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viernes, 5 de agosto de 2022

Tomo 7. ÍNDICE DE LAS COSAS MÁS NOTABLES.

ÍNDICE DE LAS COSAS MÁS NOTABLES. 

Abades: elección notable de uno. 224. 

Abadesas (S. Juan de las): dedicación de su iglesia. 6. 

Albalat (Pedro de), arzobispo de Tarragona. 27 - 249. 

Albigenses: inquisición contra ellos. 26. 

Alcudia: alquería junto a Paterna. 28. (Hay también en Mallorca)

Alfaig (Fr. Antonio): autor del libro camino de la perfección. 147.

Alfandarella. V. S. Nicolás.

Alfonso (Jaime): arquitecto del siglo XV. 138. 

Almazán (marqués de): su carta a un concilio de Tarragona sobre los bandidos de Cataluña. 130. (sale Roque, Roca, en el Quijote)

Alonso III rey de Aragón: no efectuó su casamiento con Eleonor, hija del rey de Inglaterra. 48.

S. Andrés (altar de) en la Galilea de Barcelona. 10. 

Anglesola (iglesia de): poseíala la de Vique. 6.

- (Guillermo de): funda el monasterio de San 

Nicolás. 22. 

- (Raimundo de), obispo de Vique. 33 - su pontificado. 40 sig. 

- Otro idem. 51.

Años: los de la encarnación y à nativitate, cuando comenzaban. 47 - 188 - escrituras que los contaron à Passione. 217 - si los de los reyes de Francia cesaron por decreto de un concilio de Tarragona. 221.

Apellidos: latinizados en las escrituras. 197 - usáronse los patronímicos en Cataluña. 199. - 201 - y cómo 200 - la lengua vulgar no les daba la terminación en ez. 201. 

Aragón (Pedro de), obispo de Vique. 105 - 106. 

Are (lugar de): dedicación de su iglesia. 4 

Artalejo (Fr. Antonio), obispo de Vique. 121. 

Arters, lugar. 56. 

Arzobispos: a su elección acudían los obispos y algunos canónigos de las iglesias sufragáneas. 44 - 259.


Bada y guayta: qué era. 55 - 77.

Bages (monasterio de): su situación y fundación. 204 sig. - sujeto a S. Pedro de Roma. 207 - y a S. Ponce de Tomeras. 215 sig. - consagración de su iglesia. 209 - catálogo de abades, ibid. - 281 - 284 - si fue monasterio doble. 221 - 227 - se unió al de Monserrate, 227 - su templo, archivo, reliquias &c. 228 sig.

Baset (Pere), arquitecto del siglo XV. 138.

Baufes (Juan de), obispo de Vique. 73. 

Bausator: qué era. 62.

Bellera (Ramón de), obispo de Vique. 66. 

Bellvis (Bellvís; Berenguer de), idem. 47.

Beltrán de Guevara (Juan), idem. 104.

Benialcacim (Benialcazim), alquería junto a Paterna. 28.

Boil (Fr. Bernardo): obras y noticias de este célebre personaje. 155. 

Bovático (bouage, bovage): qué era este impuesto: su importe en Vique. 17 - 45 - 70.

Bzovio (Abraham): enmendado. 24.


Cabrera (vizconde de), feudatario de la iglesia de Vique. 16. 

- (santuario de nuestra Señora de). 96.

- (Bernardo de): su pretensión sobre el señorío de Vique. 66 sig. - fue degollado. 68.

Çacosta (Galcerán), obispo de Vique: su pontificado. 56.

Cadireta (Fr. Pedro de), dominico: noticias de su vida y muerte. 24.

Çaguardia (Berenguer), obispo de Vique: su pontificado. 52 - 261.

Caldes, lugar. 56.

Calixto III: si fue promovido al obispado de Vique. 81. 

Calvó (S. Bernardo), obispo de Vique: memorias suyas antes de serlo. 20 - 26 - 244 - su pontificado. 25 sig. - inventario de sus alhajas y deudas. 252 - su muerte. 30 - noticia de su culto, ibid. sig. - 43.

Canción lemosina del siglo XIV. 152. 

Canónigos de Vique: su número. 23 - 34 - 38 - podían testar de la anata post mortem. 35 - 46 - en su ingreso debían pagar una capa de seda. 46.

Capilla (Andrés), obispo de Urgel. 140.

Cardona (Pedro de): desafió al obispo de Vique. 58. 

- (Luis de), obispo de Barcelona. 99.

- (Jaime de), obispo de Vique. 87. - fue cardenal. 90.

- (Juan Bautista), idem. 106.

Carlos de Viana: su discordia con su padre D. Juan II de Aragón. 90 sig - milagros que se le atribuyeron después de su muerte. 91 sig. (Para más información leer los tomos de la colección de Bofarull, levantamiento y guerra de Cataluña contra Juan II de Aragón)

Casellas, lugar: dedicación de su iglesia. 27.

Caserras (monasterio de): sentencia sobre la posesión de algunas de sus tierras. 7. - su pleito con la iglesia de Vique sobre los bienes de un obispo. 25.

Cassador (Jaime), obispo de Barcelona. 140.

Castellterzol (Raimundo de), obispo de Vique. 11 - arzobispo de Tarragona. 13 - su muerte. 14.

Centelles (Guilaberto de), compró los castillos de Benacasim, Montornes (Montornés) &c. en el reino de Valencia. 79.

Cervera (ciudad de): su monasterio de monjas de Santa Catalina. 49 - 69 - el rey prometió no enajenar su señorío. 68 - su iglesia estaba sujeta a Ripoll. 77 - su cofradía de S. Nicolás. 78. - consagración de la iglesia de S. Francisco. 93 - reunión en ella de varios conventos de monjas. 102. 

Cesario, restaurador del monasterio de Santa Cecilia en Monserrate. 159 sig. - 162 - es el mismo que pretendió ser tenido por metropolitano Tarraconense. 164 sig. - documentos de que lo fue. 166 - 168 - época de este dictado. 168 sig. 

Cirio pascual perpetuo. 54 - poníase en él la tabella paschalis. ibid.

Cisneros (Fr. García de): autor del exercitatorium vitae spiritualis. 154.

Clérigos: constitución contra los que se fingían serlo. 59 - no se les permitía usar de sombreros, ni de bigotes y perilla. 105 - varias ordinaciones sobre su vestido, costumbres &c. 105 - 249.

Códices: memoria de algunos antiguos. 25 - 34 - 60 - 79 - 145 sig. - 154 - 229 - 235.

- litúrgicos y rituales propios de Vique. 60 - 64 - 79 - 97 - 98 - 100 - 101 - 110 - 115 - 253.

Cofradías antiguas. 43 - 261.

Santa Coloma, lugar: jurisdicción de su iglesia. 6. 

Concepción de nuestra Señora: prodigio que se cuenta sobre ello. 181.

Concilios: el Lateranense IV. 21. 

- de Lérida 1229. 23. 

- de Tortosa. 83.

- de Basilea. 83 sig.

- de Trento. 100.  

Concilios: de Tarragona 1166. 8.

- ibid. 1180. 221.

- ibid. varios. 30 - 36 - 38 - 42 - 45 - 46 - 54 - 58 - 100- 102 - 111 - 114 - 117- 129.

- a los de Tarragona asistía un legado regio. 130. 

Concubinarios: se conmutaron sus censuras en penas pecuniarias. 55.

Constituciones de Vique 29.

Consueta: reforma de este libro en Vique. 51.

Copons (Jaime de), obispo de Vique. 114.

Corpus (fiesta del): origen de ella en Vique. 59. 

Cortes: 7 - 22 - 23 - 38 - 54 - 58 - 71 - 88 - 91 - 95 - 99.

Crespí de Valldaura (Fr. Francisco), obispo de Vique, 112. 

Cunillera, alquería junto a Murviedro. 28 - 256. 


Delitos: severidad con que se castigaron en Vique en el siglo XII. 10 - jurisdicción en ellos de los obispos de aquella iglesia. 17.

Derechos parroquiales: censuras puestas a los morosos en pagarlos. 58.

Deseximent: qué era. 62.

Dominicos (los PP.) en Vique. 113. 

Duelo: corrupción de sus leyes. 62 - remedio contra ella. ibid.


Eleonor, hija de Eduardo rey de Inglaterra. 48. 

Enguera (Fr. Juan de), obispo de Vique. 97. 

Epidemias: de mal calt y de xintiris. 96. 

Santa Escolástica: su reliquia y fiesta. 107. 

Escrituras: en Cataluña se mandaron extender en lengua vulgar, antes que en Castilla. 195 - solecismos y barbarismos de las latinas. 196 - algunas escritas en verso. 199 - y latino - lemosinas. 222.

Espinelvas, lugar: dedicación de su iglesia. 13.

Estany (monasterio del). 29 - 39 - 50 - 82 - 234 sig.

Estudios: se fomentan en la iglesia de Vique. 24. 

Eucaristía: se prohibió depositarla en arcas que sirviesen de asiento. 69 - y que la besasen los enfermos que padecían vómito. 109. 

Euras (castillo de), convenio de sus señores con el obispo de Vique. 3 - 13.

Excomuniones: a los que las despreciaban se imponían penas pecuniarias. 20.

Expectativas: remedios que aplicó la iglesia de Vique a este abuso. 38 sig. - 42.

Expósitos (casa de) en Vique. 124. 


Fenollet (Hugo de), obispo de Vique. 63. 

Fernández de Heredia (García), idem. 31 -70.

Fernández de Luna (Lope), idem. 65.

Figuerola, lugar: pleito sobre jurisdicción de su iglesia. 6.

Florines de Aragón: valor de esta moneda. 79. 

Fox (Pedro de), cardenal legado. 83.

S. Fructuoso &c.: sus reliquias en Manresa. 179.


Galcerán (Pedro), virrey de Cataluña. 141.

Gallart (Antonio), obispo de Vique. 109. 

Gaufredo, primer obispo de Tortosa. 6.

S. Gerónimo (Fr. Andrés de), obispo de Vique. 110.

Gil (Gaspar), idem. 111.

González de Mendoza (Pedro), obispo de Salamanca: escribió la historia del concilio de Trento. 148.

Grañena (castillo de): donación hecha en él a los Templarios. 6. 

Guillermo, obispo de Gerona. 7 sig.

Guinard (Roque): famoso bandido en Cataluña. 130 sig. (sale en El Quijote)

Guislaberto, obispo de Barcelona. 137. 

Gurb (castillo de): lo compró el rey a la iglesia de Vique. 35 - entredicho puesto en él. 38. 


Heredia (Diego de), obispo de Vique. 76.

Hontiveros (Fr. Bernardo de): tradujo el libro de amicitia de Cicerón. 148. 

Hostias: sólo podían fabricarlas los clérigos. 45.


S. Ignacio de Loyola: memorias suyas en Monserrate 143 - y en Manresa. 188 sig.

Inscripciones: perecieron las que había en el templo antiguo de Vique. 122.

Ínsula: por qué se llamó así el lugar cuyo gobierno se dio a Sancho Panza. 134 sig. 


Jaime I, rey de Aragón: división de sus reinos entre sus hijos. 38 - antes que D. Alonso X de Castilla mandó que las escrituras se escribiesen en lengua vulgar. 195.

- (Pedro), obispo de Vique. 106 - 140.

Jesuitas (los PP.): su fundación en Vique. 110 - los novicios de la provincia Tarraconense iban en peregrinación a Monserrate. 144.

Jorba, lugar: jurisdicción de su iglesia. 6.

Josa y Cardona (Bernardo de), obispo de Vique. 104.

Julio II papa: fue abad de Monserrate. 138. 

S. Justo: consagración de su altar en Vique. 99.


Labayren, alquería junto a Murviedro. 28 - 256. 

Lengua vulgar: cuando se mandaron extender en ella las escrituras. 195. 

Lengua latina: solecismos con que escribían los notarios antes del siglo XIII. 196 - a los cuales sucedieron los barbarismos, ibid.

Lengua castellana: causas de la repugnancia que tuvieron a ella los catalanes. 202 sig.

Libro de la vida: así se llama el de las actas capitulares de Vique. 46. 

Llusá, lugar, 41.

Luces extraordinarias vistas en el siglo XIV. 184 - 186. 

Luciano y Marciano (los SS.): traslación de sus reliquias. 59.

Luna (Pedro de), cardenal. 69.

Luxaver (Juan), impresor del siglo XV en Monserrate. 154. 


Magarola (Pedro), obispo de Vique. 110.

Malendrins: qué eran. 59. (malandrines)

Mallorca (isla de): noticias sobre su conquista. 23 - su primer obispo mandado consagrar por los que no fuesen de la provincia Tarraconense. 27 sig.

Manresa (ciudad de): obra de su acequia. 59 - 61 - 172 - no tuvo obispo propio. 171 - pero dio su título al de Vique. 173 - consagración de su iglesia, ibid. - origen de su canónica, ibid. sig. - su restauración 174. - 272 - 274 - catálogo de sus prelados. 176 - visítala un obispo de Vique. 82 - su templo principal el de Santa María. 178. - su descripción, reliquias &c. 179 - prodigios extraordinarios que allí se 

cuentan. 181 - 184 - noticias de sus monasterios. 182 sig. - 275 - memorias que allí quedan de S. Ignacio de Loyola. 188 sig. - su moneda. 219.

Margarit (Juan) administró el obispado de Vique. 93.

Marimón (Raimundo de), obispo de Vique. 118 - su vida está impresa por los PP. Codorniu y Prat de Saba, jesuitas, ibid.

Marquilles (Jaime) comentó los Usages. 87.

Marró, castillo: en Monserrate. 158 sig.

Mas (Jaime), obispo de Vique. 115. 

Meda (castillo de la). 34.

Merquesota: que era. 105.

Misas: no se podían decir muchas sino en el día de Navidad. 45 - cómo se permitió a cada cura corregir las palabras del canon. 64 - origen de las del día de ánimas. 113.

Monacato: el que lo recibía en la orden de S. Benito envolvía la mano en la toalla del altar. 220.

Monasterios dobles: 221 - 227.

Monbui, lugar. 56.

Moncada (casa de): tenía el señorío de parte de la ciudad de Vique. 19.

Moncada (Otón de), obispo de Tortosa: siguió al antipapa Félix V contra Eugenio IV. 83 - 86.

- (Guillem Ramon de), obispo de Vique. 95.

- (Luis de): escribió el episcopologio de Vique, 2.

Monserrat (Cosme de), obispo de Vique. 90 - parte que tomó en las discordias del príncipe Carlos con su padre el rey de Aragón. 91 sig. - si fue privado de esta silla. 93 sig. 

Monserrate: descripción de este monte. 136 - varias iglesias que había en él. 139 - la de nuestra Señora 138 - noticias antiguas de esta casa. 139 - fábrica de la iglesia actual. 140 - su consagración. 107 - 140 - su descripción. 141 - alhajas de su sacristía. 143 - códices de su biblioteca. 145 - y de su archivo. 154 - imprenta en el monasterio, ibid. - sujeción de esta casa a la de Ripoll hasta que se erigió en abadía. 156 - antigüedad de la imagen de nuestra Señora que allí se venera. 138 sig. - 150. 

Monserrate (monasterio de Santa Cecilia de): su antigüedad. 157 sig. - y sujeción al de Ripoll y al de San Cucufat del Vallés. 160 sig. - sus abades. 162, - incorporado al de Santa María. 158. 

Montaner (Fr. Baltasar), electo obispo de Vique. 116.

Montañola, lugar: dedicación de su iglesia. 9.

Moya y Contreras (Acisclo de), obispo de Vique. 100.

Muñoz (Manuel), idem. 119.

Mur (Bernardo de), idem. 33 - hízose fraile dominico. 39.

Mur (Arnaldo de), dominico. 34.


Naves (Miguel de), obispo de Vique. 61 - 80.

S. Nicolás (monasterio de) en Alfandarella: su fundación y obediencia al obispo de Vique. 22 - su reunión al de las Avellanas. 23. 

Nieto (Fr. Lorenzo), obispo de Cáller. 109. 

Núñez (Pedro Juan): obrillas mss. 147. 


Obispos: los confirmaba el capítulo metropolitano, sede vacante, y prestaban obediencia al arzobispo futuro. 44 - acudían a la elección del metropolitano. 45.

- de Vique desde el siglo XII. 1 sig. - su noticia inexacta en las sinodales impresas. 2 - su jurisdicción sobre los delitos cometidos en aquella ciudad. 17 - les obedecían aun las iglesias sujetas a los monasterios. 36 - diose posesión a algunos antes de la confirmación del metropolitano. 48 sig. - permutaron con el rey el señorío de la ciudad. 52 - su sepultura ordinaria. 55 - cuando empezó a proveerlos la silla apostólica. 61 - ceremonial con que eran tratados en el capítulo y en las procesiones. 72 - 87 sig. - ruina de su palacio. 112 - y reedificación. 124 - retratos de ellos. 126.

Obispos titulares:

Cimaviense (Francisco). 70.

Auguriense y Tingitano (Gonzalo). 87 - 94 - 188.

Doliense (Pedro). 97.

Tagatense (Francisco). 97.

Geropolitano (Vicente Trilles). 98.

Scopiense (Jaime Fabra). 99. 

Nicopolitano (Francisco Roures). 100. 

Constantinense. (Juan Jubi). 103.

Olérdola (ciudad de). 163.

Órdenes sagradas: a quien tocaban en Vique las ofertas de los que las recibían. 88.

Ornos (Jorge de), obispo de Vique. 81 - siguió tenazmente el partido del antipapa Félix en Basilea. 83 sig. - túvole grande enojo Eugenio IV, el cual le depuso de su silla. 84.

Osona (condado de). 67. 


Pascual (Antonio), obispo de Vique. 115.

Pasión: cuando comenzó a cantarse entre tres en la Semana Santa. 98.

Pedreñal, arma proditoria. 131 sig. 

Pedro II, rey de Aragón: medios de paz que tentó en la guerra de los albigenses. 21.

Pedro, obispo de Barcelona. 20.

Peñafort (S. Raimundo de): elige el primer obispo de Mallorca. 27 - sus cartas sobre inquisición contra los herejes. 37.

Peralta (Fr. Juan de), obispo de Vique. 97.

Pérez Calvillo (Fernando), idem. 72 - 76. 

Pertegaz o Pedregal (monasterio de monjas de). 43. 

Ponce, obispo de Barcelona. 52.

Pordioseros: permitíaseles la entrada en el coro de Vique: reforma de este abuso. 60.

Prats de rey: erección de su deanato o vicaría foránea. 89.

Prebendas: estaba prohibido poseer muchas a un tiempo. 41 - 249 - mas el papa solía dispensar en ello. ibid.

Preposituras en la iglesia de Vique: su creación. 9 - su incorporación a la mensa capitular. 101.

Presas (las) (Preses), lugar: dedicación de su iglesia. 219 - 288 sig.

Procesiones: en las principales usaba el clero de capas sericas. 48.

Prosa antigua del día de ánimas. 148.

Purgaciones canónicas: mandadas en el siglo XIII. 18.

Purificación (fiesta de la): abusos que había en ella. 105. 


Queralt, lugar: pleito sobre jurisdicción de su iglesia. 6.

Quixilo, hija del conde Wifredo. 206.

Quijote (D.): noticias para ilustrar este poema. 129. 


Rajadell (monjas de): noticias de este monasterio. 49 - 69.

Ramio: nombre, raíz de Raimundo. 214.

Reart (Onofre), obispo de Vique. 109. 

Rector: prohíbese que haya más de uno en una parroquia. 42 - 258.

Redorta (Pedro de), obispo de Vique. 3.

Relles (Onofre): impugnado. 32.

Reus (villa de): fundación del convento de Carmelitas descalzos. 108.

Ricoma (Miguel de), obispo de Vique. 61. 

Riquer y Bastero (Francisco), idem. 73.

Roberto, rey de Francia: variedad en contar los años de su reinado. 212 sig. (hay bastante variedad a la hora de nombrarlo)

Robuster (Francisco), obispo de Vique. 108 - 141. 

Rocaberti (Benito de), arzobispo de Tarragona: sentenció a los waldenses. 37. 

Rodas (S. Pedro de), monasterio. 19. 

Rodulfo, obispo Vicoequense, no Vicense. 94. 

Romerías a Monserrate. 151 sig. 

Rotunda (Santa María la): su dedicación. 10. 

Rovirola (Rafael de), obispo de Barcelona. 109. 

Rúbricas o firmas: su origen. 193. 

S. Rufo: no fue obispo de Tortosa. 146. 


Sagart, lugar: poseyolo el obispo de Vique. 28 - 256. 

Salamanca (Cristóbal de), escultor del siglo XVI. 145. 

Sallent, lugar: pasó al señorío del obispo de Vique por permuta. 28 - 56. 

Sanforas, lugar: dedicación de su iglesia. 6 - 69. 

Sanz (Luis), obispo de Solsona. 109. 

Sarmentero (Fr. Bartolomé), obispo de Vique. 120. 

Segurelles, lugar: su iglesia era de patronato de la de Vique. 6. 

Seminario tridentino en Vique. 111 - 120 sig. - 123. 

Senjust (Manuel), obispo de Vique. 117. 

Senmanat (Raimundo de), idem. 112. 

Sepultura: no se permitía la de los fieles en las iglesias de los frailes mendicantes. 45 - 259 - ni en otras iglesias sin licencia especial. 105 - 228. 

Simó (Fr. Arnaldo), dominico: no fue obispo de Vique. 71. 

Sinagogas: protegidas por la autoridad eclesiástica. 63 - 270. 

Sínodos de Vique. 36 - 45 - 48 - 54 - 58 - 64 - 69 - 73 - 105 - 107 - 108 - 109 - 110 - 111 - 113 - 114 - 115 - 117 - 118 - 119 - 120. 

Solsona: erección de su catedral. 107. 

Sparago, arzobispo de Tarragona. 22 - 23. 

Spelt, lugar. 56. 

Sunyer (Braulio), obispo de Vique. 114. 


Tabla: equivalía a empréstito. 22.

Taladell, lugar: pleito sobre la jurisdicción de su iglesia. 6.

Tárrega (villa de): cofradía de nuestra Señora, instituida en ella. 43 - mándase reedificar allí una sinagoga. 63 - 270 - pleito sobre la jurisdicción de su iglesia. 6.

Tavartet (Guillermo de), obispo de Vique. 14 - 241 - es injustamente acusado. 18 - 24 - 243. 

Tenas (Fr. Pedro de), inquisidor. 37.

Santa Teresa (monjas de) en Vique. 112.

Tesorero (oficio de) en Vique: cuando fue elevado a canonicato. 54.

Testamentos: no se recibían cuando estaban presentes los frailes menores y predicadores. 47.

Tocco (Fr. Benito de), obispo de Vique. 101.

Toledo (Alfonso de): su libro llamado Invincionario. 146 sig. - anterior al de Polidoro Virgilio. 147.

Tormo (Juan de), obispo de Vique. 99.

Torrella (Raimundo de), primer obispo de Mallorca: quién le nombró y consagró. 28.

Torres (Martín de), obispo de Vique. 80.

Torroja (Guillermo de), obispo de Barcelona. 7.

Tord (Bernardo), arzobispo de Tarragona. 7.

Tous (Alfonso de), obispo de Vique. 78. 

Toust, lugar. 56.

Trilla (Fr. Agustín), organista y docto archivero de Bages. 229. 


Universidad de Lérida: su fundación. 24. 

Urg (Pedro de), obispo de Urgel: consagrado por autoridad del capítulo de Tarragona, sede vacante. 44. 


Valencia: noticias de su conquista. 27 - 28 - 29. 

S. Valentín M.: su cuerpo se venera en Bages. 230 sig. - cual es de los Santos de este nombre. 232.

Valldaura (monasterio de monjas de). 183.

Vallés (territorio del): si pudo intitularse vallis aretana. 155.

Veguería: concordia sobre los derechos de la de Vique. 17.

Verdú (parroquia de): su patronato era del obispo de Vique. 27.

Versos leoninos: usáronlos algunos en sus firmas. 198 - y aun en el contexto de las escrituras. 199.

Veyán y Mola (Francisco de), obispo de Vique. 122. - su conducta con los franceses que invadieron aquella ciudad. 127 - su muerte. 128. 

S. Vicente Ferrer: predicó en Vique. 77. 

Vigilias: si las de los fieles en los templos fueron ocasión de cerrarse con verjas la capilla mayor y las laterales. 142 - en ellas solían cantarse varias canciones. 151 - muestra de las de Monserrate. 152.

Vila (Juan), obispo de Vique. 108.

Vilademuls (Berenguer de), arzobispo de Tarragona: le mató su sobrino. 13.

Vilaró (Ponce de), obispo de Vique. 48.

Vique (ciudad de): exenta de los impuestos llamados Chesta, Tolta y Forcia. 5 - 15 - jurisdicción sobre los delitos que en ella se cometían. 17 - su moneda. 36 - cuando  comenzó a llamarse ciudad, 16 - 47 - resolución sobre los extranjeros que injuriasen a sus vecinos. 51 - pasó a ser del señorío del rey. 52 - 66 - 68 - 88 - su biblioteca pública. 125. 

Vique (iglesia de): se le concedió defender sus posesiones con armas temporales. 16 - número de sus canónigos. 23 - 34 - 38 - oficios suprimidos en ella. 41 - restauración de su templo. 43 - 121 - 123 - su nueva dedicación. 123 - fábrica de sus claustros. 53 - 261 - no fue siempre metropolitana de esta provincia. 53 - su capítulo quién lo convoca. 88 - estatutos para su gobierno. 249. V. Expectativas. 

Voto monástico: absolución de él. 291. 


Waldenses: inquisición contra los del condado de Urgel &c. 37. 


Xedmar: apellido de Cataluña. 11 sig. 

martes, 2 de agosto de 2022

CARTA LV. Del monasterio de Santa Cecilia de Monserrate. Abad Cesario.

CARTA LV. 

Del monasterio de Santa Cecilia de Monserrate. Memorias de su abad Cesario, y de haber sido reconocido por arzobispo Tarraconense. 

Mi querido hermano: Todavía estoy en Monserrate, y todavía me queda que decir de él, porque a este monasterio de Santa María pertenece y está hoy incorporado el llamado de Santa Cecilia, que antes era el principal y la única abadía independiente de toda esta montaña, cuando ni aún como priorato existía el de Santa María. Su sitio era el castillo llamado Marró, a una hora de distancia de esta casa en el mismo monte hacia levante. Hay ya memorias de este castillo y de la iglesia de Santa Cecilia en el año 871, del cual es la escritura original que existe en este archivo con algunas copias antiguas de ella, todas conformes en la fecha. Es una venta que hizo Rodulfo a Ansulfo y a su mujer Druda del castrum Marre in latere Montisserrati positum... propter precium V. librarum optime plate... Advenerunt autem, dice el vendedor, prefata hec omnia ob largitionem Domini mei gloriosissimi regis Karoli (el Calvo)... simul cum, ipso loco in quo edificata est ecclesia nuncupata Sancta Cecilia... Actum est hoc anno incarnationis Christi DCCCLXXI. indictione IIII. IIII. Kal. Maii anno III. regnante Ledoycus rex. 

En la Marca Hisp. (col. 388 y 853) se pone este documento en el año 941, y al margen de la última de estas páginas, a la par de la fecha se lee: Haec sunt corrupta. En efecto debe haber alguna equivocación respeto de los años del rey Luis, que cualquiera que sea de este nombre, no vienen bien con el de Cristo 871, que constantemente se escribe en el original y en las copias, y con él cuadra también la Indicción IV. La coherencia de estas dos notas obliga a creer que la escritura es de ese año y no del 941, al cual la atrasó Balucio (ibid.); que en todo caso, si quería reducirla al año III de Luis Ultramarino, debió ponerla en 939. A pesar de estas dudas, la noticia de la venta de dicho castillo es cierta y consta además de otras escrituras posteriores. De la compradora Druda era primo el presbítero Cesario, que tanto ruido hizo y hace aún ahora con su pretensión de metropolitano Tarraconense; el cual adquirió dicha posesión por donación de su prima y del hijo de ella Ansulfo en el año 942. Que Druda casada ya en 871 viviese todavía setenta y un años más, alguna dificultad es; pero no tan grave que nos obligue a desmentir la fecha de la primera escritura original.

Puesto pues Cesario en posesión de este lugar, reunió algunas personas que profesasen allí la vida solitaria, y tan pronto que en el año 945 estaba ya plantificado el monasterio, y en estado de que Jorge obispo de Vique confirmase la fundación o restauración, dándole además algunos bienes ad restaurationem, dice, huius cenobii. En la escritura fecha indictione III. VIII. Kal Iulii anno VIIII. regnante Ludovico gloriosissimo filio Karoli (épocas que cuadran bien entre sí), se da por sentado que dicha restauración fue hecha por los condes de Barcelona Suñer y su esposa Richildis; lo cual está bien dicho, aunque sólo diesen para ello su permiso. Doce años después en el de 957 el obispo Wadamiro de Vique dio a Cesario y a sus monjes la regla de S. Benito, consagró su iglesia y confirmó sus posesiones. De esta escritura que está original en Santa María, aunque muy maltratada, y de las otras anteriores, se habló ya en el episcopologio de Vique. Otras memorias hay de este monasterio en el mismo siglo X; de algunas de ellas se hará mención más adelante. Ya vimos al principio que la montaña de Monserrate con todas sus iglesias se había adjudicado al monasterio de Ripoll, como su propio alodio. Parece ser que con la erección de abadía en la de Santa Cecilia se había hecho esta independiente de aquella casa. Pues consta que el abad de Ripoll Oliva, siendo ya obispo de Vique, reclamó esta posesión ante el conde de Barcelona Berenguer Borrell, el cual finalmente declaró sujeta a aquella abadía la de Santa Cecilia, el año XXVII del rey Roberto, que es el 1023 de Cristo. El cardenal Aguirre publicó esta escritura en su colección de concilios, con la equivocación notable de reducirla al año 990, cuando aún no existían el conde ni el obispo. Andando el tiempo hallo otra cuestión suscitada por Rolando, abad de S. Cucufate del Vallés, de la cual se habló en el episcopologio de la iglesia de Vique, donde en resolución viste que el año 1103 se dio este monasterio por independiente del de S. Cucufate, y en 1108 se declaró judicialmente que debía estarle sujeto. No me consta con claridad como se reunió después al de Santa María de este monte, de cuyo patronato es hoy día. De esta antigua casa no quedan sino algunos trozos del edificio, entre ellos el cascarón del altar mayor, donde hoy invertido el orden se halla la puerta de la iglesia que está remendada con obra posterior. Algunas memorias se conservan de sus abades antiguos, parte en escrituras y parte en un necrologio manuscrito en el siglo XIV propio de aquella casa, que está hoy en la de Santa María. Las apuntaré aquí, porque no perezcan del todo, ya que me vinieron a mano.

Cesario, primer abad y fundador de esta casa desde antes de 945. No me consta la época de su muerte; pero debió acaecer hacia el año 981, en cuyo tiempo se sabe que estaba gravemente enfermo, según se ve en una escritura de que hablaré después. El citado necrologio pone su óbito de esta manera: VIII. idus Augusti: obiit Cesarius, qui primo fuit archiepiscopus Terracone, secundo vero abbas, qui istam domum edificavit. De la especie de haber sido arzobispo de Tarragona diré luego de propósito.

Existencia. Muerte. 

Ferreolo 994. 996. 

Fochearo (f. Folcher) 999 

Bonifilio 1026. 1031. 

Guillermo 1040. 1043. 

A este abad y a su monasterio dio un alodio Miró Geribertí, que se intitula a sí mismo princeps Olerdole, y el alodio también estaba junto a la ciudad de Olérdola. Vi la escritura original en Santa María de Monserrate (caj. 19. leg. 9. n. 3.) fecha III. nonas Iulii anno XI. regnante Henrici regis, 1042 de Cristo. No es esta la única memoria que tenemos de Olérdola, de cuyo lugar se hablará acaso otro día.

Pedro 1056. 

Dalmacio 1088. 1103. 

Geraldo 1120. 

Arnaldo 1122.

Mirón 

Pertenece a este siglo. El necrologio pone su óbito a 18 de Octubre. 

Guillermo 1143 

Guillermo 1200.

Geraldo 1219. 1220. 

Arnaldo de Calders 1220. 

Raimundo 1281.

A esta época pertenece la nota siguiente del necrologio: VII. Kal. Martii: eodem die fuit diruptum castrum de Castelleto, et Guillermus domus eiusdem fuit interfectus anno M.CC.LXXVII. 

Raimundo 1290.

El necrologio menciona estos Raimundos, apellidando a uno de ellos de Briz. (Bricii). 

Bartolomé de Castelloli 1327. 1343.

El necrologio: III. Kal. Maii. Ob. Fr. Bartholomeus de Castro eulino, qui fuit monachus S. Benedicti (de Bages) et abbas istius monasterii: fecit multa bona: anno M.CCC.XLIII.

Bernardo de Castelloli, electo en 1347. Cuya elección confirmó Hugo, obispo de Vique.

Andrés 1381.

Pedro Andrés 1399.

El necrologio: XIIII. Kal. Octob. Ob. ora vesperorum rev. D. Fr. Petrus Andreas abbas istius monasterii, qui huic monasterio multa bona fecit: anno à Nativ. Dñi. M.CCC.XC.IX.

Berenguer March, electo en 1399.

Conjeturo que aquí cesó la serie de estos abades, con la introducción de ellos en el monasterio próximo de Santa María en el año 1410, cuyo engrandecimiento debió influir mucho en la decadencia del nuestro.

Volvamos ahora a ver lo que decíamos del abad Cesario, digo de haber sido arzobispo de Tarragona. Es constante que los obispos de Cataluña posteriores a la invasión de los árabes, y en los cuatro siglos de cautiverio de su metrópoli Tarragona, reconocieron por metropolitano al Narbonense. En esta época tal cual vez sucedió que algunos o resentidos de esta dominación extranjera, o por ambición, o por la perturbación y revueltas de aquellos tiempos, se proclamaron legítima o ilegítimamente arzobispos de Tarragona. Del primer modo lo fueron con autoridad del papa los obispos de Vique Atón en el siglo X y Berenguer Rosanes a fines del XI. Mas entre los no reconocidos por la provincia se cuenta nuestro Cesario, a quien se le dio este título y cargo en un concilio de Compostela, celebrado según se supone en el año 938. El P. M. Flórez (Esp. sag. tom. XIX. pág. 159) corrige esta fecha atrasando el suceso hacia el año 962, y se inclina a creer que el Cesario arzobispo es persona distinta del abad de Santa Cecilia. Masdeu, pasando muy adelante como tiene de costumbre, niega la existencia del concilio, del nombramiento de Cesario, y también la de su persona. El necrologio citado de Santa Cecilia dice como ya vimos que Cesario fue arzobispo antes de ser abad. Lo mismo da a entender el privilegio que cité del conde Berenguer a favor de Ripoll y su abad Oliva del año 1023, donde se lee que el conde Suñer y su esposa Richildis dieron el monasterio de Santa Cecilia y sus bienes a Cesario, qui profitebatur se archiepiscopum Tarraconensem esse; y habiéndose verificado esa donación de Suñer en el año 942 antes de la fundación o restauración de la casa, es claro que da a entender que Cesario era ya arzobispo antes de ser abad. Mucho hay que escardar aquí. Sin embargo salimos de este embrollo y pronto y con felicidad, con la simple narración y extracto de los documentos que me han venido a mano, que por ser originales y coetáneos y fuera de toda excepción, valen más que todo el pirronismo de Masdeu, y que las conjeturas del sabio M. Flórez, y las equivocaciones de los MSS. posteriores. Son las siguientes.

1.a Escritura de cambio de Virgilia, llamada Druda, con el monasterio de Santa Cecilia, al cual y a Cesario abba sive archiepiscopus da un alodio en Saltellas. Su fecha: actum XV. Kal. Maii armo VI. regnante Leutario rege, que es el de 959. 

2.a Cesario archipresul y abad de Santa Cecilia junto con sus monjes Barone 

sacer, Galindo mon. Ferrucius mon. Sensudas mon. Geldemirus mon. Ariolo mon. Barone mon., establecen a Comemiro y a su mujer Speciosa un alodio en el castillo de Bonefacio, llamado de la Guardia. Actum V. Kal. Ianuarii anno XX. regnante Leutario rege. Firma original: Cesarius archipresul abba Sancta Cecilia. Es del año 973.

3.a VIII. Idus Aprilis anno XXV. regnante Leutarius rex. Geldemiro sacer da a Santa Cecilia sub manu archipresul Dei gratiâ Domno Cesarius una heredad en el término de castro Gelida: es año 978. 

4.a IIII. nonas Febr. anno XXVII. regnante Leutario rege. Cesarius archipresul, junto con los monjes de Santa Cecilia, vendió a Dadelevo, presbítero, unas tierras junto a Manresa, en el Brugo (burgo) que dicen Pugo. Firma: Cesarius qui propter egritudinem corporis non possum scribere, et digito firmo +. Es del año 980. 

De estas cuatro escrituras que he visto originales en el archivo de Santa María de Monserrate, se infiere con claridad: 1.° que real y verdaderamente Cesario se tuvo por arzobispo, y que por tal le reconocieron sus monjes y las personas con quienes contrataba: 2.° que era una misma persona el Cesario, abad de Santa Cecilia, y el llamado arzobispo de Tarragona; y 3.° que su ordenación en arzobispo es muy anterior al 962, puesto que ya en 959 le hallamos adornado con este título. Y ¿qué época señalaremos a este suceso? Diré lo que resulta de todos los documentos citados. En el año 942 Cesario era solamente presbítero, cuando su prima Druda le hizo donación del castillo Marró. También lo era en 945, cuando Jorge, obispo de Vique, confirmó la fundación de su monasterio; y cuando el obispo sucesor Wadamiro le dio en 957 la regla de S. Benito, y consagró su iglesia de Santa Cecilia. En estas escrituras no se da a Cesario otro dictado que el de abad. 

Y ¿quién podrá creer que si fuese ya entonces y se tuviese por arzobispo, se sujetase a un sufragáneo suyo hasta mendigar de él la consagración de su iglesia y la confirmación de sus bienes? Ni ¿cómo el de Vique ejercería su jurisdicción ordinaria sobre su metropolitano, si lo reconocía como tal? y si no lo reconocía ¿cómo dispensaba estos favores y beneficios pastorales a quien se arrogaba una jurisdicción que no le competía, causando con su pretensión tan graves escándalos en la provincia? Queda pues demostrado que en el año 957 Cesario no era todavía arzobispo, cuando ya muchos años que era abad; porque a serlo, ni se omitiera en las escrituras este dictado, como no se omite en las posteriores, ni el obispo de Vique hubiera tenido tanta consideración con un intruso. Mas como indubitablemente y por escrituras originales nos consta que ya se intitulaba arzobispo en el año 959 (VI del rey Lotario) es imposible no fijar la época de su ordenación buena o mala en el año 958; y acaso es este el error que tiene la carta de Cesario al papa Juan, cuando dice que su provisión fue en 938, época notoriamente equivocada, como demostró el P. Flórez. Yo opino pues por lo dicho, que nombrado Cesario arzobispo de Tarragona en el año 958 por el concilio Compostelano, y viniendo a su provincia, comenzó a experimentar la resistencia que indica de los cuatro obispos de Cataluña mencionados en su carta, la cual dirigió en los años inmediatos al papa Juan, que lo fue hasta el 963. A este periodo de cinco años en que se verifica la coexistencia del papa con los cuatro obispos, pertenece la famosa carta de Cesario. Es verdad que en ella no se intitula abad; mas esta omisión no prevalece contra tantos testimonios auténticos de que lo era. Por último se sabe que hasta su muerte conservó el dictado de arzobispo, aun cuando no era reconocido por ninguno de los prelados que él quisiera fuesen sus sufragáneos. Esto he hallado con que ilustrar esta especie. A Dios; y me paso a la vecina Manresa, y al monasterio de Bages

lunes, 15 de agosto de 2022

Carta LXIX. La parroquia de Cervera, antes sujeta a Ripoll; mas no fue monasterio de Benedictinos.

Carta LXIX.

La parroquia de Cervera, antes sujeta a Ripoll; mas no fue monasterio de Benedictinos. Su titular, fábrica de tu templo, inscripciones, arquitectos, torre de campanas, consagración de su altar mayor. Priorato de S. Pedro: monasterio doble de los Hospitalarios: conventos antiguos y modernos, sus reliquias, códices etc. Noticias del lignum crucis, que llaman el sant misteri.  

Mi querido hermano: La primera memoria que nos queda de la iglesia parroquial de Cervera va junta con la noticia de estar sujeta al monasterio de Ripoll. Es verosímil que el autor de esta sujeción fuese Guillermo Raimundo de Cervera; así como lo fue de la de otra iglesia intitulada de S. Pedro, de que hablaré después; el cual junto con su mujer Arsendis la dio a aquella casa en el año 1081. Lo cierto es que diez y seis años después expidió el papa Urbano II la bula confirmatoria de todas las posesiones de Ripoll (Marca Hisp. apend. n. CCCXIV.) y entre ellas pone: In castro Cervariae ecclesiam Sancti Martini. Y que esta iglesia fuese la parroquial intitulada ahora de Santa María, dícelo el monje de Ripoll que compuso en 1147 la historia de aquel monasterio (ibid. n. CCCCIV.) donde entre las donaciones confirmadas por el papa Urbano, la cuenta con estas palabras: In castro Cervariae PARROCHIAM Sancti Martini, quae NUNC EST Mariae. De donde debe inferirse que la jurisdicción que el abad de Ripoll tenía en esta parroquia, en virtud de la cual consta que nombraba el párroco, los cuatro domeros y el sacrista, y que percibía de aquí pingües rentas, no le vino como algunos creen de haberle dado la otra iglesia de S. Pedro, sino esta de Santa María. Sobre este derecho de presentación comenzaron a hacerse varias concordias con el obispo de Vique desde el año 1284: y como viste en el episcopologio de aquella iglesia aún duraba esta sujeción en 1406, cuando el obispo Diego de Heredia y Raimundo abad de aquella casa, aprobaron de consuno las constituciones que entonces se hicieron para este clero, las cuales existen en el archivo de aquel monasterio. Así es que el Hugo cardenal, que suena rector de Santa María de Cervera en varias escrituras de acá de los años 1345 hasta 1361, y en cuyo nombre regentaba esta parroquia Bernardo de Ulugia, obtuvo el curato por presentación del abad de Ripoll. Esta sujeción de la parroquia a aquel prelado, se confirma con la tradición vulgar, la cual llega hasta creer que antes hubo en ella monasterio de benedictinos. Y para prueba alegan el hallazgo de algunos esqueletos de los enterrados con cogulla, la existencia de un libro coral de aquella orden, de que aún se sirve este clero, la de un altar de S. Benito y de un cuadro del bautismo de Cristo en el Jordán, donde los que lo vieron dicen que había retratado un sacerdote con hábito benedictino. Tan pocas cosas han bastado para acreditar y radicar una opinión contra la verdad de la historia; como si todas esas reliquias de monacato no pudiesen tener otro origen. Y yo lo hallo no más que en la sujeción sobredicha, y en la coexistencia del priorato de S. Pedro extramuros. Porque ¿quién extrañará que se introdujera acá la devoción al patriarca S. Benito, cuyos hijos eran los patronos de la iglesia? Y esta devoción pudo hacer que muchos se enterrasen con su hábito; o digamos que esos cadáveres pudieron ser de los monjes de S. Pedro, a los cuales el clero cediese su sepultura, como hoy día lo está ejecutando con los religiosos de Monserrate que mueren en la granja de los Condales, que aquel monasterio posee en el territorio de esta ciudad. El libro y los cuadros que dije pudo adquirirlos el clero en 1450 cuando el prior de S. Pedro Fr. Bartolomé Benet vendió varios de estos muebles, según consta de un memorial de quejas que acerca de esto se dio ese año al consejo general, el cual he visto en el archivo de la ciudad. Estas conjeturas pesan tanto por lo menos como las en que se funda aquella tradición. Y no es menester andar ahora examinando pruebas. La historia dice que la parroquia estuvo sujeta a la jurisdicción de Ripoll, y no más: y que aquel monasterio no tenía aquí más casa que la de S. Pedro extramuros. 

Vengamos otra vez al titular. Ya dije que en el siglo XI era S. Martín, y en el año 1147 era ya el de Santa María. Tiempo era este en que ya se comenzó a construir el templo actual, como se dirá; de manera que tengo para mí que el primer título fue solamente del templo antiguo. En memoria de lo cual todavía se conserva sobre la puerta de la iglesia que da al cementerio una imagen de relieve de S. Martín a caballo, y en ademán de partir su capa con el pobre. El citado señor marqués de Capmany conjetura que la mudanza del titular pudo nacer de que para el templo actual se tomó en el siglo XII una capilla contigua, donde se veneraba una imagen de nuestra Señora llamada de las Sabinas, por las muchas que producía el colladito pequeño donde estaba. Imagen que todavía se guarda, y tiene todas las señas de antigüedad que vemos en las de Ripoll, Monserrate &c. 

Como quiera que sucediese esta mudanza, lo cierto es que el templo se fue construyendo lentamente desde el siglo XII hasta mucho después del XIV. A fines del cual hay varias resoluciones del consejo general aplicando algunos fondos para su conclusión. En ella entendía aún en 1403 el arquitecto Pedro Perull, vecino de Monblanc, el cual tomó a su cargo algunas de sus bóvedas por precio de 4 (símbolo) mil florines. Concluyó toda la obra el maestro Juan Barrufat en 1487, cuya visura mandó hacer el consejo general en resolución del día 5 de Marzo de ese año, y juntamente que se celebrase una solemne procesión de gracias. En las capillas se hallan algunos sepulcros de sus respectivos patronos con inscripciones; una de las cuales copiaré aquí para muestra, y por la gracia que me hizo la manía de su autor en conservar la consonancia. Está en la capilla de S. Martín, hoy de S. Isidro, y dice de esta manera: 

Tú hom, quem guardes á mí, 

Hom era axi com tú, e morí; 

E tú morás, e seras axi com mí. 

Di I. pater noster per anima de mí 

Ramon Sera, qui iach ací 

En la capela mia de Sent Martí, 

E desta present vida lo dia de Tots Sants 

lan M.CCC.LXXX dos pasí. 

Fe bones obres, e faras bona fi, 

E nostre Seyor Deus perdonarnos a nostres 

pecats á tú e mí. Amen. 


Otro letrero hay al lado de la capilla de nuestra Señora de Monserrate, en el pedestal de una estatua de S. Miguel, que dice: Fuy fet el mes Desgost del an de M.CCC.LX. e III. Lo cual se refiere sin duda a aquella parte de edificio, no a la estatua. En el presbiterio, al lado del evangelio, se halla en el pavimento el entierro del obispo de Urgel D. Pedro de Luna, donde entre algunas roturas se lee: 

Anno M.CCC.LXX. vicesima... decessit nobilis Petrus de Luna... doctor, episcopus Urgellensis, et in crastin... sepultus... (a: En la renovación del templo que según me avisan se está haciendo ahora, levantada la losa sobredicha, no se ha encontrado rastro de huesos ni de sepulcro.) 

La torre de las campanas es hermosa y bien construida. Concluyose hacia el año 1431 por el arquitecto Pedro de Vall-llebrera, maestro de la villa. En 1377 se hallaba ya en estado de poderse colocar en ella el seny mayor, llamado Tibaud (Teobaldo) el cual resolvió el consejo en 1403 que no se tocase por el funeral de ninguna persona que no fuese paher, oficial real u obispo. Esta campana ya no existe. En su lugar se fundió otra pocos años después, cuya inscripción he leído por mí mismo con no pequeño riesgo, en que aseguro que no me volveré a poner, aunque se ignore la alcurnia de todas las campanas del mundo. Dice así: Ihs. Mateus de Ulmo magister cimbalorum ville Cervariae me fecit anno a nativitate domini millesimo quadringentesimo vigesimo quarto. Si ergo me queritis, sinite os habire. Vense algunos escuditos de la villa y del artífice. Sin peligro leí el letrero de otra campana llamada la Carranca, que dice: + Barbara nos serva, Christi sanctissima serva. Christus, Ave Maria gratiâ &c. En otra dicha la Onzena, se lee: Iesus autem transiens per medium illorum ibat. En la cuarta que queda no hay cosa notable. Es singular la armonía de estas cuatro campanas, cuyo tono es exactísimo subiendo desde E hasta A. ¿Entiendes lo que digo? de palabra no sé explicarlo mejor. El altar mayor de la iglesia se consagró en 1358. A lo menos del consejo general de 5 de Marzo de ese año consta que se mandó pagar un paño blanco fabricado para esa solemnidad, y que costó 90 sueldos poco más o menos. Consérvase el ara, que es una pieza enorme de piedra común algo cenicienta, y tiene mas de 20 palmos de larga, 8 de ancha y 2 de espesor. El retablo es posterior, de varios cuerpos de buen gusto, al modo de los del tiempo de Carlos V. 

El archivo no contiene grandes antiguallas. Sin embargo no fue perdido el trabajo de examinarlo. Quedan memorias de obispos auxiliares desconocidos, y algunas tocantes a los de Vique, de cuya diócesi era esta iglesia, y otras cosillas que quedan ahora por decir, y saldrán a su tiempo. Un misal hay también propio de dicha diócesi MS. en el siglo XIV; del cual formé varios extractos y apuntes, y va el adjunto para muestra (a: Apend. n. I). 

Entre las cosas sujetas por Urbano II al monasterio de Ripoll en la bula de 1097 se lee:  capellam S. Nicholai. No tengo a mano que decir de esta capilla, que debía estar separada de la de S. Martín. Lo que sé es que en 1319 se erigió en honor de S. Nicolás de Bari una cofradía compuesta de solos los individuos del clero, en la cual los años siguientes fueron admitidos los seglares. Hay de dicho santo obispo un dedo, el cual en 1432 fue cedido por el consejo general a dicha cofradía, con tal que le labrasen un brazo de plata, y que no pudiesen extraer esta reliquia de la  villa. La otra iglesia que el papa dio a Ripoll es la que dije de S. Pedro, sita extramuros de Cervera, de la cual queda una pequeña rotunda de paredes gruesas, y con hartos indicios de ser la iglesia del siglo XI, aunque ciertamente está desfigurada con adornos posteriores. El vulgo la llama Sant Pere el Gros. Diéronla a aquel monasterio y a Bernardo su primer abad marsellés, Guillermo Raimundo de Cervera y su mujer Arsendis, cediéndole también el cementerio de 30 pasos, secundum quod illud ordinavit Amatus Ellorensis episcopus, romane sedis legatus. Esto dice la escritura que vi en aquella abadía, fecha a III de las calendas de Octubre del año XXII del rey Felipe, 1081 de Cristo. Tomóla el monasterio como su cellula, y ocho años después del que digo habitaban ya aquí los monjes Fredolo, Guillermo, Bernardo y Pedro, a los cuales una señora llamada Ilia dio una viña, como consta de la escritura que vi original (ibidem). Hizo también mención de esta casa el conde R. Berenguer III de Barcelona en su testamento de 1131 (Marca Hisp. col. 1272). Y ya que hicimos mención de este monasterio, continuaré la noticia de los demás de esta villa. El que entre ellos merece particular atención es el que tenían ya los hospitalarios de Jerusalén en el siglo XII, cuyas memorias comienzan desde el año 1174. Muy poco después en 1191 comparece como monasterio doble, cuando fue admitida por religiosa de la misma casa Ermesendis de Biosca. Más claramente consta esto de una escritura de 17 de Agosto del año 1245, cuyo extracto he visto hecho por el infatigable premonstratense D. Jaime Pascual, sin que se sepa dónde halló el original. Se reduce a que Fr. Geraldo Amich, lugar-teniente del Castellán de Amposta, de acuerdo con Fr. Guillén de Jorba, comanador (comendador) de S. Juan de Cervera, y con aprobación del capítulo general celebrado en Huesca, dio a Marquesa de Çaguardia, viuda del noble Guillermo de Çaguardia, la sobredicha casa de S. Juan cum tota baiulia ipsius domus, para que de sus réditos diese el sustento fratribus, donatis, et sororibus nostris in ipsa baiulia commorantibus, quos et quas vos volueritis retinere ad servitium vestrum, et domus praedictae, dándole además facultad para expeler fratres, donatos, et sorores que le pareciese, y con la condición de tener consigo sex dominas sorores de ordine Hospitalis. Concluye que dicha señora, tamquam provida et discreta commendatrix (comendatriz, comendadora), cuide de todo junto con el comendador actual. En el año 1248 las siete religiosas que aquí había, es a saber: Marquesa Çaguardia, comendadora, Geralda Çaguardia, Ermesendis de Castellnou, Marquesa de Rajadell, Ermesendis d'Odena, Elicsendis de Alentorn y Ermesendis de Offegat, prometieron la encomienda, muerta la comendadora, a su hija Geralda Çaguardia. Poco permanecieron aquí. Las dos madre e hija acudieron dos años después en 1250 al capítulo general (ge- salta página + ral) de Huesca, pidiendo la fundación del convento de Alguaire, que ya tenía preceptor. Concediola el capítulo, y pasaron allá las dos con las otras religiosas de Cervera, cuya casa quedó con solos los religiosos. Sin embargo de esta traslación, y de haber confirmado la nueva casa de Alguaire el papa Clemente IV en 1264, la Marquesa conservó algunos años el título de commendatrix de Cervaria et de Alguayre, o al revés.

Otro monasterio había de Cistercienses, dependiente del de Santas Cruces, del cual he visto en los libros del consejo general de 1405 que se mandó reparar para que pudiesen celebrarse en él los oficios divinos.

Otra encomienda había aquí de la orden de S. Antonio, cuya iglesia se conserva, y en ella la inscripción siguiente: Anno domini M.CCC.LXX.IIII. in ecclesia Santi Antoni villae Cervariae reverendus pater dñus frater Franciscus Dei gratiâ episcopus Cimaviensis, fratre Guillermo Baroni comendatore existente, altare B. Virginis Mariae, et B. Antoni, et altare Virginis Mariae desperanse, necnon altaria beatorum Georgii (Jorge, Jordi, Giorgio, George, etc), Luciae, Marchi, Lucae, Mariae Magdalenae, Victoriae, et ciminterium, diebus VI.VII...X... consecravit. De Santa Victoria la de Córdoba poseen allí mismo la cabeza. En lo alto del coro cerca de la bóveda se lee en una piedra: Petrus... dona me fecit fieri.

El convento de mi orden se fundó a principios del siglo XIV en el mismo sitio que hoy ocupa, pero en mayor profundidad. Consérvase todavía el templo primitivo, sobre el cual entrado el siglo siguiente se construyó el actual con los claustros que son de bastante buen gusto, y están llenos de urnas sepulcrales sin inscripción alguna. Habitó por algunos días en este convento S. Vicente Ferrer, convidado para predicar en esta villa por sus paheres con cartas que le escribieron a 10 de Junio, 1.° de Agosto, 9 y 27 de Octubre de 1409, las cuales existen en los registros del ayuntamiento (N. E. interesante buscarlas para ver en qué lengua le escribieron). También vivió en él de asiento el célebre Fr. Jaime Gil, natural de Xátiva, maestro del sacro palacio, y autor según se dice del oficio de la Transfiguración en los días del papa Calixto III. Entre otros varones insignes que honran a esta casa, debo hacer mención del S. D. Fr. Domingo Romeu, obispo titular de Utica, del cual cuando no lo esperaba hallé en Gerona varias noticias que pondré aquí. 

Consta de los documentos que allí existen que era natural de Cervera, hijo de Antonio Romeu, notario: y que después de haber sido muchos años lector de teología de aquella catedral, y prior de su convento en la misma ciudad, fue hecho obispo en 1544. Por lo menos en las actas capitulares de ese año se lee lo siguiente: “Die iovis XIX Iunii 1544. R.mus D. episcopus Uticensis Fr. Dominicus Romeu, magnus theologus, de ordine praedicatorum, qui multos annos verbum Dei in hac urbe evangelizavit, octavo die Corporis Xpi fecit processionem vestibus episcopalibus et mitra ornatus. Sit ad laudem altissimi, et ad multos et iocundus annos; quia hic dies primus, quo ipse incepit officium pastorale exercere." 

En 1559 fundó en la misma catedral sermón para todos los domingos del año, con limosna de seis sueldos. Permaneció siempre en Gerona, donde murió a 5 de Enero de 1563 en la casa llamada del arcedianato mayor. La nota del registro de la curia de ese año le llama sufragáneo de Gerona, con no pequeña impropiedad de la palabra, habiendo sido no más que auxiliar con el título in partibus. Obtuvo en encomienda el priorato de S. Pedro de Cercada desde el año 1551 hasta su muerte. 

Volviendo a lo que estábamos del convento de dominicos de Cervera, en su biblioteca vi buenos libros castellanos, y una edición de Virgilio con los comentarios de Servio Honorato, Venetus, dice, impressa per Antonium Bartolamei impressorum discipulum M. CCCC.LXXXVI, mense Octobris. Es un volumen fol. muy bien conservado. En el altar mayor de la iglesia se venera gran parte del cuerpo de S. Felipe presbítero y M., traído desde Cáller en Cerdeña a instancias de Don Juan Pablo Grau y Montfalcon (Montfalcón, monte halcón, Montfalco, Montfalcó, Montfaucon, etc), el cual pensó con esta dádiva ennoblecer la capilla que sus mayores ya tenían en este templo. El arzobispo de aquella iglesia extrajo estas reliquias de la subterránea de S. Lucífero (N. E. un santo con nombre diabólico), que está situada prope basilicam constantinianam S. Saturnini M. extra muros praesentis civitatis (Cáller). Así lo expresó él mismo en la auténtica fecha a 3 de Enero de 1629, la cual he visto original guardada en la urna de las reliquias que es magnífica, y lo que queda del cuerpo son huesos hechos trozos, y poco menos que desmenuzados. Algún crítico ha querido decir que no es este S. Felipe M., sino San Hipólito; pero además de la autenticidad del instrumento citado, su fiesta se celebra a 19 de Noviembre, día en que el martirologio hace de él memoria, aunque supone la traslación de su cuerpo desde Cáller, donde padeció, a Roma.

El convento de PP. Franciscos observantes está tenido en el vulgo por fundación de su santo patriarca; y esa antigüedad le suponía el rey D. Fernando el Católico, cuando por estar arruinada la casa con las guerras del príncipe Carlos de Viana (N. E. ver levantamiento y guerra de Cataluña contra Juan II de Aragón, padre de Carlos, primogénito, y de Fernando), pidió licencia en 1497 al papa Alejandro VI para reedificarla, alegándose en las preces y suponiéndose en la licencia dicha tradición. Yo tengo por cierto lo que dice Wadingo analista de aquella orden, y también P. de Marca (M. Hisp. col. 530), que no se fundó hasta 19 años después de la muerte del patriarca, en el de 1245, en el cual el rey D. Jaime I hizo a la nueva casa donación de un huerto. Los de aquella tradición alegan una ápoca (primera a con tilde, apoca, apocha) o recibo de 96 lib. 2 sueld. 4 din. (libras, sueldos, dineros; lliures, sous, diners, denarios, etc) ante Juan Montaner, notario de Cervera, firmó Juan Benphet albañil, confesando haber recibido dicha cantidad de Juan de Gelabert, señor de Tudela y caslano (castellano, castlán, castlá o castlà, castellán, etc) de la villa de Ager, uno de los obreros de la fábrica de dicho convento, cuya escritura está fecha en 1226; de donde infieren que en ese año estaba ya concluida la fábrica, y que por consiguiente es del tiempo de S. Francisco. 

Mas habiendo buscado con curiosidad este documento, lo hallé en el archivo de la misma casa (let. DD. n. 26), y visto por mis ojos y por los de los que me acompañaban, encontramos que no es como dicen de 1226 sino de 1526: tiempo en que hay varias memorias del notario Juan Montaner, y algunas verás otro día cuando se hable del Sant Misteri. Como ya dije se reedificó la casa en el mismo sitio que la antigua, no ya para los claustrales que antes la ocupaban, sino para los observantes que hoy día permanecen en ella. Los claustrales viendo la casa arruinada por las guerras sobredichas, lograron hacia el año 1465 que en lugar de ella se les diese sitio para edificar otra dentro de la villa, junto al hospital llamado de Castell-tort (como salta linea después del guión : Castelltort). Allí levantaron un magnífico edificio, cuya iglesia consagró dentro de poco Gonzalo, obispo Auguriense, es a saber, día II de Agosto de 1468, con facultad que para ello le dio el metropolitano D. Pedro de Cardona, encargado del gobierno de la diócesi de Vique, cuyo obispo y capítulo como fautores de la rebelión contra el rey D. Juan II, estaban inhibidos por el papa (N. E. los deputats del General de Barchinona fueron los que manejaron todo el cotarro, véanse muchas cartas en la colección de los Bofarull respectiva al levantamiento y guerra). El día siguiente al de la consagración de la iglesia bendijo el mismo obispo el sitio destinado para construir los claustros. Un siglo permanecieron allí los claustrales, hasta que suprimidos hacia el año 1567, veinte años después fue cedida toda la casa a los PP. de S. Francisco de Paula, que allí permanecen. 

Creí no tener hoy lugar para hablarte del Sant Misteri; pero lo hay, y no quiero dejarlo para el correo siguiente. Llaman así a uno de aquellos portentos con que sabe Dios de tiempo en tiempo dispertar (despertar, se encuentra mucho en todos los tomos, no sólo en dispierta fierro) la fe de los buenos, para que de ellos no se apodere la incredulidad de los malos. Fue así que en el año 1540 un presbítero llamado Jaime Albesa (como mi amigo de Fuentespalda, Fondespala, hijo de Jeremías, del que lleva el mote), queriendo dar al cura del lugar de Tarrós, diócesi de Urgel, parte del lignum crucis que él había adquirido de un soldado que se halló en el saco de Roma (saqueo), y depositado en esta parroquial de Cervera, no pudiendo partirlo con un cuchillo, y probando por último con los dedos, se desprendieron algunas gotas de sangre sobre un papel que quedó teñido de ellas. Fue esto a 6 de Febrero de dicho año: y a otro día se dio cuenta de todo al consejo general de la ciudad, cuya copia va para más cumplida noticia del hecho, con algunas otras resoluciones posteriores sobre lo mismo (a: Apend. n. II). Recibiose además información jurídica de todo, cuyos procesos se guardan en archivo particular. Si todos los sucesos extraordinarios que de esta clase se cuentan en otros lugares, tuviesen como este documentos coetáneos y originales en que poderse apoyar, cierto no tendrían tanta cabida las dudas y mucho menos la burla de los que no los creen, teniéndolos por invención muy posterior a la época que se les atribuye. Este Santo Misterio es aquí venerado con adoración de latría, como la Santa Eucaristía; sobre lo cual me acuerdo que el dominicano catalán Fr. Bernardo Ribera en su Echo fidei (obra que escribió estando en Rusia, y cuyas palabras no puedo copiar ahora) hace una censura teológica poco favorable. El relicario de plata es precioso y de tres palmos de altura, regalado a la iglesia por la familia de Copons de la Manresana; está adornado de mucha pedrería y de varias sortijas y medallones y cadenas sueltas. En lo más alto de él están los tres pequeños fragmentos del lignum; en el cuerpo por la una parte se ve el cuchillo con que quisieron cortarlo, y por la otra el papel teñido de la sangre que destiló. Hácese anualmente solemne fiesta autorizada por la sede apostólica y por los obispos diocesanos; y aun se ha solicitado rezo propio, que he visto MS. con los himnos que se rezan en la diócesi de Valencia para la fiesta de la sangre de Cristo; pero esto no se pudo lograr. Tiene esta reliquia su capilla particular, y en el día se está construyendo en ella un magnífico altar de varios mármoles. En honor suyo se fundó una cofradía, que se agregó a la antigua que dije de S. Nicolás. Además de este trozo pequeño de la cruz del Señor, poseía otro esta misma iglesia desde el año 1415 por dádiva de Francisco Daltillo, ciudadano de Barcelona, como consta de los libros manuales del consejo general del día 27 de Marzo de ese año. Nada más. A Dios.

jueves, 26 de enero de 2023

CARTA CXXI. Adiciones, ilustraciones, publicado, padre maestro Flórez, iglesia de Barcelona

CARTA CXXI.

Adiciones e ilustraciones a lo publicado por el padre maestro Flórez sobre el estado antiguo de esta iglesia de Barcelona hasta entrado el siglo XII, y sus Obispos Wilara, Guislaberto, Fulco o Folch, y San Olaguer. 

Mi querido hermano: Como el padre maestro Flórez disfrutó completamente de los archivos de esta ciudad, y posteriormente recibió otras muchas noticias que le comunicó el padre Caresmar, pudo tratar con mucha exactitud y casi completar la historia del estado antiguo de esta iglesia de Barcelona hasta la muerte de su Obispo San Olaguer. Mas esta clase de investigaciones nunca agotan todo su objeto, y siempre dejan a los que vienen después algo que descubrir y añadir. Esto me ha sucedido a mí particularmente, habiendo podido examinar los archivos de otras catedrales y monasterios, con cuya historia tiene conexión la de esta iglesia. Que muy cierto y averiguado es que sin el auxilio de archivos ajenos no se puede completar la historia de cada iglesia y monasterio. Por esta razón haré aquí un breve apunte de las adiciones e ilustraciones que pueden hacerse a lo que publicó aquel sabio escritor, para que sirvan cuando se haga una segunda edición de su obra.

En primer lugar advierto que el Concilio tenido en esta iglesia el año 906 ha sido impugnado después de la muerte del padre Flórez por el ex-jesuita Masdeu como apócrifo y fingido por los Franceses por probar la supuesta sujeción de nuestras iglesias catalanas a la de Narbona. En el tomo de mi Viaje a Vique queda demostrado hasta la última evidencia la verdad de esta sujeción metropolítica todo el tiempo que duró el cautiverio de Tarragona, que fue el de cuatro siglos. Allí mismo copié y publiqué uno de los documentos más claros de ello, que es el concilio de que hablamos, en el cual Idalcario, Obispo de Vique, se quejó de que el Arzobispo de Narbona al tiempo de consagrarle le impuso el censo anual de una libra de plata. ¿Qué valen todas las cavilaciones de Masdeu para probar que este concilio es apócrifo? En el archivo de aquella catedral están sus actas originales con las subscripciones de los Obispos, a cuya vista se disipa el nuevo pirronismo de los infatuados en ciertas y ciertas manías

Wilara. Dei Obispo Wilara no conoció el padre Flórez otras memorias que las que alcanzan al año 950. Débese añadir que vivía aún en 955, a cuyo año pertenece una escritura original que he visto en Monserrate, fecha VI. kal. januarii, anno II. regnante Leutario Regem. Su exordio dice: 

In nomine Domini Borrellum et Mironem uterque fratres et Marchiones Comes et Owillara Pontifex. Es una donación al monasterio de Santa Cecilia de Monserrate de varios alodios en Amendolelles, dados ya por la Condesa Richildis, cuyos albaceas eran los dos Condes y el Obispo. Estas pocas palabras inducen grande alteración en la cronología de los Condes de Barcelona, pues vemos vivo en 955 a Mirón, que todos suponen muerto en 950. Item Borrell, su hermano, no sé si es tan conocido. También vivía en 957, año III del Rey Lotario, cuando pasó a la iglesia de Vique, según disponían los cánones, a asistir al Obispo Wadamiro en su última enfermedad, darle sepultura, hacer el inventario de los bienes de la iglesia, visitarla en su vacante y cuidar de la elección del sucesor que hacía el clero. Todo esto consta de la escritura original que se copió y publicó en el mismo tomo de Vique. 

Guislaberto. A las noticias de este Prelado hay que añadir las siguientes: 

1.a Este Guislaberto, hijo de los Vizcondes Odolardo y Richildis, era ya levita el año 1005. En el archivo episcopal de Solsona (tit. Panadés) he visto una escritura original de venta que hizo el padre a la madre de ciertas tierras. Ego Odolardus (dice) gratia Dei Vices Comite vinditor sum tibi uxori mea Richilde Vices Comitissa: expresa las tierras y continúa: qui mihi advenit de genitore meo (sin nombrarlo). Et est haec omnia in comitatum Barchinonensem infra termine de castro Fontanedo, in loco que nuncupant Frexano … in propter precium pesas XV. in rem valentem … Facta vinditione nonas febr., anno X. regnante Roberto Rege. Este año es de 1005; sigue la firma original del Vizconde, y luego otra original Guislibertus levita, que como hijo autorizaba aquel contrato doméstico. Era pues levita ese año 1005.

Flórez con Diago y otros suponen que nuestro Obispo había sido casado, y que le vivía aún su mujer después de ser Obispo. No sé componer con esto el grado de levita y de canónigo, a que subió siendo aún tan joven que ya lo obtenía treinta años antes de ser elevado a la Silla episcopal.

2.a He dicho que era hijo de estos Vizcondes. Pruébalo otra escritura que vi allí mismo original, y es la donación que su madre le hizo de todo lo que había comprado de su marido en la escritura anterior. Empieza así: Ego Richillis gratia Dei Vice Comitissa donatrice sum tibi filio meo karissimo domno Guisliberto Episcopo … su fecha es II. non. martii, anno X. regni Henrici Regis, que corresponde al año 1041, en que ya era Obispo. Este alodio, ya propio suyo, lo vendió él después a Gondebalo y su mujer Ermessindis III. idus septembris, anno XVI, regni Henrici Regis (1046), in propter precium septuaginta quinque uncias auri in rem valentem. También está allí mismo original esta escritura, en la que firma igualmente Udalardus Vices Comes, mas no Richillis.

3.a Más importante que todo esto es la memoria cierta que nos queda de la consagración de este Obispo, verificada en el monasterio de San Pedro de Fronteña (hoy llamado de la Portella) el año 1035 a 21 de septiembre por el Arzobispo de Narbona Wifredo, San Ermengol, Obispo de Urgel, y Wifredo de Carcasona. Da razón de esto una escritura, preciosa por muchos respetos, que se conserva original en el archivo de aquella casa, donde la vi y copié con tanto gusto como cuidado. Pondré aquí su exordio, que es lo que basta para lo de ahora. Dice así: 

Anno Incarnationis Dominice XXXV. post millesimum, era M.LXXIII. indictione III. epacta XX. XI. kal. octobris, anno V. regni Aienrici Regis, 

convenerunt in unum in Dei Omnipotentis nomine Wifredus Sancte Narbonensis ecclesie Archiepiscopus, ac nobilissimus Antestis Ermengaudus, necne Guifredus Episcopus Carcasonensis, ut consecraret Episcopum Barchinonensem, nomine Guilabertum, in cenobio Sancti Petri Frontenianensis, et consecraverunt eandem ecclesiam in honore Domini nostri Jhu. Xpi., et Beati Petri Apostolorum Principis, etc. La admirable consonancia de todas las épocas de cómputo que acota la escritura, y las firmas originales, no sólo de los tres nombrados, sino las de todos los Obispos que se hallaron en el concilio inmediato de Narbona, a donde, como en ella misma se dice, fue llevada para que todos confirmasen las donaciones hechas a este monasterio, y la cofradía que el diocesano San Ermengol erigió en él el mismo día de la consagración del templo; todo esto, digo, hace mirar a este instrumento como uno de los más solemnes y respetables que nos ha conservado la antigüedad. Ya se publicará entero cuando se trate de aquel monasterio. Entre tanto baste lo dicho para fijar la época del pontificado de Guislaberto, Obispo de Barcelona.

4.a En el archivo del monasterio de Monserrate he visto un traslado hecho el año 1239 de una escritura, en que nuestro Obispo, dedicando la iglesia de San Miguel, sita en aquel monte, le hace donación, junto con su madre la Vizcondesa, a quien llama Rachel, y su hermano Johannes de ipso mont, de algunas heredades. La fecha del original es XIIII. kal. junii anno XI. regni Henrici Regis (1042) (a: Ap. núm. XLVIII.). Firman en la escritura, además del Obispo y su madre, el padre Udalardus Vice Comes, y Johannes Udelard, y no más. Este Juan, que toma por apellido el nombre del padre, es el hermano del Obispo que antes dije, cuyo nombre ignoró Flórez (tom. 29. pág. 223).

Fulco o Folch, a quien el P. Flórez da muy bien de pontificado desde 1096 hasta 1099.

En el Episcopologio de Urgel queda demostrado que fue hijo de Fulcon y de Guisla, Vizcondes de Cardona, hermano de Raimundo Folch, por cuya muerte heredó el nuestro en 1086 dicho señorío, que conservó hasta la muerte. También queda dicho que fue Arcediano, no de Urgel, sino de San Vicente de Cardona, desde antes de 1068, y que siempre permaneció en aquella iglesia, en la cual introdujo la canónica Agustiniana antes del 1090.

Item: que muerto en 1092 Bernardo Guillem, Obispo de Urgel, fue electo sucesor en discordia con Guillermo Arnal, que siempre estuvo en Urgel, y el nuestro en Cardona, donde hay escrituras originales en que se intitula Obispo Urgelense hasta el año 1095.

Que muerto a fines de este año su competidor Guillermo, debió renunciar Fulco su derecho para que el Capítulo eligiese Obispo, como lo hizo con San Odón. Así hubo lugar para que este Capítulo le eligiese por su Obispo. De cuya prelacía, además de las memorias que publicó Flórez, hay muchas escrituras en el archivo abacial de Cardona, en que juntamente se intitula Episcopus Barchinonensis, y Vice Comes Cardone.

En fin allí copié la nota de su óbito, según está en el Necrologio de Cardona, la cual repetiré aquí. Dice así: IIII. idus decembris Barchinone depositio recolende memoriae Fulchonis, Episcopi eiusdem urbis, atque Vice Comitis Cardonensis, cuius industria, clerici huius loci (Cardona) regularibus sunt documentis edocti quibus et ipse humiliter subiectus, postremo adepto culmine episcopatus, apud prephatam urbem quivit beato fine sepultus anno MXCIX.

De San Olegario diré dos palabras. No puede dudarse, en vista de datos y documentos, que fue canónigo y pavordre de esta iglesia de Barcelona, y después Prelado de ella y de la de Tarragona; que de canónigo de esta iglesia pasó a canónigo Lateranense del monasterio de San Adrián, y que después fue Abad en el de San Rufo de la Provenza. También puede añadirse la extraordinaria integridad y flexibilidad de su sagrado cuerpo. La flexibilidad es notoria, y puede asegurarse por muchas y varias experiencias. No ha mucho que a mi sabio amigo y Chantre de esta iglesia Don Mariano Oliveras de Plana, le fue preciso ponerle al Santo una sortija que le había ofrecido la devoción de un particular; y al colocarla en uno de los dedos asegura que levantó y bajó su brazo y mano, como lo habría hecho en un cuerpo vivo.

Tengo copia de una homilía o como sermón de este Santo, que se encontró pocos años hace en el archivo de la santa iglesia de León, según me han dicho. Ya te la enviaré en otra ocasión, pues ahora anda revuelta entre mis papeles.

A Dios. Barcelona, etc.

lunes, 1 de agosto de 2022

TOMO VII. ÍNDICE DE LAS CARTAS QUE CONTIENE ESTE TOMO.

TOMO VII.

ÍNDICE DE LAS CARTAS QUE CONTIENE ESTE TOMO. 

(Se omiten las páginas. El índice está en la 7 del pdf.)

Carta LI. Continúa el catálogo de los obispos de la iglesia de Vique en su estado moderno.

Carta LII. Concluye el sobredicho catálogo.

Carta LIII. Documentos que pudieran servir para ilustrar la historia de D. Quijote.

Carta LIV. Viaje a Monserrate.

Carta LV. Del monasterio de Santa Cecilia de Monserrate. Memorias de su abad Cesario, y de haber sido reconocido por arzobispo Tarraconense. 

Carta LVI. Noticias de la ciudad de Manresa, y de su iglesia antigua. Época de la canónica Agustiniana en ella. Calidad y catálogo de sus prelados. Descripción de su templo actual, claustro, sepulcros y reliquias. Monasterios de esta ciudad. Memorias de San Ignacio de Loyola. Sucesos portentosos de los siglos XIV y XV. 

Carta LVII. Origen de las rúbricas en las firmas. Uso del latín en las escrituras de los siglos medios. Subscripciones con los nombres latinizados, y en versos leoninos. Uso de los apellidos patronímicos en Cataluña. De la introducción de la lengua castellana en esta provincia.

Carta LVIII. Fundación del monasterio de San Benito de Bages: su sujeción a S. Pedro de Roma, e incorporación con la abadía de S. Ponce de Tomeras. Catálogo de sus abades hasta fines del siglo XVI. Iglesia, claustros, archivo, biblioteca de esta casa. Devastaciones que padeció en diferentes épocas. Posee el cuerpo de S. Valentín M. desde el siglo X. Cual de los santos de este nombre sea el venerado aquí. 

Carta LIX. Viaje al monasterio del Estany.

Apéndice de documentos


ERRATA. 

Página 104 dice Carta LI; léase LII. 

martes, 2 de agosto de 2022

CARTA LII. Concluye el sobredicho catálogo.

CARTA LII. 

Concluye el sobredicho catálogo.

(errata del título corregida) 

Mi querido hermano: No hay preámbulos, sino acabar con nuestra labor. 

Al obispo Fr. Benito de Tocco sucedió 

Juan Beltrán de Guevara, el cual tomó posesión de su silla por procurador a 29 de Abril de 1573. Durole muy poco la dignidad, y murió antes del 5 de Diciembre del mismo año, en que ya administraba la sede el arcediano. Hállase que a 6 de Diciembre del año siguiente 1574 tomó posesión de ella 

Bernardo de Jossa y Cardona, abad comendatario de S. Salvador de Breda desde el 1564: lo fue después de S. Miguel de Cuxá en 1572. También disfrutó poco el obispado, como que murió en esta ciudad a 21 de Septiembre de 1575. Esto consta por las memorias halladas en el monasterio de S. Salvador de Breda. Sucediole 

Pedro de Aragón, hijo de los duques de Segorbe, el cual tomó posesión a 4 de Marzo de 1577, y gobernó por espacio de siete años hasta el de 1584, en que a 28 de Mayo tomó el arcediano posesión de la vacante, como consta en este archivo (lib. Compulsa, fol. 16). Entonces fue trasladado este obispo a la sede de Jaca, y de allí pasó a la de Lérida, donde finalmente murió en 1597. Quédanos de su pontificado en Vique un sínodo en 1581, donde entre otras cosas mandó que los clérigos no usasen de sombreros por las calles, sino sólo de bonete (pileo crucis) a excepción del tiempo de lluvia: item que cada dos meses se rasurasen la corona y barba, no dejando bigotes (mostaxos), ni lo que llamaban la merquesota, que no sé si sería la perilla. También prohibió que nadie se enterrase en la iglesia sin especial licencia suya. No es menos notable que esto la bula que a sus instancias le dirigió el papa Gregorio XIII a 30 de Septiembre de 1580, prohibiendo el abuso que había aquí el día de la Purificación, en que el celebrante, bendecidas las candelas, arrojaba una gran porción de ellas sobre la multitud del pueblo, a que se seguían muchos clamores, irreverencias y desgracias. También he visto en el archivo de la ciudad las instrucciones que este magistrado dio a sus enviados en Roma, donde reúnen muchos cargos y quejas contra el obispo. La distancia del tiempo, la falta de documentos y la poca importancia del negocio, nos excusan de juzgar si eran o no justas. A este obispo sucedió día 3 de Noviembre de 1584 

Juan Bautista Cardona, del cual hablé con alguna extensión, aunque siempre inferior a su conocido mérito literario, en el episcopologio de Tortosa, a donde fue trasladado en 1587. A 12 de Abril de ese año el arcediano ya administraba esta sede. No le fue inferior el que le sucedió, es a saber, 

Pedro Jaime, natural de Paracuellos de Xiloca, colegial de S. Ildefonso de Alcalá, y catedrático allí mismo de teología, después canónigo del Santo Sepulcro de Calatayud y arcediano de Teruel en la iglesia de Zaragoza. Había sido nombrado para la silla de Jaca, que se creyó vacante por promoción de D. Pedro de Aragón a la de Orihuela; mas no habiéndose verificado este segundo nombramiento, tampoco lo fue el primero, y entonces fue provisto en esta iglesia vacante por la traslación del antecesor. Tomó posesión por procurador a 6 de Noviembre del mismo año 1587. El catálogo impreso habla con gran recomendación de su saber, dulzura, rectitud y celo. Nada de ello parecerá ponderado a quien haya leído el sínodo que celebró en 1591, el cual imprimió el mismo año en Tarragona Felipe Roberto, en 4.° Inéditos han quedado los que tuvo en 1593 y 96, cuyas actas originales he visto en el archivo episcopal; de las cuales he extractado algunas noticias litúrgicas curiosas, que omito aquí por no alargar más esta narración. En 1592 consagró la iglesia de nuestra Señora de Monserrate. Por el mismo tiempo se erigió la silla de Solsona, compuesta de parte de este obispado y del de Urgel. Sábese también que instituyó y dotó en su catedral la fiesta de Santa Escolástica, de quien hay aquí una reliquia insigne, como ya se dijo. También construyó a sus expensas la puerta lateral del templo llamada de San Juan, que se derribó con motivo de la nueva fábrica. Finalmente fue trasladado a la silla de Albarracín a principios del año 1597, dejando esta vacante día 10 de Marzo. Allá obtuvo el honor de diputado del reino de Aragón, y murió en 1601 (V. Laasa Bibl de escrit. de Arag.). En esta le sucedió a 16 de Julio del mismo año 1597 

Juan Vila, natural de Cervera (como se cree en aquella ciudad), canónigo de la de Barcelona, y catedrático allí de teología y cánones por espacio de 40 años, varón muy docto y versado en las lenguas hebrea y griega; de cuya doctrina no pudo disfrutar esta iglesia por haber muerto antes de cumplirse el año de su gobierno, en el cual entró a 7 de Octubre de 1598 

Francisco Robuster (o Reboster) y Sala, que de arcediano de Santa María del Mar en la iglesia de Barcelona, y su canónigo, había sido promovido al obispado de Elna. Era natural de Reus en el campo de Tarragona, donde construyó un convento a los PP. carmelitas descalzos. En su ingreso tuvo el sínodo acostumbrado. Otro queda mucho más curioso celebrado en el Junio de 1602, en que mandó que a los enfermos que padeciesen vómito no se les aplicase a la boca la Eucaristía para besarla, según costumbre, sino que la adorasen sólo presentándola desde lejos. Otras particularidades quedan notadas en su debido lugar. A 8 de Septiembre de 1606 se hallaba en Manresa consagrando al obispo electo de Caller Fr. Lorenzo Nieto, monje de Monserrate, con asistencia del obispo de Solsona Luis Sanz, y del de Barcelona Rafael de Rovirola. Nada más sé de nuestro prelado sino que murió en esta ciudad de Vique a 27 de Abril de 1607, y que le sucedió a 13 de Abril del año siguiente 

Onofre Reart, natural de Perpiñan y obispo que ya era de Elna, a cuya silla fue promovido de canónigo penitenciario de Barcelona. Celebró aquí dos sínodos en 1609 y 1610, y en el año siguiente fue trasladado a la silla de Gerona, cuyo gobierno renunció al cabo de algunos años, y murió en su patria. De esta iglesia tomó posesión por procurador 

Antonio Gallart, a 16 de Abril de 1612, obispo también de Elna, y antes canónigo, arcediano y maestrescuela de Lérida. Durole poco el pontificado, y murió a 19 de Diciembre de 1613. Al cabo de 8 años fue llevado su cadáver al monasterio de Escala Dei. Sucediole 

Fr. Andrés de S. Gerónimo, monje del Escurial (Escorial) y su prior. Tomó posesión a 17 de Noviembre de 1614. Queda de él un sínodo que celebró e imprimió en 1618. Trajo a esta ciudad a los PP. jesuitas, fundándoles un colegio con la advocación de S. Andrés. Dotó en su catedral las fiestas de S. Gerónimo y de Santa Eulalia, y murió a 29 de Septiembre de 1625. Duró la vacante hasta el 1627, en que a 28 de Junio tomó posesión 

Pedro Magarola, arcipreste de Vilabertrán, canónigo tesorero de Barcelona, prior de la colegiata de Santa Ana en la misma ciudad, y después obispo de Elna. A los dos meses de su posesión tuvo sínodo. Otro tuvo el año siguiente 1628; el cual existe impreso el mismo año en Barcelona por Gerónimo Margarit. En la misma oficina publicó un ritual de esta diócesi en 1629. 

En él, como en todos los demás de sus antecesores, se hallan impresos en lengua materna ciertos edictos breves, que los curas deben leer a sus feligreses en Adviento, Cuaresma y otros tiempos del año, para hacerles entrar en el espíritu de la iglesia. Medio muy oportuno para que las ovejas oigan de continuo la voz del pastor aun estando ausente. Nuestro obispo fue trasladado a la silla de Lérida en 1634, y en el siguiente le sucedió 

Gaspar Gil, canónigo lectoral de Zaragoza su patria, y antes magistral de Tarazona. Tomó posesión día 3 de Abril por su procurador Miguel de Clariana. Consagrose en Zaragoza a 6 de Mayo. Su primer objeto fue la erección del seminario Tridentino bajo la invocación de S. Joaquín. Casi llegaron a cumplirse los deseos de este sabio y celoso prelado; mas el diablo perdía mucho en ello, y logró ahogar en la cuna un proyecto de que pende en gran parte el bien de cualquiera diócesi. Hallose en el concilio provincial de Barcelona de 1637: en el anterior había tenido sínodo en su iglesia, que he visto original. Puso la primera piedra del convento de religiosas de Santa Teresa, y promovió su fábrica que se concluyó en 1638. En este mismo año a 25 de Agosto murió este obispo, a quien pone entre los escritores la Bibliot. de Latassa (tom. II. pág. 556). Sucediole 

Raimundo de Senmanat y Lanuza, canónigo y arcediano de Barcelona y después obispo de Elna, tomando posesión a 20 de Abril de 1640. Poco tardaron en suscitarse las guerras entre España y Francia que asolaron a este país invadido por las armas enemigas, y engañado con esperanzas que no se cumplieron. Nuestro obispo siguió constantemente el partido del rey católico, con lo cual se vio precisado a marchar a Madrid. Arruinaron entonces los franceses el antiguo palacio episcopal, y los obispos sucesores se vieron precisados a habitar en casas particulares, hasta que reedificándose poco a poco se completó aquel edificio en nuestros días. 

Fue trasladado este obispo a la silla de Barcelona en 1656, y acá le sucedió 

Fr. Francisco Crespí de Valldaura, que tomó posesión a 6 de Marzo del mismo año. Era natural de Valencia e hijo del convento de Santo Domingo de aquella ciudad. Consérvanse allí dos cartas suyas muy notables. Una de Conceptione B. V. Mariae dirigida al papa Alejandro VIII y al rey Felipe IV, de la que habló Marracci (Apend. Bibliot. Marianae, pág. 38): y otra escrita al mismo rey sobre el origen de las tres misas en el día de ánimas, que es la que publicaste ya en el tomo II de mi viaje (pág. 164). Ya viste en ella la costumbre que había en esta diócesi a mitad del siglo XVII de pedir licencia los sacerdotes seculares al obispo o a sus vicarios para decir dos misas en dicho día, y que regularmente no se les negaba. He visto en el archivo episcopal el original de un sínodo que tuvo en Abril de 1657. Luego entendió en la traslación del convento de su orden al lugar que hoy tiene, costeando en gran parte su obra y solicitando para ello varias limosnas. Continuó su gobierno hasta el año 1662 en que murió día 30 de Mayo, hallándose en Barcelona. Trájose acá su cadáver y se enterró en el trasagrario de la iglesia de dicho convento con esta inscripción: Hic iacet D. D. Fr. Franciscus Crespi de Valldaura ord. Praed. episc. Vicen. qui fabricam huius templi incepit, et perficere non potuit, quia obiit die 30 Maii 1662. 

Después de este prelado hallo en los registros de posesiones la noticia de uno omitido en los catálogos impresos, que es 

Braulio Sunyer, natural de la Puebla de Masaluca, diócesi de Tortosa, canciller de competencias de Cataluña, tesorero y canónigo de Tarragona en 1654. Tomó posesión por procurador a 5 de Junio de 1663. En el concilio de Tarragona de 1.° de Septiembre de 1664 asistió con el dictado de Episcopus Vicensis, et electus Ilerdensis. Mas no pasó a aquella silla hasta 12 de Febrero de 1665. Tuvo por sucesor a 

Jaime de Copons, arcediano de Andorra en la Seo de Urgel. Comenzó su gobierno día 25 de Marzo de 1665, y le duró hasta el 1674 en que fue trasladado al obispado de Lérida. Dos sínodos celebró aquí, uno en Abril de 1667 y otro en 1673; mas ni uno ni otro contienen cosa notable. El palacio episcopal le debe gran parte de su restauración. 

Jaime Mas, canónigo de Tarragona y oriundo de la misma ciudad, tomó posesión a 2 de Diciembre de 1674. Celebró sínodos en 1677 y 82: murió a 4 de Marzo de 1684, y fue enterrado en su catedral. En el año siguiente a 21 de Marzo ya estaba en posesión de esta mitra 

Antonio Pascual, catalán, natural de Arenys (de Mar) en la costa entre Barcelona y Gerona, colegial que había sido en el de S. Clemente de Bolonia, visitador general en la diócesi de Toledo, vicario de Madrid, canónigo y arcediano de Gerona, y por último auditor de la Rota romana. Debe a este prelado su diócesi la edición de un sínodo que celebró a 4 de Junio de 1685, donde ingirió un epítome de las constituciones provinciales Tarraconenses, impreso todo el mismo año en Barcelona por Rafael Figueró. Otro tuvo en 1691, de que sólo quedan algunos borradores ilegibles. No fue menor el servicio que hizo a la misma con la completa edición de su ritual en tres tomos impresos en Gerona en 1688 y 89 por Gerónimo Palol. El 1.° es de ritibus et ceremoniis sacramentorum. El 2.° de sepulturis et exequiis defunctorum. El 3.° de variis functionibus ecclesiasticis. Obra muy completa en su clase, y apreciable aun en la parte tipográfica. Otras muchas cosas le deberá que yo ignoro. Gobernó diez y nueve años hasta el día 25 de Julio de 1704 en que murió: fue enterrado en el coro de la catedral. Seis años careció esta silla de la presencia de pastor, no porque no hubiese en todos ellos nombramiento de obispo, como se cree, sino porque las revueltas de aquellos tiempos con las guerras de sucesión lo estorbaron. Yo he hallado en el archivo de esta ciudad la noticia de un obispo desconocido, que fue 

Fr. Baltasar de Montaner, abad de S. Cucufate del Vallés, el cual dio aviso de su promoción al cabildo y magistrado de esta ciudad, con carta fecha a 16 de Mayo de 1705. En su consecuencia los cónsules le destinaron una embajada para darle la enhorabuena el día 19 siguiente. Las turbaciones de aquellos días, o la muerte impidieron su consagración, y aun su posesión. Por lo que no se cuenta entre los obispos de esta iglesia. Hállase también memoria de lo dicho en el abaciologio de aquel monasterio. Lo cierto es que a 30 de Junio de 1706 ya dio la ciudad la enhorabuena por su promoción a esta silla a 

Manuel de Senjust y Pagés, que se hallaba a la sazón en Barcelona, y cuya carta de gracias, fecha a 5 del Julio inmediato he visto en el mismo archivo. Con todo eso tardó cuatro años en tomar posesión de la silla; lo cual verificó el día 1.° de Abril de 1710, y pocos días después hizo acá su entrada pública. Era ya prior claustral en la iglesia de Tortosa y su canónigo a 3 de Febrero de 1691 en que aquella iglesia le dio poderes para asistir al concilio provincial: después fue diputado de Cataluña. Celebró en esta catedral un sínodo en los días próximos a su entrada, y otro en 1714. Prevaleciendo ya entonces en Cataluña las armas de Felipe V, el obispo que seguía el partido de la casa de Austria, se vio precisado a abandonar su silla y retirarse al lugar de la Atmella en el Vallés, diócesi de Barcelona, donde murió a 18 de Enero de 1720. Sucediole el célebre obispo 

Raimundo de Marimón y Corbera, hijo del marqués de Serdañola, nacido en Barcelona en 1679. Concluidos sus estudios en Salamanca pasó a Madrid donde residía su padre, y luego fue nombrado canónigo y arcediano mayor de Tarragona, en cuya iglesia vacante por causa de las sobredichas guerras de sucesión tuvo el oficio de vicario general y gobernador apostólico, con nombramiento particular del papa Clemente XI. Con esto pudo ensayarse para el gobierno de la iglesia de Vique, a que fue promovido en 1721, y de que tomó posesión a 8 de Marzo. Consagrose a 1.° de Mayo en su misma patria, a la cual no volvió jamás. Quédanos un sínodo que tuvo en su entrada, es a saber, en el 26 de Junio, impreso el mismo año 1721 en Barcelona por Jaime Suria. De su doctrina, rectitud, mansedumbre, y demás virtudes personales y pastorales habló largamente el P. Antonio Codorniu jesuita, en la vida de este prelado que publicó en Barcelona 1763, y con mayor elegancia en la latina que imprimió Onofre Prat de Saba, ex-jesuita en Ferrara 1785, con el título Imago optimi episcopi. En el necrologio de esta iglesia se dice de él: ex divite pauper pro inopibus effectus, et tamquam strenuus miles pro ecclesiastica libertate decertans. Alude esto a los cuentos que pasaron entre él y D. Pedro Arredondo, comisionado regio para el impuesto de los millones, y a otros acaecimientos en que echó mano de las censuras y de todo el rigor de la iglesia. Murió a 16 de Enero de 1744. Fue enterrado en el pavimento de la capilla de S. Bernardo Calvó, al lado de la epístola. Sucediole 

Manuel Muñoz y Guil, natural de Murcia, colegial de S. Clemente en Alcalá, y allí mismo catedrático y canónigo. Tomó posesión de esta silla a 5 de Septiembre de 1744. No tardó muchos meses a celebrar sínodo. Otro tuvo más adelante en que proporcionó a su esposa un bien sólido, con la colección de sinodales establecidas por sus predecesores, las cuales publicó en un vol. en 4.° impreso en Vique por Pedro Morera 1748. El mismo año publicó una sabia pastoral, dando varios documentos a los fieles de todas clases. Dos más publicó en 1751, una dirigida solamente a los eclesiásticos, y otra a los padres sobre la crianza de los hijos. Más transcendental y duradero fue el bien que hizo a su iglesia con la erección del seminario conciliar, inútilmente intentada por sus antecesores, a cuyo establecimiento logró que se aplicasen las anatas de los curatos con bula apostólica que para ello alcanzó. Por todos estos títulos será memorable su pontificado, aunque sólo duró siete años, esto es, hasta el día 30 de Septiembre de 1751 en que murió. Hállase su entierro en la sobredicha capilla de San Bernardo al lado del evangelio. De allí a un año, es a saber, a 26 de Septiembre de 1752 estaba ya en posesión de esta silla 

Fr. Bartolomé Sarmentero, de la orden de S. Francisco, autor de un curso de teología que se imprimió 1750. Celebró luego un sínodo que se publicó en el mismo año de su entrada en Vique por el citado Pedro Morera. También se imprimieron las ordinaciones que estableció con su capítulo tocantes al régimen de los divinos oficios &c. Decretó el plan general de reunión de los beneficios de toda la diócesi. Construyo una casa de convalecencia. Ocupado en estos y otros útiles proyectos murió a 6 de Diciembre de 1775, y fue sepultado en la capilla de S. Bernardo. Le sucedió 

Fr. Antonio Manuel de Artalejo, natural de la villa de Cienpozuelos, diócesi de Toledo, y ex-general de la orden de la Merced. Tomó posesión a 8 de Junio 1777. Quedan acá buenas memorias de su vigilancia en el gobierno, visita y consuelo de sus ovejas, especialmente en el aumento del seminario, que como tierna planta padecía mucho en los pagos de anatas y otros réditos. También le llevó su atención la indispensable renovación del templo de su catedral, varias veces intentada por sus antecesores. Su ánimo firme y resuelto no reparó en entrar en tan costoso proyecto sin otros auxilios para continuarlo más que la liberalidad de los hijos de esta iglesia. Él por su parte ofreció 2 mil (signo) libras anuales, y los réditos que le pertenecían de las pavordrías: otras 2 mil libras ofreció el capítulo. Con esto solo se trató de derribar desde luego el templo viejo, y poner la primera piedra del nuevo; lo cual se verificó a 24 de Septiembre de 1781. En tanto pasó la residencia al convento de los PP. dominicos. La historia estará siempre quejosa de los subalternos que entendieron en aquella demolición; porque sin atender a los oportunos avisos del prelado y de los sabios individuos de la iglesia, y sin contar con la posteridad, ni con los buenos servicios recibidos de los enterrados en aquel venerable templo, destruyeron sus sepulcros con todos sus adornos e inscripciones. El obispo sobrevivió poco a esta época, y murió a 18 de Junio de 1782. Con motivo de la obra de la iglesia fue depositado interinamente su cadáver en la del convento de su orden de esta ciudad, de donde fue trasladado a 7 de Noviembre de 1804 a la catedral, y a la nueva capilla de la Concepción, cuyo altar se construyó a sus expensas, dejando allí también una lámpara de plata. Sucediole el actual prelado 

Francisco de Veyán y Mola, nacido a 25 de Abril de 1734 en la villa de Tamarite de Litera, reino de Aragón y obispado de Lérida, colegial en el mayor de S. Vicente de Huesca, y catedrático allí mismo de cánones, doctoral de Tarazona, y sucesivamente de Zaragoza, y después arcediano mayor de Santa María de la misma iglesia, donde obtuvo los cargos de canciller de competencias, sub-colector de espolios y vacantes, juez de cruzada y vicario general en la vacante por muerte del arzobispo D. Bernardo Velarde en 1781. Fue promovido a esta silla dos años después, y las bulas están fechas a 15 de Diciembre de 1783. Tomó posesión en 21 de Febrero del año siguiente, fue consagrado en Zaragoza a 14 de Marzo, y vino a esta ciudad el 23 de Mayo. Su primer cuidado debió ser la conclusión del templo actual, comenzado por su antecesor, proporcionando varios auxilios al efecto; entre los cuales logró de S. M. Los réditos de la capiscolía vacante por diez años y después hasta 21. Contribuyó con 2500 libras anuales de su mensa, costeó varios altares, cancel y otras obras; y por último hizo la consagración de la iglesia día 15 de Septiembre 1803, fijando ese mismo día para la fiesta de la Dedicación en lugar del 31 de Agosto en que se celebraba la del templo antiguo, construido por su antecesor Oliva. El seminario conciliar le mereció mucho más su atención. En la vacante del Sr. Artalejo se estableció una concordia sobre el pago de anatas, renta principal de aquella casa; la cual no cortó del todo las quejas de los párrocos contribuyentes, ni los motivos de ellas. Verificose esto con un nuevo arreglo y decreto del consejo real, con el que se aseguró de un modo equitativo y suave la subsistencia del seminario; a quien también aplicó otras rentas, con que mejoró su edificio, aumentó el número de colegiales y el salario de maestros de primeras letras, gramática y retórica, fijó la dotación de las cátedras de filosofía y teología que no la tenían, y por último logró que quedase esta casa incorporada con todas las universidades de España. Extendiose su celo al cuidado y educación de los expósitos, logrando con repetidas instancias que se estableciese casa para recogerlos, y que el rey aplicase a su dotación la décima del fondo pío beneficial de esta diócesi: instituyó y dotó allí un maestro de primeras letras, y una maestra para las niñas. En suma la casa está en un pie respetable, y he visto mantenerse en ella en el día más de ochenta expósitos de ambos sexos. El palacio episcopal arruinado en las guerras de los años 1640, y reedificado lentamente por los prelados, le debe su total perfección por haber construido la parte de norte colateral a la iglesia, que por estar destruida presentaba un aspecto indecente; logrando en ello otro bien, que fue ocupar en esta obra y la de la casa de expósitos a muchos pobres artesanos, cuyas manufacturas se hallaban arruinadas por la guerra con los ingleses. Omito otras obras de celo y caridad que deben tenerse por supuestas y sabidas. Lo que no callaré es la institución de una biblioteca pública que hacía gran falta en esta ciudad subalterna. Por de contado estaban destinados a este fin los libros de los ex-jesuitas; mas estos se veían, como hoy quedan en algunas ciudades, ocupando inútilmente los desvanes, y alimentando polillas y ratones. Deseoso del bien público nuestro prelado, lo primero que hizo fue escoger y costear la fábrica material, tomando del piso segundo de los claustros de la iglesia dos ángulos, y adornándolos decentemente, hasta hacer que en sus ventanas se guardase el mismo gusto gótico de todo el luneto de los claustros. Colocó los libros ya dichos, y los que él tenía de varias facultades y erudición antes de ser promovido a esta dignidad, y una gran porción de otros traídos y comprados a gran costa, que en todo compondrán el número de siete mil volúmenes, sin contar otros tres mil propios de este prelado destinados ya a aquel depósito. Añadió a este establecimiento un pequeño museo de historia natural del país, que espera su aumento y perfección de los prelados sucesores. La biblioteca, que ya tiene nombrado y dotado el bibliotecario, sólo aguarda la conclusión de los índices para exponerse al público. Este es uno de los bienes más sólidos que un obispo puede hacer a su diócesi. 

He tenido la complacencia de ver mi catálogo de obispos, pintado antes que impreso. Porque luego que este prelado leyó mi trabajo sobre el episcopologio antiguo y moderno, resolvió adornar con los retratos de medio cuerpo de sus antecesores el salón de sínodos dispuesto para ello con buena proporción, ordenando por sí mismo los epígrafes latinos de cada uno de ellos. Las pinturas son decentes, obra de Mariano Colomer y Luciano Romeu, naturales y vecinos de Vique. Nada más digo de este prelado, dejando a los venideros la relación de otras cosas que ahora ofenderían su modestia. A Dios. 

Esto se escribió a principios del año 1806, que es cuando hice el viaje a aquella iglesia. Las turbulencias que de allí a dos años sobrevinieron a nuestra Nación, así como no permitieron imprimir lo escrito, también quitaron a este sabio prelado la proporción de completar la ilustración de su diócesi. Porque no eran aquellos tiempos sino para atender a lo más necesario, que era la defensa de la patria, y la asistencia y consuelo de los fieles invadidos por un ambicioso usurpador. Lo que en esta ocasión padeció la ciudad de Vique, y lo que por ella y por el alivio de sus vecinos hizo este verdadero pastor en las dos veces que la subyugaron los franceses, él mismo a instancias mías me lo refirió en dos cartas muy largas que me escribió en los años 1809 Y 1812; las cuales entre otras muchas con que frecuentemente me honraba, conservo con el aprecio que se merece un obispo tan literato y virtuoso. Acusáronle porque no había abandonado su grey, cuando entraban a devorarla los lobos. Tal era el fanatismo de lo que algunos llamaron entonces amor de la patria. No censuro la conducta de nadie; pero no puedo dejar de encarecer el esfuerzo apostólico que tuvo este obispo de Vique, que acordándose de la doctrina y ejemplo de S. Agustín (Epist. ad Honoratum), y sabiendo que la tempestad no venía solamente sobre su persona, sino sobre el pueblo que Cristo le había encomendado, no sólo no abandonó la diócesi, sino ni aun la sede y palacio; en el cual se le entraron los generales franceses Saint Cyr y Suchet, y de ellos fue acatado y de todos sus subalternos, a pesar de la franqueza y constancia con que en varias ocasiones les acriminó su usurpación y defendió los derechos del rey Fernando VII. Los lances que en esto hubo de gran peligro para el obispo, y de no poco provecho para su feligresía, se hallan prolijamente y con mucha modestia referidos en las cartas sobredichas. Las cuales tenía resuelto imprimir aquí, para que sirviesen de apología de su autor, y desengaño de los que de palabra y de obra tiznaron su conducta en esta parte. Pero viendo que son muy largos estos escritos, y que tanto me falta que andar en los míos, he mudado de propósito, confiado en que acaso hará otro por sí y separadamente este oficio de justicia debido a la virtud y memoria de tan sabio prelado. El cual murió de edad de 82 años, 8 meses y 5 días a la una de la tarde del 30 de Diciembre de 1815. Fue enterrado en el plano de la capilla de nuestra Señora del Pilar, construida a sus expensas, donde se le puso la siguiente inscripción que él dejó mandada en su testamento, encargando que no se le pusiese otra:
Hic iacet Franciscus Veyan et Mola, episcopus Vicensis. Praefuit huic sanctae ecclesiae triginta duobus annis et quindecim diebus. Obiit die 30 Decembris anno 1815. Orate Deum pro eo. Era de estatura regular, grave en su trato, firme en sus resoluciones, suave con los necesitados, pronto para cuantos le buscaban, y con todo eso tan amante del retiro, que bien solían pasársele los diez y los doce meses sin salir de su palacio más que para los oficios episcopales.

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