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martes, 14 de febrero de 2023

XX. Carta de Bernardino Gómez Miedes a la Duquesa de Calabria en 1552.

XX. 

Carta de Bernardino Gómez Miedes a la Duquesa de Calabria en 1552. (Vid. pág. 273.)

Del arch. del Palau de Barcelona. 

Muy Excellente Señora.

Con el ordinario passado respondí a las últimas que de V. Ex.cia me hallo y ansi por esta se offrecerá poco que dezir mas de cumplir el mandado de V. Ex.cia en havisar de continuo lo que por estas partes hoviere de nuevo, que segun al presente se offrece, podria exclamar como Neron: O quien no tuviesse mano para escrevir a este propósito, como el lo applicó al suyo. Sabrá V. Ex.cia como despues que la armada del Turco arrivó a Proxita, que está a la vista de Napoles con 140 galeras, luego los aderentes del Rey de Francia, como es el Principe de Salerno, Cardenal de Ferrara y Monsiur de Termini, Embaxador del Rey, fueron a la Señoria de Venecia ha demandar se confederassen con el Rey contra su Magestat. La Señoria respondió que tenian a Su Magestat por muy buen amigo y buen Príncipe que no querian trocar su amicitia por la de nengun otro. Vista esta repulsa el Cardenal Fernes, que es la cabeça de todas las revolutiones de Italia, acometió la revolution de Sena, y como los Seneses pretendian que era jugo muy grave el que Su Magestat les imponia, ansi por las insolencias de la guarnicion Española que por ser mal pagada, hazia en toda la tierra, como por la fortaleza que el Señor Don Diego de Mendoça de conn.° de su Magestat havia plantado en la ciudad con las espaldas de dicho Cardenal Fernes y del Conde de Pitillano y del Mosiur de Termini que les acudieron con 10000 hombres dia de Santiago estando el Señor Don Diego en Roma, el pueblo Senes con apellido de libertad arremetieron contra la guarnition Española: la qual se deffendió bravíssimamente y parte peleando, parte tomando provitiones por toda la ciudad, se retruxeron en la fortaleza, y toda aquella noche se dieron tan buena maña, que un quarto de la fortaleza que estava sin muro y sin deffensa nenguna, por donde los Seneses pensavan cogerlos en la fortaleza, al otro dia amanecieron con un bestión (bastión) o tierra pleno (terraplén) tan bravo y fuerte que començando a hazerles por alli el assalto los de defuera, fueron muy mal tratados y algunos muertos. A la sazon el Duque de Florencia embió hasta 100 infantes que rompieron el batallon de los Seneses y entraron en la fortaleza a socorrer los Españoles. Estando en esta presura el Señor Don Diego, que fué havisado tarde, partió con el Señor Ascanio de la Corna, sobrino de su Sanctedad, el qual se ha mostrado muy servidor de su Magestat y en Perosa de passada hizieron 3000 hombres para ir a socorrer; pero como la machina de los Ferneses con los Seneses havia muchos dias que se amasava, acudieron tantos de la vanda francesa y tan súbitos en favor de los Seneses, que los nuestros no pudieron passar adelante, ni menos el Duque de Florencia, siendo tan obligado servidor a su Magestat, y tan potente para en tres dias hechar 15000 hombres en campo, temiéndose en Florencia no se hiziesse alguna revolution en tanto que el embiava socorro a la fortaleza de Sena, y que por mala desgracia Sena y los 15000 Florentines no se volviessen contra él, determinó de tractar concordia mas presto que pasar la discordia adelante, y ansi hizo entender a su Magestat el acometimiento de los Seneses y el peligro de los Españoles, y que havia tanta necessidad de acudir a otras partes de Italia que seria muy sano sacar qualquier partido de los Seneses. Su Magestat lo concedió ansi y dio facultad para el acordio a dicho Duque, y ansi entre los otros capítulos fue que los Españoles se saliessen con seguredad de la fortaleza y de todo el Senés con todas sus armas, atambores y vanderas desplegadas, y que la fortaleza estuviesse a discretion de los Seneses de derribarla, y por las costas hechas pagavan 120000 ... En lo demas que reconocian por superior al sacro Imperio, y algunas otras cosas que no se tiene entera certinidad dellas. Hecha la capitulation acabo (a cabo, al cabo) de diez dias que con invencible ánimo se mantuvieron en la fortaleza la guarnition Española, que eran hasta 600, Don Frances Dalava, Coronel dellos, visto el mandamiento de su Magestat se salió con todo el triumpho dicho de la fortaleza, y hallándose presente dicho Musiur de Termini, capitan del Rey, en presentia de los Seneses el Don Frances entregó a él la fortaleza y no a los Seneses, diciendo se la entregava como a agente del maior Señor que hay de su Magestat abaxo y no a los reveldes de Sena, y con esto se fue la buelta de Florencia. El Mosiur de Termini subió luego en la fortaleza y dixo al pueblo de Sena, como el descrestianíssimo de su Rey con ánimo y zelo bueno de librar de tiranos y restituir en libertad a todas las tierras y pueblos que imploravan su favor, les bolvia su libertad sin nengun interesse proprio, solo que le prestasen toda benevolentia y devotion, y ansi les entregava la fortaleza a toda su voluntad. Luego acudieron à maximo usque ad minimum los del pueblo, y asolaron la fortaleza à fundamentis y por consiguiente ya no hay mas odiada nacion en Sena que la nuestra. Ha sido esto gran quebrantamiento de opiniones en Italia para los que no la tenian buena con su Magestat, porque Sena es una delas mejores plazas y puertos de Italia por estar en medio della y passo para offender los dos estremos de Milan y Napoles, maiormente que por haverles succeido tambien la empressa hay recelo de que otras tierras de su Magestat en Italia no acometan lo mesmo con el prompto favor que en los aderentes del Rey de Francia se halla para tales casos. El Papa se está tanto a la mira destos negocios que es demasiado, porque socolor de indifferente y que no sabe nada, da lugar para que se nos haga todo el mal que se pueda, pues para en servicio del Rey de Francia ha dexado hazer gente en Roma por mas de quatro o cinco mil hombres publicamente para libertar a Sena, y al ultimo los han convertido para yr contra Napoles, y ansi estos por tierra y los Turcos por mar, tienen en harto estrecho el reyno, haziendo grandes cavalgadas por la Campania, pero en Nápoles vistas las tiranias y crueldades que los Turcos y Franceses mezclados han hecho en algunas tierras del reyno que han saqueado, viendo que medraran poco viniendo en poder del Rey de Francia se ha adunado la gente Napoletana para deffenderse por su Magestat, y no hay tanto recelo como hasta aqui havia de traiciones, las quales el Príncipe de Salerno y los otros foraxidos tenian muy bien amassadas. Bien es verdad que es tan grande el exército que se acumula y la armada del Turco se va tanto ingrossando con las galeras de Francia y otras fustas que han acudido de la costa de Berveria que cierto el reyno está puesto en grandíssimo estrecho y las estradas se comiençan a gastar, de arte que los Españoles quedamos encerrados en Roma y ni podemos yr la buelta de Nápoles ni la buelta de Génova, porque la rebelde Sena está en medio y aqui no tenemos seguredad nenguna, pues el Papa no nos tiene por amigos, y está esta ciudad llena de nuestros enmigos que dos dias ha entraron el Príncipe de Salerno, Duque de Soma, Pedro Strocio, Mosiur de Termini y el Cardenal Farnes, que son los cabeças del bando contrario, y se passean por Roma y hazen lo que quieren con auctoridad y sin auctoridad del Papa, maiormente despues que es buelto un Embaxador que embió el Papa veynte dias ha a su Magestat a rogarle tubiesse por bien de hazer la paz con el Rey de Francia por quitar tantos males como nacian en la christiandad, etc., y su Magestat respondió que él fué siempre desseoso della, y que siempre que el Rey de Francia le restituyese a Saboya, Lorena y las tierras y daños hechos en el estado de Flandes, y se le diesse Parma y la Mirandola que él seria contento de la paz, y que se maravillava de su Sanctedad como despertava tan tarde haviéndose adormido al tiempo que le han dissipado el concilio, quando como buen pastor devia velar que hasta aqui su Magestat por deffender las cosas de la Iglesia y religion xpiana. manteniendo la prosecution del concilio se habia descuidado de sus cosas proprias por donde los heréticos de Alemania con el favor del Rey de Francia se le havian alçado y perseguidole tan impiamente, de lo qual su Sanctedad no solo no habia hecho sentimiento, pero en aquella misma coniunctura se havia confederado con el Rey de Francia y le dava por acá todo el favor que queria hasta dar manum Assyriis para contra los reynos de su Magestat, que por tanto su Sanctedad diesse recaudo en sus cosas y buscasse otros propunáculos para su Iglesia que el deffenderia las suyas y le daria Dios fuerça contra sus enemigos aunque él entrasse en ellos. Con esta resolution se vino dicho Embaxador y la ha sentido tan gravemente el Papa que in continenti ha mandado se hagan 2000 hombres y la interpretation dello es para deffender a Roma, unos dizen de la armada del Turco que va en torno de Ostia y Civita bieja, o para deffenderse de su Magestat, otros dizen que para consignar dicha gente para los de la banda Francesa, que mueven contra Nápoles: Dominus conservet eum, etc. A los quatro del presente el Príncipe Doria que venia de Liorna con 39 galeras y 4000 Tudescos en ellas para echarlas en Napoles, fue salteado de la armada del Turco a la que passava en drecho de Gaeta, y despues de haver convatido una pieça, viendo que el Turco tenia tres veces maior armada quél, volvió las riendas para alta mar por escapársele de las manos, y siete galeras que no le pudieron seguir, porque los captivos Turcos se dexaron descabeçar por no remar, fueron pressos por las del Turco, y 700 Tudescos que havia en ellas, los hecharon todos en la mar, y se reservaron a un sobrino del Cardenal de Trento, Coronel dellos, con otros muchos principales ansi Españoles como Tudescos y Ginoveses; lo qual se ha sabido por un pobre comitto de una galera Ginoves que le cortaron los pies y las manos, las narices y las orejas y lo hecharon en tierra cerca de Gaeta; despues acá han passado nueve dias que no se ha sabido del Príncipe si era vivo ni muerto hasta oy que se ha dicho como es aportado a Génova no con tanto triunfo como salió della. Esto ha dado muchas alas a los enemigos y a los Turcos ganancia con ánimo de venir cada año a hazer cavalgadas a estos mares de por aqui. Sábese de cierto como dicha armada turquesca se buelve para Constantinopla por mandado del Turco y por el mal pagamiento quel Rey de Francia les haze, y si la mar queda libre dellos, lo que por tierra hará el Rey será nonada, porque hay muy gran provission y órden para deffenderse por todo el reyno. De Alemania se tiene nueva cierta como su Magestat está confederado del todo con ella, y entre los otros el Duque Mauricio, el qual ha acceptado la penitencia que su Magestat le da de yr en persona al exército de la Trassilvania contra el Turco, donde van las cosas muy prosperas, porque el exército del Rey de Romanos ha hecho una brava jornada que han muerto 4000 Turcos y pressos 6000. Su Magestat se halla con ocho mil Españoles en Alemania y ocho mil Italianos, Tudescos quantos quiere et lento gradu, procede la buelta de Flandes todo con fin de canssar al Rey de Francia que es demasiado mañanero; espérase en el divino favor y buena intention de su Magestat que siendo la guerra que haze tan justificada, ha de ser la victoria suya mas gloriosa que quantas ha alcançado. De Sena tenemos nueva fresca, como los Seneses y Franceses que en ella ay comiençan a andar de punta porque los Franceses han hecho pintar en los lugares públicos las armas del Rey con títulos Liberatori Senensis Patriae y ultra desso no consienten que la fortaleça se acabe de derribar con fin de rehazerla y quedarse con ella. Podrá ser esto principio para que buelvan a ser verdaderamente sujetos a su Magestat aunque pesse a esta honrrada casa de Fernes, que con su malicia y el sacro thesoro de la Iglesia que ha sacrilegado, es agora el Davo de la Italia, interturbans omnia. No diré mas por no fatigar a V. Ex.cia con tanta prolixidad. Cuya vida y estado nuestro Señor prospere y acreciente por luengos y felicissimos tiempos como por los servidores de V. Ex.cia es desseado. De Roma a 14 de agosto, 1552. = S. D. V. Ex.cia muy subdito serv. y capellan. = Bernardino Gomez de Miedes.

En el sobre. = A la muy Ex.te Señora la Duquesa de Calabria mi Señora, en Valencia.


Índice de las cosas más notables.

Se omite. Empieza en la 345 del pdf.

XVIII. Carta del doctor Jo. Marsá a D. Antonio Agustín, año 1565.

XVIII.

Carta del doctor Jo. Marsá a D. Antonio Agustín, año 1565. (Vid. pág. 261.) 

Illmo. y Rmo. Señor.

Las occupaciones del Sor. Achile Statio despues que se determinó de quedar aqui en Roma son tan grandes que hallando nos ayer en casa de Vincentio Luchino me rogó que yo quisiesse remitir a V. S. Illma. este su librito de Inlustribus Gramaticis et caet., y me dixo le escusasse con V. S., lo que tengo por cierto le terná por escusado, entendido que se nos ha hecho Palatino, y quel Papa le ha mandado quedar, y creo le emplearán en la correction de las obras de San Hieronymo que se han de estampar. Por lo que desseo muchos dias ha, que V. S. Illma. me tenga por su servidor, he tomado de muy buena gana este cargo de escrevir y imbiar este librito a V. S. Rma. supplicándole me conosca y tenga de aqui adelante en el número de sus servidores, porque cierto mi afficion y desseo lo merecen. Estoy en grande culpa de no aver hido a besar las manos de V. S. Illma. al tiempo que aqui estava, principalmente con tan buenos medios como tenia destos Sres. y amigos mios tan servidores todos de V. S. Illma.; pero confio que esto no me ha de dañar para lo esdevenidor. V. S. Rma. me mande, que cierto en afficion y desseo de servir pocos me llevan ventaja en estas partes. Las cosas nuevas y preparatorios de guerra assi contral Turco como otros que piensan, se hazen para otro fin. V. S. Illma. será avisado dello por ventura de mejor original, y mas cierto que no lo sé yo, ni puedo tampoco dar aviso. Escriviré a V. S. Rma. otras nuevas mas acceptas segun tengo por cierto, y es que ayer me dixeron por muy cierto quel Breviario le avian ya dado a M. Paulo para estampar. El Catechismo está ya acabado y con toda perfecion, segun me ha dicho M. Julio Poginno que ha entendido en ello como secretario de las cosas del concilio. M. Achille Statio ha imbiado a stampar a Venetia su Catullo et coet. y lo ha dado a M. Paulo y será estampado presto. Aqui se entiende ahora en corregir el Decreto, para lo qual hay 12 exemplares de la Vaticana en casa del Cardenal Gonzaga, diputado para este negocio, y tres dias en la semana se juntan allá algunos doctores y van confiriendo las varias liciones, y se notan: hanse hecho hasta 15 Distinctiones. De ocho a ocho dias se congregan otros doctores, y hacen juhizio de las varias leciones y se notan y se apuntan algunas difficultades, y las que son tales que haya necessidad de mayor consulta, se reservan para la congregation de los Cardenales, diputados por el Papa a este negocio, que son: Borrom. Cirleto, Paleoto, Boncompano y Alciato. Hanse hecho ya tres congregationes de doctores, en las quales se hallan el doctor Torres y M. Mariano Victorio y el doctor Thomas y M. Cesar Costa y el Pariseto, que esta con …  y Fray Onofrio Panvi. y otros dos. Quisieron estos señores que yo tomasse cargo de notar las varias liciones, las quales van puestas en órden como verá por este papel. Hase tomado un Decreto estampado, y entre hoja y hoja se pone una semejante a esta blanca y rayada assi: y en las dos columnas de medio se notan las varias liciones; en las que estan al lado se pone lo que se judica que está mejor. La intencion de Su Santidad es que salga correcto; hállanse muchas variedades; ay exemplar que no tiene las paleas que es el X, que es mas antiguo de todos; y sobre las paleas el doctor Torres traxo el otro dia una opinion de V. S. Rma.: es grande trabajo lo de las varias liciones. Somos en la Distincion XV. que ha dos dias que no podemos salir della por la tanta variedad. Háse escrito a algunas Universidades para que ayuden con lo que pudieren a este negocio, segun que me han dicho. Será necessario que V. S. Illma. tambien ayude por su parte, pues de los estudios de V. S. Rma. se puede valer mucho este trabajo. El Papa, si tan adelante se passa, dizen que le confirmará. Si conosco que mis cartas no son molestas a V. S. Illma. no dexaré de escrivir algunas vezes dandome licentia. Por esta vez V. S. Rma. me perdone el atrevimiento o presumption sin otro medio en aver hecho lo que hago, porque cierto procede de afficion. = Guarde Ntro. Sor. la Illma. Rma. persona de V. S. con aquel acrescentamiento de estado que estos servidores deseamos. De Roma a 20 de mayo 1565. = Illmo. Sor. = Besa la mano de V. S. Rma. su mas afficionado servidor. = El doctor Jo. Marsá.

https://www.archivirinascimento.it/items/edit16-book-066713

https://archive.org/details/correspondancede01plan/mode/1up?view=theater

martes, 9 de agosto de 2022

V. Index capitum, Liber Sententiarium, S. Gregorii papae Romae.

V. 

Index capitum, quae complectitur opus Sententiarum in cod. Rivipoll. n. 49. (V. pág. 41.) 

In nomine Domini incipit Liber Sententiarum S. Gregorii papae Romae. 

Kapitula Libri primi. 

I. Quod Deus inconmutabilis summus et aeternus existat. - 41. De Synagoga vel Israelitico populo sub lege constituto. 

Capitula Libri secundi. 

I. De incarnatione vel nativitate Dni Ihesu Christi. - 49. De tepiditate Monachorum. 

Capitula Libri tertii. 

I. De voluntate Dei ac permissu. - 54. De morte corporis. 

Capitula Libri quarti. 

I. De quadripertita qualitate locutionis. - 2. De divinis Iudiciis. - 3. De his qui in peccatis labuntur, quod post ruinam surgere queunt. - 4. De muneribus vel oblationibus Deo offerendis. - 5. De quinque sensibus corporis (de los cinco sentidos del cuerpo). - 6. De Satanae temptamentis, vel fallaciis doemonum. - 7. Quot sint genera somniorum. - 8. De nocturnis inlusionibus. - 9. De multimodis argumentationibus Satanae. - 10. De multimodis vitiis. - 11. De nonnullis vitiis qui se virtutes esse simulant. - 12. Quod ex virtutibus virtutes, et ex vitiis vitia oriantur. - 13. De cogitationibus noxiis et innoxiis. - 14. De superbia et vanagloria. - 15. De avaritia. - 16 De iracundia. - 17. Qualiter ira reprimi debeat. - 18. De invidia. - 19. De supprimenda invidia. - 20. De malitia. - 21. De discordia. - 22. De odio. - 23. De concupiscentia oculorum. - 24. De gulae concupiscentia. - 25. De pugna virtutum adversus vitia. - 26. De multiloquio. - 27. De perversa locutione. - 28. De laetis vel tristibus in hoc saeculo degentibus. - 29. De stultitia. - 30. De luxuria. - 31. De torpore animi. - 32. De pigritia. - 33. De murmurio. - 34. De mendatio. - 35. Quibus modis peccatum perpetretur. - 36. De manifestis occultisque peccatis. - 37. De hiis qui ad delicta post lacrimas revertuntur. - 38. De peccandi consuetudine. - 39. De levioribus peccatis. - 40. De gravioribus peccatis. - 41. De disperatione peccantium. 

Capitula Libri quinti. 

I. De dilectionibus mundi. - 2. De cultu vestimentorum. - 3. De his qui terrenis desideriis adstringuntur. - 4. De sapientibus huius saeculi. - 5. De his qui iudicio Dei obdurantur. - 6. De his qui pre timore mundi vel presentium rerum cupiditate spontaneos tribulationum labores adeunt. - 7. De reproborum prosperitate. - 8. De malorum concordia. - 9. De principibus mundi. - 10. De bonis principibus. - 11. De superbis divitibus. - 12. De iudicibus. - 13. De apetitu laudis humanae vel favoribus adolantium. - 14. De hipocritis vel callidis. - 15. De apostatis. - 16. De diabulo et eius membris. - 17. Quod differt inter peccatores et impios. - 18. Quid differt inter iniquitatem atque peccatum, scelera atque delicta. - 19. De id quod scribtum est: ego Dominus faciens bona, et creans mala. - 20. De inferno superiore atque inferiore. - 21. De igne purgatorio, quod post mortem peccata relaxari credantur. - 22. De ira vel indignatione Dei. - 23. De flagellis divinis electis ac reprobis inlatis. - 24. De variis percussionibus mundi. - 25. De iudayci populi circa finem mundi conversione. - 26. De Anti-Christi temporibus. - 27. De Anti-Christo vel eius membris. - 28. De secundo adventu Domini Ihesu Christi. - 29. De resurrectione mortuorum. - 30. De tremendo aeterni regis indicio. - 31. De poenitentia reproborum sine fructu. - 32. De damnatione diaboli vel doemonum. - 33. De aeternis suppliciis reproborum. - 34. De sempiternis remunerationibus electorum. 

domingo, 5 de junio de 2022

Tomo 3, apéndice 13, bula, papa Gregorio XIII, división, iglesias, Segorbe, Albarracín

XIII. 

Bula del papa Gregorio XIII sobre la división de las Iglesias de Segorbe y Albarracín, expedida en 1577 (a: Copia del original que existe en el archivo de la catedral de Segorbe.) (Vid. pág. 85). 

Gregorius &c. Ad perpetuam rei memoriam. Regimini universalis ecclesiae divina voluntate, meritis licet insufficientibus, praefecti, de cathedralibus, et aliis ecclesiis, ipsarumque pastoribus, quo populus eis commissus, in via Domini faeliciter dirigatur, solicite quantum nobis ex alto conceditur, nos cogitare convenit. Idque ut felicius sequatur, dum unicuique ecclesiae, proprium pastorem praeesse debere cognoscimus expedire, earumdem ecclesiarum jam pridem factam unionem disolvimus, ac circa earumdem statum, et decorem disponimus, prout temporis conditiones, et rerum qualitate pensatam conspicimus ia Domino non mediocriter expedire. Sane cum ecclesiae Segrobicensis et Albarrazinensis invicem perpetuò unitae, quae de jure patronatus carissimi in Christo filii nostri Philippi (pone Phlippi) Hispaniarum regis catholici, ratione Valentiae, et Aragoniae regnorum, ex privilegio apostolico, cui non est hactenus in aliquo derogatum, esse dignoscuntur, (ex eo quod nuper venerabilem fratrem nostrum Franciscum (a) Salmantin., ac nuper Segobric. et Albarrazinen. Episcopum à vinculo, quo dictarum ecclesiarum quibus tunc praeerat, tenebatur, de venerabilium fratrum nostrorum S. R. E. cardinalium consilio, et apostolicae potestatis plenitudine absolventes, illum ad ecclesiam Salmantin., certo tunc expresso modo vacantem, de simili consilio transtulimus pastoris solatio destitutas existant; et nuper acceperimus praedictas ecclesias unitas inter se distinctas dioeceses habere, et earundem ecclesiarum unitarum praesuli de una ad aliam ecclesiam se transfferenti, dietae unius spatio per dioecesem caesaraugustanam iter necessario faciendum esse; ac Segobricen. In Valentiae, Albarrazinen. vero ecclesiae praedictae in Aragoniae regnis sitas existere; nec non utramque dioecesim, videlicet, Segobricen. et Albarrazin. á pluribus mauris ad fidem catholicam nuper conversis incoli; ad illos in eadem fide confirmandos, et in officio continendos, proprium unicuique ecclesiae praefici pastorem maximè expedire; praesertim dum civitatis Sogobricen. salubritate, et amenitate plerique adducti, nedum episcopi, verum etiam hi qui canonicatus, et praebendas, ac dignitates in dictis ecclesiis obtinent, praetextu unionis praedictarum ecclesiarum Segobric. et Albarrazin., et capitulorun earundem, in eadem ecclesia Segobric. ferè omnes resideant, eamque ob causam divinus cultus in eadem ecclesia Albarrazinen. non mediocriter imminuatur: nos qui dudum inter alia voluimus, quod semper in unionibus commissio fieret ad partes vocatis quorum interesset, habita super his cum eisdem fratribus deliberatione maturam, ac de simili consilio, Philippo rege praedicto super hoc nobis humiliter supplicante, unionem Segobricen. et Albarrazinen. ecclesiarum praedictarum illarumque mensarum, et capitulorum praedictorum jure patronatus ad singulas ecclesias praedictas eidem Philippo regi salvo, et illeso remanente, apostolica auctoritate tenore praesentium perpetuò dissolvimus; ac Segobricen. et Albarrazinen. dioeceses hujusmodi antiquos fines agnosci volumus, et prout superioribus temporibus ante hujusmodi unionem inter se distincti erat, eosdem denuo distinguimus et separamus, ac loca quae in dictarum dioecesum finibus continentur: proprio sive Segobricen., sive Albaracinen. episcopo subesse debere: ac uni ex episcopis praedictis in aliam ecclesiam, civitate, et dioecesi, ac locis in eis comprehensis, nullam jurisdictionem competere; dictaque capitula, eorum personas quascumque, nullum locum, praeheminentiam, aut jurisdictionem in aliam ecclesiam habere, sed illa penitus distincta inter se esse debere decernimus. Nec non dictam ecclesiam Segobricen. quae ante disolutionem unionis hujusmodi una cum dicta ecclesiam albarracinen. ecclesiae Caesaraugustanae jure metropolitico subest, ab ipsam caesaraugustam provintiam dividimus, et separamus. Eamdemque ecclesiam Segobricen. ab archiecopiscopi caesaraugustani pro tempore existentis subjectione, et lege metropolitica, ac aliis juribus quibuscumque eximimus. Ac civitatem et dioecesem Segobricen. hujusmodi pro parte metropoliticae provintiae, nunc et pro tempore existentis archiepiscopi Valentini, ac eamdem ecclesiam Segobricens, illiusque pro tempore existentes praesules, pro dicti archiepiscopi Valentini suffraganeo, qui tanquam membrum capiti, eidem archiepiscopo Valentino subsit, et ad quem singularum civitatis, et dioecesis Segobric. hujusmodi personarum causae, et quaerellae, ad instar aliorum provincialium, archiepiscopi Valentini, non amplius ad caesaraugustan., verum ad Valentin. archiepiscopum, hujusmodi causis in curia metropolitana caesaraugustan. jam pendentibus tempore quo praesentes litterae in dictis ecclesiis Segobricen. et Albarracinen. publicatae fuerint, duntaxat exceptis, referantur perpetuò concedimus et assignamus. Et insuper earundem ecclesiarum Segobricen. et Albarrazinen. decori, et ornamento, ac congruo ministrorum numero, qui inibi deservíant, consulere volentes, statuimus omnes dignitates, ac canonicatus, et praebendas dictarum ecclesiarum Segobricen. et Albarrazinen., prout in civitatibus, et dioecesibus, fructus, redditus et proventus, aut majorem illorum partem percipiunt, sic in altera ex dictis ecclesiis, eosdem remanere, et residentiam habere; ac ex tunc si vacent, jam, sin minus cum primum illa, sive per resignationem etiam apud sedem appostolicam, aut alias quibusvis modis, vel ex quibuscumque personis, etiam in aliquo ex mensibus, in quibus vacantium beneficiorum ecclesiasticorum dispositio nobis, et pro tempore existentibus romanis pontificibus, per constitutionen appostolicas, vel cancellariae appostolicae regulas, etiam alternativas residentibus episcopis concessas continentes, vel alia privilegia, et indulta reservata existerent, simul vel succesivè vacare contigerit, à decanatu, qui in ecclesiis Segobricen. et Albarrazinen. praedictis dignitas existebat, vel reputabatur; cujusque fructus, redditus, et proventus ad mille et sexcentos ducatos monetae illarum partium, vel circa, annuatim ascendunt; ex quibus summa mille, et centum ducatorum similium in Segobricen. reliqui vero quingenti vel circa, in Albarrazino dioecesibus praedictis percipiuntur, remanentibus, ex his qui in dicta dioecesi segobricen. exiguntur, quingentis ducatis pro decano: reliquos sexcentos, qui ibidem in Segobricen., nec non quingentos qui in Albarrazin. dioecesibus colliguntur; nec non ac uno ex tribus archidiaconatibus earumdem ecclesiarum Segobric. et Albarrazinen. cujus fructus, redditus et proventus ad septingentos ducatos, vel circa ascendunt, omnes fructus, redditus et proventus quos in praedictam dioecesi Albarrazinen.; nec non à praecentoriam quae annui redditus est octingentorum, vel circa ducatorum similium, eosdemque in dicta dioecesi Albarraz. colligit, quingentos ducatos, omniumque et singulorum canonicatuum, et praebendarum dictarum ecclesiarum Segobricen. et Albarraz. fructus, redditus, et proventus unam cum canonicatuum, et praebendarum hujusmodi distributionibus quotidianis ad efectum infrascriptum dismembramus. Ac summam sexcentorum ducatorum ex fructibus decanatus dictae ecclesiae Segobricen. quos ante dismembrationem hujusmodi in civitate, et dioecesi Segobricen. hujusmodi decanus praedictus percipiebat: ac à canonicatibus et praebendis ejusdem ecclesiae Segobricen. fructus, redditus, et proventus et distributiones hujusmodi sic dismembratos, ac separatos, ut praefertur, masae canonicorum dictae ecclesiae Segobricen. aequis portionibus infrascripta ratione habita inter ipsos canonicos, dividendos. Ita tamen quod illorum medietas in distributionibus quotidianis consistat, et per eos tantum qui diurnis et nocturnis horis in dictam ecclesiam Segobricen. recitandis interfuerint nec alias lucrentur. Reliqua vero medietas pro praebendis juxta eorumdem canonicorum providam ordinationem desuper faciendam sit, et esse censeantur. Massae vero canonicorum dictae ecclesiae Albarrazinen. unius ex tribus archidiaconatibus, ac praecentoriae, nec non canonicatuum, et praebendarum ipsius ecclesiae Albarrazinen. fructus, redditus, et provectus, ac canonicatuum eorundem distributiones, ut praefertur, lucrandos, et dividendos, appropriamus, et applicamus. Ac in Segobricen. quatuor canonicatus et totidem praebendas: in Albarrazin. vero ecclesiis praedictis, decanatum una cum septem canonicatibus, et totidem praebendis: erigimus, et instituimus. Eidemque sic erecto decanatui quingentos ducatos in civitate vel dioecesi Albarrazin. colligi solitos, à primo dicto decanatu. ut praefertur, separatos, pro illius congruam dote assignamus. Ac in singulis ecclesiis Segobricen. et Albarrazin. praedictis quatenus id inibi receptum non fuerit, ex canonicatibus praedictis nuper erectis, duos canonicatus, et totidem praebendas in unaquaque dictarum ecclesiarum Segobricens. et Albarrazin. pro magistris in theologiam, quorum unus munus legendi, et alter paenitentiariae curam inibi gerere debeant; qui etiam praevio riguroso examine per examinatores in sinodo dioecesana deputatos, eisdemque idoneis repertis respectivè perpetuis futuris temporibus conferri debeant: iidemque canonicatus et praebendae pro theologo et paenitentiario, ut praefertur, respectivè affecti perpetuò remaneant, instituimus. Ubicumque vero applicationibus hujusmodi locum fieri contigerit, ex fructibus et distributionibus hujusmodi eorum, quibus hodie erecti, ac antiqui canonicatus, et praebendae, post eorum tamen qui nunc illos obtinent obitum, collati fuerint, commodo cedere volumus. Nec non inter earundem ecclesiarum Segobric. et Albarrazin. canonicos omnem antiquitatis, et nova institutionis canonicatuum eorumdem differentiam penitus tollimus, et abolemus. Praecipimusque inter eos ordinem admissionis in canonicos earumdem ecclesiarum Segobricen. et Albarrazin. penitus et omnino servari. Praeterea, ad hoc ut in ipsis ecclesiis personae adsint, quae in eis ratione dignitatis, ac canonicatuum, et praebendarum ut praefertur, erectorum, interim dum applicationi fructuum eorundem locus factus fuerit, deservíant in dicta ecclesia Albarrazin. In decanatum, ac canonicatus, et praebendas in Segobric. et Albarrazin. ecclesiis praedictis erectos, vel à primeva erectione hujusmodi vacantes personis, beneficia simplicia in eisdem ecclesiis Segobricen. et Albarrazin. obtinentibus per episcopos Segobricen. et Albarrazin. In eorum respective ecclesiis conferendos esse censemus. Ita tamen quod interim eorumdem benefficiorum fructibus iidem contenti sint. Cum primum vero omnimodae applicationi fructuum eorumdem locus factus fuerit, beneficia praedicta cum eorum fructibus (quae alioquin vacare decernimus) dimittere omnino teneantur eo ipso. Demum divini cultus augmento in eisdem ecclesiis Segobricen. et Albarrazinen. omni studio intendentes, cum in illis diversae dignitates quibus variae nuncupationes, et denominationes inditae sint institutae, ad residentiam habere reperiuntur, easdem dignitates obtinentibus, prout in altera ex Segobricen. et Albarrazinen. ecclesiis praedictis, in quarum civitate vel dioecesi eorum fructus, redditus, et proventus, seu majorem illorum partem percipiunt, eos residere, et stallum in choro, et locum ac vocem in capitulo earumdem habere, illasque cum canonicatibus dictarum ecclesiarum Segobricen. et Albarrazinen. de cetero incompatibiles esse statuimus. Ac ubi eisdem dignitates obtinentibus distributiones quotidianae, his qui singulis horis diurnis pariter et nocturnis interessentibus, in eisdem ecclesiis Segobricen. et Albarrazinen. assignatae non fuerint, tertia parte illorum fructuum juxta providam ordinationem per locorum ordinarios desuper quam primum faciendam, in distributionibus quotidianis, per eos qui dictis horis interfuerint lucrandis poni mandamus. Ita quod absentium portio aliis eisdem horis interessentibus accrescat, vel pro augmento distributionum canonicorum dictae ecclesiae in qua resederint, seu ad aliud opus plum constituantur, et assignentur. Decernentes omnia et singula praemissa sub quibusvis revocationibus, aut limitationibus, etiamsi sub praetextu, quod illae effectum sortitae non fuerint; per quascumque cancellariae appostolicae regulas editas, et edendas, minime comprehendi, sed illas eisdem limitationibus, et revocationibus quibuscumque illa concepta fuerint formulis non obstantibus, in suo robore subsistere, sicque per quoscumque judices et comissarios, etiam causarum palatii appostolici auditores, ac S. R. E. cardinales, sublata eis, et eorum cuilibet quavis aliter judicandi, et interpretandi facultate, et auctoritate, judicari, et diffiniri debere, ac irritum et inane si secus super his à quoquam quavis auctoritate scienter vel ignoranter contigerit attemptari. Non obstantibus voluntate nostra praedicta, ac aliis quibuscumque editis et edendis cancellariae appostolicae regulis, constitutionibus et ordinationibus appostolicis, ac Segobricen. et Albarrazin. ecclesiarum praedictarum juramento, confirmatione appostolicam, vel quavis firmitate aliam roboratis, statutis, ac consuetudinibus, privilegiis quoque indultis, et litteris appostolicis eiisdem ecclesiis Segobricen. et Albarrazinen. Illarumque praesulibus, et administratoribus, et capitulis, sub quibuscumque tenoribus, et formis, ac cum quibusvis clausulis et decretis, nec non irritantibus, et aliis decretis, etiam motu proprio, et ex certa scientia, et potestatis plenitudine et consistorialiter concessis, approbatis, et innovatis, quibus omnibus, etiam si de illis eorumque totis tenoribus specialis, specifica, expressa, et individua, non autem per clausulas generales, idem importantes, mentio seu quaevis alia expressio habenda, aut aliqua exquisita forma ad hoc servanda foret, illorum tenores praesentibus pro expressis habentes, illis alias in suo robore permansuris, hac vice duntaxat specialiter et expressè derogamus, contrariis quibuscumque, aut si aliqui super provissionibus sibi faciendis de canonicatibus et praebendis ac dignitatibus dictarum ecclesiarum Segobricens. et Albarrazinen. speciales, vel aliis beneficiis ecclesiasticis in illis partibus generales dictae sedis, vel legatorum ejus, litteras impetraverint, etiamsi per eas ad inhibitionem, reservationem, et decretum, vel aliis quomodolibet sit processum; quas quidem litteras, et processus habitos per easdem ac inde sequuta quaecumque ad canonicatus, et praebendas nec non dignitates hujusmodi volumus non extendi, sed nullum per hoc eis quoad assequtionem canonicatuum, et praebendarum ac dignitatum seu beneficiorum aliorum praejuditium generari. Et quibuslibet aliis privilegiis, indulgentiis, et litteris appostolicis generalibus vel spetialibus, quorumcumque tenorum existant, per quae praesentibus non expressa, vel totaliter non inserta, effectus earum impediri valeat quomodolibet, vel differri; et de quibus quorumcumque totis tenoribus de verbo ad verbum habenda sit in eisdem litteris mentio spetialis. Nulli &c. Siquis &c. Dat. Romae apud S. Petrum anno Incarnationis Dominicae millesimo quingentessimo septuagessimo septimo. Duodecimo calend. augusti. Pontificatus nostri anno sexto. 

(a) D. Franciscus de Soto Salazar Segobricensis episcopus ab anno 1571; postmodum an. 1576 die Julii 21 Salmanticensis episcopus renunciatus. 


miércoles, 1 de junio de 2022

CARTA XXIII. Inscripciones antiguas inéditas. Milagro de las fuentes bautismales de Ossen

CARTA XXIII. 

Inscripciones antiguas inéditas. Milagro de las fuentes bautismales de Ossen. Autoridad de S. Ildefonso, Arzobispo de Toledo, sobre este hecho. 

Mi querido hermano: En una breve excursión que hice días pasados por los lugares inmediatos a esta ciudad, he visto algunas antigüedades romanas que quedan por acá, con cuya relaccion (relación) descansaremos hoy de las otras tareas. Muchos pueblos y algunas fortalezas ocupó Roma en este distrito. Convidaban a ello la proximidad del mar, la fertilidad del terreno y lo áspero de sus montes. Pero a los historiadores de este reino acaeció en su descripción lo que a los de otras provincias; que el amor de la patria hace abultar ciertos objetos que apenas tienen ser, o son otra cosa de lo que parecen. Mas esto importa poco, con tal que sean, como lo son, incontestables los rastros que de sus familias y costumbres dejaron aquí los romanos, los cuales he visto y copiado en los lugares siguientes. En Vivel, patria del historiador Diago, se hallan varias inscripciones, parte de las cuales publicó él mismo en sus Anales de este reino, 
de donde las tomó Masdeu para su colección; pero quedan todavía inéditas las tres siguientes: 
I. 
P. DOMITIO SABINO 
F FABIAE ATTICAE 
STATVAS POSUIT. 
Esta inscripción, que se halla en la plaza en la pared de la casa de Ayuntamiento, está grabada en una piedra, que tiene de elevación como dos cuartas y media con su bocelete en la parte superior, inferior y derecha del que mira; por la siniestra está cortada, donde debía estar el nombre del que dedicó las estatuas y la causa de su dedicación. Eran sin duda personas ilustres Sabino y Attica, así por lo que indican sus nombres, como por haber merecido esta honra. Me acuerdo haber visto en el convento de mi orden de Onteniente una disertación del P. Fr. Luis Galiana sobre esta lápida, descubierta cuando él pasaba por este lugar para recibir el subdiaconado en Teruel. La trabajó a los veinte y dos años de su edad; ella sola, sin contar otros escritos suyos que allí se conservan, es buena prueba de su erudición. La primera letra, medio borrada, de la línea segunda la tuvo Galiana por C, interpretándola Conjugi, y aun conjeturó y quiso probar con documentos que el posuit aludía al senado. Todo es adivinar, estando como está quebrada y falta la piedra; el fragmento de la dicha letra es el palo superior de una F, y no otra cosa. 
II
LVCVSIA SER 
AN VIIII
GRAECINA 
AN II. 
Esta inscripción se halla en la misma plaza, y parece ser lápida sepulcral de dos niñas, de las cuales la primera era Serva. 

III. 
C. AVRELIVS
REBVRINVS
AN. LX. CASSIA
AGILE. AN. XXX. 
Esta se halla en la puerta de la casa del señor Cura, con otras muchas publicadas por Diago. El apellido de la Cassia es dudoso por estar comida la parte inferior de la que parece C; y así puede leerse agile o acile. El Reburinus es diminutivo del Reburrus muy conocido en varias inscripciones publicadas por Masdeu y otros anticuarios. En Caudiel, lugar distante una legua del anterior, vi una lápida recién hallada sobre una cavidad, donde había algunos huesos, que eran sin duda de la que dice el letrero siguiente. 
AEMILIAE. TER 
TVLLAE. AN. LX 
SERGIA. REPEN 
TINA. MATRI. 
Vi en la misma villa, en el convento de Agustinos Recoletos, la capilla de la Virgen, que llaman del Niño perdido, santuario que sería más magnífico si pudiera quitársele su mala escultura. Hay en la misma Iglesia un cuadro de Santo Tomás de Villanueva, y otro de S. Gerónimo, ambos a mi juicio de Gaspar de la Huerta, que pintó algunos lienzos en la Iglesia de las religiosas de la misma villa. La Parroquial es recién renovada por harto buen gusto: asistí en ella a una misa de cuerpo presente, en que vi ofrecer por los fieles pan y vino, lo cual ya sabes lo que es. Al paso por Xérica observé con gran satisfacción las muchas reliquias de edificios antiguos que se conservan en esta villa, algunos del tiempo de los romanos, singularmente en el castillo, que debió ser en los principios de extensión más limitada de lo que allí creen. Los lienzos del muro, que de trecho en trecho se triplican, sólo prueban, a mi parecer, que la fortaleza se fue extendiendo hacia lo llano de la vega a proporción que se aumentaba el vecindario. La torre de las campanas está separada de la Iglesia en la parte más baja del castillo, edificada sobre un trozo muy considerable de una torre antigua, cercada de un recinto de murallas con sus rebellines: obra de moros. Hay ademas en esta villa muchas inscripciones, casi todas publicadas por nuestros escritores. Mas ni siquiera pude tener el gusto de cotejar estas copias con sus originales, cubiertas por lo regular con cal, que si bien sirve para hermosear las paredes, desdora el patriotismo de sus hijos, que he oído ponderar por acá. Un fragmento de lápida que escapó de esta desgracia, tiene la de estar maltratado y falto. Su resto dice así: 
I.A.PRIN.... 
A.XXV..... 
V.PRIMI..... 
…..
Si en la última línea que queda, dice como entiendo, Quintus Primipilus, pudo ser letrero sepulcral de algún soldado romano. Esta abundancia de antigüedades de Xérica y su situación muestran que esta villa fue en lo antiguo población muy considerable. Y aun sé de un erudito muy acreditado de nuestra nación, que solía decir que si Segóbriga estuvo por acá, era sin duda la Xérica moderna. Tampoco lo desmiente la corrupción de su nombre, pudiendo los moros haber sustituido a la S sencilla, la S doble, como hicieron en Sétabi, Sativa, Xátiva, y así dar a este pueblo las transmutaciones siguientes: Segobrica, Segorica, Serica, Xerica. Aumenta mucho esta sospecha la ninguna muestra de antigüedad que queda en Segorbe, que cierto es cosa para admirar: sólo existe en la heredad de Don Salvador Valero, una legua hacia el poniente de esta ciudad, una inscripción hallada estos días en un campo en la partida que llaman de paredes, por las muchas que quedan allí de tiempos atrás, aunque no las tengo por romanas, como vulgarmente se cree. Acompañóme al lugar D. Pascual Fornals, secretario de este Ayuntamiento; y hallé una piedra con este letrero: 

M I SEVERVS (a: Esta línea está cortada por el medio horizontalmente.) 
AN. LXX 
SEMPRONIA
L FANTVLLA
AN L H S S
FABIA. MF. SEVE
RA. AN. L. H. S. E. 
Debe leerse así: Marcus Julius (o Tullius o Fulvius) Severus annorum septuaginta (et) Sempronia Lucii Filia annorum quinquaginta hic siti sunt: Fabia Marci Filia Severa annorum quinquaginta his sita est. De la familia Severa he visto otra inscripción en la colección de Masdeu tom. XIX. n. 1583.
También quise en mi expedición visitar un lugar pequeño junto a Andilla llamado Osset, acordándome de que Diago (Annal. lib. V. cap. 7) parece atribuirle (1) el famoso milagro de la fuente bautismal en el sábado santo, que refiere S. Gregorio Turonense en varios lugares de sus obras como cosa de su tiempo. Porque no estando dicho lugar en la Lusitania, como suponía aquel Santo, Diago y otros escritores se han tomado para colocarle aquí la misma libertad que tuvieron Mariana, Ambrosio de Morales, y el autor del Oset bético para ponerle junto a Sevilla. El milagro consistía en que cerradas y selladas en el jueves santo las pilas del bautismo, y tomadas las posibles precauciones para evitar toda especie de fraude, llegada la hora del bautismo en el sábado santo se encontraban llenas de agua, ita cumulo altiore refertam, dice S. Gregorio, ut (página 143 del pdf muy borrosa, pongo * donde no puedo leer) solet super *** videasque ** partem in *** lib. I. cap. XXIV.) Otras circunstancias portentosas acompañan a este suceso, cuya verdad niegan algunos eruditos modernos, no sólo por la incertidumbre del sitio donde estuvo Oset (Oseu u *), sino por el silencio de los españoles de aquel tiempo, los cuales no dejaron en sus escritos noticia de este milagro doméstico, y que debía ser público en toda España. Confieso que es muy poderosa esta reflexión, si fuera verdadera. Mas los que esto dicen, y por ello niegan a España la gloria de haberse obrado en su seno este prodigio, que no niegan a otras provincias del orbe, ignoraron el testimonio de S. Ildefonso, arzobispo de Toledo, el cual, en el libro de cognitione baptismi en los capítulos 105 y 106, habla largamente y como testigo ocular de este milagro: Ecce videmus, dice, locum fontis constructum arentibus saxis, marmorisque obductum crustulis siccis, quem ita construentis industria iuncturis tabularum gypso, et calce, ceraquoque et marmoris pulvere compsit, * ut nullo pateat vel accesu, vel sp* vium... unde inter saxa latices?... Nudius tertius miraculi hujus aër nuntius fuit... longe procul odor exiit... Ecce ventum est in presenti, et patenti obtutu; omnes illic admirantes infigimus visus, aspicimus fontem affatim aquis exuberantem, quem noveramus arentem. Videmus exultantes gurgites auram nullam commotos. Y así prosigue haciendo una elegante descripción de todas las circunstancias del prodigio. Masdeu en la España Goda (Tom. XI. lib. III. núm. 132. pág. 213.) se hace cargo de la autoridad de S. Ildefonso, y responde que esos capítulos pudo tomarlos el Santo de otro escritor, como hizo con algunos del mismo libro. Paréceme débil esta salida: mientras no conste de quién los tomó, como consta de los demás capítulos, deben reputarse por suyos según las reglas de buena crítica, 
mayormente no repugnándolo el estilo, que es gótico, y nada ajeno de S. Ildefonso. Mas aun dado que no lo sean, hízolos suyos hablando de propia persona, y usando de expresiones tan ceñidas y terminantes, que jamás se podrán verificar, sino suponiendo este milagro en España, y no lejos de Toledo. De otro modo no vendiera por suyo un libro, donde habla como testigo ocular de un hecho que nunca vio, o a lo menos no lo daría por tan cierto si no estuviera sabedor y plenamente convencido de él. Si calló el lugar del milagro y otras puntualidades con que pudiera certificarnos más del hecho, hízolo porque hablaba como orador, a quien es permitida cierta rapidez, que pasa sin tocar ni detenerse sino en lo que le importa para el fin que se propuso. Decir que S. Ildefonso habló aquí como historiador, téngolo por equivocación manifiesta. La lectura sola del lugar citado basta para hacer ver que su objeto era ponderar la bondad y el poder de Dios en este milagro, y que en esto emplea toda su elocuencia, omitiendo las circunstancias históricas como sabidas en su tiempo. Pues en lo tocante a los otros Padres y Doctores españoles, ¿quién dirá que no escribieron más libros que los que han llegado a nosotros? ¿Y por qué no podrán existir en los perdidos algunos documentos de este prodigio? En resolución, sea cual fuese la autoridad de S. Gregorio Turonense: háyase o no equivocado en la situación local de Ossen u Osser, en el cómputo de la Pascua, en el reinado de Teudiselo, y en lo demás que quisieren: la autoridad de S. Ildefonso que prescinde de todas estas circunstancias, es de gran peso a favor de un milagro de que depone como testigo ocular. 
A Dios. Segorbe &c. 

NOTAS Y OBSERVACIONES. 

(1) El famoso milagro de la fuente bautismal. De esta especie de milagros tenemos ejemplos muy autorizados en la antigüedad eclesiástica. De la fuente marsiliana en la Lucania escribía Ataralico, Rey de Italia, al Emperador Severo que todos los años en la noche de la Resurrección del Señor, al llegarse a bendecirla el sacerdote para administrar el bautismo, detenía sus vertientes y subía en alto y en arco sin derramarse, y concluida la sagrada ceremonia volvía el agua a correr como antes (ap. Cassiodor. variar. lect. lib. VIII. epístola XXXIII. et Baron. ad ann. 417. n. LV.). 
Pascasino, Obispo de Lilibeo en Sicilia, sobre cuyas ruinas se fundó después la ciudad de Marsala en un valle a la ribera del mar, contestando a S. León M. sobre el día en que debía celebrarse la Pascua el año 444, en prueba de que esta fiesta se había de fijar aquel año en 23 de Abril, como lo prevenía el ciclo de Alexandría compuesto por Teófilo, y no en 26 de Marzo como lo prevenía el ciclo de Roma, alega un milagro que había sucedido en la pequeña Iglesia de una aldea el año 417, en que habiendo celebrado los latinos la Pascua en 25 de Marzo, el baptisterio que milagrosamente solía llenarse por sí la noche de la Pascua, no se llenó hasta la noche del 22 de Abril, en que la habían fijado los de 
(Página 147 ilegible. Busco otro pdf donde también falta un trocito)
Alexandria, *******dam vilisima possesio, Meltinas appellatur, in montibus arduis, ac sylvis densissimis constituta, illicque perparva, atque vili opere constructa est Ecclesia. In cujus baptisterio nocte sacrosancta Pasachali baptizandi horam, cum nullus canalis, nulla sit fistula, nec aqua omnino vicina, fons ex se repletur, paucisque qui fuerint consecratis, cum deductorium nullum habeat, ut aqua venerat ex se se discedit (al. descendit). Tunc ergo, sicut supra diximus, sub sanctae memoriae Domino quondam meo, ac Beatissimo Papa Zosimo, cum apud occidentales error ortus fuisset, consuetis lectionibus nocte sanctam discussis, cum presbyter secundum morem baptizandi horam requireret, usque ad lucem aquam non veniente, non consecrati qui baptizandi fuerant, recesserunt. Ut ergo breviter narrem, illam nocte quae lucessebat in diem dominicam decimo die kalendas Maii, fons sacer horam competenti repletus est. Evidenti ergo miraculo claruit occidentalium partium fuisse errorem.” (Paschassin. Episc. Lilybet. epist. ad Leon. c. III. op. S. Leon. t. I. p. 414.) De oriente refiere otras semejantes maravillas Sofronio por estas palabras: Soruba vicus quidam est ad radices montis in quo sita est Coëanensium civitas. In eo baptisterium quod in Sanctis Epiphaniis sudat (baptismus enim ibi eo tempore celebrantur) qui sudor per tres horas continuis incrementis augetur, et post baptisma peractum decrescere incipit, et tribus aliis horis sensim deficit. Et in castello Cedebratis sub monte Aenoandro civitatis situm est baptisterium, quod in primam paschalis sanctae Resurrectionis festivitate, cum sit lapis unus, ex se ipso continuò implectur: duratque aqua illa usque ad Pentecosten; moxque transactam Pentecoste, evanescit. Utraque verò ista miracula in provinciam Lyciae fiunt. Si quis autem haec ita esse non credit, usque ad Lyciam non grande iter est; pergat, et rei veritas fidem illi faciet (Sophron. Prat. Spirit. cap. CCXIV. CCXV.). 
S. Epifanio hace memoria de otra maravilla obrada anualmente en muchos lugares, para convencer a los que no creían la maravillosa conversión del agua en vino en las bodas de Caná
In multis locis, dice aquel Padre, usque in hunc diem hoc fit, quod tum factum est, divinum signum in testimonium incredulis: velut testantur in multis locis fontes, ac fluvii in vinum conversi. Y sigue confirmando esto con varios ejemplos. Del cual hecho, atestiguado por toda la antigüedad, habla Baronio en sus Anales (ad an. 31. n. 33), e hizo una completa defensa Honorato de Santa María contra algunos que intentaban rebajar el valor de este prodigio, ya que no pudieron negarle (In Reg. Crit. t. II. lib. IV. diss. II. art. II. §. II.). 
Merecen leerse sobre estos y otros hechos semejantes las reflexiones del docto editor de las obras de San Ildefonso (Collect. SS. PP. Toletan. t. 1. pag. 210, seq).