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miércoles, 6 de julio de 2022

Tomo 4. ÍNDICE DE LAS COSAS MÁS NOTABLES.

ÍNDICE DE LAS COSAS MÁS NOTABLES. 

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Adoratorios de Gentiles. Como se consagraban al culto divino, 125 y sig. 

Aguas vivas. Convento de S. Agustín en desierto. S¡ estuvo allí el antiguo monasterio servitano, 85. 

D. Agustín Sales. Impugnado, 8. 

Aimonio. En qué tiempo floreció, 168. Escribió la historia de la traslación de las reliquias de S. Vicente mártir al monasterio de Castres, 2, 167 y sig. Juicio que hizo de ella el obispo Pérez, 2 y s¡g., y el de Flórez y Risco, 167.

Alfonso de Borja (Calixto III). Cuanto trabajó por la conclusión del cisma, 107. Fue electo obispo de Valencia, 107, 108. Celebró en ella un sínodo, 111 y sig. 314 y sig. Edificó una capilla en la colegial de Xátiva, 109. Cartas suyas al cabildo de aquella colegiata, 269 y sig. Seguridad que tuvo siempre de que llegaría a ser papa, 110, 278, 279. 

Anales. Cuanto importa escribir los de los monasterios, 49, 50. Quién escribió los de Portaceli, 49.

Antigüedades. Cuanto convendría destinar en los pueblos antiguos quien cuidase de su conservación, 119.

Antonio Bou. Noticias de su vida literaria, 35 y sig. Año de su muerte, 42. Está enterrado en la cartuxa de Val de Cristo, 23, 42. 

Apodiare. Uso de esta voz en la ínfima latinidad, 240.

Aristóteles. Noticia de una versión latina inédita de su Ética, 138 y sig.

Aurora. Obra inédita de Pedro de Riga, 137. Noticia de un códice de ella, ib.

Barcelona. Su iglesia celebró la fiesta de la traslación de San Vicente mártir a Castres, 167. 

Benifazá, monasterio de cistercienses. Su situación, su fundación y descripción de su edificio, 148 y sig. Su biblioteca y archivo, 151, 152. Catálogo de sus abades, 161 y sig. 

Berga. Su antigua situación, 184, 185. 

Besalú. Preciosa reliquia de la vera cruz que se conserva en aquella colegiata, 95. 

Biblia. Noticia de una latina MS. 140. 

Biblia lemosina. Su traductor D. Bonifacio Ferrer, 52 y sig. Por qué no se hallan ejemplares de ella, 55. Por qué medio llegó un fragmento de esta versión a la cartuxa de Portaceli, 54. 

Bibliotecas y archivos. Su origen, 96. Noticias de algunas famosas de la antigüedad, 96 y sig. Incendios de varias de estos últimos tiempos, 97 y sig. Causas de la actual pobreza de algunas, 98. 

D. Bonifacio Ferrer. Su tratado de Schismate Pisano, le publicó Martene, 19. Se ha extraviado el original, ib. Otros opúsculos suyos inéditos, 31, 55, 56, 218 y sig. Es autor de la traducción lemosina de la Biblia, 52 y sig. Año de su muerte, 34. 

Bota, medida de tierra. Su etimología, 266. 


Camputa. qué era, 18. 

Cárcel. Si la de S. Vicente mártir se conserva en Segorbe, 1 y sig. Otras varias donde este mártir estuvo preso en Valencia, 13 y sig. 

Cartas hidrográficas planas. Su invención, 24, 25. Descripción de una muy antigua que se conserva en la cartuxa de Val de Cristo, 24 y sig. Noticia de otra del monasterio de San Miguel de los Reyes, 30.

Castres. Si posee este monasterio las reliquias de S. Vicente mártir, 2 y sig. 9.

Ceretanos, pueblo de España, donde estuvieron, 180. 

Ciborium. Qué era, 124. 

Claudio, obispo de Turín, calumniaba a la iglesia latina, 118. Sus impugnadores, ib.

Clemente Sánchez de Verceal. En qué lengua escribió su sacramental, 144. Versión lemosina de esta obra, 144, 145. 

Coadjutores. Si eran los conversos o donados, 254, 255. 

Comunidades. No deben ser fáciles en enajenar los códices de sus bibliotecas, 98.

Concilio Trulano. Si prohibió representar a nuestro Señor Jesucristo bajo el símbolo de cordero, 128.

Condamina, condimina, condomina. Etimología de estas voces, 202.

Constituciones diocesanas. Cuanto aprecio merecen, 143. Noticia de algunas inéditas de Tarragona, 142, 143. 

Conversos. En los monasterios quiénes eran, 171. Si eran lo mismo que los donados, 254. 

Cordero. Poníase este símbolo en la cruz, y por qué, 126 y sig. Hasta qué tiempo duró esta práctica, 128.

Corporales de Daroca. Noticia de una historia MS. de este suceso, 92. 

Corpus Christi. Convento de dominicos junto a Luchente, 92. Manuscritos que en él se conservan, 92, 93. Sus preciosas reliquias, 94. Maravillas que se cuentan de aquel sitio, 94, 95.

Cotalva, monasterio de S. Gerónimo. Su fundación, 89, 90. Pinturas, códices y otras cosas notables que en él se conservan, 90 y sig. 

Crucifijo. Cuando comenzó a ponerse su imagen en las cruces, 128. 

Cruz. Poníase antiguamente sobre el tabernáculo, 124, y en los templos consagrados, 125, 131, y en los de los gentiles cuando se purificaban, 125 y sig. y en los sepulcros, 131. Cuando comenzó a sustituirse en ella la imagen del Salvador a la del cordero, 128, 129. Fragmento de una de piedra hallada en las ruinas de la antigua Sétabis, 104. 

Conjeturas sobre el sitio donde estuvo colocada, 124 y sig. Su antigüedad, 129.

Cruz decussata. Cuál era, 130. Conjeturas sobre su origen, 130 y sig.

Cruz immissa. Cuál era, 104, 129. Si fue crucificado en ella nuestro Señor Jesucristo, 131.

Cruz sencilla. Cuál era, 130.


D. Diego Vich. Memorias que dejó en el monasterio de la Murta, 81 y sig. 

Donados. En los monasterios qué eran, 254. Si eran lo mismo que conversos, ib.


Echard. Enmendado, 139.

Edad media. No fue tan bárbara como algunos creen, 137. 

Escolano. Impugnado, 62 y sig.

Escrutinio serotino. Qué era, 16.

Escudo. El de las capas pluviales es reliquia de la antigua capilla, 118.

Exenium. Qué significa en los latinos de la edad media, 178.


S. Félix de Gerona. Noticias de su vida y martirio, 123. Es patrono de Xátiva, 99 y sig. 262 y sig. Si se venera su cabeza en S. Lorenzo el Real, 123.

Francisco Aranda, donado de la cartuxa de Portaceli. Su elogio, 48, 49. 

Fragmento de una cruz antigua en Xátiva. Su descripción, 104. Conjeturas sobre su antigüedad, 104.


Gandía. Su deliciosa situación, 89. Fundación de su iglesia colegial, 88. Estado de su archivo, ib. 

Gaudes. Qué son, 112 y sig. Estableciólos en Valencia su obispo Alfonso de Borja, 112 y sig. 

S. Germán, monasterio de benedictinos. Cuándo fue fundado y por quién, 168. En él fue monje Aimonio, ib. 

Gerson. No es autor de los opúsculos atribuidos a D. Bonifacio Ferrer, 31 y sig. 218 y sig. 

Girovagos. A quienes se dio este nombre, 179. 

Guerras civiles. Cuanto daño hacen a la literatura, 80, 96. 


D. Henrique, infante de Portugal. Si fue inventor de las cartas náuticas planas, 24. 

D. Hugo de Lupia. Fragmento de un sínodo que celebró en Valencia, 116, 117. 


Inocencio IV. Sus cartas a D. Jayme I de Aragón, 156 y sig. 328 y sig. 

Inscripciones. Utilidad y uso de ellas en la historia, 78, 79. Editores de las de varias ciudades y provincias, 79. 


Jayme Borrell. Algunos sucesos de su vida, 53 y sig. 

Jayme de Mallorca. Náutico del siglo XV, 30. 

Fr. Jayme Domenec. Su compendio de las historias, 141, 142. 

D. Jayme I. Si fundó el monasterio de Benifazá, 154 y sig. Si mandó cortar la lengua al obispo de Gerona, 156 y sig. Historia y documentos de este suceso, 156 y sig. 324 y sig. 


Joanes. Pinturas suyas en Val de Cristo, 22, 23.

Fr. Josef Texidor. Su opinión acerca de la antigua iglesia de S. Vicente mártir en Valencia, 7 y sig. 

Jova, jovada, jovata. Significación y etimología de estas voces, 266. 

Juan Andrés Strany. Noticia de sus cartas, 57. 

D. Juan Bautista Civera. Escribió los anales de Portaceli, 49. Por él se conservó la última hoja de la traducción lemosina de la biblia, 51, 55. 

D. Juan Bautista Pérez. Su opinión acerca del paradero de las reliquias de S. Vicente mártir, 2 y sig. Carta suya al prior del convento de predicadores de Castres, 3 y sig. 

Juan Celaya (Joan de Salaya). Su patria, 69. Noticias de su vida literaria, 69 y sig. Si aconsejó que se enterrasen las lápidas romanas de Valencia, 60 y sig. Carta de los jurados a Carlos V con motivo de la llegada de este teólogo a aquella ciudad, 258 y sig. 

Fr. Juan de Salamanca. Fue convidado con una cátedra de teología en Valencia, 74. 

Juan Núñez. Impugnado, 75 y sig. 

Juan Partenio Tovar. Su correspondencia epistolar con Onofre Capella, 89. 

Jurados. Autoridad que dio a los de Valencia el rey Don Jayme I, 64, 65. 


Lactancio. Noticia de un códice de sus Instituciones, 84. 

Lápidas romanas. De algunas de ellas fueron quitados los nombres de ciertas personas, 77, 78. Si las de Valencia fueron enterradas en los cimientos del puente de serranos, 60 y sig. 

Lengua lemosina (se refiere a la valenciana). Noticia de algunas obras antiguas escritas en ella, 140 y sig. 

Libia (o Livia), pueblo de España. Su antigua situación, 186. 

Luchente. Su convento de dominicos. V. Corpus Christi. 


Manuel Díez. Si escribió en lemosín su libro de menescalia, 136. Noticia de un códice de esta obra, ib. 

Manuscritos. Noticia de los de la biblioteca del convento de predicadores de Valencia, 132 y sig. 

Margaritum. Qué significa en los escritores eclesiásticos, 175, 176. 

Martene. Se lamenta de la pobreza literaria de algunos monasterios de Alemania y Flandes; 80 y 81. 

D. Martín, Rey de Aragón. Memorias suyas que conserva la real cartuxa de Val de Cristo, 22. 

Mezquita de los moros en Xátiva. Fue después iglesia de cristianos, 105. Erigióla en colegial el papa Luna, 106. Sus primeros canónigos, ib. 

Misericordia. En tos rituales monásticos qué significa, 240. 

Moros. Si trasladaron la ciudad de Xátiva adonde está ahora, 105. 

La Murta, monasterio de S. Gerónimo junto a Alcira. Noticias de su fundación y de las cosas notables que en él se conservan, 31 y sig.


Necrologios. Cuanto importa escribir los de los monasterios, 50. 

Fr. Nicolás Borrás, pintor discípulo de Joanes, 90. Colección de sus pinturas, ib. 


Onofre Capella, poeta. Noticias de sus obras, 88, 89. Su patria, 89. 


Palla o pallia. Qué era, 203. Sus usos en la iglesia latina, ib. 

Partidas. Noticia de un códice que contiene las cuatro primeras, 135. 

Pedulia o pedules. Qué son, 252. 

Pedro de Riga. Ilustración de su mérito literario, 137. 

D. Pedro IV de Aragón. Fundó con su hijo D. Martín el monasterio de Val de Cristo, 19 y sig. 

Pedro Ransano. Sus opúsculos sobre la vida y la canonización de S. Vicente Ferrer, 272 y sig. Cuantos libros tienen sus anales, 276. 

Peñíscola. Memorias del papa Luna en su parroquia y en su castillo, 147. En esta ciudad fue consagrado obispo de Valencia Calixto III, 148. 

Pons. Enmendado, 45. 

Pontifical. Noticia de un códice antiguo de la santa iglesia de Segorbe, 15, 16. 

Portaceli, cartuxa, su fundador, 44. Cosas notables que en ella se conservan, 44 y sig. Códices que se han extraviado de su biblioteca, 50, 51. Noticia de algunos que posee, 55 y sig. Escritura de su fundación, 216 y sig. 

Preste Juan. Significación y etimología de este nombre, 26 y sig. 


D. Fr. Raymundo Despont. Su testamento y cuatro codicilos, 143, 313 y sig. 

Rey de Córdoba. Por qué era llamado rey mayor, 180, 181. 

Rodrigo de Borja (Alexandro VI) su entrada en Xátiva siendo cardenal, 115 y sig. 

D. Rodrigo Ximénez. Noticia de un códice de sus obras, 132 y sig. 

Rutenos, pueblos de Francia, donde estuvieron, 199. 


Sechlat. Etimología de esta voz, 28, 29. 

Segre, río. Su curso, 183. De dónde viene este nombre, ib. 

Senior (Sunyer, Suñer), obispo de Zaragoza. Juicio que hizo de él S. Eulogio, 178. 

Sepulcros. En los de los cristianos solía ponerse la señal de la cruz, 131. 

Santa Tecla. Convento de religiosas en Valencia, fue palacio de Daciano, 13. Memorias que en él se conservan de San Vicente mártir, 13 y sig. 


Tegimen. Qué era en la iglesia latina, 124. 

Templo de S. Félix mártir en Xátiva. Pereció con el furor de los bárbaros, 104. Su antigüedad, 104 y sig. Si era distinto de la iglesia mayor, 105 y sig. 

Santo Tomás de Villanueva. Memorias de un sínodo que intentó celebrar, 117 y sig. Consérvanse fragmentos originales de sermones suyos en la cartuxa de Portaceli, 45, 46. 

Tres eres. Qué significa esta expresión, 153. 


Val de Cristo, cartuxa. Su fundación, 19 y sig. 209 y sig. Noticias del estado actual del monasterio, 20 y sig. 

Valdigna, monasterio de la orden del Císter. Su fundación y cosas señaladas que en él se conservan, 86 y sig.

S. Vicente Ferrer. Noticias de su vida, 277 y sig. Profetizó a Alfonso de Borja que sería papa, 278, 279. Cuántos años vivió, 286 y sig. 

S. Vicente mártir. Varias opiniones acerca del paradero de sus reliquias, 3 y sig. Iglesia suya antiquísima en Valencia, 8 y sig. Existía en el siglo XII, 9 y sig. Poseyéronla varios monasterios, 10 y sig. Quién publicó las actas de su martirio, 8. Si fue trasladado su cuerpo a Castres, 2, 167 y sig. 

Umbraculum. Qué era en la iglesia latina, 124. 

Xátiva. Cuándo fue trasladada adonde está ahora, 105, 118 y sig. Antigüedad de su acueducto, 120 y sig. Cuenta entre sus hijos a Calixto III y Alexandro VI, 106 y sig. 

Xentum. Qué significa, 178. 

Ximeno. Impugnado, 52. 

Zurita (Gerónimo). Carta suya al prior de la cartuxa de Portaceli, 56, 257. 

lunes, 6 de junio de 2022

Tomo 4, CARTA XXVII. cárcel, San Vicente mártir,

CARTA XXVII. 

Cárcel de S. Vicente mártir en Segorbe. Carta del Obispo D. Juan Bautista Pérez al Prior de los padres dominicos de Castres en Francia, sobre el paradero de las reliquias de este Santo: iglesia antigua y hospital de S. Vicente en Valencia: cárceles y lugares de su martirio: pontifical antiguo que se conserva en esta iglesia de Segorbe. 

Mi querido hermano: Hay en esta ciudad en una casa de la calle que llaman del Mercado, un oratorio donde se cree haber estado como en depósito S. Vicente mártir cuando le conducían desde Zaragoza a Valencia. Ciertamente si se considera la situación de Segorbe en el camino recto de una a otra capital, parece esta tradición harto verosímil. Mas no lo es tanto, si atendemos a lo distante de esta época, habiendo mediado cuatro siglos de dominación mahometana, y también a que esta casa está fuera de los muros antiguos de la ciudad, donde aun cuando estuviera edificada, no es regular que depositaran, aun de tránsito, a un preso de tanta consideración; quiero decir, a un confesor de la fe, que con tanto esfuerzo se opuso a la impiedad de los edictos imperiales. He procurado también reconocer la pared y los agujeros donde dicen haber estado las argollas y las cadenas, y hallo que es tapia de poca consistencia. No es mi ánimo despojar a esta ciudad de la gloria de haber sido ennoblecida con la presencia de tan ilustre Mártir. Por lo mismo quisiera haber hallado alguna noticia de esto entre las exquisitas apuntaciones del señor Pérez; mas no la hay en medio de la gran diligencia que puso aquel docto prelado en apurar las actas de su martirio, y señaladamente el paradero de sus santas reliquias. Copiaré aquí una carta suya dirigida al prior del convento de mi orden de Castres, diócesis de Albi, en que le pide copia de la relación que escribió el monje Ammonio (a: Este opúsculo de Aimonio le publicamos en el Apénd. n. I. de un cod. de la santa iglesia de Barcelona.) sobre la traslación del cuerpo del Santo a aquella casa; cuya sentencia prefiere a la del Cabo de S. Vicente y Lisboa. La carta está en uno de sus volúmenes, que son actas de los santos españoles, y dice así: Admodum Rdo. Domino Priori monasterii ordinis Praedicatorum oppidi Castri in dioecesi Albiensi, ubi Sancti Vincentii martyris corpus requiescit: Joannes Baptista Perez, Episcopus Segobricen. salutem. 

“Noli mirari, pater religiosissime, quod ignotus tibi homo, et tantis terrarum spatiis disjunctus, beneficium a te petere ausim; charitas enim Christi absentes etiam copulat, et in ejus obsequium quoquo versus facilem sternit viam. De tuam vero benignitate, et pietate dubitare non possum, quin cum tantae religioni, et ecclesiae beati Vincentii praepositus sis, ejus quoque martyris gloriam ubique vigere, et quam latissimè patere cupias. Patria mihi est Valentia, urbs Hispaniae citerioris clarissima, in qua olim Divus Vincentius levita hispanus tempore Diocletiani imperatoris sub Datiano praeside nobile subiit martyrium. Nunc autem, Deo sic volente, praepositus sum ecclesiae Segobricensi, quae unius diei itinere ab eadem urbe Valentiam abest. Itaque cum ecclesiasticae historiae cognoscendae causam martyrum Hispanorum res gestas studiosè legerim, fateor, vel amore patriae, vel meam erga D. Vincentium reverentiam ductus, libentissimè legi quaecumque de hoc clarissimo martyre litteris mandata reperi. Sed de ejus corporis translatione dubiam apud nostrates quaestionem esse animadverti, nec satis hactenus explicatam. Nam omnes quidem fatentur eo tempore, quo Hispania penè tota a sarracenis fuit occupata, delatum fuisse a christianis corpus S. Vincentii ex urbe Valentiam in alias terras; sed de loci tamen nomine litigant. Quidam enim tradunt sacrum corpus nostri Vincentii anno Christi octingentesimo quinquagesimo quinto ab Audaldo monacho, et altero ejus socio translatum, in monasterium nomine Castrum, tunc ordinis Benedictini, dioecesis Albiensis. Quam narrationem summatim continet Aimoinus antiquus gallorum historicus libro 5. cap. 20., et breviaria item Valentina praedicant. Quin et ego ipse ante triginta annos incidi in libellum veteris impressionis Ammonii monachi de hujusmodi translatione, cujus exemplum, vel impressum, vel manuscriptum non dubito apud vos esse, cum hujus sancti corpus tunc ad vos delatum habeatis. Sigebertus autem historicus anno 970 ait: corpus Sancti Vincentii levitae martyris, quod olim a duobus monachis ex Hispaniam in urbem Italiae Capuam (Capua) perlatum fuerat, et ex Capuam Cordunum, tandem a Corduno translatum in urbem *Metense operam Theodorici Metensis episcopi, hoc ipso anno 970; nisi forte alius, Vincentius martyr hispanus hic sit, nam *constat ejusdem nominis plures fuisse. *Aliam vero ex nostratibus, in primis autem *lusitani, contendunt nostri Vincentii corpus anno fere 760 ex urbe Valentiam relatum in  promontorium Hispaniae sacrum, quod vergit ad occidentem, et ibi anno 1173 ab Alphonso rege Lusitaniae repertum, translatum esse in urbem Olisiponem, ubi dicunt hodie religiosè coli. Id probant non modò ex suis historiis, sed testimonio etiam, antiqui historici Rasis sarraceni. Quin etiam Robertus Abbas montis, qui ante quingentos annos scripsit, in additionibus ad Sigebertum, anno 1184, cum utramque opinionem, et Ammonii, et lusitanorum retulisset, neutram ausus est definire. Auget verò magis hujusmodi dubitationem quod apud Laurentium Surium legitur in vitam Sancti Domnoli episcopi Cenomanensis, qui vixit circa annum 570 (interfuit enim secundae synodo Turonensi) caput Sancti Vincentii martyris ab eodem Domnolo positum fuisse in ecclesiam urbis Cenomanensis, quae nunc vulgo Lemain dicitur, quod de nostro Vincentio dictum intelligit Caesar Baronius in martyrologio; et praeterea quod Caesaraugustae in Hispaniam ejusdem Sancti Vincentii bracchium religiosè ostendunt. 

Ego quidem multis causis, quas commemorare longum esset, adducor ut credam corpus nostri martyris Valentini apud vos potius esse. Id ut apud nostrates confirmare possim, te, pater religiosissime, obsecro, ut si forte eum libellum Ammonii, vel historiolam translationis beati Vincentii apud vos habetis, quae vix erit trium foliorum, non ex breviariis, sed ex lectionariis longioribus fideliter describi, et ad me mitti vestra paternitas curet. Faciet in eo non mihi modò, sed ipsi sancto martyri rem, ut spero, gratissimam. Nam in ejus gloriam libellum ipsum, ne iterum pereat, typis mandari cupio. Poterit autem suam ad me epistolam dirigere in Hispaniam in urbes vobis proximas, vel Barcinonem, vel Urgellum ad reverendissimos dominos episcopos Barcinonensem, vel Urgellensem; vel si maluerit, in curiam Philippi Hispaniarum regis catholici ad Petrum Franquesa, regium secretarium; inde enim ad me certò perferetur. Deus optimus maximus paternitatem vestram diu servet sibi incolumem. Segobricae die 20 Januarii 1594.”

Hasta aquí el señor Pérez, cuya carta es regular que despierte en ti el deseo que mostrabas otro tiempo de saber lo que pertenece a la iglesia antigua de S. Vicente mártir de Valencia, su renovación y destino en los tiempos de la conquista; item a las cárceles que santificó en aquella ciudad. Mis ocupaciones no me han permitido hasta ahora satisfacer tus deseos: ni aun hoy lo pudiera sin distraerme mucho de lo principal, a no tener a mano copia de lo que sobre estos artículos dejó escrito el P. Fr. Josef Texidor en sus Observaciones sobre las antigüedades de Valencia (Lib. IV y V). 

Su trabajo aliviará el mío en esta parte, contentándome con hacer un extracto de su larga narración. Dice pues este escritor que la iglesia a que fue trasladado el cuerpo de S. Vicente mártir desde el lugar donde le había depositado la piadosa mujer llamada Jónica, fue construida extramuros de la ciudad de Valencia. Así consta expresamente de las actas de su martirio (a), que publicaron Bolando, Ruinart y el Maestro Flórez (Tomo VIII de la España sagrada pág. 231.) 

(a) Cessante perfidorum crudelitate, ac fidelium crescente devotione, beatissimus martyr ad sepulturae honorificentiam inde levatus, dignam cum reverentiam deportatur, et sub sacro altari extramuros ejusdem civitatis Valentiae ad quietem reponitur. (Act. mart. S. Vincentii in fine.) De esta iglesia debe entenderse lo que dice A. Prudencio en el himno V. (Passio S. Vinc. M.) Sed mox, subactis hostibus, Jam pace justis redditam, Altar quietem debitam Praestat beatis ossibus. Y el Corratense (Vit. et Pass. B. Vinc.) Cessante autem persequutione, ad basilicam est translatum, et ibi honorificè est sepultum. 

Contra este testimonio tan decisivo nada vale el dicho del Doctor Agustín Sales, que en su Historia del santo sepulcro afirma que aquel santo cuerpo fue depositado en la iglesia de este nombre dentro de la ciudad. Prudencio y Adón Vienense, sobre que apoya Sales su dicho, nada dicen que le favorezca; sólo refieren sencillamente que el cuerpo fue depositado en una basílica. Adón señala el tiempo de su construcción, que fue cessante perfidorum crudelitate, et fidelium crescente devotione, lo cual se debió a Constantino Magno en el siglo IV. Es regular que esta antiquísima iglesia experimentase la misma suerte que las demás de España en la terrible persecución de Abderramen (Abderramán) en el siglo VIII. Los cristianos salvaron de su furor las reliquias de nuestro santo, conduciéndolas al promontorio o cabo de S. Vicente, como escribe Flórez. En Valencia prevaleció por algun tiempo la opinión de que fueron llevadas a Castres, pueblo de Francia, en la diócesis de Albi. A lo menos en el archivo de esta ciudad (Tomo V de Cartas) se conserva la que escribieron los Jurados a Clemente VII, fecha a 14 de Mayo de 1394, pidiendo alguna reliquia de este insigne mártir, cujus corpus venerandum, dicen, a praefatam urbe olim subtractum, nunc apud monasterium Fratrum Praedicatorum civitatis Castren. de Albages, Tolosanae provinciae (Toulouse), requiescit.

Debieron reedificar luego los cristianos la iglesia destruida; puesto que en el año 1172, cuando el rey D. Alfonso II de Aragón entró con su ejército por el reino de Valencia, una de las condiciones que asentó con el rey moro Mahomat Aben Lop, fue que quedase por el conquistador dicha iglesia con todos sus diezmos y derechos, el cual luego hizo donación de ella a Dodón, abad del monasterio de S. Juan de la Peña, como puede verse en la historia de Briz lib. I. cap. 57. Continuó este monasterio en la posesión de dicha iglesia hasta el año 1232, en que el rey D. Jayme I hallándose en Monzón la dio al abad Don Arnaldo y a su monasterio de S. Victorián, como consta de la real carta, fecha a 19 de Marzo de aquel año, la cual existe copiada en un libro en pergamino del archivo del priorato y casa de S. Vicente de la Roqueta. Durante el sitio de Valencia celebró en esta iglesia la primera misa el obispo de Segorbe D. Ximeno, como ya insinué en las cartas anteriores (Carta XIX. t. III. pág. 44.).

Conquistada la ciudad, reedificó el dicho rey la iglesia y monasterio en el mismo sitio que la antigua, y en frente de ella construyó un hospital, al cual dotó con el castillo y villa de Quart, y con la alquería llamada Ladera, cerca de Valencia, y con el diezmo de toda la renta real de la sal y pescado de la albufera, queriendo que el hospital cobrase estos diezmos antes que el rey y cualquier otra persona; de cuya gracia se dio posesión a Fr. Bernardo, prior de S. Vicente, por el abad y monasterio de S. Victorián. Dotóle además con 600 marcos de plata anuales, y más adelante le dio la villa de Castellón de la Plana y el Señorío del castillo de Montornés, con la obligación de que el prior gastase en servicio de su hospital 6500 sueldos cada un año. 

La distancia de esta casa de la de San Victorián pudo ocasionar alguna relajación en los monjes, y acaso por esta causa, u otras que ignoramos, se vio precisado el mismo rey a procurar la reforma de su establecimiento, haciendo donación de todo a la orden de nuestra Señora de la Merced. La escritura, fecha en Zaragoza a 30 de Septiembre de 1255, existe en el convento de Santo Domingo de Valencia, y de ella es la copia que publicó el Maestro Ribera en su Centuria I. p. 172. Reclamando este hecho el despojado monasterio de S. Victorián, volvió a recobrar la posesión de dicha casa por sentencia dada en 1259. Más adelante vino a ser del monasterio de Poblet en esta manera. Había mandado el rey D. Jayme I que a este monasterio se diese la villa de Piera en recompensa de otros cinco lugares que de él había recibido. Cumplió su voluntad el rey Don Alonso III, con la condición de recobrar esta villa, si pareciese oportuno, dándole en cambio otros lugares. Verificóse esto hacia los años 1286, cediendo a Poblet en recompensa de Piera la casa y priorato de S. Vicente. La resistencia que sobre esto hicieron los de S. Victorián, paró al cabo en la concordia que trae Briz (ibid.), donde se podrán ver las indemnizaciones que se dieron a S. Victorián. Desde esta época, que fue el año 1289, quedó la iglesia y casa de S. Vicente por el monasterio de Poblet. En el día ya no se ejercita en ella la hospitalidad desde que se agregaron al hospital general las rentas de los particulares; y así desde el año 1512 hasta nuestros días paga la casa de S. Vicente de la Roqueta al hospital general cincuenta libras cada año, aunque reducidas al tres por ciento, en memoria y prueba evidente de la obligación que en esta parte tenían los poseedores de aquella casa.

Esto por lo tocante a la iglesia antigua de S. Vicente mártir. En cuanto a los lugares que santificó con su martirio este célebre confesor de la fe, el más insigne en aquella ciudad es el actual convento de religiosas de santa Tecla, o porque allí estuvo el palacio del presidente Daciano, como escribió Jordán (Hist. de la prov. de Aragón de la orden de S. Agustín, tom. 2. pág. 292.), o por haber sido el tribunal de justicia, como creen otros. Lo cierto es que pocos años ha se conservaba entera la escalera por donde subieron los dos compañeros S. Valero y S. Vicente a oír la sentencia del tirano, y la sala también donde se pronunció. Pero siendo intendente de aquella ciudad el caballero Pineda, habiéndose hecho en el convento la nueva fábrica en la parte que cae a la calle de Ribelles, se mudó a esta el torno que estaba en el lienzo opuesto, y para aprovechar su terreno se derribó la escalera, de la cual sólo quedan ocho escalones, los cuales adornan las religiosas con flores y luces el día del santo Mártir. Consérvase también dentro de la iglesia el calabozo en que Daciano le mandó encerrar en el centro de una torre, del cual habla la tercera antífona de laudes del breviario de la iglesia de Valencia, impreso en 1533: hinc horrendo carceris clausus ergastulo Dei athleta, Angelorum venerando fovebatur obsequio, et mulcebatur alloquio, todo conforme a lo que consta de las actas y del himno de Prudencio. Hay en él una estatua de mármol que representa al Santo sentado y con cadena al cuello, la cual con todos los demás adornos costeó el arzobispo D. Fr. Isidoro Aliaga. En esta iglesia hace estación la procesión general, que ya estaba en uso en el siglo XIV, como consta del Manual de Consejos de dicha ciudad del año 1343 señalado con el número 4. fol. 284. Otra cárcel del Santo se conserva junto a la catedral en ia casa que llaman del chantre o capiscol, y fue la primera en que le depositaron, como dijo S. Vicente Ferrer en el sermón de este mártir, y se lee en las lecciones de su oficio, que imprimió en Valencia Juan Alberto en 1589. Esta cárcel se halla en el día debajo del pavimento; llámanla el horno por su figura, que en todo representa un horno de los del día. En tiempo del Santo estuvo al piso de la calle y casa, como lo indica la columna de piedra que está delante de la boca del horno, y arranca del pavimento más bajo. En las inmediaciones se han hallado también cocinas y otros departamentos subterráneos que comprueban lo mismo. En la plaza que llamaban de la higuera, que ahora es el sitio del convento de santa Tecla, padeció S. Vicente todos sus martirios. Beuter, Escolano y otros suponen que el Santo fue arrastrado por la calle que ahora dicen de campaneros a la casa del chantre, y que en memoria de esto el rey D. Jayme I, conquistada la ciudad, mandó enlosar con losas azules todo este tránsito, y el vulgo añade que estas mismas losas sirvieron después para pavimento de la catedral. La verdad es que el piso de esta iglesia es obra del arquitecto Pedro Compte, hecha en el año 1486. Lo demás es incierto y sin fundamento, Baste de noticias pertenecientes a S. Vicente mártir. 

Y pues me queda tiempo, añadiré la descripción de un códice pontifical MS. en pergamino en 4.°, incompleto, que guarda esta santa iglesia de Segorbe en su archivo. Creo que sea extranjero, y acaso romano, porque al principio de algunos títulos añade: secundum usum rom. ecclesiae, y también por la uniformidad que guarda con el pontifical moderno, aunque añade y quita algunas cosas. Pone también sobre cada materia algunas decretales y cánones de varios concilios; entre los cuales hay muchos de los toledanos. Acerca de su antigüedad, examinados algunos puntos y ritos que prescribe, digo que es cuando menos del siglo XIII. Primeramente porque antes de la consagración del obispo pone todavía el escrutinio llamado serotino, que se hacía en el atrio de la iglesia, sábado por la tarde, víspera del día destinado a la consagración; en el cual se manda, como ya vimos en el hallado en Valencia, que el arcediano de la iglesia, que eligió a su pastor, le presente al consagrante &c. Es notorio que este examen cesó cuando tuvieron fin las elecciones de los cabildos por las reservas apostólicas; y así en un pontifical romano impreso en 1503, que vi en la colegial de Gandía, se dice que se omite la rúbrica de este examen como cosa superflua, puesto que los obispos o eran elegidos o confirmados por el papa. La época de estas reservas en España es de mediados del siglo XIV, y en Italia de mucho antes. Suponiendo pues este códice ambas prácticas, la elección del clero y el examen serotino, debemos darle la antigüedad que dije. Otra prueba de esto más decisiva es, que entre las preguntas que debe hacer el obispo en el sínodo diocesano para averiguar la conducta de sus ovejas, la señalada con el número 54 dice así: Est aliquis qui non communicet vel tribus temporibus in anno, id est, in Pascha, Pentecosten, et natale Domini &c.? 

Aquí se ve la práctica de la comunión eclesiástica en los tres tiempos del año: ley que sólo rigió hasta el concilio Lateranense IV en 1215, en el cual se estableció el nuevo precepto de la comunicón sólo en la Pascua; por donde se convence ser este códice anterior a aquella época, no habiendo causa para suponer que obligasen a más de lo establecido por dicho concilio. Le tengo por romano, porque además de lo expuesto en el rito de consagraciones y exámenes &c., donde los códices españoles introducen preguntas y respuestas en boca del metropolitano, este libro las pone en boca del domnus apostolicus. He copiado de él algunas curiosidades y variantes: tal es un himno que debía cantarse durante la consagración del altar en alabanza de la Jerusalén celestial, en el cual se aplica a cada una de las piedras de que se componen las puertas, un orden de bienaventurados. Llama muchas veces camputa al báculo episcopal, en vez de cambuta (p : b) o cambuca o gambutta, que se hallan frecuentemente en los escritores eclesiásticos posteriores al siglo VI (a). 

A Dios. Segorbe &c.