineas de villa Palatio et inde vadit subtus ipsam silvam quae est in parte meridiana subtus castrum Virdaria atque subtus ipsam rocam quam dicunt Fictorio, et ascendit ad vallem de Fulcimania, atque pervenit subtus fontes de Devotas in vallem de Fruione. Inde vero vadit per ipsas rocas usque in montem quem vocant de Infesta et descendit ad partem occidentis super ipsam viam publicam usque in Rocam ventosam, et in locum qui vocatur collum de valle Budica, et ascendit ad ipsam crucem, sicque descendit usque in viam de jam dicta cruce per ipsam vallem usque in rivolum de Budica, et inde ascendit usque in collum de Terrario et pervenit in sumitatem montis quem dicunt de Rocha morena. Deinde ad partes circi descendendo et ascendendo pervenit in sumitatem de ipsa Wardia moresca et pergit per sumam serram usque in paradam de Durando, et pervenit per jam dictam serram usque in Rederiz Sancti Genesii, et inde ascendit in ipsum pogium qui es subtus ipsum Rovase. Inde descendit per ipsam serram ad jam dicta meda quae est intus in mare. Infra praedictos terminos sunt constructae ecclesiae et castella herema seu populosa: ecclesia videlicet Sanctae Crucis, ecclesia Sancti Baodilii, ecclesia Sancti Stephani, ecclesia Sancti Fructuosi, ecclesia Sancti Vincentii, ecclesia Sancti Genesii, ecclesia Sancti Petri cum castro Miralias, et omnibus ad easdem ecclesias pertinentibus et ipsum castrum nomine Virdaria cum ipso castellare et Fictorio Pinna nigra cum omnibus roccis, montibus, vallibus, terris, silvis et villulis excepta silva Sancti Romani. In ipso vero comitatu Petralatense est stagnum de Castilione cum ipso gradu et medaleixo, et omnibus piscationibus suis. In valle Rodas stagnum Sanguinarium, in villa Palatio, in Turricella, in villa Acuti (Vilagut, Agud, Agut, villa aguda), in Petratello et Stagneolo cum stagnis, piscationibus et omnibus villaerunculis et adiacentiis suis, in villa Pau, villa Judaica, Villanovas, villare sicco, Castilione, et villa Palatiolo quae vocatur Fortiano, Furtiano superiore et minore, Villanova, villa Saccari, Palatiolo, villare Heldesindi cum stagnis et piscationibus, villa Timinii, villa Petralata, villa Cabannas, Oleastrum, Sancti Clementi, villare Tudelini, Spedolia, villare Leudegarii, Cantalupus. In comitatu Inpuritano est villa Militiano quem vocant Sancti Petri, villa Armentaria cum quarta parte ecclesiae Sancti Martini, villa Mocronu, villa Caniano cum portione ecclesiae vel stagni, villa Fuierana cum stagno salse in villa Dalmala. In comitatu Bisuldunense in villa Lercio, in villa Molinos, in villa Ficerias, in villa Morelli. In comitatu Girundensi mansum infra Gerundam, alodium Palaciolo cum ecclesia Sancti Genesii, Sancti Juliani, Sancti Gaugini, et Sanctae Mariae, alodium Filgariis cum ecclesia Sancti Cipriani, Sanctae Justae. In comitatu Barchilonense praedium Tordariae et praedium in mar... de Fonte taliata cum ecclesia Sancti Petri. In comitatu Osona in villa Berga ecclesia Sanctae Ceciliae cum mansos et Nizmal et Capraria, in Cardona mansum unum, in Cuirrzano ecclesia Sanctae Mariae et Sancti Petri, in civitate Limignana ecclesia Sancti Andreae cum alodibus. In comitatu Cerdaniae alodium in villa Exi et Olcegia, in valle confluente (Conflent) praedium Villelae. In comitatu Rossilionense ecclesia Sancti Salvatoris cum alodibus, in villa Lupiano in coniuncta alodes cum ecclesia Sanctae Columbae, in Pontiliano in Asinilos et villa Pollestros cum terminis suis et ecclesia Sancti Martini et Sancti Genesii, villa Forcas cum ecclesia Sancti Michaelis; in Bigaranas alodium cum ecclesia Sancti Andreae, in Turrilias alodium cum ecclesia Sancti Petri. In valle asperi (Vallespir) alodium quod vocant Rivum Nogarium cum ecclesia Sancti Michaelis, alodium campellis, alodium Montis nigri qui est in Costoga. In Fenoliatense praedium Piziliani cum ecclesia Sancti Andreae, praedium de Gavaredo cum stagno in Curtes. In civitate Narbona mansos duos. Haec et omnia quae universaliter a fidelibus collata vel offerenda in prephato cenobio Beatissimi Petri Apostolorum Principis constiterint tam in basilicis sacris quam in campis cultis et eremis, necnon in castris atque universalibus stagnis ac piscationibus, pratis, vineis, silvis et villulis cunctis, sicut superius diximus, confirmamus regali auctoritate ut habeat deinceps jam dictum monasterium potestatem tenendi, possidendi sine omni contradictione. Et ut firmius maneat, inconvulsumque servetur hoc ei praeceptum fieri jussimus, ac manu propria subter firmantes anulo nostri palatii insigniri praecepimus. = Signum Domni Lotharii + gloriossisimi Regis. = Arnulfus notarius ad vicem Domni Adalberonis, Remorum Archiepiscopi relegit. = Actum Lorciaco villa sita in comitatu Arvernensi super fluvium Helerium anno Dominicae Incarnationis DCCCCLXXXII. regnante Domino Lothario anno XXVIIII. feliciter. 

martes, 30 de agosto de 2022

XX. Acta dedicationis monasterii sancti Laurentii in valle Bucranensi (Bucuranense &c.) comitatus Bergitani, anno DCCCC.LXXXIII. (983)

XX. 

Acta dedicationis monasterii sancti Laurentii in valle Bucranensi (Bucuranense &c.) comitatus Bergitani, anno DCCCC.LXXXIII. (983) (V. pág. 116.) 

Ex autogr. in arch. monast. S. Benedicti de Bages. 

In nomine sancte et individue Trinitatis, anno DCCCC.LXXXIII. trabeacionis (trabeationis; t : c muy común) Xpi, venit vir eximius Sanlla (Sanla y variantes) sancte sedis Urgelli presul, appeticione (ab petitione) et rogacione domno Olibano inclito comite et marchione, una cum coniuge Ermeniardis, et illorum proles, videlicet, domno Bernardo, necnon et Wifredo, atque Olibano, vel abbate Seniofredo, cum fratribus sibi a Deo comissis, ad dedicandam et consecrandam ecclesiam sancti Laurencii Xpi martiris zenobii, qui est situs in comitatu Bergitanense, in valle nuncupata Bucranense, cum suma nobilissimorum virorumque hac mulierum ex longinco ibidem concurrentium. In eodem quoque sanctum concelebrem diem dedicacionis et consecracionis concesserunt, atque donaverunt alaudes qui sunt in eadem valle supra nominata, seu in comitatu Bergitanense, prope alveum Bestasen. In primis in eodem comitatu Bergitanense ecclesiam sancti Mikaelis, et sanctae Mariae, et sancti Petri, ecclesiamque sancti Pelagii (san Pelayo), et sancti Stephani, et sancti Ioannis cum illorum alaudes, cum suas decimas, et primitias, et oblationes fidelium, et villas earum; id est, ipso vilare, et ipso bago, et ipsas lenas, cum fines et terminos eorum. Et in ipsa Clusa mansos II. cum suas terras. Et in ipsas Spatas mansos IIII. Et in monte Balcebre ecclesiam sancti Clementis cum suas decimas, et primitias, et oblationes, et casas, et terras, et vineas cum illorum affrontaciones. Et in Villa maiore (Vilamajor) masos (: mansos) IIII. cum terras et vineas. Et in villa que dicunt Fulcunaria, ecclesiam sancti Mathei, et ipsa villa cum terminis et affrontacionibus suis. Et in Pedredo masos II. cum terras et vineas. Et in Villalata masos III. cum terras et vineas. Et in Miralles ecclesiam sancti Genesii cum masos III, et terras, et vineas, et silvas. Et in villa Velosa (aut Velosil) ecclesiam sanctae Mariae, cum suas decimas, et primitias, et oblationes, et masos III. cum terras et vineas. Et in Avizano ecclesiam sancte Mariae, et mansos V., terras, et vineas, cum suas decimas, et primitias. Et in Clerano manso I. cum terras et vineas. Et in Erenna (o Ereuna) masos III, et terras, et vineas. Et in Merola masos III. cum terras et vineas. Et in Viver masos II. cum terras et vineas. Et in Fonoleto casas, terras et vineas. Et in ipsa villa que Lenas dicunt, casas, terras, et vineas. Et in Monte claro ecclesiam sancte Crucis, cum ipsos masos, terras et vineas, et suo cimiterio, et exiis, et regressiis earum. Et in Gallano (Galiano) masos V, terras, et vineas. Et ad Ecclesias clavatas domum sancte Mariae, et sancti Laurentii, et sancti Petri, et sancti Iohannis cum suas decimas, et primicias, et ipsa villa ab integrum. 

Et in Tumbella terras et vineas. Et in Salabi ecclesiam sancte Susanna, cum suas decimas et primicias, cum casas, terras, et vineas, et molendina. Et in comitatu Menresa (Manresa) casas, terras, et vineas. Et in sancto Matheo casas, terras, et vineas. Et in Agilar (Aguilar) ecclesiam sancti Ioannis cum suas decimas, et primicias, casas, terras, et vineas. Et in Castelar terras et vineas. Et in comitatu Barchinonense terras, et vineas. Domum quoque sancti Sebastiani prelibatus comes, una cum supra dicta coniuge, et filiis iam dictis, dedit in eodem loco perpetim permansurum, cum omnibus eodem loco pertinentibus: id est, cum ecclesiis, domibus, villis, villaribus, cellulis, pratis, pascuis, silvis, garricis, aquis aquarum, vie ductibus vel reductibus, molendinis, cum caput aquis, tam quesitum, quam inquirendum, iure perpetuo ibi concesserunt. Et ipsam ecclesiam sancte Marie de Ladurcio ibidem concesserunt cum alodibus suis, quesitis et adquirendis, cum suis decimis, et primiciis, et oblationibus, cum exiis et regresiis earum. Et in comitatu Cerritaniense in apendice de Bagazano casas, terras, et vineas cum illorum affrontaciones. Et in Garexer (Garrexer) casas, terras, et vineas cum affrontaciones illorum. Et in ipsa Taia casas et terras, et vineas cum affrontaciones illorum. Et in Tellone ipsam ecclesiam sancti Thome, et casas, et terras, et vineas. Et in ipsa villa de Tollone maso I. (com lo mas de Tolón de Beseit) cum terras et vineas, et illorum affrontaciones. Et in villa que nuncupant sancta Maria, masos II. cum terras et vineas, ef illorum afrontaciones. Et in villa Bedens (vel Bedeirs) maso I. cum terras, et vineas, et illorum affrontaciones. Et in Beliz casas, et terras, et vineas. Et in Prads (Prats : Prados) maso I. cum terras et vineas. Et in Penidel casas, et terras, et molendinos. Et in Venziles casas, et terras, et vineas. Et in villa Herula casas, et terras. Et in valle Albi casas, et terras, et vineas, et illorum affrontaciones. Et in Estol pecias II. de terras. Et in Egils casa I. cum orto, et terras, cum illorum affrontaciones. Et ad ipsa Torr casa cum terras. Et in villa Lubent casas cum terris. Et in villa que vocant Adaz, casas, et terras, et vineas. Et in Avida casa, et terras, et molendinos. Et in Baridano ecclesiam sancti Vincentii, et casas, et terras, et vineas, et molendino. Et in Hirlli casas, et terras, et vineas. Et in Vilag casa cum orto, et terras, et vineas. Et in Certoneda terras, et vineas cum illorum affrontaciones. Et in Garexer casas et terras. Et in Pino manso I. Et in valle Confluente in villa Segdaniano casas et vineas cum illorum affrontaciones. Et in Arriano pecias tres de vineas. Et in Saorla casas cum terras et vineas. Et in Terrius casa cum terras et vineas. Et in Pulig casa cum terras et vineas. Et in Valle Asperi (Vallespir), in villa que dicitur Cistela, casas cum terras et vineas et molendinos cum illorum affrontaciones. Et in comitatu Bisulnense (Bisuldunense; Besalú), in loco que dicunt Montdix, casas cum curte, et terras, et vineas, et molinare. Et in Bestracano ecclesiam sancti Andreae, et sancti Iuliani cum suas decimas, et primicias, et cum suas oferendas: Bestracanello cum suas decimas, et primicias ab integrum: Adano cum suas decimas et primicias ab integrum. Et in valle Riopullo in ipsas Tennas maso I. cum terras. Et in Villa alta ecclesiam sancti Mikaelis, cum masos II. et terras, et vineas. Et in ipsa Elzina maso I. cum terras. Et in ipso Pug maso I. cum terras et vineas. Et in Lilet (Lilieto; Lillet) masos III. et molendinos, terras et vineas. Et in Lilet superiore maso I. cum terras. Et in Ardariz masos II. Et in villa Rus ecclesiam sancti Vincentii, qui est in Herols. Et in ipsa villa masos II. cum terras. Et in Rivotorto (Riutort) maso I. cum terras et vineas, et molendinos. Et in villa Cerdaniola (Cerdanyola) masos X. cum terras, et vineas, et suis terminis. Et ipsa villa, que dicant Lenas (Llinars), cum suas decimas, et ipsas taschas. Et in ipso die dedicacionis supra dicte ecclesie dedit prefatus comes ipso maso de Mocone cum terras, et vineas, cum omnibus ad se pertinentibus, et cum ipsis molendinis. Et Ermeniardis predicta comitissa dedit in Bar maso I. cum ortis, terris, et vineis. Et Bernardus vicecomes in valle Confluente in Segdaniano vinea I: et alius Bernardus vicecomes in Vinzano campo I,  et orto I: et Leopardus in valle Bucranense maso I. cum ortis ortalibus, terris et vineis. Et Guifredus in comitatu Roselionense (condado de Rosellón, comtat de Rosselló) in Luviano vinea I. Et Bonifilius archilevita, que vocant, Mird, in ipsa... ia Ortal I., et ipsas vineas, qui ei advenerunt per parentorum. Et Ermemirus cum uxore sua in Palerols molendino I, et pecia I. de terra. Francemirus in Ense Pauli maso. I. Et Odegarius cum uxore sua in Saorla pecia I. de terra. Et Barclina in Salavi molendino I, terra et vinea. Et Theudericus in Ecclesias clavatas maso I. cum terras et vineas. Zupra dictus vero episcopus hanc libertatem praedicte ecclesie dedit, ut omnem iam dictam honorem teneat et habeat sine blandimento ulli homini vel femine. Et praedictus Sanlla gratiâ Dei episcopus, et Seniofredus abbas cum ceteris primariorum ordinibus, rogaverunt prelibatum comitem Olibanum cum coniuge eius Ermeniardis, et illorum proles, idest, Bernardo, et Guifredo, atque Olibano, ut libertatem fecissent ad iam dictum locum pro amore Dei, et sancti Laurentii martiris gloriosi, ut omni tempore liberum permansisset. Et ille adquievit precibus eorum. Et facta solemniter dedicatione, statuit predictus comes cum uxore hac filios, ut iam dictum monasterium omni tempore mansisset liberum; in tale pactu, ut ego Oliba cum uxore et filiis iam nominatis, nec ullus de nostra posterita, nec de alia, non habeamus licenciam, nec habeant mittere in aliqua iussione monasterii parvo vel minimo pro bene nec pro malo. Set omni tempore usque in finem seculi bis in anno abas, qui huius sanctissime ecclesie regerit, aud unus de suis obedientibus monachis, persolvat sinodos Domino Deo, et sanctae Mariae sedis Uriellensis, (Urgellensis), et inde accipiat xpismatam (crisma), et sit obediens episcope, qui praeesse videtur absque ullo dubio. Et statuit predictus episcopus, et iam dictus comes unâ cum uxore et filiis iam nominatis, et Seniofredus abbas, cum aliis primariorum ordinibus, ut in his supra dictis locis, ubicumque possident, aut possesuri sunt, adquisierint, vel adquisituri sunt, sine ulla contradictione teneant atque possideant. Comuni igitur decreto supra dictus episcopus, abbates, comes iam dictus, et omnes primates qui adfuerunt, constitutionem hanc pro amore Xpi et sancti martiris Laurentii confirmaverunt, et corroboraverunt. Ad hoc autem plenius inculcandum, et quorumlibet audaciam reprimendum, iam denominatus episcopus, qui ad predictam ecclesiam benedicendam venit, illum forte, quod absit, monachis, vel in possesionibus, vel rebus eorum contrarius extiterit, in anathematis vinculo enodavit, et a liminibus sancte Dei ecclesie excomunicatus expulit. In predictis vero possesionibus, possessis vel possidendis, prefixum decretum firmans, ut forte si aliquis perversus homo ex qualibet persona contra istam constitucionem venire temptaverit, aut resistere voluerit, inferens mala abbati vel monachis, vel rebus eorum, et ad iniuriam Dei et despectum eius res supra dicto monasterio traditas vel tradendas inquietare vel temerare presumpserit, omnes maledictiones, et cominationes, que in veteri, et in novo testamento continentur, in eum iaculentur. Si quis vero huic precepto et decreto resistere voluerit, Deus omnipotens illi resistat in presenti seculo, et in futuro, et societur cum Iuda traditore Domino, et cum Datan et Abiron, qui viventes in infernum descenderunt, ita et ille quisquis fuerit, nisi resipuerit, et ad dignam satisfactionem coram abbate vel monachis non venerit, cumulum eterne maledictionis damnatus incurrat. Qui vero huic constitutioni obediens fuerit, et benivolus erga abbatem vel monachos extiterit, et adiutorium illis impenderit, Deus omnipotens retributor omnium bonorum det illis gratiam et benedictionem largissimam hic et in futuro, et sit particeps in omnibus beneficiis, et orationibus, vel oblationibus, que ibidem ad monachis vel omnibus fidelibus Deo oblata fuerint. Ut autem comune decretum seu constitutio firma et stabilis et inconvulsa permaneat, manu propria subter firmavit idem episcopus, et abbates, vel omnes primates, qui adfuerunt, quorum nomina subsequenter inserta sunt. Hacta est autem hec titulum dotis XI. Kals Decembris, sub anno XXVIIII. regis Leutarii, Ludoici prolis. Sanlla, sancte sedis Urgello presul, qui ista dote corroboravi, et firmare rogavi, decrevi atque constituo, sicut superius scriptum est, ut ad sanctum nostrum sinodalem placitum bis in anno satisfaciant abbas, qui preesse videtur, aut unus sui obedientis monachis, et sub die et anno praefixo. = Oliba gracia Dei comes. = Ermengardis comitissima (sic) (comitissa : condesa; literal condesísima). = Bernardus prolis supra dictis Olibani. = Guifredus prolis. = Oliba prolis supra dicti Olibani comiti. = Bernardus vicecomite Confluente. = Wadallus archilevita. = Miro archilevita. = Guifredus Bergitanense. = Odegarius Ermemirus. = Leopardus. = Bonifilius vicarius. = Ato vicarius. = Alius Leopardus vicarius. = * Falcuzo vicarius. = Suniefredus aba (sólo una b, abba, abbas, abad). = Rotarius aba. = Adalbertus levita, vel monachus. = Duvanlus presbiter, vel monacus. Ermemirus presbiter, vel monachus. = Fortis presbiter, vel monachus. = Durandus subdiaconus, vel monachus. = Miro levita, vel monachus. = Bard subdiaconus, vel monachus. = Borrellus presbiter, vel monachus. = Durandus clericus, vel monachus. = Miro clericus, vel monachus. Wifredus clericus, vel monachus. = Goltredus presbiter, vel monachus. = Galindo presbiter, vel monachus. = Bisadus presbiter, vel monachus. = Durandus levita, vel monachus. = Aribertus abba, qui hunc titulum dotis, et dedicationis scripsi, et subscripsi die et anno quo supra. 

domingo, 7 de agosto de 2022

CARTA LXII. De la obra intitulada Marca Hispánica... biblioteca de escritores catalanes

CARTA LXII. 

De la obra intitulada Marca Hispánica. De las historias particulares de ciudades e iglesias. Falta que hace la biblioteca de escritores catalanes: algunas condiciones con que debe escribirse esta obra.

Mi querido hermano: Varias veces me has dicho, como para alentarme en la pesadísima carga que he tomado sobre mí, que puedo ayudarme de lo que se haya publicado en la Marca Hispánica, y en las historias particulares y generales de Cataluña, y en la biblioteca de escritores de esta provincia. Mas yo te juro que si estuvieras con las manos en la masa, verías por experiencia que no son estos auxilios lo que te imaginas, y que algunos de ellos dejándolo de ser, pasan a ser estorbos.

La Marca Hispánica, por ejemplo, es sin disputa obra de mucho mérito, por contener investigaciones curiosas sobre las antigüedades geográficas y políticas de este país, y un copioso número de sus memorias eclesiásticas y civiles. Mas Pedro de Marca que la trabajó, y Esteban Balucio que la publicó añadiéndole el libro IV, se muestran alguna vez mal animados contra las glorias de España, y ajenos de la imparcialidad que tanto debe resplandecer en la historia. Fijados en el congreso de Ceret los límites entre España y Francia en virtud de las paces generales del año 1659, para justificación de lo resuelto en él parecioles preciso escribir la obra sobredicha. En la cual influyó más de lo que debía ser el espíritu de partido que reinó en las conferencias de los enviados por ambas partes. Y esto lo conocerá cualquiera que lea dicha obra, en que desde su prefación se descubre la jactancia francesa, muy fuera de propósito en quien al mismo tiempo incurría en equivocaciones, que más desdoran al que las escribió, que a la reputación de una nación amiga. Pero esto no es lo que hoy quería decir. Mejor será guardarlo para cuando haya humor de reunir en un punto de vista los renuncios de Balucio. Lo que digo es que eso mismo estorba lejos de ayudar; porque cosa es de nuevo trabajo estar cada momento rectificando fechas, aclarando equivocaciones, desvaneciendo calumnias, en suma, volviendo a la historia lo que es suyo, esto es, la verdad que le robaron los que quisieron enriquecer su casa a costa ajena. Otra cosa hay que observar en esta obra de que hablo, y es que la mayor parte de los documentos que en ella se publican, están tomados, no de los originales, sino de los traslados de ellos. Esto también advertirá cualquiera que tenga proporción y paciencia de hacer algunos cotejos, como yo los he hecho con el fin de ahorrar trabajo en nuevas copias. Hállanse en las iglesias y monasterios cartorales, o como llaman en Castilla tumbos y becerros, donde en los siglos XII y XIII se usó copiar todas sus escrituras importantes: hállanse en los mismos archivos los originales de ellas. Pues las publicadas en la Marca están por la mayor parte conformes con las escritas en aquellos libros, esto es, tienen todos los defectos de los que allí las trasladaron, de los cuales carecen los pergaminos auténticos. Con esto yo que repetidas veces tengo hecha esta observación, ya no puedo fiarme en documentos de importancia, aunque los halle impresos en esa obra: es preciso cotejarlos, y algunos de ellos copiarlos de nuevo. Y así no hallo en ese libro todo el auxilio que de él se debía esperar. En lo que puedo me sirvo de él, citándole para que leas allí ciertos documentos que contienen la verdad de los hechos, aunque entre inexactitudes paleográficas y diplomáticas. Porque ¿cómo atenderá a la mayor perfección de lo ya publicado, quien tiene a la vista tantas riquezas inéditas?

Mucho menos que esto me han ayudado las historias particulares de algunas ciudades e iglesias. Casi todas ellas se escribieron cuando tenían gran crédito los falsos cronicones; y así las hallarás atestadas de obispos y santos y sucesos fabulosos, amén de la longura (extensión, largo, longo) de las narrativas, exornadas con erudición de toda especie menos de la histórica. Poquísimo es lo que he leído de tales libros; y si algo he visto, ha sido después de haber examinado los archivos respectivos, y de haber ordenado la historia de cada punto, y no antes, en ninguna manera; porque la experiencia de una o dos veces me escarmentó para siempre. Los archivos, esos son los libros que leo; lo que en ellos queda, eso enseña la verdad. Narración sin prueba al canto, y más en cosas de antigüedad remota, no merece ser creída. Bien veo que con este plan que sigo, no sale completa la historia de cada ciudad, iglesia o monasterio, esto es, no contiene junto con lo que yo he hallado, lo demás que hallaron o escribieron otros sin hallarlo. A lo cual responderé dos cosas: 1.a que más vale saber lo poco con entera certidumbre de su verdad, que muchas cosas con duda y sospecha. 

2.a Que a mí no me encarga el Gobierno reunir en un escrito cuanto haya que decir de cada punto, sino solamente recoger lo que el tiempo y la ignorancia permitieron que llegase a nosotros en códices, escrituras, piedras, monedas y demás monumentos de nuestra literatura. Y cierto que para desempeñar este encargo no son muy del caso los libros que digo. De cuya clase por lo que toca a esta provincia, exceptúo el episcopologio de Barcelona, escrito por el P. Aymerich, y las memorias de los MM. de Gerona ordenadas y analizadas por el sabio canónigo de aquella iglesia D. Francisco Dorca. Estas obras sí que son apreciables, y de ellas me he servido bien. 

Por último la biblioteca de escritores catalanes todavía no existe, y de ellos no se sabe más que lo que en la general de España dijeron Nicolás Antonio, y su anotador Pérez Bayer, y lo que acá y acullá publicaron algunos aisladamente y por incidencia. Cosa es esta que a muchos ha de parecer increíble. Una provincia como la de Cataluña que tanto floreció en todas las ciencias y artes en sus dos siglos de oro XIII y XIV, contando a centenares los escritores de jurisprudencia, teología, política, filosofía moral, poesía y otras mil cosas, en número mucho mayor que cualquiera otra de España: una provincia dominada de un gusto, y digamos del genio tutelar de la música, y donde las nobles artes han hallado un asilo tan opulento, que ya no hay corte en la Europa donde no haya catalanes pensionados por el consulado de Barcelona para perfeccionarse en la estatuaria, pintura, arquitectura y grabado; cuya capital encierra en sus muros tantos objetos de lujo literario, escuelas particulares de cirugía, química, física, matemáticas, sordo-mudos, museos, monetarios y otros muchos establecimientos, sin contar los públicos de artes y ciencias: pues digo, ¿esta provincia todavía ha de estar sin biblioteca de sus escritores? Tienen la suya los aragoneses escrita por Latassa, y los valencianos las dos de Rodríguez y de Ximeno, a las cuales va a imprimirse un tomo de adiciones y correcciones recogidas por D. Justo Pastor Fuster (N. E. libro que he editado, está online https://librosmoncho.blogspot.com/2022/01/biblioteca-valenciana-hasta-1700-justo-pastor-fueste.html y en Amazon), encuadernador de libros: y Cataluña que fue la cuna del saber de la antigua corona de Aragón se está sin publicar la suya, y sufre con paciencia que al paso que se saben las proezas militares de sus mayores, y su pericia en la náutica, y su ingenio en las artes, queden ignoradas las producciones de su ingenio y erudición. El siglo de oro de los catalanes tuvo la desgracia de preceder a la invención de la imprenta; y esta es la causa principal porque se ignoran los progresos de la literatura de esta provincia tan fértil en ingenios (N. E sobre todo si añaden los occitanos, mallorquines, valencianos etc). 

Pero ella misma debía ser la que más estimulase a los sabios del día a indagar y hacer públicas las obras de sus maestros. 

Que ora sean MSS. o impresas, la noticia de los literatos trae consigo la de la literatura en que brillaron los siglos pasados, sin cuyo conocimiento ni la patria tiene el honor que le corresponde, ni nadie debe tenerse por sabio. Este fruto no se adquiere si no se reúnen en un cuerpo y cronológicamente todos los escritores domésticos, que es como una escuela y digamos espejo del progreso que hicieron los conocimientos humanos.

Estas quejas he manifestado francamente desde mi entrada en Cataluña, sin cesar en ellas hasta que traté en Barcelona a D. Ignacio Torres y Amat, bibliotecario del colegio Tridentino de Belén, al cual hallé dedicado con fruto a este trabajo. Entonces supe que ya el difunto P. D. Jaime Caresmar había recogido muchas noticias de escritores antiguos, y supe que de los que aún viven ayudaban algunos a la empresa, cada cual con lo que podía. Yo he querido también ser de este número, ofreciendo comunicar notas puntuales de los escritos y escritores que en mis investigaciones me viniesen a mano, con tal que se me den las particulares que tocan a la biblioteca de mi orden. Así se está cumpliendo por ambas partes; y yo vivo persuadido que dentro de dos o tres años podrá ya salir a luz la deseada biblioteca catalana, atendida la actividad y lectura infatigable de dicho sujeto, junto con el tino necesario para analizar las obras y formar de ellas el debido juicio (a). 

(a) Poco después de escrito esto el citado D. Ignacio Torres fue hecho deán de la santa iglesia de Gerona, de cuya ciudad sitiada por los franceses pudo escapar no sin riesgo, para servir a la patria en cosas análogas a sus conocimientos. Mas habiendo sido destinado tesorero de los hospitales militares, trabajó en ello con tanto ahínco, que vino a ser víctima de su celo. Murió en Sallent su patria a 26 de Mayo de 1811, a los 43 años de su edad. La falta de este sujeto está dispuesto a suplir su hermano D. Félix, a quien en 1804 traté siendo rector del seminario de Tarragona, y hoy se halla de sacrista en la catedral de Barcelona. Si este sujeto no iguala al difunto en la diligencia escrupulosa y digamos nimia prolijidad para ciertas pequeñeces necesarias a la bibliografía, en mi dictamen le excede en la erudición y sólidos conocimientos científicos, tan precisos para que la biblioteca sea de una lectura provechosa y deleitable. Y cierto no le cede en el amor a la ilustración de su patria, con el cual ha logrado ya en la biblioteca de Belén que se haya destinado un salón para reunir todas las obras MSS. e impresas de autores catalanes, de los cuales en breve dará a luz la descripción correspondiente. 

Porque claro está que de estas bibliotecas, si no son más que una noticia seca de la vida de los autores, y de los títulos e impresiones de sus libros, algún fruto sacará la bibliografía, pero muy escaso la literatura; y cierto parece justo que pudiendo ser, se procuren las dos cosas a un tiempo. La erudición de un bibliotecario debe ser mayor que la de un comerciante de libros. Al que estudia física, por ejemplo, de poco le serviría saber que N. escribió un libro de esa ciencia, y que murió tal año, y que tuvo esta o la otra suerte. Lo importante es dar a conocer los libros, más que los autores de ellos. Por esto son justamente elogiados Nicolás Antonio en la biblioteca española antigua, y Quetif (lo escribe con dos ff) y Echard en la de mi orden; y por la falta de ello nunca lo será Latassa en la suya de Aragón

Otra cosa entiendo yo que deberá tenerse presente en la formación de esta nueva biblioteca; y es que no se dé lugar en ella sino a los que hayan escrito alguna obrilla que merezca ese nombre, o pueda hacer figura en la historia de las ciencias y artes. Difícil es fijar en esto una regla segura; pero no lo es señalar el extremo en que han caído algunos bibliógrafos, colocando entre los escritores a cualquiera que haya impreso no más que un sermón o un soneto, y aun al que dejó MSS. estas piezas de oratoria y poesía. Cosa por cierto insufrible, que sólo puede tener cabida en la pluma del que piense que el mérito de las bibliotecas se mide por el número de los escritores y no por la calidad de sus escritos.

Tampoco deben olvidar los señores catalanes que no todos los escritores que tienen ese nombre, lo son; el cual suelen dar los bibliógrafos extranjeros al que escribió en idioma lemosín que ellos siempre llaman catalán, aunque sea natural de Mallorca o de Valencia o de otros puntos donde se habló aquel idioma (N. E. ni siquiera cita Limoges, o la Provenza, como para tomarle como conocedor de la lengua occitana, de òc, och, incluso hoc). Así a S. Vicente Ferrer llamaron catalán algunos historiadores antiguos, y aun de los modernos hay quien tenga por catalana la biblia que a ese santo se atribuye, y no es sino de su hermano el cartujo D. Bonifacio, también valenciano. (N. E. Véase https://librosmoncho.blogspot.com/2022/03/apendice-2-sagrada-escritura-biblias-lemosinas-fragmentos.html … la qual fon trelladada de aquella propia que fon arromançada en lo monestir de portaceli de lengua latina en la nostra valenciana per lo molt reverend micer bonifaci ferrer doctor en cascun dret e en facultad de sacra theologia: e don de tota la Cartoxa: germa del benaventurat sanct vicent ferrer del orde de predicadors: en la qual translació foren altres singulars homens de sciencia...)

Asimismo los condados de Rosellón, Conflent, Vallespir &c. estuvieron antes unidos a la corona de Aragón, y como tan pegados a Cataluña, aún hoy día se habla en ellos el idioma de esta provincia. (N. E. ¿y en la vall d'Aran, dentro de Cataluña, qué se habla aún en 2022?) Lo cual podía ser ocasión de que en escritos de antigüedad remota, la misma escasez de noticias ciertas, obligara a que sus autores fuesen tenidos por catalanes, no siéndolo. Digo pues que supongo habrá en esto la debida discreción, y que no se dará lugar, como en otras bibliotecas ha sucedido, a que se verifique la tan manoseada fábula de la corneja. 

A Dios &c. 

(N. E. Una de las fábulas de Esopo

Quería una vez Zeus proclamar un rey entre las aves, y les señaló un día para que comparecieran delante de él, pues iba a elegir a la que encontrara más hermosa para que reinara entre ellas. Todas las aves se dirigieron a la orilla de un río para limpiarse. Entonces la corneja, viéndose más fea que las demás, se dedicó a recoger las plumas que abandonaban los otros pájaros, ajustándolas a su cuerpo. Así, compuesta con ropajes ajenos, resultó la más hermosa de las aves. Llegó el momento de la selección, y todos los pájaros se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje. Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arrancaron cada uno la pluma que le correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno la corneja, simplemente corneja se quedó.

Moraleja:

Nunca hagas alarde de los bienes ajenos como si fueran propios, pues tarde o temprano se descubre el engaño.)

miércoles, 22 de marzo de 2023

CARTA CXLIV. Memorias de Mallorca y de su cristiandad, anteriores a su conquista:

CARTA CXLIV.

Memorias de Mallorca y de su cristiandad, anteriores a su conquista: noticias inéditas sobre este suceso: fiesta anual en memoria del mismo. Documentos inéditos tocantes al Infante Don Pedro de Portugal, Señor de Mallorca: carta que le escribió su hermana Mafalda: su testamento, no conocido hasta ahora, año fijo de su muerte y lugar de su entierro. Cronología de los Reyes propios de Mallorca: documentos inéditos sobre la muerte del último de ellos.

Mi querido hermano: Si esperas que comience a hablar de Mallorca, remontándome primero a las épocas fabulosas, y luego descendiendo a las ciertas de los Fenicios, Cartagineses, Romanos, Godos y Árabes, contando trajes, costumbres, batallas, etc., si todo esperas de mí, te llevas grandísimo chasco; porque me he propuesto no salir de mi canto llano, que es hablar de lo que veo, dejando lo ál para los aficionados a visiones. El que tal sea, ahí tiene al Cronista Dameto que le llenará las medidas hasta dejarlo de sobra. De lo que no son visiones, además de lo que traen T. Livio y otros historiadores, en nuestros días un canónigo de esta iglesia, llamado Don Antonio Roig, natural de Mahón, trató de los Obispos Baleáricos en tiempo de los Godos, publicando de nuevo e ilustrando con notas la carta de San Severo, Obispo, escrita en el año 418 con motivo de los milagros obrados en Menorca al aportar a aquella isla las reliquias del Protomártir San Esteban, que conducía Orosio, junto con la carta de Luciano sobre el hallazgo dellas. Este escrito se imprimió en Palma, 1784, 4.° Su estilo es duro, lo que los Italianos llaman ricercato. Y aunque no se me ha mandado viajar por regiones remotas, sino por este mundo de acá, tal cual existe, y con lo que le queda de los sucesos antiguos, todavía diré que el citado escritor omitió la noticia de un Obispo de Mallorca, llamado Elías, que floreció hacia el año 480 de Cristo, cuyo nombre se halla entre los Prelados que entonces lo eran en las provincias sujetas al reino de los Vándalos en África. La noticia de todos estos Obispos escribió, según se cree, Víctor, que lo era de Vite, y la publicó Sirmondo (tom. I, pág. 430) con este título: Nomina Episcoporum catholicorum diversarum provinciarum, qui Carthaginem ex praecepto regali venerunt pro reddenda ratione fidei, die kalend. februarii, anno VI Regis Hunnerici. En ella, pues, bajo el título: Nomina Episcoporum insulae Sardiniae, pone los tres siguientes:

Macarius de Minorica.

Helias de Maiorica.

Opilio de Evuso. (: Ibiza) De lo cual parece resultar: 1.°, que en el año de 480 había Obispo en cada una de estas tres islas: 2.°, que estas Sedes estaban sujetas a la metrópoli de Cerdeña: y 3.°, por consiguiente, que también en lo civil dependían de aquella isla las nuestras.

Mas yo digo que dejando aparte todas estas antiguallas y también la conquista de estas islas, que suponen hechas por Carlo Magno, que acaso será tan cierta como otras cosas que se le atribuyen y en las que no soñó: dejando, pues, todo esto, voy a recopilar lo más cercano, y lo de que hay escrituras ciertas, vistas por mí o por otras personas fidedignas, aunque de esta última clase hay poco. En este género la primera memoria indubitable de la cristiandad de Mallorca es del año 898 de Cristo, en que el Papa Romano, confirmando a la iglesia de Gerona y a su Obispo Servus Dei todas sus posesiones, contó entre ellas et insulas, Maiorica scilicet, et Minorica. Trae este diploma la Marca Hisp., ap. núm. LIX, mal reducido al año 900, en que no vivía el Papa que lo expidió. Esta cuestión cronológica se ventiló en mi Viaje a la iglesia de Gerona, donde vi el original escrito en el papel que llaman egipcio. De esta misma clase son los privilegios que el Obispo de Barcelona Guislaberto consiguió hacia la mitad del siglo XI del Rey Moro de Denia Mugeyd, cuyo señorío alcanzaba a las Baleares, y de su hijo Hali: en virtud de los cuales el clero de estas islas no podía reconocer otro Pastor sino el de Barcelona, de quien debía recibir las órdenes sagradas y el crisma, y a quien todos los demás fieles debían mirar como a su único Obispo. Estos privilegios loaron y confirmaron los Prelados que concurrieron a la dedicación de la catedral de Barcelona, que se verificó en el año 1058. Cosas son estas ya dichas por muchos escritores (a: V. Marca Hisp. y Flórez, España Sagrada, tom. VII y XXIX.). 

Ni debe causar a nadie maravilla que la cristiandad que había en estas islas, pues tan cercanas estaban a nuestro continente y carecían de Obispo propio, fuesen objeto de la caridad o de la ambición de nuestros Obispos, los cuales se disputasen su jurisdicción.

Andando el tiempo, como los Moros infestasen desde aquí las costas de Cataluña, pensó el Conde de Barcelona Ramón Berenguer III en apoderarse de estas islas en el año 1114; para lo cual, de acuerdo con los Pisanos, aprestó aquella grande expedición que refiere el citado P. M. Flórez, y de cuyo feliz éxito puedo yo presentar un nuevo testimonio, que es la bula del Papa Pascual II, dirigida al mismo Príncipe en el año 1116, la cual copié años atrás del archivo real de Barcelona (a: Ap. núm. IV.). En ella, antes de expresar cómo admitía al Conde y a sus estados bajo la protección de la Sede Apostólica con el censo ánuo de treinta morabatines, alaba mucho su celo en extender la religión cristiana en estas islas con las siguientes palabras: Non parvum enim tuae nobilitati meritum labor ille conciliavit, quo per anni longitudinem in Balearibus insulis contra hostes christiani populi desudasti. Cui tuo tuorumque consortium glorioso procinctui Omnipotens Deus gloriosam de hostibus suis victoriam conferre dignatus est. De lo cual se infiere que la expedición duró un año entero y que fue feliz, como en verdad lo fue; porque ya que no se consiguió sacar esta tierra de manos de los Moros, a lo menos se quebrantó su poder hasta el punto de quedar feudatarios del Conde. (N. E. las tornas se cambiaron hasta que su descendiente Jaime I de Aragón reconquistó las islas). Sólo fue esta empresa desgraciada para el Obispo de Barcelona Ramón Guillem, que murió en esta isla de Mallorca en uno de los encuentros con los Moros, a donde con otros Prelados y nobles acudió como el más interesado en recobrar el territorio que reputaba sujeto a su jurisdicción, según se ha dicho, y dirá más abajo.

Que los Pisanos coadyuvaron a esta expedición consta de todos nuestros historiadores. Mas los de aquella república dan a entender que ellos solos fueron los conquistadores, y que esto sucedió en el año 1117. Ambas cosas están bastante desmentidas con la citada bula, la cual supone ser el Conde Don Ramón el principal en la empresa; y como por otra parte está fecha en la mitad del año 1116, y entonces da por conquistadas completamente estas islas, no parece haber lugar para la nueva conquista de los Pisanos en el año siguiente, así como no le hay para suponer nueva rebelión de los recientemente sojuzgados. Sin embargo, no puede negarse que fue muy grande y de suma importancia la cooperación de aquella poderosa república, si es cierto lo que dice el Analista de Pisa Paulo Tronci (cap. 56), y es que entonces se llevaron aquellos guerreros, como en despojo o muestra de su triunfo, unas puertas de bronce, las cuales están colocadas en la catedral de aquella ciudad, donde era tradición constante que habían sido fabricadas y servían en una de las Baleares. Esto dice el erudito Romano Juan Ciampini en su Vetera monumenta, tom. I, cap. VI, donde se halla un dibujo de dichas puertas y de todos sus relieves, que representan la vida de Cristo en varias divisiones: cosa de mal gusto, y según conjetura dicho anticuario, anterior al año 1000 de Cristo. En estas islas no queda indicio alguno de a cual de ellas pertenecía esta antigualla. Con todo no me pesa haber reproducido esta especie, por si otro viajero más afortunado que yo, halla con qué dar alguna claridad a este insigne monumento de la cristiandad antigua Baleárica. O bien digamos que aquellos republicanos adquirieron esta alhaja no en ese año 1117, sino en el de 1108, en el cual se supone hecha por ellos una tentativa infructuosa, según dice Diago en la Historia de los Condes de Barcelona, lib. II, c. 88. Mas esto importa poco. Vamos adelante con nuestra labor.

El Papa Alejandro III en la bula confirmatoria de las posesiones de la iglesia de Barcelona, la cual dirigió en 1169 al Obispo Guillermo de Torroja, cuenta entre ellas estas islas, como viste en mi Viaje a aquella iglesia. In iure, dice, praefatae ecclesiae confirmamus intra maris spatium insulas duas, Maioricam et Minoricam, sicut antiquis temporibus eandem ecclesiam constat tenuisse.

Hacia el año 1205 el Papa Inocencio III, año VIII de su pontificado, prometió al Rey Don Pedro II de Aragón que instituiría Silla episcopal en Mallorca, luego que la conquistase de los Moros. Esta simple enunciatura leí años pasados en el tomo II de los índices del archivo real de Barcelona, armario de Mallorca, saco San Pedro Nolasco, núm. 510. Mas no pude dar con este documento, porque barajado como estaba aquel archivo posteriormente a la formación de sus índices, no existían entonces tales armarios, ni sacos, ni números.

Andando más el tiempo quiso Dios que se verificase la conquista, proporcionando el momento oportuno para que esta isla saliese enteramente de la esclavitud de los Moros. El Rey Don Jaime I fue el instrumento de que se valió: Príncipe nacido para grandes empresas, y para llevarlas a cabo y para conservarlas con tesón. La de Mallorca no sólo le proporcionaba dilatar sus dominios, sino que le era también un escalón necesario para llevar adelante sus armas hacia el mediodía en la conquista que proyectaba del reino de Valencia. Para esto convocó en Barcelona las famosas Cortes del diciembre de 1228, en que además de las célebres constituciones de paz y tregua y contra las usuras de los Judíos, publicadas ya en la Marca Hisp., apps. núms. DVI y DVII, y copiadas de nuevo en mis Viajes, se trató y concordó la expedición contra los Moros de esta isla. Y tomose el negocio con tanto calor, que al cumplirse el año de este asiento ya estaba el Rey en posesión de Mallorca. No tengo por muy seguro lo que leo en la obra citada (col. 524), que en dichas Cortes estipuló el Rey con los concurrentes a la empresa darles heredamientos (leo heredadamientos) en la isla a proporción de sus servicios. A lo menos nada he hallado que lo asegure. Lo que sí sé es que más adelante, estando el Rey en Tarragona junto con varios Prelados y nobles día 28 de agosto de 1229, hizo a todos esa solemne promesa, añadiendo que la repartición se haría a conocimiento (leo cono-nocimiento) de los Obispos Berenguer de Palou, de Barcelona; Guillermo de Tavartet, de Vique; Guillermo de Cabanelles, de Gerona, y de los nobles Bernardo de Campanis, Lugar-teniente del Maestre del Temple, Nuño Sanç, Hugo, Conde de Empurias, Guillermo de Moncada, Vizconde de Bearne, y Raimundo de Moncada. En lugar de estos dos últimos caballeros que murieron gloriosamente en la misma conquista, fueron nombrados para entender en dicha repartición R. de Alamany y R. Berenguer de Ager. Todo esto consta de la escritura adjunta (a: Ap. núm. V.), copiada del archivo de Gerona, en la cual verás también algunos de los Prelados y nobles que vinieron acá con gente armada a su costa.

No me detendré en referir el pormenor de esta expedición, sobre lo cual verás algún día el libro II de la Historia general del Rey Don Jaime, escrita por el P. Pedro Marsilio, que copié entera en Barcelona. Ahora sólo añadiré como viajero algunas noticias sueltas tocantes a este suceso, parte ignoradas, y parte mal averiguadas. Sea lo primero un breve que el Papa Gregorio IX dirigió al Prior de mi orden en Barcelona y a San Raimundo de Peñafort, encargándoles que recorriesen las provincias de Arlés y de Narbona, exhortando a los fieles para que contribuyesen a esta conquista con sus personas y bienes, concediendo por ello las indulgencias acostumbradas en las empresas de Tierra Santa. La fecha del breve es de Perusa III cal. decembris, pontificatus nostri anno III, que es el 1229, y entonces dice que el Rey tenía sitiada la ciudad de Mallorca. Va copia sacada del archivo de Tarragona (a: Ap. núm. VI). En segundo lugar incluyo una larga relación de la fiesta anual que ya de muy antiguo, se hace en el día de San Silvestre en memoria de la conquista de esta ciudad que en él se verificó, cuyo extracto me ahorro con la copia adjunta (b: Ap. núm. VII). Al presente continúa dicha solemnidad, aunque con algunas variaciones, y yo me he hallado en ella este año, que es el cuarto o quinto en que se ha omitido la vistosa cabalgata del ayuntamiento y nobleza, que hacía mucho más plausible este acto. En tercer lugar, y esto importa más, diré algo del Infante Don Pedro de Portugal, que por haber tenido en feudo el señorío de Mallorca y de Menorca, hace gran figura en la historia de estas islas. Y cierto causa lástima que en algunas historias manuscritas que he visto por acá, y compuestas no hace muchos años, todavía le supongan hijo de Don Jaime I de Aragón, y le intitulen Rey de Mallorca. El Infante era hijo de Don Sancho I, Rey de Portugal, y de su mujer doña Aldonza o Dulce (la dolsa, dolça), hermana de Don Alonso II, Rey de Aragón, abuelo del Rey Don Jaime, y por consiguiente tío de este, como primo hermano de su padre el Rey Don Pedro II (a: V. Mariana, Hist. de Esp., lib. XII, c. 13.). También es menester haber leído muy poco para ignorar que sólo recibió el señorío de estas islas en feudo por el Rey de Aragón, cuando él le cedió todo el derecho que podía tener al condado de Urgel por la donación y muerte de su mujer la Condesa Aurembiax (: Aurembiaix); y así nunca se intituló Rex Maioricarum, ni lo podía no siéndolo, sino Dompnus, como se ve en cuantas escrituras hubo necesidad de nombrarle. Esta mutua cesión que digo se verificó en Lérida a III de las kal. de octubre de 1231; la cual va copiada del original que aquí existe, ya que tuve la fortuna de dar con él (b: Ap. núm. VIII.). Y si ya lo han publicado otros, no importa; que no es justo hablando de Mallorca, que se omita un instrumento tan principal como este. De la misma fecha es, y también va copiada la donación que el Rey hizo al Infante y a su pariente Nuño Sanç de la isla de Ibiza, si la conquistaban de los Moros dentro de dos años, con otras circunstancias que dirá ella misma (a: Ap. núm. IX.). Mi objeto ha sido siempre copiar documentos importantes, y estos nadie negará que lo son. Por lo mismo va también otra copia de la donación o cesión original que hizo el mismo Infante al Rey Don Jaime de varias posesiones que este le había dado en el reino de Valencia, cuando se verificó la sobredicha permuta del condado de Urgel, y también de lo que tenía en la isla de Ibiza en feudo de la iglesia de Tarragona (b: Ap. núm. X). Esto fue en el año 1244. Diez años después pagó el Rey esta donación desinteresada consignando anualmente al Infante 39.000 sueldos de reales de Valencia. He visto aquí esta escritura, que no he copiado porque no dice más: está fecha a 30 de junio de 1254. Poco más sobrevivió el Infante a esta época; y lo digo con certeza porque he hallado aquí documentos para poder fijar su fallecimiento con diferencia de pocos meses, y el lugar de su entierro también: ambas cosas ignoradas hasta aquí.

Pero antes de llorar su muerte quiero que rías un poco con la carta que le escribió la Reina M., que sin duda era Mafalda su hermana, de quien habla en su testamento, casada con Enrique I Rey de Castilla. Su fecha es apud Baucias XV die aprilis, y nada más; y así no sé a qué año pertenece, aunque sospecho que sería de los últimos de la vida del Infante, de quien tampoco sabemos dónde la recibió. La he copiado de un pergaminito chiquito, y la tengo ciertamente por el original, que así están cuantas he visto por esos mundos de ese mismo siglo, en que todavía era muy escaso el uso del papel. El asunto principal de esta es dar razón al hermano de las reliquias que le enviaba por mano de García Pérez, quien dice que le contaría lo que sabía de él por un soldado y un monje que la visitaron de parte de doña María Rodríguez. Ruégale que la haga sabedora de su salud y de sus cosas por cualquiera persona, sive per arlocas et peregrinos. No hallo en el Du-cange ni en sus suplementos esta palabra arloca; y sí hallo la de arlotas con la interpretación de hombre truhán y pícaro, que aquí no tiene lugar. Pero bien puede tenerlo la de carretero, cochero y trajinero, que allí mismo se halla en alguno de los textos que se citan. De manera que la Reina pide al Infante que le comunique noticias de su salud y de sus cosas por medio de los peregrinos, o de los que se empleaban en el giro del comercio. ¡Cuánto dista nuestra policía (política) de aquella miseria! En fin, allá va la copia (a: Ap. núm. XI.), mientras yo voy a lo que resta.

Hallábase el Infante en Mallorca a 9 de octubre de 1255, cuando ordenó su testamento, que existe original en esta santa iglesia, y del cual es la copia adjunta (b: Ap. núm. XII). En él nombró por sus albaceas a Don Raimundo, Obispo de Mallorca, al Abad del monasterio de la real de Cistercienses, a Berenguer de Tornamira, Arias Ibáñez, Pedro Núñez, al maestro Juan, Prepósito de esta catedral, al maestro Vicente, su médico (este era ya Succentor de la misma en 1250), y a Bernardo Dalmau. Elige sepultura en dicha catedral, en la cual instituye dos beneficios y dota dos lámparas para el altar de San Vicente, que debe construirse allí a sus costas con capilla propia y el ornato conveniente, delante o al lado del cual manda se le labre su sepulcro con el honor que corresponde. Para todo esto ordena que sus albaceas funden una renta de mil sueldos reales de Valencia sobre los bienes, muebles y raíces que le pertenecen así en Mallorca como en Ibiza, quam, añade, in Xibilia, quam in Taylata, y sobre los 20000 sueldos que le debía el Rey de Aragón. Ten presentes estos 20.000 sueldos, que luego verás para qué los quiero. Entre varios legados deja a dicho Obispo Raimundo maiestatem argenteam sanctae Marie, quam habemus, cum capillis eiusdem beate Virginis, qui intus sunt, et anulum auri cum lapide safireo (anillo de oro con piedra zafiro), qui fuit sancti Thomasii de Conturberio (Canterbury). Dispone que el reino de Mallorca vuelva después de su muerte al Rey de Aragón, a quien ruega le perdone, si en algo le ofendió. Esto prueba que el Infante no tenía hijos, y que conservó dicho señorío hasta la muerte. Y así no entiendo como Zurita (a: Anal. lib. III, c. 56.) dice que este Infante tenía un hijo llamado Pedro Alonso, a quien se le había dado la encomienda de Alcañiz. Porque si tal hijo tuviera, lugar muy propio era el testamento para hacer de él mención. A su pariente el Rey de Castilla y a su sobrino el de Portugal, encarga que auxilien a sus albaceas en la cobranza de lo que le pertenece. Deja todos sus anillos y piedras preciosas a su hermana la Reina doña Mafalda, para que tomando de ellos los que quiera, dé lo demás a los pobres, o lo aplique al pago de sus deudas. Por último, instituye dos aniversarios y ordena que el maestro Vicente y el maestro Juan, sirvan durante su vida los sobredichos beneficios, cuya provisión después de su muerte sea del Obispo y Capítulo.

En este documento inédito hasta ahora no consta que el Infante estuviese enfermo, cuando ordenó esta, que él mismo llama última disposición de su voluntad. Mas es constante que sobrevivió poco a su fecha, que fue el 9 de octubre de 1255, puesto que a 30 de junio del año siguiente, estando el Rey Don Jaime en Tarazona, escribió a su lugar-teniente en Mallorca, Berenguer de Tornamira, que del primer dinero suyo que recibiese mandase pagar a los albaceas del Infante Don Pedro los 20.000 sueldos que le debía; y dicho lugar-teniente a 21 de julio asignó los réditos que G. de Perera debía a dicho Infante (a quien redondamente llama ya difunto), para la cobranza de los 20.000 sueldos, de los cuales dice que habían ya percibido sus albaceas 1800 menos tres. Todo esto consta en la copia adjunta que he sacado de la nota original, o digamos minuta de la escritura real, que para ello se hizo; la cual se conserva hoy día en el convento de los PP. Capuchinos de esta ciudad, que la guardan con aprecio (a: Ap. núm. XIII.). De lo dicho se infiere que la época de la muerte del Infante, es el espacio que hay entre el 9 de octubre de 1255, y el 30 de junio de 1256; y quitado el tiempo necesario para que la noticia de su fallecimiento llegase al Rey que andaba por Aragón, y supuesto que en la última fecha ya estaba pagada parte de aquella deuda, y que debió sobrevenirle alguna enfermedad, en que por medio de algún codicilo añadiese a los primeros albaceas los otros que expresa este último documento; pues digo que mirado bien todo esto, me atrevo a fijar la muerte de este personaje a principios del año 1256. Acerca de su sepultura, es para mí indubitable que la tiene en esta catedral delante del altar de San Vicente, como él lo mandó en su testamento; porque además de haber sido su muerte tan próxima a la fecha de esta disposición, y que probablemente no hubo motivo para que la variase, y para que el Señor de Mallorca se enterrase en otra parte, ni en otra iglesia que la principal de la isla; además digo de esto, lo dice bien claro el libro antiguo de aniversarios de la catedral, cuyas primeras notas en cada día del mes están escritas hacia la mitad del siglo XIV, como se puede demostrar. Y como en este libro se expresan los lugares donde están enterrados los fundadores de aniversarios, para que el clero vaya en los días respectivos a cantar el responso sobre su sepultura de ellos; ya ves que no puede dudarse de la verdad de lo que en él se lee. Dice, pues, en el día 10 de junio: L' Infant de Portugal establi en la Seu I aniversari... e iau denant Sant Vicens en una tomba. No existe capilla alguna con el solo título de San Vicente M. Pero es cierto que era la que hace frente y cierra la nave lateral de la iglesia de la parte de la epístola. No estaba construida al tiempo que murió el Infante; pero cuando lo estuvo, hallo que había en ella tres altares; es a saber, de San Vicente, de San Pedro y de Santo Tomás Apóstol. Así consta en un inventario general de esta iglesia hecho en 1399, que se conserva en el libro de Actas capitulares de ese año. Ahora no hay en ella más altar que el de San Pedro, aunque los que mudaron esto en el siglo XVI, dejaron para memoria de lo antiguo las estatuas de San Vicente y de Santo Tomás en el segundo cuerpo del altar. Tampoco existe la tomba, ni vestigio, ni memoria de ella. Pero siendo cierto que la hubo, y que existía, cuando se escribió el libro de aniversarios, también debe ser cierto que estaría dentro de la capilla, si el altar de San Vicente era uno de los laterales de ella. Y si era el principal que ocupase el centro, la tumba pudiera estar fuera en la misma nave. Y sea de uno o de otro modo, ¿quién sabe si se quitó o destruyó por alguna desgracia, cuando hacia el 1370 se empezó la construcción de la segunda bóveda trasversal de esta iglesia, que es la inmediata a la en que estaba aquel entierro? No parecerá esta sospecha infundada a quien sepa lo que es el ruido y bolina de andamios consiguiente a una fábrica de sillería tan elevada como la de esta catedral. Baste de esto. Ahora, para complemento de las claves de la historia civil de esta isla, quiero añadir una breve noticia de los Señores que ha tenido; con lo cual será más llana la inteligencia de algunas cosas que más adelante se dirán.

I. Don Jaime I de Aragón, que la conquistó, fue su primer Rey, dándola, como vimos, en feudo al Infante Don Pedro de Portugal. Este se intituló siempre Dominus Maioricarum, y lo fue hasta su muerte, como aparece de su testamento, y de los otros documentos que produje arriba.

II. Don Jaime II, hijo segundo de Don Jaime I, Rey de Aragón, el cual dividió todos sus estados entre los dos los hijos Don Pedro y Don Jaime, haciendo a este último Rey de Mallorca e islas adyacentes, Conde de Rosellón y Cerdaña y Señor de Mompeller. Tratan de esta división todos los historiadores, sobre la cual podía añadir algo de lo que he encontrado en mis viajes, si fuera de este lugar.

Pero sólo diré que fue la manzana de discordia que ocasionó muchos disgustos a entrambos Príncipes y sus sucesores; y que a pesar de lo glorioso que era para Mallorca tener un Rey propio, le fue motivo de muchas alteraciones y trabajos, que duraron por espacio de un siglo. Comenzó este Rey su gobierno en 1256, pocos meses después de la muerte del Infante Don Pedro. Enviole su padre a que tomase posesión con carta fecha en Valencia a 11 de agosto de ese año, dirigida a los prohombres y universidad de Mallorca, mandándole (falta la s final) prestar homenaje a Don Jaime, como a su Rey y Señor natural. Mas entonces sólo se intitulaba Rey de Mallorca y Señor de Mompeller. Con los cuales títulos, nueve días después de aquella fecha, hallándose aquí, en la iglesia de Santa Eulalia, en presencia del Obispo Raimundo y de otros personajes, confirmó todos los privilegios concedidos a Mallorca por su padre. A 11 del marzo siguiente (que todavía contaban el año 1256) hizo en la misma iglesia, y en manos del mismo Obispo, y en presencia de todo el pueblo, solemne juramento de cumplir y guardar las franquicias concedidas a esta universidad. Muerto su padre Don Jaime I de Aragón, renovó el mismo juramento día 12 de septiembre de 1276, intitulándose por la primera vez Conde de Rosellón y de Cerdaña, y expresando al fin de la escritura que todavía no había mandado abrir sello propio de su reino. Estas escrituras se hallan traducidas al lemosín en un códice ms. en el mismo siglo XIII, que posee en esta ciudad Don Antonio Ignacio Pueyo, de lo cual se hablará otro día. Allí mismo está la escritura, fecha en el convento de mi orden a los 12 días de la salida del mes de enero de 1278 (que es el 1279), por la cual reconoce dicho Rey haber recibido del de Aragón, y en feudo suyo, todo el reino de Mallorca, y los condados de Rosellón, Cerdaña, Conflent, Vallespir y Colliure, con los vizcondados de Omelades y Karlades y el señorío de Mompeller, exceptuando los feudos que tenía por el obispado de Magalona, obligándose por sí y sus sucesores a enviar a dicho Rey de Aragón procuradores de las villas y ciudades principales que le prestasen homenaje; y a no permitir que circule en el Rosellón, Cerdaña, etc., otra moneda mas que la Barcelonesa, reservándose el derecho de acuñar moneda propia en Mallorca e islas adyacentes. En consecuencia de esto, fueron elegidos a 10 de diciembre del año siguiente por procuradores de esta universidad para dicho objeto, G. Torroella y Jaime de Sentmarti, caballeros, Roberto de Belver, Bernardo Valenti, Francisco Desclerge, Francisco Burguet, Bernardo de Saragossa y A. Burges, como consta en el mismo códice. Lo demás que hubo en este reinado, y cómo se apoderó de las islas Don Alonso III de Aragón, y luego las devolvió a nuestro Rey, dícenlo a la larga los historiadores. Lo más notable de su gobierno es el establecimiento de moneda nueva, de lo cual se hablará otro día. Ahora, según lo que me he propuesto, basta saber que este Rey murió antes del julio de 1311, en que ya le había sucedido su hijo. Se enterró en medio de la capilla mayor de esta catedral, que él había comenzado, donde hoy permanece un sepulcro levantado de la tierra como una vara, y en él una arca con su cadáver entero.

III. Muerto este Rey le sucedió su hijo segundo Don Sancho, porque el primero, llamado Jaime, renunciado su derecho a la corona, se hizo fraile Francisco. Era ya Don Sancho Rey en el julio de 1311, como se ve en las Cartas reales que quedan aquí suyas. Murió en 1324, y se enterró en Perpiñán.

IV. Don Jaime III, hijo del anterior, en cuyo nombre gobernó, como su tutor, su tío Don Felipe, el cual era al mismo tiempo Tesorero de la iglesia de Tours. Hay de él muchas cartas en los registros del archivo real. La historia de la deposición y privación del reino de este Príncipe por la prepotencia de Don Pedro IV de Aragón, es harto conocida; aunque yo no dudo que un examen detenido de estos archivos proporcionaría saber muchas circunstancias, que ahora se ignoran, de un suceso tan ruidoso, así como se saben los nombres de las personas afectas al desgraciado Rey, y otras cosas tocantes a su gobierno, por el proceso de la visita que hizo en este reino el noble Felipe de Boil, enviado por el Rey de Aragón a estas islas en 1345. Consérvanlo los PP. Capuchinos de esta ciudad. No callaré la noticia de una carta original de este Príncipe escrita al Obispo de Urgel Pedro de Narbona, a quien llama su pariente; la cual sólo es notable por la fecha, que es esta: Datum in obsidione prope Insulam (en el Rosellón) ubi nostros tenemus inimicos obsessos, tricesima die septembris, anno Domini M.CCC.XL. tertio.

Arrojado del reino este Príncipe, y también de todos los condados que poseía, quedó reducido al señorío de Mompeller, el cual, sin cordura, vendió para juntar una armada con que pensó reconquistar estas islas. Esto es sabido, y también que murió aquí peleando. Mas algunas circunstancias notables de este suceso, ignoradas aún por los historiadores regnícolas, se saben originalmente por las cartas, o sea partes frecuentes que escribía al Rey Don Pedro, su Gobernador en esta isla Gilaberto de Centelles en lengua lemosina, los cuales se conservan en el registro de este archivo real, del año 1349 a 1353, de donde he copiado los de mayor interés, que van adjuntos (a). Omito aquí su extracto, porque sobre ser un trabajo duplicado, mejor que yo lo dirán los originales.

Con la muerte de este Príncipe, acaecida a fines de octubre de 1349 (b), se acabó el reino de Mallorca, cuya creación será siempre mirada como un yerro político, y un lunar que deslustra la brillante carrera del nunca bien alabado Don Jaime I de Aragón.

Nada más por hoy.

A Dios. Palma de Mallorca 4 de marzo de 1814.


(a) Ap. núm. XIV.

(b) Los documentos originales que aquí se presentan demuestran hasta la evidencia que esta es la época del último Rey de Mallorca. Con lo cual queda desmentida la especie que trae Blancas (Arag. rer. comm. ad ann. 1336) hablando de este Príncipe desgraciado: "Cuius, dice, tam acerbum casum longaeva ipsius vita acerbiorem reddidit. Diu enim vixit patriâ pulsus regno. Clarentius tamen deinde nominari voluit: hac tam peregrini nominis mutatione, se eum, qui antea erat, simulare studens.”

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